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my moon

Summary

Historia de LeeGhali

Status
4mo ago
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

CAPITULO 1

Una persona pequeña, vistiendo el uniforme característico de los estudiantes de aviación, entró en la sala de la exposición fotográfica organizada conjuntamente por la Facultad de Artes de la Comunicación y la Facultad de Medios Digitales.

Ghlai decidió venir por la tarde, pensando que no habría mucha gente. Tal como esperaba, en ese momento él era el único en la amplia sala rodeado de fotografías. Sus ojos rasgados se fijaron en el gran cartel de la pared. La palabra“Nga”escrita en él le permitió a Ghlai comprender el concepto del evento:todas las fotos debían transmitir el concepto de las sombras.

Sin embargo, hubo una foto en particular que a Ghlai le gustó más que ninguna. Se detuvo frente a ella y observó la luna llena que flotaba imponente en un cielo sombrío. La suave luz amarillenta que golpeaba el mar se transformaba en un reflejo; parecía como si hubiera otra luna sumergida en el océano, aunque en realidad no era más que la sombra de la luna.

La luna... siempre hay una.

Ghlai sonrió levemente antes de desviar la mirada hacia el pequeño y alargado cartel informativo al lado de la obra. El fotógrafo era un estudiante de la Facultad de Medios Digitales, especializado en diseño gráfico.

Y la foto se titulaba:“Lost in the Moonlight”(Perdido en el reflejo de la luna)

Pensó que el fotógrafo era bastante creativo y muy hábil por haber logrado capturar una imagen tan hermosa.

Ghlai no sabía realmente qué tan buena persona era el autor, pero debido a cierto incidente aquel día, tenía algo claro; La persona que tomó esa foto era alguien amable.

Y fue precisamente la amabilidad del autor de ”Long Ngao Chan" lo que hizo que sus pensamientos volvieran a aquel día.

Gun:Son casi las 9 de la noche. ¿Ya llegaste al local?

Ghlaijai:Estoy girando en la intersección, ya casi llego.

Gun:Si no tuviera que ayudar a mi mamá con las compras mañana temprano, iría contigo.

Ghlaijai:No te preocupes, Gun. Después de que aclaramos las cosas aquel día, creo que los tres han mejorado mucho. Tú has estado presente desde el principio.

Gun:No han mejorado nada; solo están intentando ser amables contigo porque obtienen beneficios de ti. La que es realmente buena contigo es May, porque ella es sincera.

Gun:Sé que tú sabes quién es realmente amable contigo.

Ghlaijai:Es como dijimos, queremos que todos intenten adaptarse una vez más. Pero si vuelven a las mismas andadas, esta vez cortaremos por lo sano.

Gun:Si actúan igual de nuevo, realmente deberías detenerte.

Gun:Te entiendo.

Gun:Sé que todo es difícil para ti ahora mismo, pero confío en que lo superarás.

Ghlaijai:Muchas gracias, Gun. Gracias por estar siempre a mi lado.

Gun:Cualquier otro en tu lugar ya se habría vuelto loco.

Ghlaijai:(envía un sticker)

Gun:Ese sticker del conejito sonriente te queda muy bien.

Ghlaijai:Gun, ya casi llego al local. Hablamos después.

Gun:Está bien. Cuídate.

Ghlaijai:(envía un sticker)

Ghlai envió un sticker para despedirse de su mejor amigo, a quien conocía desde la secundaria, y luego consultó el taxímetro.

Sacó la billetera del bolsillo para preparar el dinero del taxi. Al llegar a su destino, le entregó el efectivo al conductor indicándole que no necesitaba cambio y bajó del vehículo.

Ese día, sus amigos lo habían invitado a un bar para celebrar que habían superado una dura temporada de exámenes.

A decir verdad, a Ghlai no le entusiasmaba ir a lugares así; no disfrutaba de las bebidas alcohólicas ni de salir de noche. Sin embargo, la relación con su grupo de amigos no había sido la mejor últimamente.

La semana anterior, Ghlai los citó a todos para aclarar los problemas que habían surgido en el grupo.

Tras esa charla, todos intentaron adaptarse y la relación entre ellos había mejorado.

Ghlai reconoce que su estilo de vida es bastante diferente al de sus amigos.

A ellos les gusta salir juntos con regularidad, y aunque siempre solía rechazar sus invitaciones, esta vez aceptó porque quería demostrarles que él también estaba poniendo de su parte para adaptarse. Todo con el fin de que pudieran llevarse bien.

Sin embargo, por mucho que quisiera preservar la amistad, Ghlai no estaba dispuesto a renunciar a su propia identidad.

Consideraba que ceder debía tener un límite aceptable para él.

Se trataba de encontrarse en un punto medio, tal como lo estaba haciendo ahora: eligiendo salir con ellos de vez en cuando aunque no bebiera, para compartir tiempo de calidad más allá de las aulas universitarias.

Esta era la forma en que Ghlai se adaptaba.

—Ghlai por aquí...

Y esta era, probablemente, la forma en que sus amigos también lo hacían Ghlai entró al establecimiento y asintió al ver a sus amigos saludándolo con la mano.

Caminó rápidamente hacia la mesa, pero se detuvo al notar dos sillas vacías una al lado de la otra.

—Ghlai siéntate.—May palmeó una silla hecha de una caja de madera, invitándolo a sentarse junto a ella.

Ghlai frunció un poco el ceño mientras observaba al grupo.

Todos estaban presentes ya. Solo quedaban esas dos sillas vacías, lo cual le pareció extraño considerando el número de integrantes.

Aun así, se sentó sin preguntar nada.

—Ghlai ¿qué quieres tomar? Yo te lo pido.—Ofreció May.

—¿Tienen Coca—Cola, May?

—Sí, claro

—¿Por qué vas a tomar solo Coca—Cola si estamos en un bar, Ghlai?

Ghlai, que estaba sacando su teléfono, levantó la vista hacia Thot, uno de los integrantes del grupo con quien no tenía mucha confianza.

—No me gusta el alcohol.

—¿Pero lo has probado?

—Sí, pero no me gusta.

—Thot... si no quiere beber, no lo presiones. ¿Por qué insistes tanto?.—Intervino May.

—¿Cuándo he insistido yo, May? Diciéndolo así me haces quedar como el malo de la película.

Ghlai suspiró para sus adentros mientras observaba a Thot y a May quienes se sostenían la mirada implacablemente.

Los dos solían discutir con frecuencia debido a que sus opiniones nuncacoincidían.

