Es como flotar
—Cuál es tu nombre?
—Tyler Hart …
—Tu nombre completo – dijo el oficial con voz enérgica y una mirada seria
—… Tyler Jamie Hart Ellis
—Bien, digamos que es tu nombre… quiero que digas tus datos a la cámara, con voz alta y sin titubear, se usarán para respaldar tu declaración ante el juzgado, recuerda que todo lo que digas se tomara como …
Lo interrumpí para preguntar
—¿Qué datos?... Ya te di mi nombre, ¿Qué más debo decir? … ¿Mi edad y esas cosas?...
Con una sonrisa sínica regresó a ver a su compañero, el cual parecía un poco más “novato” en el asunto de interrogar a alguien, no hacía preguntas, solo estaba ahí, parado cruzado de brazos, viéndome y viendo a su amigo, en realidad su vista se posaba sobre el que hablaba, turnándose entre su compañero y yo. Eso me dio la sensación de que él solo estaba ahí para tomar el papel de un refuerzo, por si yo intentaba hacer algo estúpido y su compañero llegaba a necesitar ayuda … Pero poco podía hacer yo con una mano esposada a la pata de la mesa
El policía regresó su mirada hacia mí y con una mueca fruncida dijo
—Mira mocoso, no nos hagas perder el tiempo, acabemos con esto para que regreses a tu celda y yo me pueda ir a mi casa … ¿Quieres? ¡Y sí! Obviamente, quiero que digas tu edad y esas cosas, ¡como el maldito pueblo de dónde vienes, tu fecha de nacimiento, quienes son tus padres, y a donde te dirigías cuando la patrulla dio contigo! – el oficial lo dijo muy alterado
Dando un suspiro y calmándose, prosiguió – … Como te decía, todo esto servirá para que rindas tu declaración el día de mañana ante el juez, todo lo que digas y salga de ti será usado como evidencia, y pasará a formar parte de tus antecedentes. Es de suma importancia que hables claro…
(Joder vaya que es el poli más obeso que he visto en mi vida, y vaya que me he encontrado con muchos, pero este les gana por bastante. Y sí que ese bigote es desagradable, es tan largo y espeso que tapa la mayor parte de su boca… debe ser complicado poder comer con esas cerdas tapándote la entrada… ¿Y cómo es posible que sea tan obeso? Si le es tan difícil tragar ...) – pensaba yo mientras el oficial seguía hablando…
—… y sin entrecortar palabras, no apartes la mirada de la cámara, ni nos veas a nosotros… coopera ¿Si? Hart… Y así todos nos iremos pronto de esta maldita sala, que se me está congelando el culo…
Yo lo vi, y solo recordaba que era un tipo muy “agradable”, al llegar aquí hace unos días lo vi por primera vez… una muy mala primera impresión… el sujeto me escoltó hasta mi celda, la última en un largo pasillo de jaulas, muchos reos se mostraron entre los barrotes cuando yo pasaba, talvez no pudieron aguantar el impulso de ver quién era el nuevo… al llegar, el tipo abofeteó mi cara después de haberme quitado las esposas adentro de mi celda – con una sonrisa en el rostro, solo dijo
—Bienvenido, pequeña lacra, este solo es una pequeña muestra de lo que tendrás todos los días si no tienes en claro quién es tu superior, y tranquilo que es gratis, la casa invita…
El oficial tenía las llaves en la mano al momento de golpearme, eso, dejó un corte en mi mejilla. El golpe me empujó y solo me desplomé al piso, el mismo piso en el que desperté hoy en la mañana… ese momento estaba muy sedado como para defenderme, es extraño… a veces me pasaban muchas cosas cuando tomaba esa “Medicina” … mi cuerpo simplemente no se reconocía así mismo, y mi mente… flotaba…
Hoy en la mañana desperté cuando un tazón de puré de papa golpeó mi cabeza, me desperté de un salto y sentado en el suelo, regresé a ver al agradable policía, que emocionado se reía al otro lado de las barras — Buenos días, dormilón, espero hayas podido descansar, ya que hoy te trasladaremos a la prisión federal, para que recibas tu condena… antes necesitamos hacerte una entrevista grabada que ha pedido el juez, puesto que … Hay problemas con la concordancia de tus datos, así que apresúrate, límpiate el puré que te has derramado y vendré por ti en unos minutos, basura– dijo moviendo su asqueroso y extraño bigote
—Podría ser un poco más amable– exclamé mientras me ponía de pie
Posó en mí una mirada fría y dijo –claro que seré más amable, en un momento te mostraré que tan amable podemos llegar a ser aquí, mocoso
Esto era un maldito infierno, sabía que la iba a pasar muy mal y poco me importaba tener modales ahora… yo solo le mantuve la mirada sin decir nada, hasta que el policía dio media vuelta y se fue.
