Behind the smile.

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Summary

Naheli es una chica que llega a vivir con los miembros de Stray Kids, intentando adaptarse a una nueva vida rodeada de personas que no conoce del todo. Desde el principio, se muestra como alguien callada, con ansiedad, y con una relación complicada con su alimentación y sus emociones, alternando entre momentos en los que puede comer y otros en los que no puede ni siquiera intentarlo. A lo largo de la historia, los chicos comienzan a notar que algo no está bien con ella. Durante desayunos y momentos cotidianos, Naheli lucha internamente con pensamientos de bloqueo, malestar y confusión, mientras intenta aparentar que todo está bien. Poco a poco, algunos miembros como Bang Chan, Han, Felix, Hyunjin y otros empiezan a acompañarla con paciencia, sin presionarla, tratando de hacerla sentir segura en un entorno nuevo.

Genre
Fantasy
Author
Zoe
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Behind the smile

Una mañana tranquila entraba por las cortinas entreabiertas de la casa donde vivían los miembros de Stray Kids. El sol iluminaba el suelo en líneas suaves, y el sonido lejano de una tetera en la cocina marcaba el inicio del día.

Naheli ya estaba despierta.

Pero no se había levantado.

Estaba de lado, envuelta en la manta hasta los hombros, mirando un punto fijo en la pared. Sus ojos abiertos no tenían sueño… pero tampoco tenían energía.

Su mente iba más rápido que su cuerpo.

Pensamientos sueltos, sin orden, como si alguien hubiera dejado demasiadas ventanas abiertas al mismo tiempo.

Escuchaba pasos en el pasillo. Risas bajas. Alguna voz diciendo algo sobre desayuno. La vida avanzando afuera de su habitación como si fuera algo sencillo.

Pero dentro de ella, moverse parecía una tarea demasiado grande.

Se giró apenas, apretando un poco más la manta contra su pecho.

Un golpe suave en la puerta la sacó de sus pensamientos.

Bang Chan: ¿Naheli? Ya estamos despiertos. ¿Estás bien?

Ella tardó un segundo en responder.

Naheli: Sí… estoy bien *dijo, aunque su voz sonó más pequeña de lo que quería.

Hubo una pausa corta del otro lado, como si él estuviera escuchando más allá de las palabras.

Bang Chan: No tienes que bajar si no quieres ahora *respondió al final. Solo quería avisarte que estamos aquí.

Sus pasos se alejaron despacio.

Naheli cerró los ojos un momento.

“Estamos aquí.”

Esa frase se quedó flotando en su cabeza más tiempo del esperado.

Naheli se quedó un rato más en la cama, escuchando cómo la casa seguía despertando sin ella.

Finalmente, respiró hondo.

Se incorporó despacio, como si cada movimiento tuviera peso propio, y se puso de pie. El suelo estaba frío bajo sus pies, pero eso la ayudó a mantenerse en el presente.

Se arregló un poco el cabello con los dedos y salió de la habitación.

El pasillo olía a pan tostado y algo dulce. Las voces de los miembros de Stray Kids venían desde la cocina, mezcladas con risas y el sonido de platos.

Naheli se detuvo un segundo antes de entrar.

Su estómago estaba vacío… pero su mente no estaba de acuerdo.

“Debería desayunar.”

“No quiero.”

“Pero tengo que hacerlo.”

“¿Y si no puedo?”

Esa mezcla de pensamientos la dejó quieta en la entrada de la cocina, como si su cuerpo se hubiera quedado atrapado entre dos decisiones.

Desde la mesa, Seungmin fue el primero en verla.

Seungmin: Buenos días, Naheli *dijo con naturalidad, como si no hubiera nada raro en ese momento.

Ella levantó la mano apenas en señal de saludo, pero no avanzó.

Bang Chan notó de inmediato su postura. No dijo nada al principio, solo la observó con calma, sin presionarla.

Felix: Hicimos desayuno *comentó con una sonrisa suave. Hay opciones, por si quieres algo ligero.

Naheli bajó la mirada hacia el suelo.

Dio un paso dentro… pero se detuvo otra vez.

Su mente seguía peleando.

Bang Chan habló entonces, con voz tranquila:

Bang Chan: No tienes que decidir todo ahora. Puedes sentarte primero.

Naheli se sentó al lado de Hyunjin.

Él no dijo nada al principio, solo le dio un pequeño espacio en la mesa, como si entendiera sin necesidad de palabras. Seguía jugando distraídamente con sus palillos, pero de vez en cuando la miraba de reojo, atento sin presionarla.

Naheli mantuvo la mirada fija en el plato frente a ella.

El desayuno estaba servido con normalidad: cosas sencillas, pan, fruta, algo caliente en una taza. Nada fuera de lo común… pero para ella, en ese momento, se sentía como una decisión enorme.

Un segundo.

Dos.

Sus dedos se movieron lentamente hacia los cubiertos.

Hyunjin no la miró directamente esta vez, como si fingiera estar ocupado en otra cosa para que ella no sintiera presión.

Naheli respiró hondo.

Y entonces, como si su cuerpo finalmente hubiera alcanzado a su mente, tomó un pequeño bocado.