A pesar de ser mujer, May jamás mostró el más mínimo temor ante Thot.

Anteriormente, ella solía salir a beber con New y Orn, pero desde que Thot se unió al grupo, May prefería irse a beber con sus amigos de otra facultad.

El grupo de Ghlai está compuesto por cinco personas: él mismo, May, New, Orn y Thot.

No existía una cercanía real entre todos porque acababan de formar el grupo al inicio del segundo semestre.

En un principio, Ghlai tenía dos amigos íntimos, pero estos se transfirieron de facultad.

Así Ghlai se vio obligado a buscar nuevas amistades, un problema común para muchos debido a las estrictas reglas y regulaciones del programa deNegocios de Aviación;tras un año de estudio, muchos se daban cuenta de que no era lo que realmente les gustaba.

Para aquellos que, como él, decidieron continuar, el proceso implicó buscar amigos prácticamente desde cero.

Durante la primera semana del semestre, Ghlai conoció primero a May, estuvieron juntos poco más de una semana antes de conocer a New, quien posteriormente trajo a Orn al grupo, y finalmente se sumó Thot.

La relación se volvió bastante tensa con la llegada de Thot.

May y él peleaban seguido porque Thot no se hacía responsable de sus deberes, aunque no era el único; últimamente, New y Orn también solían evadir el trabajo.

Lo que él y May no pudieron tolerar fue que, tras haber cumplido cada uno con su parte, los otros tres dijeran justo antes de la entrega que no terminarían a tiempo, obligándolos a ellos dos a hacerse cargo del resto para poder presentar el trabajo en fecha.

Debido a ese incidente, Ghlai decidió convocar a todos para aclarar la situación.

Habló de frente y sin rodeos: si seguían siendo así de irresponsables, no podría trabajar más con ellos y tendrían que separarse.

May por su parte, llegó al límite y los increpó con tanta dureza que casi termina en una pelea física con Thot, de no ser porque Ghlai la detuvo.

Conscientes de su error, los tres se disculparon y rogaron por una oportunidad Ghlai decidió darles el beneficio de la duda y, al mismo tiempo, se dio a sí mismo la oportunidad de intentar adaptarse a ellos, considerando que apenas se conocían desde hacía unas semanas.

Pensó que a nadie le gustaba empezar de cero una y otra vez, ni siquiera en una amistad.

Nadie quiere volver al punto de partida cuando ya se ha recorrido la mitad del camino.

Ghlai lo sabía muy bien... y por eso intentaba mantener la relación a flote.

—¡Muy bien! Pueden discutir todo lo que quieran ahora, pero en cuanto salga Punlee a cantar, ¡se acabó, absolutamente nada de peleas!

—...

Ghlai miró a New, que estaba absorto observando el escenario, New decía haber estado enamorado en secreto de Punlee durante meses, aunque Ghlai no le había prestado mucha atención.

Ya había oído hablar de Punlee antes, pues durante la temporada de la competencia, no se hablaba de otra cosa.

Además, como su primo es muy amigo de Muenfah(el hermano mayor de Punlee).P’Dom le había contado algunas historias sobre él.

P’Dom mencionó que Punlee estudia en la facultad de Medios Digitales, especializándose en Diseño Gráfico, al igual que él mismo y P’Muenfah, pero que está en el mismo año que Ghlai.

Eso era todo lo que Ghlai sabía; nunca había visto en persona a ese tal Punlee por el que sus amigos perdían la cabeza.

—La semana pasada escuché que New te pidió que le consiguieras el ID de Line de Punlee, ¿verdad?.—Preguntó May en voz baja.

—Sí. New me vio hablando con P’Dom y P’Fa frente a la facultad. Probablemente pensó que yo también conocía a Punlee.

—...

—Así que me negué y le dije que no conocía a Punlee. No me atreví a pedírselo.

—¿Entonces New te creyó?

Ghlai suspiró y recordó la expresión de New en aquel momento antes de sacudir la cabeza ligeramente.

—Parece que no me creyó.

—¿Está loco? Conoces a su hermano mayor, ¿acaso eso significa que tienes que conocer también al hermano menor?

—...

—No entiendo la lógica de New.

Ghlai rió suavemente mientras observaba a May, quien bebía alcohol con expresión frustrada.

A May Le gustaba hablar sin rodeos, lo que la hacía parecer una persona de carácter fuerte; sin embargo, a Ghlai le agradaba eso, ya que le demostraba que podía confiar en su franqueza y sinceridad al decir exactamente lo que pensaba.

Desvió la mirada de May hacia el escenario.

Se sintió un poco inquieto cuando New mencionó a Punlee.

Pensó que el verdadero propósito de venir aquí esta noche no era simplemente relajarse, como sus amigos habían dicho inicialmente.

Por ello, Ghlai le pidió a May que confirmara si no estaba exagerando las cosas.

—Si Punlee vendrá a cantar aquí, entonces New en realidad no nos invitó a todos para relajarnos y beber, ¿verdad?

—Me acabo de enterar igual que tú, Ghlai...

—...

—Al principio pensé que solo estaríamos aquí para beber y charlar, pero resulta que vinimos para ver a Punlee.

Era exactamente lo que él había pensado. Ghlai sonrió levemente, intentando tranquilizar a May, quien lucía molesta.

Luego dijo.

—Está bien, solo piénsalo como una forma de fortalecer nuestra relación.

—New es el único que se beneficia. Compartimos el costo de las bebidas y, además, él consigue ver a la persona que le gusta.

Ghlai rió suavemente y analizó el ambiente del bar, pero entonces divisó a un hombre alto y apuesto caminando hacia su mesa. Ghlai suspiró en silencio y le dio un ligero toque al brazo de May.

—Entiendo lo de seguir a Punlee, ¿pero el hecho de que invitaran a este tipo y no nos dijeran nada? Con eso no estoy de acuerdo.

—¿A quién más invitaron?.—Preguntó May.

Ghlai asintió con la cabeza hacia el nuevo invitado que acababa de llegar a la mesa. May levantó la vista hacia el hombre alto que se detuvo frente a Thot.

Ella suspiró profundamente y dijo con obvio desagrado.

—Ese tipo, Mek.

—...

Ghlai miró de reojo la silla vacía a su lado. Ahora sabía que esa silla no era simplemente un repuesto; estaba reservada desde el principio.

Mek era amigo de Thot, de otra facultad. Mek llevaba casi una semana persiguiéndolo, pero como a Ghlai no le gustaba, lo había rechazado.