Vaya que fue una mañana muy pesada, no sé qué es lo que hice para haber llegado aquí, solamente tengo la sensación de vacío adentro de mí… como si algo me faltara… o alguien… como si echara de menos a una persona… y no sé a quién.
Ya no tenía sentido pelear, solo asentí con la cabeza y dije
—Bien… Mi nombre es Tyler… Tyler Jamie Hart Ellis, nací el 11 de enero de 1980, y bueno, tengo 23 años… mis padres son… o más bien eran Aidan Hart y Martha Ellis, soy de Hellside, es un pueblo que está al norte, pasando la colina del ….
El oficial interrumpió exclamando – ¡Sí! Si… créeme, sé dónde queda ese maldito lugar del demonio, dos o tres veces por semana tenemos que enviar patrullas a ese asqueroso sitio … Aunque, honestamente, las mujeres de la zona no están tan mal, en especial las jóvenes eeeh – dijo mientras soltaba una risa tonta y volteaba a ver a su compañero, este le respondió también con una risa torpe y moviendo sus cejas como si propusiera recordar algo…
Agachando la mirada dije
—como sea, oficial, creo que esos son todos mis datos…
—No, no, todavía te falta decir a donde te dirigías cuando la patrulla te encontró… y ¡¿Qué es la porquería que llevabas en tu maleta?! – Gritó el oficial mientras con la palma de su mano azotó la mesa… el ambiente se puso muy tenso, su compañero lo notó y dio un paso al frente como preparándose para lo que venía…
En mi mente apareció la imagen de la mochila, pero no lograba recordar que es lo que había adentro… mis manos comenzaron a temblar, en realidad todo mi cuerpo… ese escalofrío… ese escalofrío que se me hacía tan fácil de reconocer, empezaba a apoderarse de mí, recorría poco a poco mi espalda hasta cubrirme por completo…
Casi tartamudeando dije – No… no oficial, no recuerdo … No sé qué es lo que sucedió, solo recuerdo que…
El policía empezó a caminar hacia mí, rodeando la mesa, y me interrumpió – … escúchame, Hart, sabemos muy bien lo que sucedió, sí, sabemos lo que hiciste, lo sabemos… pero no nos podemos explicar por qué no tenemos en nuestro registro a un imbécil que se llame como tú, y para colmo no traes una maldita identificación… los nombres que diste al entrar aquí hace unos días ¡son falsos!… no hay nadie registrado con esos nombres en este estado…
Se dirigía a mi espalda mientras se desabrochaba el saco, yo solo mantenía la vista en sus ojos y notaba como se llenaban de furia, una mirada fría que era penetrante.
—¿A caso tratas de mentirnos niño?
Mi corazón cada vez latía más y más rápido, podía escucharlo… era un sonido desgarrador, desesperante, como si mi cabeza retumbara con cada latido, y mis ojos temblaran acorde al estruendo, eso sumado al sonido de sus pisadas, la suela de sus botas golpeando el frio piso de baldosa, acercándose cada vez más …
—¿Piensas que somos estúpidos? – dijo con una risita sarcástica…
Acercándose a mi oído, pero sin bajar la voz, dijo – mira, Tyler, aquí nos divertimos con los de tu “clase”, eres una lacra… no le importas a nadie, y menos ahora que ni siquiera sabemos tu verdadera identidad, así que, si desapareces, créeme que nadie se preguntará que fue de ti… te lo prometo…
Se apartó de mi oído, se apoyó en la mesa y descaradamente apagó la cámara. Volteándome a ver, dijo
—Entonces… dime, ¿Quién eres?... ¿Qué es lo que traías en tu maleta? … Y ¿Quién era la chica que hallamos muerta en la choza de la que saliste minutos antes de que te encontráramos?
