Feliz Navidad
Era la noche del 25 de diciembre, hacía mucho frío, pero yo solo sentía el calor de la sangre recorrer mi cara.
No era la primera vez que me encontraba en esa situación, ni en esa sala de urgencias y tampoco era la primera vez que ese doctor me curaba las heridas.
-Otra vez metiéndote en problemas, Marcel? - Me preguntó mientras hacía presión con una gasa en mi frente para detener el sangrado.
-Otra vez metiéndote en lo que no te importa? - Le conteste de forma grosera.
Soltó una risita y comenzó a suturarme la herida de la frente.
Galen Nyx era un neurocirujano de renombre en la ciudad, la gente lo amaba no solo por lo guapo y amable que era, sino también porque tres veces a la semana ayudaba en hospitales de bajos recursos en el área de urgencias, pero él tenía un secreto que yo conocía muy bien.
-Listo Lux- Me llamó por mi apellido, que por cierto odio. -Con esta ya van seis veces que te suturo alguna parte del cuerpo, en unos meses ya pareceras Frankenstein.
En realidad ya iban ocho veces que él me atendía, pero, ¿quién cuenta?
-Me da igual y no me llames por mi apellido- Respondí con frialdad.
-Marcel, te lo digo en serio, ya debes muchas facturas al hospital y la próxima ya no te podrán atender, tienes suerte de que hoy entraste en mi guardia.
Era cierto, mi trabajo no era sencillo, me pagaban para ir a golpear a otros tipos, en su mayoría deudores y de vez en cuando las mujeres me contrataban para golpear a sus parejas infieles.
El problema no era que me pagaran poco, el problema era que todo el dinero lo ocupada para pagar las deudas que mi estúpido padre nos dejó después de suicidarese a mi y mi hermana menor.
Tenía que pagar el alquiler, la educación de mi hermana y por su puesto, deudas, muchos bancos y a mucha gente mala, por eso el dinero no alcanzaba para otras necesidades como atención médica.
-Toma, llámame si necesitas atención privada?- Me dijo mientras extendía su mano entregándome una tarjeta de presentación.
Solte una carcajada. -Atención privada? no puedo pagar ni un puto hospital de mala muerte y crees que voy a poder pagar algo particular?
Él se acercó a mi y me susurró al oído. -No me tienes que paga con dinero, lo sabes ¿verdad?
Yo sabía a qué se refería, sabía quien era él realmente, Galen Nyx era un ninfómano de mierda, le gustaba acostarse con otros hombres a cambio de favores médicos y cuando ya no les servían, los trataba como basura para luego desecharlos como si fueran cualquier objeto, eso era lo que más odiaba de él.
Pero yo no era como los otros, yo aun conservaba un poco de dignidad, jamás me involucraría con un tipo así.
Le arrebate la tarjeta y la tire al suelo, me di la vuelta y me dirigí a la salida.
-Marcel -Me gritó por detrás.
-¿Ahora qué?- Respondí sin voltear.
-Feliz navidad.