CAPÍTULO 1. Cenizas y Recuerdos
La noche es oscura.
El sonido del acero corta el aire una y otra vez.
Chispas iluminan la oscuridad de un callejón.
Jayden avanza.Rápido.
Preciso.Imparable.
Su katana deja un rastro incandescente en cada movimiento.
Frente a él, un miembro de los Azacis.
El Azaci retrocede un paso,apenas uno.
Azaci: — Así que tú eres,El Ninja Rojo.
Jayden no responde. Sus ojos están llenos de rabia.
Jayden: — Dime dónde están.
El Azaci sonríe.
Azaci: — Llegaste tarde.
En un instante, ambos se mueven.
¡CLANG!
Las katanas chocan, el impacto resuena en el callejón.
Jayden gira, esquiva, contraataca. Cada golpe es más rápido que el anterior.
El Azaci bloquea, pero empieza a ceder.
Azaci (pensamiento): Esto no es normal.
Jayden da un paso al frente, el aire a su alrededor cambia, ahora es denso y más ardiente, su katana comienza a brillar, no como luz,como fuego contenido.
Azaci: — ¿Qué es eso…?
Jayden baja ligeramente la postura y respira. El aire a sus pies empieza a girar a su alrededor.
Jayden: — Última oportunidad.
El Azaci aprieta su katana.
Azaci: — Hazlo.
Jayden cierra los ojos un segundo.Cuando los abre ,ataca sin dudar.
Jayden: — Ataque de fuego…
El aire se contrae aún más.
Jayden: — Corte de las mil espadas.
Las llamas estallan.
Pero antes de que el golpe caiga.
Todo se detiene.
[Hace unos años]
Cuando cae la noche, dos sombras se mueven entre las casas y los edificios de la ciudad
Un Samurái y Una Ninja
El Samurái avanza con pasos firmes y sus saltos son precisos y calculados cada vez que aterriza, su pie retumba suavemente contra los techos.
La Ninja en cambio es silencio puro, ligera y rápida, apenas deja rastro mientras corre.
Ambos van por caminos diferentes pero con el mismo destino.
No es la primera vez que coinciden, ni la primera vez que compiten por el mismo objetivo, un almacén abandonado aparece enfrente de ellos.
El Samurái llega primero. Se posa sobre el techo y se queda totalmente quieto para recuperar el aire y calmar su respiración, pero su mano se desliza hacia su katana
Algo no estaba bien.
Entonces siente una presencia, no está solo y sabe exactamente quien es.
Samurái: — Era obvio que estarías aquí.
Una Ninja emerge de las sombras.
Ninja: — Yo creo que tú esperabas que estuviera aquí.
El Samurái muestra una leve sonrisa.
Samurái: — Bueno, veamos qué está pasando esta vez.
Ninja: — Ya me adelante, así que cállate y sígueme.
La Ninja se dirige a un lado del edificio donde ya momentos antes había visto una ventana.
Ambos se acercan.
Miran dentro…
Todo se detiene.
Hay niños enjaulados. Y alrededor, sangre por todas partes.
El suelo y las paredes estaban manchadas. El aire parecía pesado para ambos, no podían creer lo que veían. No era un secuestro normal, era algo mucho peor.
El responsable de mantener encerrado a los niños también los obligaba a ver como asesinan a sus padres uno por uno.
El Samurái observa el interior.
Samurái (pensamiento): Esto ya pasó demasiado lejos.
La Ninja no aparta la mirada.
Ninja (pensamiento): No hay tiempo para errores.
Buscan una forma de entrar. Pero no hay ninguna segura, si entran serán descubiertos.
El Samurái mira la puerta principal, luego a la Ninja
Samurái: —Entraré por la puerta principal.
Ella lo mira de inmediato.
Ninja: —Eso es una locura.
El Samurái no responde de inmediato.
Samurái: —Cuando entre, todos irán a atacarme, aprovecha el caos. Entra por la ventana en ese momento para que evites ser vista.
La Ninja lo observa unos segundos.
Ninja (pensamiento): Va a funcionar, pero es peligroso.
No dice nada,solo asiente con la mirada.
El Samurái salta del techo y camina directo hacia la entrada. Y con un golpe de su katana ambas puertas del almacén se destruyen.
¡CRASH!
Un sonido fuerte rompe el silencio del lugar,los guardias reaccionaron al instante.
Guardia: —¡ESTAAAAA AQUIIIIII, EL SAMURÁI LLEGÓ!
En ese momento la Ninja rompe la ventana y entra sin que nadie la vea.
Ninja (pensamiento): Al final sí funcionó.