Al oír eso mi respiración se aceleró, mi rostro se puso tenso, no podía hablar, escuchaba como mi corazón retumbaba y me preguntaba en qué momento estallaría... era un ataque… ansiedad… había sufrido muchos ataques en mi vida… sudaba frío y temblaba … Ya sentía como mi cuerpo ya no empezaba a reconocerse y como mi mente empezaba a … Flotar… ya no era yo, sentía como si alguien más hubiese tomado mi cuerpo y el miedo desapareció…
Solo tragué saliva y manteniendo la mirada con el oficial le dije
—Te lo contaría todo, pero es obvio que no me entenderías, pedazo de cerdo inepto …
El oficial se sorprendió, con furia lanzó un alarido y golpeo con su bota mi pecho fuertemente, del impacto resbalé de la silla, caí y golpeé el suelo con mi cabeza, quedando casi colgado, lo único que me sostenía era mi muñeca que estaba esposada a la esquina de la mesa…
—no necesitaremos al juez, hijo de perra ¡Yo dictaré y ejecutaré tu condena ahora mismo! – dijo mientras repetidamente pateaba mis costillas…
Intenté defenderme con la mano que tenía libre agarrando su pie… definitivamente el dolor y la agitación me hacía arrepentirme de haber dicho lo que dije hace unos segundos, no sé por qué lo hice, es como si no hubiese sido yo … Entre los golpes e insultos vi como el compañero del “cerdo” se acercaba, con una expresión en el rostro como de miedo y una mirada sorprendida… por un momento hubo una esperanza en mí, de que él detuviera a su colega para que parara la masacre, esperanza que no duro mucho, cuando sentí como él tomaba mi brazo y lo presionaba contra el piso para que no pudiera defenderme…
—Eres un maldito asesino y esto es lo que te mereces, escoria … No saldrás vivo de aquí, tenlo por seguro … Esa mujer a la que mataste, y quien sabe que más le hiciste… seguramente estará muy agradecida desde el más allá ¿No? – gritaba el policía mientras seguía pisándome y golpeándome, siempre con una sonrisa maquiavélica en el rostro.
Mi cara estaba llena de sangre, solo veía por un ojo, un golpe hinchó mi otro ojo a tal grado de que ya no podía abrirlo, yo solo trataba de forcejear para soltarme e intentar hacer algo… aunque yo sabía que no iba a salir de ahí… al menos no vivo …
Con el poco aire que pude tomar intenté suplicar que parara la golpiza, cuando un fuerte pisotón llegó a mi cabeza, y empecé a escuchar un zumbido ensordecedor en mis oídos, perdía poco a poco el conocimiento… mis ojos se cerraban… ya no sentía dolor, ni frío … Solo era una sensación como flotar en el aire… a mi mente vino un recuerdo muy tenue de la dulce voz de una mujer que decía
—Ya, por favor basta, solo hazlo… Termina esto de una vez… Por favor… Ya no resisto más… Hazlo por mí… Lleva a cabo el ritual, y por favor, nunca me olvides, Tyler…
Las voces cada vez se volvían más y más tenues, con un eco que nublaba todo y me era imposible entenderlas…
Con mis últimos segundos de conciencia, y mientras seguía siendo golpeado brutalmente, varios pensamientos vinieron a mí… – ¿en verdad mate a alguien?... No, jamás haría algo así… no podría … Elisabeth… ¡¿Elisabeth?! ¡¿Dónde está Elisabeth?!
Y sin más caí en un profundo sueño, como estar a la deriva en la superficie de un lago en donde no hay nadie más que tú… ni nada más que el agua… solo tú, y una soledad eterna
¿Qué fue lo que me pasó?
…