Sin embargo, Mek no se rendía y continuaba insistiendo, por lo que Ghlai lo evitaba cada vez que se cruzaban en la universidad.

Ghlai pensaba que Mek tenía el valor de cortejarlo porque sabía que a él le gustaban los hombres.

Probablemente Thot se lo había contado, ya que en primer año, Ghlai le confesó sus sentimientos a un senior, un hombre, pero fue rechazado.

Muchos de sus amigos sabían sobre esa confesión y Ghlai asumía que Thot también lo sabía.

Por eso Mek no dejaba de perseguirlo. Pero aunque a Ghlai le gustaran los hombres, no cualquier hombre podía hacer que se enamorara.

—Yo fui quien invitó a Mek porque dijo que Punlee cantaría aquí. No les importa, ¿verdad?

—¿Cómo podría importarme? Debería agradecerle a Mek por dejar que Thot me avisara.

—Thot me contó que New ha estado interesado en Punlee desde hace meses. Como uno de mis amigos es cercano a Punlee, me enteré de que vendría a cantar aquí... así que rápidamente le pedí a Thot que se lo dijera a New.

—Muchas gracias...—Dijo New, antes de señalar el asiento vacío a su lado.—Siéntate, Mek. En el asiento junto a Ghlai.

Mek asintió hacia New antes de sentarse a su lado.

—...

Ghlai no miró en absoluto a la persona que tenía al lado. En su lugar, se concentró en New, que le sonreía a Mek.

La situación ahora se sentía como una emboscada; parecía que Mek había aprovechado la actuación de Punlee para acercarse a Ghlai, y New estaba dispuesto a colaborar con tal de conocer a la persona que le gusta.

A Ghlai no le gustaba nada cómo se sentían las cosas en ese momento. Era como si estuvieran jugando con él.

—Ghlai, ven a sentarte aquí... quiero sentarme al lado de Mek —Dijo May, agarrándolo del brazo.

Ghlai se levantó ante el tirón de May y se movió a su asiento, mientras ella se sentaba junto a Mek en su lugar.

—¿Por qué quieres sentarte al lado de Mek?

—Yo también quiero ser mediadora, Thot... Pero no te preocupes, no haré que nadie se sienta incómodo.

——...

—May, no le des tantas vueltas.—Dijo Orn.

Ghlai entendió lo que May intentaba decir. Probablemente debido a que ella hablaba con tanta franqueza, Thot estaba mostrando su descontento.

En ese instante, Ghlai recordó de inmediato las palabras de Gun.

Se dio cuenta de que estaba equivocado... sus amigos no habían cambiado en absoluto.

Seguían aprovechándose de él... y no les importaban sus sentimientos.

—Prefiero pensar de más, que no pensar en absoluto.

—May... —Ghlai estiró la mano para tocar suavemente el brazo de su amiga, indicándole que se detuviera. No quería que ella discutiera con todos por su culpa.

Se inclinó más cerca de May y susurró.

—Espera, yo me encargaré.

May suspiró profundamente y asintió, aceptando sin decir nada más.

—Punlee ya está aquí...

En este punto, a Ghlai ya no le importaba nada más. Estaba tan frustrado que casi quería abandonar la mesa, pero seguía preocupado por May y quería hablar sobre el hecho de que Thot hubiera invitado a Mek sin avisar a nadie.

Sin embargo, los fuertes gritos que llenaron el lugar lo obligaron a mirar hacia el escenario.

Su mesa no estaba lejos, así que podía ver claramente a la persona que subía.

Ghlai vio a un hombre alto y de piel muy clara, de unos 185 cm de estatura, caminando hacia el escenario. Tenía el cabello rubio peinado de forma que dejaba ver su rostro, con ojos afilados, una nariz bien definida y labios con un arco de cupido marcado. Ghlai pensó que cada rasgo de su rostro estaba en perfecta armonía con sus facciones alargadas y esbeltas.

Este debía ser... Punlee.

Al ver a Punlee en persona, a Ghlai no le sorprendió en absoluto que le gustara a tanta gente.

No solo era guapo al estilo típicotailandés—chino, sino que su rostro siempre parecía juguetón; sus ojos brillantes y su sonrisa traviesa lo hacían aún más atractivo.

Punlee tenía apariencia de ser un coqueto, muy diferente a Phi Fa.

—Punlee se ve guapo con el uniforme escolar, pero se ve aún mejor con ropa casual.

Ghlai se giró para mirar a May, que levantaba su vaso para beber.

—...

Como Ghlai nunca había visto a Punlee en la universidad, no sabía cuánto mejor se veía en persona.

Volvió a mirar al escenario; Punlee vestía una camisa de manga corta con un estampado de hojas.

Ahora, Punlee debía ser más atractivo que cuando usaba el uniforme de estudiante, tal como había dicho May.

—Oigan, ahora vuelvo. La mesa de enfrente me bloquea toda la vista.

—¿No puedes ver a Punlee? Yo creo que se ve claramente, New.

—Yo lo veo bien, pero él no puede verme a mí. Está totalmente tapado por los tipos de adelante.

New, a quien no le importaba nada excepto su propia felicidad, se levantó de la mesa para ponerse de pie junto al escenario.

Ghlai bajó la mirada hacia su vaso de Coca—Cola, pensando que la oportunidad que les había dado podría ser en vano.

Nunca pensó que tendría que perder de nuevo el afecto por sus amigos.

Ghlai es sincero con todo el mundo y siempre está dispuesto a adaptarsepor sus amistades. Pero lo que recibía a cambio, era algo realmente distinto.

—Hoy, Phi Not, el cantante habitual, estaba ocupado y no pudo venir, así que tuve que venir yo en su lugar.

—...

El tono juguetón de la persona en el escenario le ayudó a olvidar su malestar por un momento.

Observó al joven alto que sostenía el micrófono, mientras este enrollaba el cable negro alrededor de su mano para acortarlo.

—Resulta que el dueño del local es un senior muy cercano, así que obligó a un cantante tan malo como yo a venir a cantar para él.

Las palabras de Punlee provocaron risas en todo el lugar.

No parecía preocupado ni nervioso; bromeaba con el público con total naturalidad.

Ghlai pensó que debía de haber cantado en escenarios muchas veces, ya que Punlee no mostraba ni un ápice de pánico escénico.

—Si no canto bien o cometo algún error... por favor, perdonen a este cantante temporal.