El silencio en su cabeza no desapareció… pero se volvió un poco más manejable.

Otro bocado.

Y otro más.

No era rápido. No era perfecto. Pero era real.

Naheli seguía con el tenedor en la mano, moviendo la comida apenas sin decidirse a dar otro bocado. Su mirada estaba baja, evitando a los demás.

En la mesa, el ambiente seguía tranquilo… hasta que Han la miró con curiosidad.

Han: Naheli… ¿qué pasa? *preguntó con suavidad, inclinando un poco la cabeza.

Ella tardó un momento en responder, como si le costara ordenar lo que sentía.

Naheli: No tengo hambre… *dijo al fin, en voz baja.

Hubo un segundo de silencio.

Felix, que estaba a su lado, dejó de moverse un instante.

Felix: ¿Cómo que “no tienes hambre”? *preguntó, no en tono de regaño, sino más bien confundido y preocupado, como si no le encajara lo que escuchaba.

Naheli apretó un poco los labios, sintiendo cómo la atención de todos se centraba en ella. Bajó más la mirada.

Hyunjin giró apenas la cabeza hacia ella, sin invadirla.

Han: Pero estabas comiendo hace un momento… *dijo, más suave ahora, intentando entender.

Naheli tragó saliva.

Naheli: Es que… *su voz se quebró un poco, pero se detuvo antes de seguir.

Bang Chan, que había estado escuchando en silencio, intervino con calma.

Bang Chan: Está bien *dijo simplemente. No tienes que explicarlo si no puedes ahora.

Felix aflojó la expresión, dándose cuenta de que había sonado más fuerte de lo que quería.

Felix: Lo siento… no era para presionarte *añadió rápido, bajando un poco la voz. Solo me preocupé.

Changbin la observó desde el otro lado de la mesa.

Changbin: ¿Está todo bien, Naheli? *preguntó con una voz más baja, más cuidadosa.

La pregunta quedó flotando en el aire.

Naheli no levantó la mirada.

Sus dedos se quedaron quietos alrededor del tenedor. El plato seguía ahí, intacto en parte, como si también esperara una respuesta que no llegaba.

Pasaron unos segundos.

Nada.

No respondió.

No lo miró.

Solo se quedó en silencio.

El ambiente en la mesa cambió ligeramente, volviéndose más suave, más atento. Ya no era una conversación normal de desayuno, sino algo que todos entendían que requería cuidado.

Changbin frunció un poco el ceño, pero no de molestia… más bien de preocupación.

Changbin: Hey… *dijo más suave. No tienes que contestar si no quieres.

Hyunjin, a su lado, bajó la mirada hacia su propio plato, dejando espacio. Han dejó de moverse un segundo, entendiendo que no era el momento de insistir.

Bang Chan habló desde el otro extremo de la mesa, con calma firme:

Bang Chan: Solo está aquí con nosotros, eso ya está bien.

Naheli siguió sin hablar.

Pero sus hombros, tensos al principio, se relajaron apenas un poco al escuchar eso.

Lee Know la miró con más atención que antes, sin apuro, sin tono duro.

Lee Know: Naheli… ¿por qué no quieres comer? *preguntó con calma, como si realmente quisiera entenderla, no obligarla.

La habitación pareció hacerse más silenciosa, aunque todos seguían ahí.

Naheli sintió todas las miradas sobre ella otra vez, pero esta vez no bajó la cabeza de inmediato.

Por primera vez en la mañana, levantó la mirada.

Sus ojos estaban un poco brillantes, como si hubiera estado conteniendo muchas cosas al mismo tiempo.

Naheli: Porque…

Se quedó en silencio.

Sus dedos apretaron ligeramente el borde de su ropa.

El aire le pesaba en el pecho.

Naheli: Porque no sé qué me pasa. *dijo al fin, más bajito.

Después de un rato, el desayuno terminó y la mesa se fue vaciando poco a poco.

Entre risas suaves, pasos por el pasillo y tazas siendo recogidas, los miembros de Stray Kids comenzaron a levantarse y volver a sus habitaciones, como cualquier mañana normal.

Naheli se quedó un momento más sentada, en silencio.

Luego también se puso de pie.

Caminó despacio por el pasillo hasta su habitación, cerrando la puerta detrás de ella con suavidad.

Apenas el sonido del seguro hizo clic…

su cuerpo reaccionó.

Una sensación intensa, incómoda, subió de golpe por su estómago. Naheli se quedó congelada un segundo, llevándose una mano al abdomen.

Su respiración se volvió más corta.

Naheli: No…*susurró apenas, como si su propio cuerpo no la escuchara.

Dio un paso hacia el baño sin pensarlo demasiado, guiada por la urgencia.

El mareo y la náusea eran fuertes, desordenados, como si todo lo que había sentido durante la mañana finalmente se hubiera acumulado de golpe.

Se apoyó en el lavabo, intentando respirar lento, buscando estabilidad.

El mundo se sentía inestable por unos segundos.

Naheli salió del baño despacio, todavía un poco inestable. Se apoyó en la pared del pasillo un segundo antes de entrar a su habitación.

