war machine

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Summary

Cinco chicos con trajes ridículos entraron a robar archivos a un edificio del gobierno. Uno de ellos terminó atrapado dentro de una armadura militar. Un año después, vive solo con la IA que apareció dentro del traje. Juegan videojuegos, hacen misiones y matan cuando se debe

Genre
Action
Author
machine
Status
Excerpt
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
13+

el inicio de todo

Me acuerdo que Red Rulet estaba emocionado con su traje nuevo. Un traje de héroe. Rojo y azul. Una mierda. Pero bueno, él quería ser héroe.

Nunca entendí por qué me metí en eso.

Éramos cinco. Red Rulet, Tech Knight, Ghost, Shadow y yo. Life. Un nombre estúpido. Traje ajustado, colores llamativos. Me veía como un idiota.

—Entramos por el tragaluz —dijo Red Rulet.

Yo miré el edificio. Había muchas entradas. Demasiadas.

—Hay demasiadas opciones —dije.

Red Rulet me miró. Esa mirada de “ya vas a empezar”.

—¿En serio vas a llorar ahora?

Me quedé callado.

—Eso pensé. Maldito idiota. Cállate.

Bajamos por una soga. No sé de dónde la sacaron. Tech Knight temblaba. Ghost bajó en silencio como siempre. Shadow se enganchó la capa. Ese Shadow… nunca me acuerdo bien de él. Tenía una capa. Se la enganchó. Casi se cae.

Me acuerdo que pensé: “todavía puedo volver”.

No volví.


Caminamos por pasillos grises. Luces de emergencia. Tech Knight iba pegado a Ghost. Creo que tenía miedo. Todos teníamos miedo. Nadie lo decía.

—¿Qué buscamos? —preguntó Ghost.

—Archivos —dijo Red Rulet.

—¿Qué archivos?

—Los que están aquí.

Lo miré. No sabía qué estaba buscando.

—No sabes qué buscas —le dije.

Me miró. Nos quedamos así un rato.

—Cállate —dijo.

Seguimos.


Escuchamos pasos. Botas. Muchas botas.

—Escóndanse —susurró Red Rulet.

Cada uno se metió en una habitación. Yo encontré un pasillo vacío. Al fondo, un casillero. Raro. Con forma de persona.

No sé por qué, pero me metí adentro.

Los dedos encajaban en unos huecos. Cómodo. Demasiado cómodo. Levanté la cabeza. Dos agujeros a la altura de mis ojos.

Respiré.

Afuera se escuchaban voces. Científicos.

—Proyecto War Machine. Listo para la prueba.

Quise salir. No podía. La puerta del casillero estaba cerrada. O yo no podía moverme. No sé.

El casillero se movió. Una línea de montaje. Me llevaban a algún lado.

—Los chips de sincronización —dijo uno—. Van a doler.

Sentí la primera aguja en la nuca.

No supe si gritar o quedarme quieto.

Después otra. En la columna.

Otra. En la mano.

Otra. Otra.

Dejé de contar.

Se dispararon todas juntas.

El dolor no es algo que pueda explicar bien. Es como si todo lo que eras se rompiera y se armara de nuevo a la fuerza.

Me desmayé.


Cuando abrí los ojos, veía pantallas. Estadísticas. Datos flotando. Mi mano no era mi mano. Era una garra de metal.

—Estoy adentro —dije—. Estoy atrapado.

La armadura empezó a moverse. Mis pies se movían. Pero no los movía yo.

—Sal de aquí —dije. Nadie me escuchó.


Corrí. O la armadura corrió. Llegué a una salida. Una puerta blindada. Un científico del otro lado del vidrio. Sonreía.

—La puerta solo se abre con mi mano —dijo.

La armadura rompió el vidrio. Agarró la muñeca del científico.

—No —dije.

Tiró.

—No, no, no.

El brazo se estiró. La carne no es elástica. Pero se estiró.

—¡PARA!

La armadura no me escuchó.

Arrancó el brazo. Un sonido húmedo. El científico gritó. Cayó al piso. Sangre.

—Lo siento —dije—. Lo siento.

La armadura usó la mano cortada para abrir la puerta.

Quise vomitar. No pude. Estaba dentro del casco.


Del otro lado había militares. Apuntando.

—Salga de la armadura —dijo uno.

—No puedo —quise decir. No me salió la voz.

La armadura disparó.

El militar cayó.

Después todo fue ruido.

Disparos. Gritos. Las pantallas mostraban cosas. Munición restante: 247. Después 200. Después 100. No sé cuándo se acabó.

Silencio.

Miré por las cámaras.

Los militares estaban muertos.

Mis amigos también.

Tech Knight apoyado en una pared. Ghost boca abajo. Shadow con la capa rota. Red Rulet con los ojos abiertos.

—Levántense —dije.

La armadura se apagó de golpe. Todas las pantallas que veía se apagaron. La armadura se abrió. Me dejé caer. Sentí el piso frío. Cuando volteé, un culatazo fue lo último que vi.

Desperté según los militares y científicos dos días después. Pero aún con dolor y marcas en todo el cuerpo por los chips implantados en mi sangre y sistema nervioso.

Cuando me presentaron donde dormiría, no me esperaba un lugar tan triste. Una sala blanca y una cama. Entre varios militares fuertes trajeron la armadura y la acomodaron en una parte de la habitación.

Después de un año al parecer no necesitaba entrenamiento. Solo me dejaron salir a la calle a detener a un supuesto villano que me pidieron matar. La gente cada que me ve grita, seguro de emoción, porque soy un gran héroe.

Entré a un programa llamado Genocide of Heroes junto a un montón de otros héroes que están también en la base. Según lo que leí, matamos villanos y héroes que ayudan a villanos.

No sé si soy un héroe o un villano para los ojos del mundo. Pero solo cumplo con lo que me mandan. Y si eso es acabar con un montón de supers, que así sea.

Fin del Capítulo 1

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