En cuanto el cantante terminó sus dulces palabras, los gritos comenzaron de nuevo.

Ghlai pensó que no solo a New le gustaba Punlee, sino que muchas de las personas en el bar sentían lo mismo.

Apartó la vista del escenario para disfrutar del ambiente del local, pero sintió que una mirada se clavaba en él.

Giró la cabeza y se encontró por una fracción de segundo con unos ojos afilados antes de bajar la vista hacia su vaso de Coca—Cola.

Mek no dejaba de mirarlo.

Ghlai sabía que no podía evitar la mirada de Mek mirando fijamente el vaso todo el tiempo, así que buscó un nuevo lugar donde descansar la vista.

Miró hacia lo lejos, pero el mejor sitio para mirar resultó ser el escenario frente a él.

Vio a Punlee sonriendo y riendo con el bajista. Este se giró para asentir al baterista que estaba detrás de él antes de que empezara a sonar el potente sonido de la guitarra, la batería y el bajo.

Punlee comenzó con una canción de rock. Ghlai pensó que aquel chico, que siempre tenía una sonrisa en el rostro, había elegido una buena pieza porque era pegadiza y seguramente todos la habían escuchado antes.

Y cuando el dueño de esa sonrisa traviesa empezó a cantar.

—Solo con mirarte a los ojos, solo con pasar por tu lado, solo con estar junto a mí, solo con escuchar tu suave voz, hace que mi corazón se acelere.

Los gritos, que Ghlai ya consideraba fuertes, se volvieron aún más estruendosos.

—Pero me decepcionaste cuando me dijiste que nunca llegará el día en que estemos juntos, todo por mi pasado.

—...

—Algunos dicen que soy esa clase de persona. Otros dicen que he hecho cosas así, dicen que soy una mala persona, pero tú ni siquiera has hablado conmigo.

—...

—Al final, quedo como el malo, aunque nunca te molestaste en mirar. Cuando te desafío a que mires, tú ya sabes cómo soy, por los chismes de los demás.

Era la primera vez que veía música en vivo. No esperaba mucho, pero Punlee lo hizo mejor de lo previsto.

Probablemente no sabía que había logrado que alguien a quien no le gusta el rock, como él, quisiera escucharlo una y otra vez.

Ghlai pensó que no era solo su hermosa voz lo que atraía la atención de todos, sino que sus movimientos corporales al ritmo de la música y su sonrisa juguetona eran lo que permitía a Punlee cautivar a la audiencia.

—Es extraño pero cierto que me dejaras. Por eso, es extraño pero cierto que nos juzgáramos de esa manera.

Cuando el guitarrista hizo gala de su habilidad con un solo, Punlee sacó el micrófono del soporte y caminó hasta ponerse a su lado. Bromeó con el otro con una sonrisa íntima, antes de caminar hacia el frente del escenario y comenzar a cantar la siguiente parte.

—Algunos dicen que soy así. Otros dicen que he hecho esto antes. Dicen que soy una mala persona. Pero nunca has hablado conmigo.

—...

—Al final, quedo como el malo, aunque nunca miraste. Cuando te desafié a mirar, ya sabías cómo soy por los chismes de los demás.

—...

—Al final, quedo como el malo, aunque nunca miraste. Cuando te desafié a mirar, ya sabías cómo soy por los chismes de los demás.

Gritos y aplausos estallaron cuando el cantante improvisado terminó de cantar.

Punlee sonrió ampliamente y levantó una mano para limpiarse el rostro y el cuello con brusquedad. Ghlai pensó que se estaba secando el sudor antes de empezar a hablar con el público que estaba sentado en una mesa frente al escenario.

Un hombre varonil. Sin pañuelo, sin pañuelos desechables.

—Ghlai, Punlee es el mejor...canta tan bien una canción tan difícil. Realmente es algo especial.

Ghlai sonrió al ver a May hablar con un tono y una expresión de admiración.

Desde que se la pasaban juntos, Ghlai nunca había visto a May entusiasmada por algo tanto como esta vez.

—Aunque nunca antes había visto música en vivo, creo que Punlee lo hizo muy bien.

—Es realmente bueno. Lo he visto en muchos restaurantes, Ghlai, pero se considera que Punlee es bueno. La banda tocó bien. Todo estuvo genial.

Ghlai rió suavemente mientras miraba a su amiga, quien no dejaba de elogiar a Punlee y a la banda. May debía estar realmente impresionada.

Sin embargo, Ghlai tuvo que dejar de sonreír de inmediato cuando vio a alguien sonriendo de lado mientras lo miraba.

Mek se rió al verlo poner cara seria.

Si May no hubiera estado sentada en medio de ellos, Mek seguramente habría encontrado una oportunidad para molestarlo. Porque cuando se encontraban en la universidad, él se tomaba la libertad de pasarle el brazo por el hombro, abrazarlo por el cuello y tomarle la mano. Ghlai expresó su descontento y lo regañó muchas veces, pero Mek seguía haciendo lo mismo una y otra vez.

May y Gun sabían lo persistente que era Mek, así que ayudaban a Ghlai a mantenerse alejado de él todo el tiempo.

Mek mostraba su descontento cada vez que sus amigos lo bloqueaban.

Hubo muchas ocasiones en las que habló y se comportó mal con sus amigos; como Ghlai no quería que ellos tuvieran problemas por su culpa, optaba por evitar a Mek cuando coincidían en la universidad.

La razón por la que a Ghlai no le gustaba Mek era puramente por su personalidad.

—Ghlai... ¿me das tu LINE?.—Ghlai sacudió la cabeza y se negó de inmediato al escuchar esa frase de Mek. —Ghlai, ¿no intentarás abrirme tu corazón?

—No me gustas, Mek. Ya te lo he dicho muchas veces.

—Ghlai, nunca has intentado abrirme tu corazón ni una sola vez, lo sabes.

—Sé muy bien ante quién debo abrirme... y ante quién no.

Ghlai apartó la mirada de Mek y miró a Thot. Pensó que era hora de aclarar esto con todos.

—Y deja de imponerme a tus amigos. Thot debería saber que hacer esto solo empeorará nuestra relación.

—No te estoy imponiendo a Mek, Ghlai. No me malentiendas —Dijo Thot.

—¿No se lo estás imponiendo? Lo invitaste sin decirle a Ghlai, y todos saben que Ghlai no quiere ver a Mek —Intervino May.

—¿Estás tratando de causar problemas, May?