Cerró la puerta con cuidado.

El silencio la envolvió de inmediato.

Se quedó quieta.

Luego caminó hasta la cama y se sentó en el borde, como si el peso de todo el día le hubiera caído de golpe.

Sus manos estaban frías.

Sus pensamientos, en cambio, no paraban.

“¿Por qué acabo de vomitar?”

Repitió la pregunta en su mente una y otra vez, intentando encontrarle sentido.

Miró hacia el suelo.

No era solo el malestar físico… era la confusión. El choque entre haber intentado desayunar, haber sentido ese momento con los demás, y ahora su cuerpo reaccionando de esa forma sin que ella lo pudiera controlar.

Apretó un poco las manos sobre sus piernas.

“Si comí… ¿por qué me siento así?”

Respiró hondo, pero su pecho seguía tenso.

El pasillo estaba tranquilo cuando Han se detuvo frente a la puerta de Naheli.

Se quedó un segundo en silencio, como si estuviera comprobando que todo estuviera bien, y luego tocó suavemente.

Han: Naheli, ¿puedo pasar? *preguntó desde afuera.

Dentro, Naheli seguía sentada en el borde de la cama. Su voz salió más baja de lo normal, pero clara.

Naheli: Sí… pasa.

La puerta se abrió despacio.

Han entró con cuidado, cerrando detrás de él sin hacer ruido. Su mirada se fue directo a ella de inmediato, notando que algo no estaba bien: su postura, su silencio, la forma en la que tenía las manos.

Han: Oye… *dijo, acercándose un poco pero sin invadir su espacio. ¿Estás bien?

Naheli dudó un segundo. Bajó la mirada al suelo.

Naheli: No sé… *respondió sincera.

Han se quedó en silencio un segundo, observándola con más cuidado.

Su tono seguía siendo suave, casi cariñoso, intentando no hacerla sentir presionada.

Han: ¿Te duele la pancita? *preguntó otra vez, más despacio.

Naheli negó con la cabeza.

Naheli: No…

Han asintió apenas, como aceptando esa respuesta sin discutirla.

Han: Entonces… ¿qué pasa, mi vida? *dijo con calma, inclinando un poco la cabeza.

Naheli bajó la mirada de inmediato.

Se hizo un silencio corto.

Sus dedos se apretaron sobre su ropa.

Naheli: Nada… *respondió al final, en voz baja.

Pero no sonó convincente.

Han no insistió de inmediato. Solo la miró unos segundos, como si estuviera eligiendo bien sus palabras.

Luego suspiró suave, sin molestia, solo preocupación.

Han: Naheli… dijo con cuidado. No tienes que decirme todo perfecto. Solo lo que puedas.

Hizo una pausa.

Han: Pero si te sientes mal, quiero saberlo. No para regañarte… sino para ayudarte.

Naheli siguió mirando hacia abajo, callada otra vez.

Han se acercó un poco más, sin invadirla.

Han: No estás sola en esto, ¿sí?

Han la miró con suavidad, sin apuro, como si la decisión no fuera una obligación sino una opción segura.

Han: Ven, Naheli… salgamos un rato *dijo en voz baja. Un poco de aire te va a hacer bien.

Naheli levantó apenas la mirada.

Su cuerpo seguía cansado, su mente todavía revuelta, pero la idea de quedarse sola en la habitación tampoco se sentía bien.

Se quedó en silencio unos segundos más.

Han no la apuró. Solo esperó.

Finalmente, Naheli asintió despacio.

Naheli: …Está bien.

La sala estaba llena de vida otra vez.

Los miembros de Stray Kids estaban reunidos en distintos lugares: algunos en el sofá, otros en el suelo, otros apoyados en los brazos de las sillas, todos en medio de conversaciones suaves.

La puerta se abrió y Han entró primero, seguido por Naheli.

Las miradas se movieron hacia ellos de inmediato.

No fue un silencio incómodo… pero sí un cambio de atención.

Seungmin fue el primero en hablar, levantando apenas la cabeza desde el sofá:

Seungmin: ¿En dónde estaban?

Han caminó un poco hacia el centro, sin dramatizar nada.

Han: Estaba con Naheli *respondió simplemente.

Naheli se quedó un poco detrás de él, sin decir nada, observando el suelo.

No había tensión en su voz, pero sí cuidado. Como si esa respuesta ya explicara lo suficiente.

Changbin miró a ambos con atención, pero no preguntó más.

Felix inclinó un poco la cabeza, notando la expresión de Naheli, más calmado que antes.

Bang Chan, desde su lugar, observó la escena con esa calma suya de siempre, entendiendo que Han no estaba interrumpiendo nada… solo acompañando.

Naheli se sentó entre Lee Know y I.N, acomodándose con cuidado, todavía un poco callada.

El ambiente en la sala seguía tranquilo, pero los chicos no dejaban de observarla de reojo, atentos sin ser invasivos.

Lee Know fue el primero en inclinarse apenas hacia ella.

Lee Know: ¿Qué tienes, Naheli? ¿Te duele algo? *preguntó con esa calma directa suya.

