# Capítulo_1 ¿Una descripción?
Una mañana de verano, inusualmente fría, el cielo cubierto de nubes grises, la tenue luz del sol se cuela por los espacios vacíos entre éstas mismas, abajo una carretera limpia y mojada, el negro del asfalto reluce por la lluvia del día anterior, de pronto un auto pasa por ahí, rápido, sin detenerse.
Mientras conduce, Gina se pregunta por qué sus hijos están tan callados, una brisa ligera se cuela por el reducido espacio de la ventana entreabierta, finalmente habla:
- Muy bien chicos, ¿Que les parece el lugar? Es lindo ¿No?-
- creo que sí, ¡Oh! Casi lo olvido, papá me dijo que debía recordarte que el viaje a Ottawa tiene que ser mañana así que creo que deberíamos prepararnos... -
- Cierto, es verdad, aunque tu padre siempre tiene la costumbre de no avisarme cuando cierra un trato, es un poco molesto a veces, pero así son los negocios supongo -
Mientras su madre hablaba con su hermano, Esteban estaba un poco inquieto, tenia curiosidad por conocer el nuevo lugar al que se mudaban, le sudaban las manos aunque las ventanas del auto estuvieran semi empañadas por el aire frío de afuera, - las mudanzas siempre tienen pinceladas de emoción - pensó, mientras observaba el paisaje, había una ligera neblina, pero no era imposible notar los pinos a la par de la carretera, - abetos ... típico de ecosistemas como la tundra - dijo Gina,
- lo sé, hey , no se extrañen, a su mamá le gusta leer-
- ¿Los abetos y los pinos son lo mismo?-
Preguntaba Fabián a su madre, después de una pequeña conferencia entre esa cuestión, ambos acordaron que investigarían eso después, Esteban notó como la conversación pasó después a hablar de que la nueva SUV del año era menos durable que la del año anterior, y que cómo en su país los sedanes no pasan nunca de moda.
Después de varias horas de conversaciónes similares, momentos de silencio, finalmente llegan a su destino, entran por la calle principal y a pesar del frío, hay gente caminando afuera, algunos paseando a sus mascotas, otros caminando hacia algún lugar, el auto se detiene cerca de las primeras casas del pueblo.
- lo siento Esteban, no recordaba que estuviera un poco lejos de la escuela, pero creo que en unos días encontraré la manera de resolverlo -
- No te preocupes mamá, tampoco está tan lejos...-
Decía Esteban al tiempo en que todos bajaban del auto, mientras Fabián y su madre bajaban algunas cosas (que a decir verdad eran un poco pesadas pero muy pocas) Esteban hechó un vistazo a la casa, parecía una extraña combinación entre las típicas casas que hay en América del norte, y un estilo artesanal, comenzando con la entrada, la puerta del jardín era totalmente rectangular, casi totalmente hecha de metal, con un grueso panel de vidrio en el lado opuesto donde estaba la cerradura, fijó su atención en ese panel, era largo, y no muy ancho, era imposible que una persona pudiera caber ahí, (si es que romper semejante vidrio era posible) vista desde ahí, relucían las altas paredes de la casa, así como sus polarizadas ventanas corredizas.
Esteban nunca había visto una casa así, estaba acostumbrado a las casas de madera, que se encuentran en aquel país, después de unos momentos, entró, quería descansar un poco, había sido un viaje un poco aburrido y agotador...
Dentro de la casa, había un olor agradable e intrigante a la vez, en la barra de la cocina había una botella de vino abierta, de pronto la mirada calculadora de Gina se transformó en una expresión de risa,
- Vamos Eric, no seas infantil, ¿No crees que deberías estar en el trabajo? -
- ¿Cuando será el día en que podré darte una sorpresa o un buen susto sin que os des cuenta antes?-
Decía eric al tiempo en que salía de lo que parecía la despensa,
- y... ¿Que haces aquí? -
- Quería ver a mis muchachos, supe que fab ahora también entró en la empresa, ¿No es así?, quería felicitarlo-
- Mmm, ya veo, ahh, quería decirte... Tenemos un inconveniente, Esteban, se va a quedar un tiempo solo, tu sabes muy bien que no nos va tan bien en Canadá, y necesitamos todas las manos para sostener la mesa ¿Entiendes?-
(Suspira) - es verdad, pero creo que estará bien, ya tiene 17 ¿No? , ya es un hombre, solo serán unos días -
- lo sé pero, tampoco es que esto se resuelva en un solo viaje, y tú lo sabes más que bien -
- Encontraremos la manera de resolverlo, ya verás, aunque... No estaría mal , ponerlo a prueba -
Mientras sus padres hablaban a escondidas, Fabián escribía una lista de pendientes para su 'hermanito' , a su vez Esteban, estaba en una habitación, solitaria, no había muebles todavía, solo un pequeño escritorio, salió, y volvió con su mochila, sacó su laptop, y comenzó, a limpiar un poco el polvo mientras ésta encendía, minutos después,se acercó a una ventana, que dominaba el jardín, era hermoso, pero tenía mucha agua en el suelo.
Al cabo de unos días, los padres de Esteban salieron a su viaje, para Esteban esto nunca fue nuevo, siempre se quedaba con su hermano, después le buscaban alguna niñera, pero ese día fue diferente, estaba completamente solo, en una casa que apenas había visto en fotos, así que para seguir al día e intentar encajar en ese nuevo mundo, decidió explorar un poco...
En sí era una casa grande, como habíamos visto, sus paredes del exterior eran altas, blancas y lisas, los tejados eran de una cerámica que imitaba de una manera excelente la madera de pino, con esos tonos cafés chillones que se acercaban al amarillo, estructuralmente su primer pieza frontal estaba compuesta por tres 'prismas' rectangulares, dos laterales unidos a un central que se acerca más a la entrada del jardín, dejando espacios protegidos por los techos de los mismos laterales, las ventanas corredizas polarizadas, se ubicaban hasta arriba, a una distancia prudente del techo, dándole un aspecto de una especie de castillo modernista, Esteban siguió explorando afuera, era un lugar completamente nuevo a sus ojos, ya que al llegar no había puesto atención al detalle...
En contra parte de la casa las bardas que protegían al jardín eran de piedra, literalmente piedra cortada, eran bardas gruesas, separadas en secciones en ese intervalo habían postes rectangulares, anchos, cada uno separado del otro por 3 metros de barda, eran las 9:00 a.m. pero había una brisa ligera, fría, que provocaba melancolía en Esteban, rodeó el lateral izquierdo de la casa, y encontró un juego de jardín, había una mesita de metal, con una tabla un poco gruesa de vidrio templado, unas sillas de metal también, esas típicas sillas hechas de metal doblado, estaban decoloradas; algunas partes de la capa de pintura estaban hechas añicos, el oxido estaba muy presente en ese juego... Esteban se acercó con cautela, como si esperara el ataque de algún animal salvaje, la mesa tenía ese olor a agua estancada, y estaba muy manchada, manchas blancas y negras habían por todos lados, tuvo una idea, volver adentro y traer algo con que limpiar.
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