—¿Yo estoy causando problemas?

—¿Por qué están discutiendo de nuevo? —Preguntó New, que acababa de regresar a la mesa.

—Somos amigos, que bien. ¿Por qué acabas de llegar, New?

—No se les permite meterse en problemas mientras están sentados a la mesa. Estoy cansado de intentar detenerlos.

Ghlai se quedó sentado en silencio, analizando a sus amigos uno por uno.

Estaba extremadamente enojado ahora porque nadie parecía sentirse culpable en absoluto. Thot seguía mintiendo y poniendo excusas para evitar su responsabilidad.

Aunque a Ghlai no le gustaban los conflictos, no dejaría que nadie lo usara ni se aprovechara más de él.

—New, Ghlai nos está malinterpretando.

—...

—Ghlai cree que lo invitamos intencionalmente para encontrarse con Mek desde el principio.

No estaba malinterpretando, era exactamente lo que pensaba. Era solo que todos estaban ganando tiempo para encontrar una excusa.

—Ghlai, no es así. Realmente te invitamos para relajarnos después de los exámenes, como dijimos. En ese momento, aún no habíamos invitado a Mek. Pero luego, Mek escuchó por casualidad que Punlee iba a cantar en este restaurante, así que cambiamos el lugar original por este.

—...

—Y... —New miró de reojo a Thot antes de continuar.—Thot dijo que Mek realmente quería verte, pero que lo has estado evitando, así que Mek pidió venir. Thot y yo... nosotros solo...

—Así que, al final, todos planearon que me encontrara con Mek.

—Si tan solo me hubieran dicho desde el principio que Mek vendría, no me sentiría tan herido.

—Ghlai... —May estiró la mano y tocó suavemente su brazo. Probablemente sabía que él ya no podía guardar más sus sentimientos.

—Pensé que todos cambiarían, pero no.

—...

—...Aún podría perdonar lo del trabajo, pero simplemente no puedo aceptar esto.

—Ghlai, estás exagerando. Nosotros...

—Thot, no estoy malinterpretando, ni exagerando nada.—Ghlai miró fijamente a Thot, sin apartar la vista.

Fue la primera vez que Thot prefirió desviar la mirada.

—Una vez que terminemos con las dos presentaciones, simplemente separémonos, ¿está bien?

—Ghlai... No vas a dejar que algo como esto destruya nuestra amistad, ¿verdad? —Preguntó New.

—Eres tú, New... tú eres quien está destruyendo la amistad, no Ghlai.

—May, ¿puedes dejar de empeorar las cosas?

—Nosotros somos el problema. Nos iremos entonces.

Ghlai se giró para mirar a Mek, la persona a la que siempre evitaba. Pero de ahora en adelante, Ghlai no huiría más. En su lugar, dijo.

—Mek, quédate aquí. Creo que este lugar es para ti. Todos valoran tus sentimientos más que los míos, así que... yo me iré.

Caminaría por su cuenta... hacia donde realmente pertenecía.

—Ghlai, nos disculpamos. Sentimos haber sido tan descuidados.—Tartamudeó New y le pidió perdón.

—Ghlai... ¿deberíamos volver?

Ghlai asintió hacia May antes de volverse para mirar a todos, quienes tenían expresiones de preocupación.

—Todavía hay dos proyectos que debemos hacer juntos... los terminaré. No se preocupen, no mezclaré los asuntos personales con el trabajo. Pero pido que cada uno se haga responsable de su propia parte en el trabajo como corresponde.

—Ghlai, ¿no puedes perdonarnos solo una vez más? ... Ya dijimos que no fue nuestra intención invitar a Mek desde el principio.

—Pero después de que New invitara a Mek... ¿New pensó alguna vez en decirme que Mek vendría? ¿O tenían la intención de que me enterara por mi cuenta de esta manera?

—...

—Si yo no hubiera sacado el tema, todos habrían dejado que pasara como si nada, ¿verdad? —Ghlai apretó los labios con fuerza antes de continuar.—Mis sentimientos probablemente no importan tanto como lo que todos quieren, ¿verdad? ¿Tengo razón?

—...

Su amigo respondió a su pregunta evitando el contacto visual.

Ghlai pensó que era una respuesta clara. No le pidió a su amigo que viera sus sentimientos como algo importante; solo quería que su amigo pensara en cómo se sentía.

Ghlai comprende que en el mundo real, todos deben priorizar sus propios sentimientos.

Pero Ghlai creía que todos deberíamos ser conscientes de que para ser uno de los felices, no deberíamos herir a otros.

Porque cuando nosotros somos felices, alguien más podría estar sufriendo.

Explotar a otros hace feliz a alguien; ser explotado hace sufrir a alguien.

Ghlai sabía bien que en el mundo real es difícil evitar situaciones como esta. No importa cuánto intentemos evitarlas, algún día tendremos que enfrentarlas. Y cuando lo hagamos, debemos recordar la lección. Recordar que debemos protegernos de ser explotados. Y recordar que nunca le haremos esto a nadie.

—No le vuelvan a hacer esto a nadie. Porque si fuera alguien más, y no nosotros, una sola oportunidad, puede que nunca la consigan.

—...

Ghlai se giró para mirar a May, quien lo observaba. Ella asintió, indicándole que se levantara de la mesa. Él extendió la mano y tomó la de ella, poniéndose de pie a su lado. May lo siguió en silencio hasta llegar al frente del baño. Dejó de caminar y lo sostuvo suavemente del brazo.

—Está bien...

Ghlai asintió. Como May era un poco más alta que él, pudo atraerlo hacia un abrazo con facilidad.

—Hmm...

—Lo intentamos... hicimos nuestro mejor esfuerzo, Ghlai.

—¿Estoy siendo demasiado duro, May?

—Proteger tus propios sentimientos puede hacer que otros piensen que eres cruel, pero no olvides que la persona con la que más necesitas ser amable es contigo mismo.

—...

—Sé amable contigo mismo. No permitas que te lastimen con demasiada frecuencia. Si la gente piensa que eres cruel, deja que piensen lo que quieran.

—...

Ghlai asintió mientras May le acariciaba suavemente la espalda para consolarlo.

Respiró profundamente y se dijo a sí mismo.

—Lo intenté. He sido una buena persona —Se dijo a sí mismo, tal como May había dicho. Se consoló a sí mismo, tal como debía hacerlo.

May se separó del abrazo y preguntó.

—Entonces, ¿cómo vas a volver a casa? ¿Viniste conduciendo?

