Too Close to Stay the Same

All Rights Reserved ©

Summary

Han estado juntos desde la primaria. Durante años, Ren y Sora han sido inseparables: mejores amigos, compañeros, una constante en la vida del otro. Siempre fue simple… siempre fue suficiente. Hasta que deja de serlo. Porque crecer cambia las cosas. Nuevas personas, nuevas experiencias… y sentimientos que ya no encajan en lo que solían ser.

Genre
Romance
Author
Noi779
Status
Ongoing
Chapters
16
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1: Como siempre


Conozco a Ren desde la primaria.

Y si soy honesto… probablemente fue porque yo no sabía quedarme callado.

Sucedió más o menos así.

—¿Te puedes mover?

Lo vi por primera vez sentado en su lugar, tranquilo, pero no parecía molesto… solo concentrado. Levantó la mirada cuando le hablé.

—Ah… sí —dijo, acomodando sus cosas—. Puedes sentarte.

—¿En serio?

—Sí.

Sonreí de inmediato y dejé mi mochila.

—Gracias, eres buena onda.

Ren no respondió, pero no parecía incómodo.

—Hablas mucho —me dijo después.

—Sí, me lo dicen seguido —respondí riendo

—. Pero tranquilo, te vas a acostumbrar.

Ren soltó un pequeño suspiro, como si ya lo hubiera aceptado.

—Supongo.

—Creo que nos vamos a llevar bien —añadí.

Y esta vez… no me contradijo.

—Para nada fue así.

Ren lo recuerda de otra forma.

—¿Te puedes mover?

Levanté la mirada lentamente desde mi cuaderno. El chico frente a mí no dejaba de hablar, incluso sin conocerme.

—Está ocupado.

—¿Por quién?

—Por mí.

Se quedó en silencio un segundo… y luego sonrió.

—Entonces me siento contigo.

Antes de que pudiera decir algo más, dejó su mochila y se sentó a mi lado sin pedir permiso.

Fruncí ligeramente el ceño.

—Hablas mucho.

—Eso dicen —respondió.

No añadí nada más.

Pero tampoco lo detuve.

—¿Ves? —dije finalmente.


—Pero tampoco me corriste —respondió él.

No contesté.

Después de eso, simplemente nos volvimos… nosotros.

—¡Ren! —le grité un día desde el patio—. ¡Espérame!

No se detuvo, pero bajó la velocidad.

Corrí hasta alcanzarlo, casi tropezando.

—Siempre caminas como si no quisieras que te alcancen.

—Porque no quiero.

—Mentira.

Lo miré sonriendo.

—Si no quisieras, ya me habrías dejado.

Ren guardó silencio.

—Ves… siempre me esperas.

También estaban los almuerzos.

—No me gusta esto —me quejé una vez.

Sin decir nada, Ren cambió su comida por la mía.

—Oye… ¿y tú?

—Me da igual.

Lo miré unos segundos.

—Eres raro.

—Y tú un bebe.

Sonreí.

Creo que, sin darme cuenta, me acostumbré demasiado a él.

A hablar mientras él escuchaba.

A que siempre estuviera ahí.

Y supongo que nunca me pregunté por qué.

Porque para mí, estar con Ren siempre fue lo más natural del mundo.

Como si simplemente… tuviera que ser así.

Y en ese momento, ninguno de los dos sabía…

que algún día eso dejaría de ser suficiente.