SURVIVAL LATAM: APOCALIPSIS

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Summary

El mundo que conoces terminó. Entre escombros y un frío mortal, el Sistema Estrella ha despertado. Alejandro ha derramado la primera sangre y sostiene una gema roja que late con un poder prohibido. ​¿Evolucionar o morir? La fase uno es solo el comienzo de la pesadilla.

Genre
Scifi
Author
Dark
Status
Ongoing
Chapters
16
Rating
n/a
Age Rating
18+

LA PERLA Y FRÍO

GUAYAQUIL, ECUADOR.

El termómetro digital de la farmacia en la esquina de la Avenida 9 de Octubre marcaba 34 grados centígrados, pero la sensación térmica, alimentada por el asfalto hirviente y el aliento de miles de personas, rozaba fácilmente los 42. Guayaquil no celebraba; Guayaquil rugía. Para cualquiera que viera la escena desde un edificio alto, la ciudad parecía un río de oro líquido que fluía con dificultad entre los bloques de cemento, los locales comerciales y las oficinas. El amarillo de las camisetas de la selección era tan vibrante que parecía emitir su propia luz bajo el sol implacable del mediodía tropical.En medio de este estruendo, el tráfico era un monstruo de metal que no iba a ninguna parte. Los buses urbanos, cargados hasta el tope, se balanceaban peligrosamente con el peso de los hinchas que colgaban de las puertas, golpeando las latas de los costados al ritmo de cánticos improvisados. Los vendedores informales esquivaban los espejos de los carros ofreciendo camisetas a diez dólares y fundas de agua helada que la gente se reventaba en la nuca para no sucumbir ante el golpe de calor. Era el caos más absoluto, pero era un caos feliz.Mientras tanto, en una realidad distinta a cuatrocientos kilómetros de distancia, el ritmo de QUITO era otro. El aire de la capital era fresco y olía a la lluvia que siempre amenaza con caer por la tarde. En un restaurante elegante de la zona norte, los comensales vestían chaquetas ligeras y brindaban con copas de cristal mientras mantenían la vista fija en las pantallas de alta definición.En una de las mesas, el detalle más llamativo captaba las sonrisas de los clientes: un pequeño cuy, la mascota del restaurante, descansaba tranquilo sobre un cojín. El animalito llevaba una réplica minúscula de la camiseta nacional y movía la nariz con curiosidad mientras los meseros pasaban con bandejas cargadas de platos típicos servidos con estética gourmet. Si Guayaquil era el pulso salvaje de la calle, Quito era la ceremonia pausada y ordenada de la esperanza nacional.