—Vine en taxi...

—Yo te llevaré.

—Está bien, May. Puedo volver solo. Deberías irte a casa pronto... ya es tarde.—El condominio de Ghlai estaba lejos de la casa de May, así que si dejaba que ella lo llevara, ella llegaría muy tarde.

—Pero has estado bebiendo, ¿estás segura de que puedes conducir?

—...

—¿Debería llevarte yo y luego tomar un taxi de vuelta a mi condominio?

May se rió antes de decir.

—Ghlai... solo tomé dos tragos. Puedo conducir de vuelta, siempre y cuando no me tope con un control policial.

—¿Qué harás si te encuentras con uno?

—Rezar... simplemente rezar para no cruzarme con ninguno.

—Rezaré contigo.

—Está bien... entonces, ¿nos vamos juntos ahora?

Beep~

Ghlai estaba a punto de asentir de acuerdo con May cuando su teléfono vibró con una notificación.

Interrumpió la conversación y sacó el teléfono de su bolsillo. El nombre en la pantalla hizo que le ardieran los ojos.

“Gun”.

Gun siempre llamaba cuando Ghlai se sentía desanimado. Ghlai tragó saliva con dificultad y miró a May, que esperaba su respuesta. Él asintió hacia ella antes de decir.

—Te acompañaré al estacionamiento.

—No hace falta, puedo ir sola. ¿Quieres responder la llamada primero?

—Es Gun... te acompañaré a tu auto primero y luego lo llamaré.

—Gun debe estar preocupado. Deberías contestar primero.

—Hmm... —Ghlai asintió y respondió el teléfono.

En realidad, Ghlai tenía una razón para no querer atender la llamada mientras estaba con May.

—¿Cómo estás? Nadie te hizo sentir incómodo, ¿verdad?

No quería que May viera las lágrimas acumulándose en sus ojos cuando Gun decía ciertas cosas.

—...

Ciertas cosas que Ghlai siempre sabía que su amigo diría.

—Me quedaré despierto contigo esta noche si quieres hablar.

Como esa frase.

Ghlai bajó la mirada, intentando tragar algo que sentía pesado en su garganta. Parecía que May sabía que él intentaba ocultar sus sentimientos, así que puso suavemente su mano sobre su hombro para consolarlo antes de hablar en voz baja.

—Ve a buscar un lugar tranquilo para hablar con Gun primero, yo caminaré hacia el auto sola.

Ghlai, todavía con el teléfono en el oído, dijo.

—Estoy preocupado. Déjame acompañarte a tu auto.

—No tienes que colgar, todo está bien.

—Puedo ir sola... confía en mí. —May le sonrió y se despidió con la mano.—Envíame un mensaje cuando llegues a casa, ¿de acuerdo?

—Está bien... conduce con cuidado, May.

—Sí...

Ghlai vio cómo May salía del restaurante. Suspiró profundamente antes de dejar que las lágrimas cayeran libremente, sin contenerlas más. Ahora, solo quedaba Gun; Ghlai ya no tenía que fingir ser fuerte.

—Igual que antes, ¿eh?

—Hmm...

Asintió, aunque sabía que su amigo no podía ver su respuesta. Ghlai levantó la mano para secarse las lágrimas que fluían incesantemente.

El personal que estaba cerca de la salida no dejaba de mirarlo, así que Ghlai entró rápidamente al baño.

Pensó que se lavaría la cara y luego se marcharía del restaurante.

Ghlai no quería que nadie pensara que era un llorón.

Una vez dentro del baño, Ghlai suspiró aliviado al ver que no había nadie más allí. Caminó hacia el lavabo y habló con la persona al otro lado de la línea.

—Gun, espera un segundo. Voy a lavarme la cara primero.

—No necesitas lavarte la cara, porque cuando me lo cuentes todo, volverás a llorar.

Ghlai, frente al lavabo, se quedó gélido. Miró su reflejo en el espejo, pensando que no quería verse con los ojos rojos e hinchados todo el tiempo.

—¿Ya estás listo para hablar conmigo?

El chico, que no estaba del todo listo, cerró los ojos antes de entrar en uno de los cubículos vacíos del baño. Ghlai cerró la puerta y echó el cerrojo. Se sentó sobre la tapa del inodoro y comenzó a contárselo todo a Gun, con las lágrimas rodando por su rostro.

Mientras relataba lo sucedido, sentía como si una vieja película se repitiera en su mente; una película que a Ghlai no le gustaba mucho ver.

Era la historia de un chico que a menudo encontraba amigos poco sinceros y de quien se aprovechaban con frecuencia, sin importar lo cauteloso que fuera ni cuánto intentara evitar a la gente. Seguía encontrándose en situaciones como esta. Si tuviera que elegir la escena más triste de esa película, sería la de su último año de secundaria. Ghlai lo había dado todo por sus amigos, esperando recibir sinceridad a cambio. Pero no fue como pensaba.

—“Ghlai es bueno estudiando, pero no sirve para socializar”.

—“Sí, si no fuera así, ¿se juntaría solo con nosotros?”

—“A veces es tan aburrido, su vida no tiene color ni emoción. De lo único que habla es de estudiar. Me harta”

—“Pero nos da tutorías para entrar a la universidad”.

—“Probablemente es porque nosotros también somos listos... Si no, seguiríamos reprobando aunque él nos enseñara”.

—“Creo que lo mejor es tenerlo cerca solo para estudiar. Si queremos un amigo de verdad para salir, no creo que funcione”.

—“Sí... se la pasa leyendo todo el tiempo. No sé cómo Gun lo soporta”.

—“Gun probablemente también esté aburrido, pero no se atreve a decir nada porque Ghlai siempre le presta dinero”.

—“Pobre tipo... parece que solo tiene amigos que lo mantienen cerca por lo que pueden obtener de él”.

El chico que protagonizaba esa película era:GhlaiJai Borirat.

La conversación entre sus amigos que escuchó por casualidad hace dos años regresó a él, junto con imágenes vívidas en su mente. Ghlai miró la puerta gris frente a él, pensando que la situación de ahora era similar a la de hace dos años. Estaba sentado solo en un baño frío otra vez, pero la diferencia era que ahora ya no estaba solo en sus sentimientos.

Ghlai escuchó el chirrido de la gran puerta al abrirse. Rápidamente miró hacia abajo, al espacio entre el suelo y la puerta, y vio la sombra de alguien entrando al baño.