Naheli negó con la cabeza de inmediato.

Naheli: No, Lee Know.

No sonó molesta, solo cansada.

I.N giró un poco en su sitio para mirarla mejor, con preocupación suave.

I.N: ¿Segura? *preguntó bajito.

Naheli dudó un segundo, pero luego asintió.

Naheli: Sí…

I.N aceptó la respuesta sin insistir, aunque su expresión seguía atenta.

Lee Know la miró unos segundos más, como si estuviera evaluando si dejarlo ahí o no. Al final, decidió respetar su silencio.

Lee Know: Ok *dijo simplemente. Si necesitas algo, dilo.

Naheli bajó la mirada, pero no se apartó.

Lee Know la observó un poco más en silencio. No era una mirada invasiva, pero sí más atenta, como si recién hubiera notado algo que antes se le había pasado.

Sus ojos se detuvieron en los brazos de Naheli.

Había marcas visibles.

No eran recientes, pero sí suficientes como para llamar la atención.

Su expresión cambió de inmediato, volviéndose más seria, preocupada.

Lee Know: Naheli… *dijo despacio. ¿Por qué tienes tantas heridas?

El ambiente en la sala bajó un poco su energía. Algunos dejaron de hablar.

Naheli reaccionó de inmediato.

Sus manos se movieron rápido, cubriéndose los brazos, como si eso pudiera hacer desaparecer lo que se había visto.

Su cuerpo se tensó.

Naheli: Por nada… *respondió rápido, evitando mirarlo.

Su voz salió baja, pero firme en su intento de cerrar el tema.

Felix se quedó muy quieto.

Estaba cerca de Naheli, lo suficiente como para haber visto bien las marcas en sus brazos y parte de sus piernas. Su expresión, normalmente cálida, había cambiado por completo. No era enojo… era preocupación profunda, mezclada con algo de tristeza.

Felix: Naheli… *dijo en voz baja, pero firme. ¿Qué significa esto?

Su tono serio hizo que la sala se sintiera aún más silenciosa.

Hyunjin, que estaba un poco más atrás, dio un paso al frente también, con el ceño apenas fruncido, pero sin dureza.

Hyunjin: Naheli…

No terminó la frase. No hacía falta.

Naheli, al escuchar sus voces, se encogió un poco. Instintivamente volvió a cubrirse los brazos, como si eso pudiera borrarlo todo. Sus ojos se clavaron en el suelo.

El aire se sintió pesado, pero nadie la atacó. Nadie alzó la voz.

Bang Chan dio un paso adelante, colocándose cerca de ellos, con calma pero con autoridad suave.

Bang Chan: Felix… Hyunjin *dijo con tranquilidad. Esperen.

Luego miró a Naheli.

Su voz bajó aún más.

Bang Chan: Naheli… estás a salvo aquí. Nadie te va a regañar.

Un silencio corto.

Felix bajó un poco la mirada, respirando hondo, como intentando controlar la emoción.

Felix: No quiero asustarte… *añadió más suave. Solo me preocupa verte así.

Hyunjin apretó los labios, serio pero contenido.

Naheli seguía sin hablar, pero su respiración delataba que estaba abrumada.

La tensión no era de enojo.

Era de preocupación real… de personas que acaban de entender que algo mucho más profundo está pasando con ella.

Naheli no respondió.

Solo bajó la cabeza más.

Sus manos temblaban mientras intentaba cubrirse los brazos con más fuerza, como si pudiera hacer desaparecer todo lo que ellos habían visto.

Pero ya era tarde.

Su respiración se quebró.

Y entonces… comenzó a llorar.

Sin mirarlos.

Sin decir nada.

Solo lágrimas silenciosas cayendo mientras se encogía un poco sobre sí misma, tratando de esconder su cuerpo, como si pudiera esconder también lo que sentía por dentro.

El ambiente en la sala cambió de inmediato.

Felix se quedó paralizado un segundo, su expresión suavizándose al instante.

Felix: Naheli… *dijo bajito, casi sin voz, dando un paso hacia ella pero sin tocarla.

Hyunjin bajó la mirada, visiblemente afectado, respirando hondo como si no supiera qué hacer con lo que estaba viendo.

Bang Chan reaccionó primero. Su voz salió firme, pero completamente suave.

Bang Chan: Ok… ok, está bien…

Se acercó un poco más, pero se detuvo a una distancia segura, respetando su espacio.

Bang Chan: Naheli, mírame… no tienes que esconderte.

Ella no levantaba la cabeza.

No podía.

Naheli se quedó un momento sin moverse.

Sus manos aún temblaban mientras se limpiaba las lágrimas rápido, como si quisiera borrar lo que acababa de pasar. La respiración le salía entrecortada.

La sala seguía en silencio.

Todos estaban atentos, sin presionarla, pero claramente preocupados.

Naheli bajó la mirada.

Sus dedos se fueron despacio hacia el cierre de su chaqueta.

Felix dio un pequeño paso, como si fuera a decir algo, pero Bang Chan le hizo un gesto suave para que no interrumpiera.

Bang Chan: Naheli… *dijo en voz baja. Solo haz lo que te haga sentir segura, ¿sí?

