Kacchako week 2022

Summary

Kacchako week 2022 es una semana completa a nuestra querida pareja de Uraraka x Bakugo, con temáticas distintas en cada día, espero que les guste mi aportación

Genre
Romance
Author
Yu Moond
Status
Complete
Chapters
7
Rating
n/a
Age Rating
18+

Día 1: Festival de medio verano

—Será divertido.

— No.

—Anda compraremos algodón de azúcar y ganaremos un pez dorado.

—¿Que tenemos 6 años, malditos pelos de mierda?

—¿Y el pececito?

—Kirishima por dios se te muere una planta de plástico.

Era el matsuri de mitad de verano, Kirishima estaba ansioso por ir, pero tenía una cita con Mina y a ella se le ocurrió la brillante idea de salir en una cita doble con Uraraka, y Kirishima había dicho que llevaría aunque fuese a rastras a Bakugo. El rubio no quería ir por ningún motivo, no le gustaban mucho los matsuris, su mamá lo llevaba cuando niño pero al crecer fue perdiendo el interés.

—Creo que habrá un puesto de ramen picante— Kirishima dijo intentándolo convencer —Bueno es una lástima que no quieras...

—Voy por unos zapatos.

Bakugo dijo sin ninguna emoción, Kirishima sabía que había ganado. El pelirrojo iba contento porque iba a un matsuri con su amigo, pero Bakugo seguía teniendo esa cara de desagrado.

Al llegar se encontraron con Mina y Uraraka, la castaña llevaba el cabello suelto adornado con una flor rosa, y una yukata también rosa con flores blancas y fucsias, Bakugo al verla se sonrojó, jamás la había visto fuera de la escuela sin uniforme y se veía realmente linda.

—Vaya hasta que llegaron— Mina dijo sacándolo de sus pensamientos

—Es que mi bro... Bueno se tardó un poco.

—No quería venir— dijo sin tapujos el rubio.

—Es una lástima ya estás aquí— Mina tomo el brazo de Kirishima y se encamino hacia el templo.

El festival se realizaba al aire libre en un templo cercano, Uraraka y Bakugo iban varios paso atrás de sus amigos, ellos realmente tenían una cita y Uraraka cómo Bakugo solo iban de acompañantes, realmente para ellos no era una cita. Bakugo veía se vez en cuando por el rabillo del ojo a Uraraka, ella iba algo triste, y no sabía por qué.

—Se supone que a las chicas les gustan estás cosas— Dijo con desagrado Bakugo, Uraraka volteo a verlo—Iré por ramen.

Bakugo se alejó un poco del grupo pero sintió la mirada de Uraraka seguirlo, volteo hacia la castaña y le dijo:

—¿Vienes? Hay que dejar a ese par de idiotas enamorados un rato.

Uraraka dudo un poco, pero aun así lo siguió. Caminaron en silencio por varios minutos buscando el puesto de ramen que Kirishima le había prometido, pero no lo encontraban simplemente había ramen normal.

—Ese maldito bastardo me engaño— Dijo molesto Bakugo.

—Pero si pasamos ya tres puestos de ramen.

—Si pero me dijo que era ramen picante y todos tienen ramen normal—Bakugo dijo molesto.

—¿Ramen picante? —Un señor de un pequeño puesto llamo su atención.

—¿Sabe dónde es? —Bakugo pregunto acercándose al puesto.

—Sí, lo venden cruzando el puente—Bakugo ni siquiera dio las gracias y salió en dirección al puesto, seguido por Uraraka.

Continuaron en silencio Uraraka iba un par de pasos detrás del rubio, pero el chico siempre la iba vigilando para no perderla ¿Por qué lo hacía? Ni el mismo sabía la respuesta. Llegaron al lugar indicado, pero solamente era un puesto donde vendían picante para colocarle al ramen, Bakugo enfureció, y Uraraka no entendía por qué.

—Los malditos bastardos me engañaron—Bakugo le menciono a la castaña.

—¿Solo por eso estas armando un escándalo? —Uraraka ya estaba fastidiada de todo eso, y al igual que él se quería ir.

Compro una botella y jalo a Bakugo de la mano hasta volver a los puestos de ramen, Bakugo no entendía por qué estaba haciendo eso. Uraraka pidió dos ramen y le pidió por favor al dueño que si le podía poner bastante picante que había comprado, el dueño acepto.

—Por qué demonios haces esto, mochi—Dijo Bakugo sentándose a la par de la castaña.

—No lo sé, solo deja de estar de mal humor—Bakugo vio a una chica completamente diferente a la que conocía.

No era la chica dulce y tierna de la escuela, si no que era una chica real, con mal carácter y molesta por estar ahí con él.

—Realmente te desagrada estar conmigo—Dijo Bakugo más para sí mismo que para Uraraka, sabía que no obtendría respuesta de eso, pero aun así se sorprendió al ver que la chica agachaba la cabeza con el rostro apenado—Ah con que eso era.

De alguna manera eso le molesto, ahora había un ambiente aún más tenso, los dos estaban incomodos y no se veían, realmente había sido un estupidez ir ahí por culpa de Kirishima, pero ya no podían irse y tomar caminos diferentes, ya que acababan de darles sus platos. Uraraka comenzó a comer y Bakugo vio que su rostro se tornó rojo y comenzó a llorar, Bakugo no la entendía realmente, ¿Y ahora por qué demonios lloraba?

—¿Y ahora qué demonios pasa mochi? —Uraraka volteo a verlo con los ojos llenos de lágrimas y el rostro totalmente rojo.

