Chapter 1: Prólogo
La Muerte, es una entidad que es casi omnipresente, si tuviera que decir como lo describiría es el clásico joven en sus veinticinco, vestido traje del más caro y con guantes negros, su cabello corto negro azabache y sus ojos grises, le darían un aura de misticismo puro.
La Muerte, no era así, era una sobre fuerza que nadie podía detener, siglos tras siglos cumplía su misión, rodeado de sólo aquellos que pedían su perdón, pero La Muerte los aborrecia dentro de él no existía amor, estaba vacío y su visión de los humanos era efímera, inconsistente, niños en una guardería.
¿Por qué Dios crearía algo tan insignificante que proteger y contener lo más hermoso como es un alma en algo que eventualmente se iba pudrir? En fin, una pregunta vaga tras tanto tiempo cumpliendo un solo deber
Eran ya los años 90, un pequeño ángel en el Cielo quería cumplir una misión con ciertos humanos con quien sabia que debía proteger, le pidió a Dios nacer, y Dios igual le preguntó ¿estas seguro pequeño ángel? , me daría mucha pena que sufras más de lo necesario.
El ángel no parecía preocupado, le contestó a Dios, sufrir es parte de estos seres que tu amas y nos llevaste amar, yo... Sólo quiero protegerlos ya que volvieron a renacer.
Esta bien, pequeño ángel, puedes ir allá.
Y así el pequeño ángel llegó a la pancita de una madre, lamentablemente la Muerte vio esa escena, lleno de arrogancia porque no quería que los planes de Dios se completen se asomó a esa madre que estaba feliz y de un deliz hizo que perdiera a su bebé y el ángel tuvo que volver al Cielo, Dios y el Ángel lloraron, pero no odiaron a La Muerte, solo les dio lastima que un ser como él no entienda la esperanza que se estaba cultivando.
Quiero volver, el ángel le dijo a Dios muy seriamente.
¿Estas seguro? preguntó Dios.
Muy, necesito verlos, estar con ellos, ella es mi mamá y él es mi papá, debo volver
Y así a sus 42 años, esa mujer se volvió a convertir en madre solo que esta vez Dios decidió bendecir al ángel, a su bello y valiente bebé, así que potenció su fortuna, su habla, y su vínculo con Él, a fin que pueda ayudar al ángel cuando lo necesitase
La Muerte codiciosa de la vida y en especial de la benición de Dios, intentó nuevamente inerferir, sin embargo, ºe fue imposible, lo máximo que pudo hacer era avanzar una enfermedad de la madre, quien cuando el médico le dijo su diagnóstico po el bien de su bebé dejó sus sueños para que pudiera nacer y sea un bebé sano.
Los meses pasaron e incluso confusiones pasaron, Dios y los demás ángeles veían como el ángel ahora un humano iba a creciendo, pum pum pum, hasta que llegó el día