Sipnosis
Calor, frío ardiente, calor, no siento nada más ¿qué pasa? Me pregunto, no puedo abrir mis ojos, solo tengo calor.
Poco a poco comienzo a sentir más, ¿qué es esta sensación? Oigo, oigo algo, no es una cosa, son personas, gritos, siento manos, muchas manos, quiero abrir los ojos, necesito abrir los ojos.
Voces invaden mis oídos: mi madre, mi padre, no reconozco más ¿Dónde estoy? Corren, corren conmigo, abre los ojos, por favor necesito abrir los ojos.
Quiero dormir, tengo sueño ¿será que estoy dormido? Esto es una pesadilla, me relajo o al menos eso intento, no recuerdo nada, ¿dónde estaba antes? Mi cama, mi casa, con mamá, en la escuela, No.
-¡No te duermas!- el grito agudo y desesperado de ¿mi madre?, sí, resuena en mis oídos.
Abro los ojos de golpe, estoy entrando a un hospital, el dolor pega primero, grito, un grito desgarrador escapa de mi garganta, algo crudo y seco.
-¡Preparen! ¡A operación!- Escucho por sobre mis gritos, una persona de bata azul da órdenes a otros.
Guardo silencio, observo, mamá a mi lado, destruida con polvo en su rostro y ojos desesperados, rojos y sollozantes, al otro papá, llorando, nunca lo había visto llorar, ni con la muerte del abuelo, ni al romperse la pierna, él nunca llora.
Levanto la cabeza, sangre, mi sangre, por todo el cuerpo, me inunda y sigue emergiendo, grito sin freno nuevamente.
-¿Qué pasa?- Repito y repito pero nadie me responde.
-Mamá ¡Mamá! ma.. mamá- mis susurros son más filosos que mis gritos, ella me suelta, se detiene y la veo mientras me alejo, cae de rodillas, papá me suelta, corre con ella, los veo, me ven, una puerta se cierra, y oscuridad.
Un último suspiro escapa de mí sin pensar, lleva consigo un nombre, me duele tratar de recordar cuál es, así que no lo hago, y duermo.
Este no es el principio. Ni el final, tienes que ir más atrás para conocerme y llegar aquí...