Ella no respondió.

Solo siguió.

Con movimientos lentos, se quitó la chaqueta.

Por un segundo, nadie habló.

La tensión en la sala se hizo más pesada… pero no por rechazo, sino por lo que estaban entendiendo.

Naheli volvió a cubrirse instintivamente los brazos, como si pudiera protegerse incluso después de haberse expuesto un poco.

Su voz salió débil.

Naheli: No es solo… ahí.

Se le quebró un poco la frase.

Hyunjin bajó la mirada, respirando hondo, claramente afectado pero intentando mantenerse firme por ella.

Felix apretó los labios, con los ojos llenos de preocupación contenida.

Bang Chan dio un paso más cerca, pero se detuvo a una distancia respetuosa.

Bang Chan: Está bien… *dijo suave. No tienes que mostrar nada más si no quieres.

Naheli tragó saliva.

Sus ojos no miraban a nadie.

Naheli: También tengo… en la espalda *admitió en voz baja.

El silencio que siguió no fue de shock ni de juicio.

Fue de comprensión dolorosa.

Como si todos en la sala, al mismo tiempo, entendieran que no era algo superficial… ni algo que se resolvía con una sola conversación.

Lee Know la miró fijo, sin apartar la vista.

Su voz salió más baja esta vez, pero más firme.

Lee Know: ¿Quién te hizo esto, Naheli?

La pregunta no era acusatoria… era una necesidad de entender.

Naheli se quedó en silencio.

Sus manos seguían apretadas contra ella misma, como si sostenerse fuera lo único que podía hacer para no romperse del todo.

El aire en la sala se volvió pesado otra vez.

Felix bajó la mirada, respirando lento.

Hyunjin se quedó quieto, tenso pero controlándose.

Bang Chan no interrumpió, pero su expresión mostraba preocupación profunda.

Finalmente, Naheli habló.

Naheli: No fue alguien… *dijo en voz baja.

Su voz tembló un poco, pero no se detuvo.

Naheli: Fui yo.

Silencio.

No un silencio incómodo… sino uno que dolía.

Felix se quedó unos segundos mirando a Naheli, como si todavía estuviera intentando procesar lo que había escuchado.

Su respiración se volvió más rápida.

Sus ojos se llenaron de lágrimas de golpe.

Felix: ¿Por qué lo hiciste? *preguntó al principio, más bajo, quebrándosele la voz.

Naheli no levantó la mirada.

Felix dio un paso adelante, incapaz de contener lo que sentía.

Felix: POR QUÉ, NAHELI… ¿POR QUÉ LO HICISTE? *su voz se rompió por completo, y las lágrimas comenzaron a caer.

Se llevó una mano a la cara, tratando de respirar, claramente abrumado.

El impacto de verla así, de entender lo que significaba, le estaba superando.

Hyunjin se acercó más a Felix, sosteniéndolo con cuidado del brazo.

Hyunjin: Felix… tranquilo, cálmate *dijo con voz baja, intentando que respirara.

Pero Felix no podía.

Las lágrimas no paraban.

Su respiración estaba entrecortada, su voz rota por completo.

Felix:¿CÓMO QUIERES QUE ESTÉ TRANQUILO? *explotó, sin dejar de llorar. ¡ESAS HERIDAS Y CICATRICES…!

Se quedó sin aire un segundo, apretando los ojos.

Felix: …se habrá hecho… por algo…

Su voz se quebró del todo.

Y empezó a llorar desconsoladamente.

La sala entera quedó en silencio otra vez.

Hyunjin lo sostuvo mejor, guiándolo suavemente hacia el sofá para que no se desestabilizara.

Hyunjin: Estoy aquí, estoy aquí… *repetía bajito, intentando calmarlo.

Bang Chan miró la escena con preocupación profunda, pero mantuvo la calma para sostener el ambiente.

Bang Chan: Felix… *dijo con voz firme pero suave. Te entiendo… pero ahora mismo necesitamos bajar la intensidad.

Felix negó con la cabeza, cubriéndose el rostro.

Felix: No puedo… no puedo verla así…

Naheli seguía en el centro de todo, inmóvil, con los ojos bajos.

No estaba hablando.

Pero sus manos temblaban.

Lee Know la observaba con una expresión seria, pero ya no había juicio en su mirada. Solo preocupación.

I.N se quedó quieto, con los labios apretados, claramente afectado.

Han miró a Naheli, luego a Felix, sin saber bien cómo sostener ambos dolores al mismo tiempo.

Bang Chan finalmente dio un paso más hacia el centro, tomando el control de la situación con calma.

Bang Chan: Escúchenme todos *dijo en voz baja pero firme. Esto no es para discutir ni para buscar culpables ahora.

Hizo una pausa.

Bang Chan: Es para ayudarla.

El ambiente seguía tenso… pero poco a poco, la energía empezó a cambiar de explosión emocional a contención.

Naheli levantó apenas la mirada hacia Felix, con los ojos aún húmedos.

Su voz salió baja, temblorosa, como si cada palabra le pesara.

Naheli: Porque… odio mi cuerpo…

El silencio cayó de inmediato.