El Samurái ya está rodeado por todos los guardias pero no duda.
Samurái: —¿Eso es todo? !¡ATAQUEN!
El combate empieza, acero contra acero,movimiento tras movimiento, el Samurái avanza empujando y buscando al responsable de todo esto.
Frente a él un miembro de los Azacis.
Samurái (pensamiento): Él es parte de ese clan formado por antiguos ninjas y samuráis del que ya había oído anteriormente.
La pelea entre el Samurái y el Azaci es feroz.
Samurái (pensamiento): Habla, necesito que hables.
Lo provoca constantemente para hacerlo confesar.
Azaci observa su estilo de combate.
Azaci (pensamiento): Él es bueno, pero si él está aquí ella también.
El Samurái analiza que la técnica del Azaci es buena pero sigue siendo muy inferior a la de él.
Siguen intercambiando golpes entre sí, pero solo un error del Azaci es suficiente para que el Samurái logré desequilibrarlo y dejarlo en el suelo
Mientras tanto, la Ninja llega a las jaulas para intentar abrirlas.Pero se detiene, las observa con más a detalle,al ver las cerraduras más de cerca nota algo.
Ninja (pensamiento):Esto no es normal. Estas son jaulas hechas por ninjas. Este tipo de cerraduras solo pueden ser abiertas por ninjas muy experimentados.
El Samurái inmoviliza al Azaci y logra presionarlo lo suficiente para sacarle información.
Samurái: — ¿Por qué secuestran a los niños?
Hay un silencio de parte del Azaci
Samurái: — ¿Me vas a hacer repetirte la pregunta?
El Samurái le acerca su katana poniéndola justamente en su cuello tanto que el Azaci siente su filo.El Azaci siente presión y finalmente habla.
Azaci: — Para entrenarlos, borrarles la mente eliminar sus recuerdos y convertirlos en parte de nosotros.
El Samurái siente una rabia intensa y le da un golpe con la funda de su katana y lo deja inconsciente,luego se va donde está la Ninja.
Samurái: — ¿Si puedes abrirlas?
Ninja: — No, están selladas con una Fukushu-jō.
El Samurái se ve confundido.
Samurái: —- El que de que. ¿Qué es eso?
Ninja: —Un sistema de falso retroceso.Si giras mal los discos, aunque sea por un milímetro el mecanismo se bloquea para siempre.
El Samurái observa las jaulas.
Samurái: —Eso suena imposible de abrir.
Ninja: —Lo es.
Samurái: —¿Entonces las rompemos?
Ninja: — Titanio con Tungsteno solo si tienes el equipo adecuado.
Samurái:— Tengo mi katana.
Ninja: — ¿Y eso de que nos sirve? Eso no nos ayudará.
Detrás de ellos…
El Azaci que estaba inconsciente despierta,se mueve lento,ve que el Samurái y la Ninja están distraídos y, en silencio, presiona un botón oculto. Una señal de auxilio pidiendo refuerzos.
A lo lejos se escucha el sonido de unas hélices y un helicóptero se estaba acercando.Siete Azacis bajan del helicóptero,siete de los veinte más fuertes.
Uno de ellos hace una señal al piloto del helicóptero. El piloto asiente y lanza un pequeño misil hacia el almacén para hacerle una abertura.
¡EXPLOSIÓN!
El almacén tiembla por la explosión hay fuego por todas partes y un caos peor que al inicio. El humo cubre el almacén que ya está lleno de llamas.
Siete figuras aparecen entre los escombros, los Azacis.
El Samurái se levanta con firmeza , la Ninja se para en una viga caída.
Ninja: — Son siete.
Samurái: — Al parecer esto se puso interesante.
Los Azacis se lanzan con rapidez. Dos contra el Samurái.
El Samurái desenvaina su katana,bloquea el golpe de ambos, gira y contraataca.
Uno de los Azacis cae, el otro retrocede. Un tercero aparece por la espalda del Samurái, Pero la Ninja le da una patada y lo derriba.
Ninja (pensamiento): Ahora solo quedan cinco.
Ahora los cinco restantes atacan más rápido y mejor coordinados.
El Samurái recibe un golpe que lo hace retroceder.
La Ninja lanza shurikens, obligándolos a separarse, pero igualmente es lastimada.
Ninja: — Su fuerza no es normal.
Samurái: — Lo sé,prepárate.
Ambos se reagrupan, poniéndose espalda con espalda.
Pero los siete Azacis también lo hacen.
Azaci al mando: — Combinen sus ataques.