Terminó apresuradamente la llamada con Gun, con la intención de regresar a su condominio.

—Gun, me tengo que ir ahora. Te enviaré un mensaje cuando suba al taxi.

—Está bien.

Ghlai colgó a su mejor amigo y se puso de pie. Guardó su teléfono en el bolsillo y se preparó para salir.

Sin embargo, el sonido de unos pasos acercándose a la puerta lo hizo mirar de nuevo hacia el espacio inferior.

Ghlai tragó saliva con nerviosismo al ver las zapatillas blancas de alguien parado muy cerca.

—¿Eres tú, Ghlai?

¿Mek?

—...

—¿Eres tú, Ghlai?

Mek debía haber reconocido su voz. Además, como Ghlai acababa de mencionar el nombre de Gun, Mek sabía que él era su mejor amigo. Ghlai no respondió. Dio un paso atrás, pero dio un salto por la impresión cuando Mek golpeó ruidosamente la puerta. De hecho, Ghlai pensó que Mek más bien estaba aporreándola.

¡Bang, bang!

—Ghlai, sé que estás ahí dentro.

—...

—Ghlai, ¿puedes salir a hablar conmigo? Quiero hablar contigo.

—...

—Realmente me gustas, Ghlai... ¿Por qué no intentas abrirme tu corazón?

—...

—¿Todavía te gusta Phi Shin?

Al principio, Ghlai pensó que no respondería nada. Planeaba esperar hasta que Mek no aguantara más y se fuera por su cuenta. Sin embargo, cuando Mek mencionó a Phi Shin, Ghlai quiso saber algo de lo que había estado dudando durante mucho tiempo. Aunque podía adivinar la respuesta, aun así quería pedir una confirmación.

—¿Cómo supiste que me gustaba Phi Shin?

—...

—...

—Fue Thot quien me lo dijo, pero Ghlai, no te enfades con él.

Era exactamente como Ghlai sospechaba, pero no se sintió enojado con Thot porque estaba acostumbrado. Ghlai sabía muy bien que Thot no era el único que había compartido la historia de su confesión a Phi Shin y cómo fue rechazado.

Mucha gente, casi la mitad de las personas de su círculo, hablaba de ello casualmente.

Ghlai siempre se había preguntado quién fue la primera persona en contárselo a sus compañeros de clase, porque esa persona había provocado que fuera objeto de cotilleos durante un año entero. Pero Ghlai había logrado superar ese tiempo.

Ahora, a Ghlai ya no le importaba. Solo quería agradecer a esas personas por hacerlo más fuerte.

—Entonces, la razón por la que no te abres a mí es porque todavía te gusta Phi Chin, ¿verdad?

—No me gustas por quién eres tú. No es por nadie más.

—...

—Y ya no me gusta Phi Shin. —Ese día, Phi Shin miró a Ghlai con una expresión diferente y le pidió que dejara de quererlo. Ghlai tuvo que dejarlo ir. Al principio fue muy difícil, pero ahora ya lo había superado. —Solo veo a Phi Shin como a un hermano, tal como él me ve a mí como a un hermano menor.

—¿De verdad?

—De verdad. —Porque ese amor había sido el que más le dolió... y esta respuesta era la más verdadera de su vida. Ghlai rezaba para no volver a enamorarse. No tenía miedo a sentirse decepcionado en el amor, sino a que su amor no correspondido pudiera incomodar a alguien.

—Entonces, ¿puedes salir y hablar conmigo?

Ghlai sacudió la cabeza en señal de rechazo. No sabía por qué, pero no quería enfrentarse a Mek en ese momento.

—Mek, vete ya. No quiero verte ahora mismo.

——¿Cuánto tiempo vas a evitarme, Ghlai?

—...

—¿No podemos simplemente hablar por una vez?

La voz al otro lado de la puerta empezó a volverse más contundente. Mek solía usar ese tono con May y Gun. Ghlai todavía recordaba la mirada de enfado que ponía Mek cuando estaba molesto.

—...

¡Bang!

—¡¿Puedes dejar de evitarme así?! ¡Realmente no me gusta! —Ghlai dio un salto por la impresión cuando la puerta recibió un fuerte golpe. Mek hablaba con tono airado, intentando abrir la puerta del baño a la fuerza.

Ghlai comprendió que Mek era de temperamento irritable, y por eso se comportaba así. Decidió salir y hablar con él para poner fin a la situación antes de que Mek se alterara aún más.

Ghlai alargó la mano hacia el pestillo de la puerta, pero luego la retiró. Tenía que admitir que empezaba a tener miedo de Mek, a pesar de que nunca antes le había temido. Ghlai pensó que tal vez era porque estaba solo en un lugar desconocido.

El olor a alcohol, probablemente de Mek, llegó hasta su nariz. Ghlai se detuvo un momento, reconsiderándolo.

¡Ping!

—¡Ghlai!

—No voy a salir... —Dijo Ghlai, sacando el teléfono del bolsillo para llamar a alguien. Estaba seguro de que esa persona lo ayudaría. Revisó rápidamente la pantalla, deslizando el dedo para buscar el número.

“P’Dom”

Estaba a punto de llamar a su primo para que lo recogiera del restaurante, ya que el condominio de P’Dom no estaba lejos de allí. Sin embargo, Ghlai no lo había llamado antes porque no quería molestarlo. Pero ahora, Ghlai tenía que dejar a un lado ese sentimiento de duda.

¡Creek!

El sonido de la puerta abriéndose de nuevo resonó. Ghlai miró hacia el espacio entre el suelo y la puerta. Todavía veía las zapatillas blancas de Mek. Mek no se había movido, así que Ghlai pensó que alguien más había entrado; el silencio de Mek le aseguró que ahora había otra persona en el baño.

Ghlai se quedó callado, escuchando el sonido del agua corriendo durante un breve instante. Bajó el teléfono y decidió abrir la puerta, pensando que al menos había alguien más con él. No estarían solo él y Mek. Pero parecía que hoy el mundo estaba siendo especialmente cruel con él. Porque justo cuando Ghlai estaba a punto de abrir la puerta, escuchó los pasos de alguien alejándose, y se dio cuenta de que tendría que enfrentarse a Mek solo de nuevo.

La persona estaba a punto de salir del baño.

Ghlai miró su mano en el pestillo de la puerta. La persona ya debía haber salido del baño, y si abría la puerta ahora, Ghlai tendría que enfrentarse a Mek a solas.

¡Bang, bang!