No uno vacío, sino uno denso, lleno de impacto.

I.N reaccionó al instante, sin poder contenerse.

I.N: ¿¡Qué?! *exclamó, sorprendido y dolido a la vez.

Hyunjin se quedó inmóvil, procesando lo que acababa de escuchar.

Lee Know bajó la mirada lentamente, serio, pero con una expresión mucho más suave que antes.

Han abrió un poco los ojos, como si intentara entenderlo desde otro lugar.

Felix, que seguía con lágrimas en el rostro, se quedó completamente quieto por un segundo.

Bang Chan fue el primero en hablar, con una voz baja y estable, cuidando cada palabra.

Bang Chan: Naheli…

Hizo una pausa.

Bang Chan: Eso que sientes… es muy pesado cargarlo sola.

Naheli volvió a bajar la mirada, apretando sus manos.

El aire en la sala ya no era de caos emocional como antes.

Era algo más silencioso.

Más delicado.

Felix respiró hondo, limpiándose las lágrimas con la manga, todavía afectado pero intentando calmarse para no empeorar la situación.

Felix: Naheli… *dijo con voz rota, pero más suave. No tienes que odiarte…

Hyunjin dio un paso mínimo hacia adelante, cuidadoso.

Hyunjin: No estás sola en cómo te sientes…

I.N se quedó en silencio, ahora más serio, ya sin la reacción inicial de shock.

Bang Chan dio un pequeño paso más cerca de Naheli, sin invadirla.

Bang Chan: No vamos a juzgarte *dijo con calma. Pero sí queremos ayudarte a que no tengas que sentir esto sola nunca más.

La mañana había dejado un ambiente extraño en toda la casa.

Aunque los miembros de Stray Kids intentaban actuar con normalidad, ninguno podía dejar de pensar en Naheli y en todo lo que había confesado horas antes.

El reloj marcó las 12:30.

La hora del almuerzo.

Desde la cocina se escuchaban platos, pasos y voces más bajas de lo habitual. Nadie estaba tan animado como otros días.

Bang Chan ayudaba a servir la comida mientras Felix permanecía callado, todavía sensible por lo ocurrido. Hyunjin y Lee Know hablaban en voz baja, y Han no dejaba de mirar hacia el pasillo que llevaba a las habitaciones.

Pero Naheli no estaba ahí.

Seguía en su habitación.

Dormida.

La luz del mediodía atravesaba apenas las cortinas, iluminando parte de la cama donde ella estaba acurrucada bajo las mantas, respirando lentamente.

Parecía tranquila por fuera.

Pero incluso dormida, su expresión seguía cansada.

Como si su mente hubiera estado luchando demasiado tiempo y finalmente hubiera colapsado del agotamiento.

Changbin salió de la cocina con un vaso en la mano, mirando alrededor de la sala.

Changbin: ¿Dónde está Naheli? *preguntó, notando de inmediato la ausencia.

Seungmin, que estaba sentado en el sofá mirando hacia el pasillo, respondió tranquilo:

Seungmin: Aún está dormida.

Changbin levantó un poco las cejas, sorprendido.

Changbin ¿Todavía?

I.N también giró la cabeza rápidamente.

I.N: ¿En serio? *preguntó, confundido. Ya es tarde…

Felix bajó la mirada al escuchar eso, todavía sensible por todo lo ocurrido en la mañana.

Han se recargó un poco en el respaldo del sofá y suspiró suave.

Han: Creo que está muy cansada… *dijo bajito.

La sala quedó en silencio unos segundos.

Bang Chan salió de la cocina en ese momento, secándose las manos con una toalla pequeña.

Bang Chan: La mañana fue demasiado para ella *comentó con calma. Déjenla descansar un poco más.

Changbin asintió lentamente, comprendiendo.

Hyunjin miró hacia el pasillo que llevaba a las habitaciones, pensativo.

Hyunjin: Espero que esté descansando de verdad… *murmuró.

Lee Know, sentado con los brazos cruzados, habló sin apartar la mirada del suelo:

Lee Know: Aunque duerma, sigue cargando muchas cosas.

En la habitación de Naheli, todo estaba en silencio.

La luz del mediodía entraba suavemente entre las cortinas, iluminando apenas la cama donde Naheli seguía dormida bajo las mantas.

Después de varias horas, comenzó a moverse un poco.

Sus ojos se abrieron lentamente, todavía pesados por el cansancio emocional de la mañana. Se quedó mirando el techo unos segundos, desorientada.

Y entonces lo sintió.

Grrr…

Su estómago gruñó fuerte.

Naheli parpadeó un par de veces y llevó una mano a su abdomen.

Naheli: Ah… mi barriga… *murmuró bajito, haciendo una pequeña mueca.

Tenía hambre.

Mucha.

La sensación le revolvió un poco el estómago vacío, recordándole que prácticamente no había comido bien desde temprano.

Se incorporó despacio en la cama, todavía despeinada y algo adormilada. El silencio de la habitación hacía que el sonido de su estómago pareciera aún más fuerte.

Grrr…

Naheli suspiró bajito, apoyando una mano sobre su barriga.

