Capitulo 1:droga
Soy Agnest hace 4 días desapareció mi amigo llamado Stan. Después de que desapareció, me dijo: "Mira esta droga que compré, es color rojo con puntos blancos; muchas personas la compran. También dice que puedes entrar a un mundo diferente. Es una estupidez, jaja". Esa voz...
Tonta e ingenua, como si aún tuviéramos 12 años. Tanto he crecido. Ahora Mario y yo tenemos 16. Aún tengo la droga que me dio Stan. Después, Agnest se levantó de su cama y caminó al baño y abrió la puerta y vio a su amigo Stan desangrando; no tenía ojos. Agnest corrió pesadamente hacia el cuerpo y, al tocarlo, desapareció. Agnest dijo: "Esa ilusión otra vez, qué estupidez". Agnest entró a la bañera y se bañó. Salió, se puso una toalla alrededor de su cintura con movimientos lentos y temblorosos, salió del baño rápidamente y agarró ropa de su armario y se puso ropa; era ropa, un pantalón y una sudadera, y salió. Estaba en Estados Unidos después de venirse de ilegal. Agnest era de México, pero después de la muerte de su padre. Abrió la puerta y caminó y bajó las escaleras. Era sábado y no había clases y no había nadie en casa. Agnest llamó a Mario con su teléfono llamado rápidamente y dijo: "Mario, ven, no hay nadie en casa, podemos jugar videojuegos". Mario contestó y dijo: "Sí, ahí voy". Agnest se sacudió el agua de su pelo negro. Agnest tenía pupilas marrones y piel blanca y medía 1.74.
Después de 1 hora llegó Mario y jugaron por 2 horas, pero Mario encontró las drogas y dijo: -Agnest, ¿me dijiste que no te drogaras? -Agnest se asustó y volteó a Mario. Mario tenía el pelo marrón claro y ojos marrones y medía 1.78. -Claro que no me drogo, no seas tonto, son unas drogas que me dio Stan antes . Me dijo que puedes ir a otro "universo".
Mario sonrió ampliamente y dijo: "Hay que probarlas". Agnès asintió. Al cabo, no hay nada que perder. Las tomaron y sintieron al instante un mareo extremo, náuseas muy feas y se desmayaron al mismo tiempo. Agnès iba abriendo los ojos y Mario le golpeaba suavemente para despertarlo. Mario estaba pálido y asustado, y Agnès se levantó bruscamente y vio millones de edificios iguales, negros, un cielo negro con estrellas rojas, millones y millones de edificios separados por 100 centímetros y abajo un mar negro. No se veía el suelo, había una niebla negra y de repente un monstruo negro con cola de 100 metros y una punta puntiaguda. El monstruo era negro con escamas y una boca grande con dientes en forma de espiral puntiagudo. El monstruo medía 20 metros, nadador. Agnès se quedó en shock y volteó a los lados y vio a otras personas. Arriba en el cielo había un contador de tiempo gigante; era grande, de oro, solo había 70 horas y más de 100,000 participantes