—Sal de una vez. No hagas que me frustre aún más.

—...

Ghlai retiró la mano del pestillo. Miró la puerta, que había sido golpeada repetidamente por una mano grande, haciendo ruidos fuertes.

—¡Te dije que salieras!

—Mek, no tienes derecho a forzarme.

—Es cierto... no tienes derecho a forzarlo.

Ghlai dio un paso atrás al escuchar una voz desconocida. Miró hacia el espacio entre la puerta y el suelo. Ahora, Ghlai no solo veía las zapatillas blancas de Mek, sino también las zapatillas negras de alguien más. Estimó la distancia y pensó que la persona que llevaba las zapatillas negras estaba cara a cara con Mek.

El dueño de esas zapatillas negras debía ser la persona que acababa de entrar al baño. La persona que Ghlai pensó que ya se había ido.

—¿Quién eres tú para saber lo que está pasando?

—No suelo meterme en los asuntos de los demás... pero cuando me encuentro con alguien tan“capaz”como tú, no puedo evitarlo.

—...

—Resulta que eres del tipo exigente.

—No quiero problemas contigo... Punlee.

Ghlai miró con atención las zapatillas negras de nuevo y finalmente se dio cuenta... El dueño de esas zapatillas... era Punlee.

—¿Me conoces?

—...

—¿Entonces por qué yo no te conozco a ti?

—...

—Bueno, lo que sea, con tu actitud, de todas formas no querría relacionarme contigo.

—¡Bastardo!

—...

—Voy a aclarar las cosas con mi novio. ¡No seas entrometido!

Ghlai frunció el ceño antes de decir

—No soy el novio de Mek. No digas tonterías.

—Eso es... Eres muy bueno diciendo tonterías —Dijo Punlee con una risa.

—¿Estás intentando hacerte el duro?

—No tanto como tú... pero puedo manejarlo. ¿Quieres ir detrás del local?

—¡Bastardo Lee!

—Si estás pensando en lanzar un golpe, mejor asegúrate de que me caiga. Porque si no me caigo y empiezo a defenderme, no podrás levantarte.

Ghlai tragó saliva con nerviosismo cuando el tono juguetón de Punlee se volvió serio de repente.

Supuso que Mek probablemente estaba a punto de golpear a Punlee, y por eso Punlee dijo aquello.

Ghlai sabía que Mek no retrocedería fácilmente, así que iba a abrir la puerta para detenerlo; no quería que nadie,(ya fuera Punlee o cualquier otra persona)se viera involucrado por su culpa.

—Olvídalo, bastardo...

—No lo olvidaré. Llévate tu inutilidad contigo.

Ghlai se quedó allí parpadeando en el baño. No podía creer que Mek hubiera cedido tan fácilmente, pero las zapatillas blancas desapareciendo por el hueco debajo de la puerta confirmaron que Mek realmente se había retirado.

Ghlai respiró profundamente y alargó la mano hacia el pestillo de la puerta.

Toc, toc.

El suave golpe en la puerta lo dejó helado. Ghlai se mordió el labio y miró las zapatillas negras a través del hueco en la parte inferior de la puerta.

Quería abrir la puerta y agradecer a Punlee, pero el creciente nerviosismo hacía que le diera demasiada vergüenza abrirla.

Ghlai pensó que Punlee era diferente a Mek.

—¿La persona que está dentro... está bien ahora?

Definitivamente diferente.

—...

Ghlai asintió en respuesta, aunque sabía que Punlee no podía verlo. Era todo lo que podía hacer porque su nerviosismo crecía y le impedía hablar. Su cuerpo se tensó, como si se hubiera convertido en piedra.

—Se ha ido, ya puedes salir.

Ghlai asintió de nuevo. El tono gentil de Punlee lo hizo sentir seguro. Estaba a punto de abrir la puerta, pero tuvo que detenerse al escuchar el sonido de la puerta principal abriéndose.

Rezó en silencio para que no fuera Mek.

—Lee, es hora de volver, dijiste que solo te ibas a lavar las manos un segundo, pero te has escapado a fumar de nuevo, ¿eh?

—Sí, te sigo en un momento.

—Está bien.

—...

Ghlai suspiró aliviado al darse cuenta de que no era Mek.

—Me tengo que ir ahora. Date prisa, antes de que regrese otra vez.

—...

Ghlai asintió de acuerdo y miró hacia abajo a las zapatillas negras que habían comenzado a moverse. Cuando salieron de su campo de visión, Ghlai abrió la puerta.

Observó la figura alta que abría la puerta principal. Mientras Punlee salía por el umbral, Ghlai vislumbró el perfil de su rostro. El rostro de Punlee siempre tenía una sonrisa juguetona, pero pronto quedó oculto tras la puerta al cerrarse.

Cada vez que Ghlai recordaba aquel día, la nueva película con el protagonista dueño de esa sonrisa juguetona se repetía en su mente, en lugar de la vieja película que no le gustaba.

Ghlai sonrió levemente mientras apartaba la vista de la fotografía para leer el nombre de su dueño.

Pensó para sí mismo que tal vez ese día había malentendido un poco el mundo.

Ghlai había pensado que el mundo era increíblemente cruel, pero en realidad no lo era tanto con él como pensaba. Porque si el mundo hubiera sido verdaderamente cruel, no habría enviado a Punlee para ayudarlo aquel día.

Y porque el mundo no era tan cruel, Ghlai se había enamorado de alguien una vez más.

Se había dicho a sí mismo que no volvería a caer. Pero el mundo, redondo y lleno de crueldad y bondad en momentos diferentes, le había enseñado que... podemos ser felices, incluso si todo lo que podemos hacer es observar desde lejos.

Porque aquel a quien observamos, afecta a nuestro corazón, no la distancia.

Después de aquel día, Ghlai había continuado observando a Punlee desde la distancia, conservando en su mente la imagen de su sonrisa, aunque fuera de lejos. Pero ahora, parecía que Ghlai se estaba acercando un poco más a Punlee, porque se encontraba frente a la imagen de...

Punlee.

O

Sasin Phisut.

Ghlai sabía que“Sasin" significaba“luna“. Pensó que Punlee había conectado intencionadamente esta imagen con su nombre real, y probablemente nadie más sabría que Punlee se refería a la“luna”en lugar de a la“sombra”.

Porque, ¿cuántas personas buscarían el significado detrás del nombre de alguien?

Probablemente solo sería alguien como él, alguien que está“enamorado de la luna”,quién lo haría.

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