Naheli: Ok… ya entendí…

Por primera vez en horas, el hambre era más fuerte que los pensamientos que normalmente la hacían dudar.

Mientras tanto, en la cocina, el ambiente seguía tranquilo pero algo apagado.

Los miembros de Stray Kids almorzaban hablando bajo, todavía con la mente puesta en Naheli.

Felix llevaba rato mirando hacia el pasillo.

Finalmente dejó los cubiertos a un lado.

Felix: Iré a ver a Naheli *dijo bajito.

Bang Chan levantó la mirada y asintió con calma.

Bang Chan: Ve despacio, ¿sí?

Felix respondió con un pequeño gesto y salió de la cocina.

Caminó por el pasillo en silencio, algo nervioso. Después de lo que había pasado esa mañana, todavía no sabía exactamente qué decirle… pero quería asegurarse de que estuviera bien.

Al llegar a la puerta, tocó suavemente.

Felix: ¿Naheli…?

No escuchó respuesta inmediata, así que abrió apenas la puerta con cuidado.

Y la vio despierta.

Naheli estaba sentada en la cama, despeinada, con una mano sobre el estómago y expresión cansada.

Sus ojos se encontraron por un segundo.

Felix se detuvo apenas dentro de la habitación, aliviado de verla despierta.

Felix: Oh… ya despertaste *dijo suave.

Felix entró un poco más en la habitación y se sentó con cuidado en el borde de la cama, dejando suficiente espacio para que Naheli no se sintiera invadida.

La observó unos segundos en silencio.

Y entonces...

Grrr…

La pancita de Naheli volvió a gruñir fuerte.

Felix bajó la mirada hacia su abdomen por reflejo y luego volvió a mirarla a ella, preocupado pero mucho más tranquilo que en la mañana.

Felix: ¿Qué pasa, Naheli? *preguntó suave. ¿Te duele la pancita?

Naheli negó apenas con la cabeza, todavía abrazándose un poco a sí misma.

Naheli: Tengo mucha hambre, Felix… *admitió en voz bajita.

La expresión de Felix cambió al instante a algo más cálido y aliviado, como si escuchar eso le quitara un peso enorme de encima.

Felix: Entonces eso es bueno *dijo con suavidad. Significa que tu cuerpo te está diciendo que necesita comer.

Naheli bajó un poco la mirada, algo avergonzada.

Naheli: Pero me da miedo sentirme mal otra vez…

Felix escuchó eso con atención y negó despacio.

Felix: No tienes que hacerlo rápido ni obligarte *respondió calmado. Podemos ir poco a poco, ¿sí?

Hizo una pequeña pausa antes de sonreír apenas.

Felix: Además… Changbin cocinó demasiado otra vez. Si no comes, él se va a poner dramático.

Naheli soltó una pequeña risa nasal sin querer.

Muy pequeña.

Pero real.

Felix la notó de inmediato y su expresión se suavizó aún más.

Felix: Ah, ahí está *dijo bajito. Esa mini sonrisita. Ya sabía que seguía ahí.

Felix se levantó despacio de la cama, todavía mirándola con esa expresión suave que había recuperado hacía un rato.

Felix: ¿Sabes qué. Te voy a traer la comida aquí.

Naheli levantó apenas la mirada.

Naheli: Está bien…

Felix sonrió un poquito, aliviado de que no se negara.

Felix: Estaré contigo *añadió enseguida. Además, todavía tengo hambre.

Naheli frunció apenas el ceño, confundida.

Naheli: Pero… tú ya comiste, ¿no?

Felix se quedó callado un segundo… y luego desvió la mirada de forma sospechosa.

Felix: Bueno… sí, pero…

Naheli lo miró mejor.

Naheli: Felix…

Él soltó una pequeña risa nerviosa.

Felix: Solo comí una vez.

Naheli parpadeó lentamente.

Naheli: …Felix, eso es lo normal.

Por primera vez en todo el día, Felix soltó una risa real, llevándose una mano a la nuca.

Felix: Bueno, para mí no tanto.

Naheli no pudo evitar sonreír apenas otra vez.

La tensión entre ellos había bajado muchísimo comparada con la mañana.

Felix notó esa pequeña sonrisa y sintió alivio inmediato.

Felix: Ya vuelvo, ¿sí? No te escapes.

Naheli negó suavemente con la cabeza.

Naheli: No me voy a escapar.

Felix salió entonces de la habitación rumbo a la cocina, mientras Naheli se quedaba sentada en la cama, escuchando cómo sus pasos se alejaban por el pasillo.

Felix entró de nuevo a la cocina con pasos más tranquilos que antes.

Los demás levantaron la mirada apenas lo vieron aparecer.

Han fue el primero en preguntar:

Han: ¿Ya despertó Naheli?

Felix asintió mientras abría algunos recipientes de comida.

Felix: Sí.

Tomó un plato y empezó a servir comida con cuidado, pensando bien qué ponerle.

Lee Know lo observó unos segundos desde la mesa.

Lee Know: ¿Qué haces? *preguntó, aunque la respuesta ya parecía obvia.