Los siete Azacis se detienen al mismo tiempo.Sus katanas comienzan a emitir un leve zumbido.El aire se densa.
La Ninja lo nota primero.
Ninja (pensamiento): Algo no está bien.
Los Azacis crean una formación cerrada, ponen sus katanas hacia el centro.
Diferentes energías comienzan a manifestarse.
Una vibra con electricidad.
Otra distorsiona el aire.
Otra libera una presión invisible que hace temblar el suelo.
Todas empiezan a concentrarse.
Samurái (pensamiento): Ya sé lo que harán.
El Samurái da un paso al frente.
Samurái: — No los dejes terminar.
La Ninja asiente.
Ambos avanzan pero ya es tarde.
Azaci al mando: — Ahora.
Las siete katanas liberan su energía al mismo tiempo.Un pulso combinado se expande por todo el almacén.El suelo se agrieta.
El aire se vuelve pesado.
Ambos ya están cansados, moverse se vuelve difícil.
La Ninja intenta avanzar, pero su cuerpo se siente más lento ya no aguanta más.
Ninja: — Su golpe fue demasiado fuerte
El Samurái se levanta y aprieta su katana.
Samurái (pensamiento): Si esto sigue así no lograremos salvar a nadie
Cierra los ojos un instante.
Respira.Su katana comienza a cambiar.No emite luz al contrario la absorbe.El sonido a su alrededor desaparece por un segundo.
Abre los ojos y en un instante aparece dentro de la formación.Hace un corte y luego otro.La energía del ataque se rompe parcialmente.Tres Azacis pierden la concentración y su poder se debilita.
La Ninja aprovecha,se mueve entre ellos con precisión.Golpea puntos ciegos. Algunos caen,otros retroceden.
Pero entonces,el sonido de las cadenas interrumpe todo.Ambos miran hacia arriba las jaulas están siendo elevadas.
Samurái: — No.
Los Azacis se levantan por última vez.
Azaci al mando: — Ya es suficiente.
Ninja: — Todo esto…
Samurái: — Era para distraernos.
Los Azacis sonriendo: — Y funcionó.
Se retiran entre el humo.
El Samurái no se mueve. Su agarre sobre la katana se vuelve más fuerte. La Ninja baja la mirada.Las jaulas desaparecen en el cielo.
Ambos quedan en silencio sabiendo que fallaron.
Una vez más un sonido rompe el silencio.Sollozos de un niño, el cual estaba al lado de los cadáveres de sus padres.
Ninja: — ¿Cómo es posible? ¿Cómo es que él está aquí?
Samurái: — Yo lo sé. Cuando entré, un guardia intentaba meterlo en una jaula. Debió escapar en el caos.
Ambos se acercan lentamente. La Ninja se arrodilló a su lado.
Ninja: — ¿Estás bien?
El niño, sin pensar, la abraza.Ella se queda quieta pero no lo rechaza.
Samurái: —No podemos dejarlo aquí.
Ninja: —Lo sé.
Sirenas se escuchan a lo lejos.
Samurái: — La policía se acerca, hay que irnos.
Samurái sube al niño a su espalda.Y junto a la Ninja, saltan entre techos. Y desaparecen en la noche.
Llegan a un orfanato cercano.
Dejan al niño con una carta. Sin nombres solo una petición.
Carta del Samurái y la Ninja:“Disculpe la molestia pero este niño necesita ayuda. Sus padres murieron y creemos que dejarlo aquí es la mejor opción. Por razones personales no podemos dar nuestros nombres, pero le pedimos que lo cuide. Gracias.”
[Un mes después]
El Samurái está observando al niño desde un techo en un edificio al otro lado de la calle.
La Ninja llega.
Samurái: —Lo rechazaron
Ninja: —Es por lo que vivió.
El Samurái la mira.
Samurái: —Podríamos quedarnos con él, entrenarlo y protegerlo.
La Ninja lo observa.
Después de un silencio, asiente.
[Al día siguiente]
Se presentan al orfanato como civiles. La encargada los lleva a una sala donde hay muchos niños jugando pero el niño que rescataron está solo en una esquina.
Ellos se acercan, él los ve sonríe es como si él los hubiera estado esperando a ellos específicamente.
La encargada les explica que ya ha sido rechazado cuatro veces.
El Samurái mira al niño en silencio.
La Ninja se dirige a la encargada.
Ninja: — Prepare el papeleo, lo llevaremos.
[Años después]
Ninja: —¡Jayden, vas a llegar tarde a la escuela!
Jayden abre los ojos apenas despertando, ya tiene 16 años.
Listo para lo que viene.
Esta vez, no será espectador.