—Es...es...—Uraraka no podía contener las lágrimas.

—¿Qué? Dilo de una maldita vez—Bakugo se desesperó un poco ante tal actitud.

—Pica demasiado—Dijo casi gritando y tomando su vaso de agua bebiéndola de golpe.

—No...—Bakugo estaba acostumbrado al picante y sabía que era una mala idea beber agua.

Bakugo probó su comida, tal vez les habían dado los platos equivocados, pero también picaba y mucho, el cocinero se había equivocado con las órdenes y a los dos les dio ramen picoso. Bakugo estaba acostumbrado a ese tipo de comida, y aunque sintiera picor podía soportarlo, y le daba bastante gracia que Uraraka estuviese totalmente roja e intentando aguantar la comida.

—Si no puedes comértela ahí deja el plato—Menciono Bakugo.

—Sería un desperdicio—Dijo Uraraka para después ordenar un té con mucha azúcar.

—Lo pediré para llevar—A Bakugo le hacía mucha gracia que la chica estuviese en esas condiciones, pero al final accedió después de que le repitiera varias veces eso.

Bakugo pago la cuenta de ambos, sintiéndose avergonzada Uraraka. Le dolía la boca de tanto picante y quería realmente irse a casa. Bakugo tomo la muñeca de la chica y fue hasta un puesto donde vendían algodones de azúcar, compro un algodón grande de color rosado y se lo dio a la chica.

—Come, el azúcar a mitigará el dolor—Dijo Bakugo.

La castaña se quedó sorprendida por el gesto que tenía el rubio hacia ella, tomo el algodón y comenzó a comerlo, el azúcar deshaciéndose en su boca le reconfortaba, aliviaba ese dolor y se sentía más tranquila.

—Gracias, se ve que eres un experto en el tema—Dijo Uraraka con una sonrisa.

—Sí, bueno, aprendí a las malas también—Dijo Bakugo, Uraraka esperaba una historia de cómo comenzó a comer picante, pero no la hubo, el chico simplemente dijo eso—Sera mejor irme a casa, ya comí, no sé dónde este el par de idiotas enamorados y se hace tarde—Bakugo se dio la media vuelta y se dispuso a irse.

Pero Uraraka lo tomo por la playera impidiéndole el paso, haciendo que volteara a verla con cara de enojo.

—¿No te quedaras a los fuegos artificiales?

—No—Dijo en seco.

—Ya veo...—La castaña volvió a poner la misma expresión que había tenido durante toda la tarde.

—No sé qué demonios traes y no me importa, pero me molesta que todo el maldito rato estuvieras así, se que no fui tu primera opción de salida y me importa un carajo, yo solo vine a comer, así que deja esa maldita expresión—Bakugo dijo molesto.

—La...lamento que te incomodara, realmente no quería venir tampoco, Mina me obligo, después de lo que paso esta semana.

Dentro de Bakugo había una pequeña espinita de curiosidad hacia muchas cosas, sobre todo a conversaciones ajenas, y eso le intrigaba, pero su orgullo era más grande que le impedía preguntarle.

—Eso ya lo has de saber, son amigos después de todo—Uraraka le dio una sonrisa triste que Bakugo no paso desapercibido.

—¿De quién demonios hablas?

—Deku.

—Ese tonto no es mi amigo—Dijo Bakugo con su típica molestia.

—Pero...

—Que se la haya pasado detrás de mí toda la maldita primaria no significa que seamos amigos—Dijo Bakugo mal humorado.

Deku era todo un tema para el rubio, por alguna extraña razón le desagradaba y no podía hablar de él de una manera amistosa, y escuchar decir a los demás que eran amigos le desagradaba sobremanera.

—¿Qué demonios te hizo el idiota de Deku para que estés como muñeca vieja llorando por los rincones?

—Me rechazo—Dijo sin más las castaña con la sonrisa más triste que Bakugo pudo ver en el rostro de la castaña.

Bakugo la conocía desde inicios de curso, sabía que era una chica fuerte y que por nada del mundo podía quitarle esa sonrisa, se había convertido con el pasar de los meses en alguien en quien admirar, y se dio cuenta de que él secretamente la admiraba. Y escuchar eso le cayó como balde de agua fría, y a la vez le molestaba muchísimo que ese idiota se sintiera tan superior como para rechazar a la única persona que se había fijado en él.

—Es un idiota—Dijo Bakugo molesto.

Tomo la barbilla de Uraraka con una sola mano, apretando sus mejillas haciendo que la castaña hiciese un puchero, se acercó demasiado a ella haciéndola sonrojar.

—Escúchame mochi, te prohíbo que vuelvas a estar triste por ese idiota, si alguna vez me entero que derramaste una sola maldita lagrima por ese nerd te juro, escúchame bien, te juro que lo moleré a golpes que terminara pidiéndote perdón con los dientes en la mano—Bakugo le dijo para después darle una sonrisa que no supo cómo interpretar, después de eso la soltó—Hay un maldito puesto de mochis más adelante, vamos antes de que empiecen los fuegos artificiales.

Uraraka no sabía cómo que decir a eso, pero sabía que a su manera Bakugo la estaba cuidando.

Hola a todos, damos inicio a la kacchako week, tuve muchos problemas con esta week ya que había pasado por un momento difícil y no se me ocurría absolutamente nada, de hecho borre dos veces unos fics ya terminados por que no me gustaba para nada. Espero que les guste y estaré leyendolos nwn