Capitulo 1, fila 3, asiento 2
La tengo justo aquí. Tres filas adelante, dos asientos a la derecha. Romina.
Siempre llega 5 minutos antes de que suene el timbre, audífonos puestos, libreta de dibujos en las piernas. Hoy trae el suéter azul que le queda enorme. El que se roba de su hermano, estoy 90% seguro.
Yo estoy aquí, en la última fila junto a la ventana. El lugar perfecto para verla sin que me cachen. Patético, lo sé.
Profe Martínez está hablando de ecuaciones diferenciales y yo solo puedo pensar en la ecuación de cuántos días me quedan para graduarme sin haberle dicho ni una palabra. 847 días contando hoy. La he tenido enfrente 423 días de escuela.
_423 oportunidades desperdiciadas, Axel. Eres un imbécil._
Mi mochila está en el suelo, y dentro hay una carta nueva. La número 248.
_"Romina,_
_Hoy te reíste en el pasillo y creo que por 3 segundos el mundo tuvo sentido. Quisiera saber qué canción te hace reír así..."_
Arrugo la hoja mentalmente. Suena estúpido. Todo lo que escribo suena estúpido. Por eso nunca las entrego.
El timbre suena y todos se levantan como resortes. Ella guarda su libreta, se cuelga la mochila y se va. Como siempre, sin mirar atrás. Sin saber que existo.
Me quedo viendo la puerta por donde salió. Diego, mi único amigo que sabe de esto, me da un golpe en el hombro.
"¿Otro día sin decirle nada, Romeo?"
"No es tan fácil", murmuro, guardando la carta que nunca verá la luz.
"Claro que no. Por eso llevas dos años escribiéndole al aire", dice él rodando los ojos. "Te apuesto que ni sabe tu nombre."
Y lo peor es que tiene razón. Para Romina, soy el chico de la última fila. El que nunca habla. El que no existe.
Pero hoy en el receso pasó algo. Se le cayó su libreta de dibujos saliendo del salón. Y yo, en vez de actuar como persona normal y ayudarla, me congelé. Como un idiota.
Mateo, el del equipo de fútbol, fue quien se la recogió. Le sonrió, le dijo algo que la hizo reír... esa risa. Y ella le tocó el brazo al agradecerle.
Desde mi banca vi cómo mi corazón se caía al piso junto con su libreta.
Tal vez Diego tiene razón. Tal vez ya perdí.
Saco mi celular y abro notas. Empiezo la carta 249.
_"Romina, hoy me di cuenta que tengo miedo..."_
CONTINUARÁ...