Felix: Ah, es para Naheli *respondió naturalmente, acomodando la comida en el plato.

I.N levantó una ceja y sonrió apenas.

I.N: ¿La vas a malcriar?

Felix giró la cabeza de inmediato.

Felix: ¡Claro que no, no digas eso! *protestó rápido, aunque sus orejas se pusieron un poco rojas.

Changbin soltó una pequeña risa desde el otro lado de la cocina.

Changbin: Felix ya activó el modo mamá gallina.

Felix: ¡No es eso! *respondió  enseguida, todavía defendiendo su dignidad mientras seguía acomodando el plato. Solo… quiero que coma tranquila.

Bang Chan, apoyado cerca del mesón, observó la escena con una pequeña sonrisa cansada.

Bang Chan: Y eso está bien *dijo calmado.

Felix terminó de preparar el plato y tomó también un vaso de agua.

Hyunjin lo miró de reojo antes de preguntar:

Hyunjin: ¿Cómo estaba ella?

Felix bajó un poco la mirada, pero esta vez su expresión no era de desesperación como antes.

Felix: Cansada… pero mejor *respondió suave. Tenía mucha hambre.

Felix salió de la cocina con el plato en una mano y el vaso de agua en la otra, caminando con cuidado para no tirar nada.

Detrás de él, Changbin todavía murmuraba algo sobre que “sí la estaba malcriando”, haciendo que Han se riera bajito.

Felix solo rodó los ojos y siguió caminando por el pasillo.

Al llegar a la habitación, tocó suavemente con el pie la puerta antes de entrar.

Felix: Delivery para Naheli *anunció en voz baja.

Naheli, que seguía sentada en la cama abrazando una almohada, levantó la mirada de inmediato.

El olor de la comida llenó un poco la habitación y su estómago reaccionó otra vez.

Grrr…

Felix soltó una risita suave.

Felix: Tu pancita me está saludando otra vez.

Naheli escondió media cara detrás de la almohada, avergonzada.

Naheli: Cállate…

Felix entró sonriendo apenas y dejó el plato sobre la pequeña mesa cercana a la cama.

Felix: Mira *dijo mientras acomodaba todo. No te puse demasiado para que no te sientas obligada.

Luego le alcanzó el vaso de agua.

Felix: Y agua primero.

Naheli tomó el vaso con cuidado.

Naheli: Gracias…

Felix se sentó otra vez en el borde de la cama, esta vez mucho más relajado que antes.

Felix: Te dije que iba a quedarme contigo.

Naheli lo miró un segundo en silencio.

Todavía tenía los ojos algo cansados y el rostro un poco hinchado de llorar, pero ya no parecía tan cerrada como en la mañana.

Felix señaló el plato con suavidad.

Felix: Come despacito, ¿sí? No tienes que apresurarte.

Naheli asintió apenas.

Tomó el primer bocado lentamente.

Naheli tomó el primer bocado lentamente, tal como Felix le había dicho.

Pero apenas tragó, su cuerpo pareció reaccionar de golpe al hambre que llevaba horas ignorando.

Tomó otro poco de comida.

Y luego otro más, esta vez mucho más rápido, llevándoselo a la boca casi sin pensar.

Felix abrió apenas los ojos al verla comer así y enseguida se inclinó un poco hacia ella, hablando con suavidad.

Felix: Tranquila, mi niña… despacio.

Naheli se detuvo apenas, todavía con el tenedor en la mano.

Naheli: Ah, es que… tengo mucha hambre… *admitió bajito, casi avergonzada.

Su estómago llevaba demasiado tiempo vacío, y ahora que había empezado a comer, parecía no querer parar.

Felix la miró con ternura y preocupación al mismo tiempo.

Felix: Lo sé *dijo suave. Y está bien que tengas hambre.

Tomó el vaso de agua y se lo acercó un poco.

Felix: Solo no quiero que te haga mal por comer demasiado rápido.

Naheli bajó un poco la velocidad, respirando mejor esta vez.

Felix se quedó observándola unos segundos, claramente aliviado de verla comer con ganas.

Y entonces sonrió apenas.

Felix: Tu pancita pasó de “no quiero nada” a “aliméntenme inmediatamente”.

Naheli soltó una risa pequeña por la nariz mientras seguía comiendo.

Naheli: Cállate…

Felix: Nunca *respondió dramáticamente.

El ambiente en la habitación se sentía muchísimo más cálido ahora.

Todavía había tristeza, todavía había cosas difíciles sin resolver…

pero en ese momento, sentados en la cama compartiendo silencio y comida, Naheli parecía un poquito más viva que en la mañana.

Naheli dejó el plato sobre la mesita con cuidado.

Estaba completamente vacío.

Se quedó mirándolo un segundo, como si apenas procesara que ya no quedaba nada.

Felix la observó parpadeando, claramente sorprendido pero con una sonrisa suave.

Felix: Vaya… parece que tenías mucha hambre *dijo en tono ligero.

Naheli bajó la mirada un momento, y luego habló sin pensarlo demasiado.

Naheli: Quiero más…

Felix se quedó quieto un segundo.

No por molestia, sino por sorpresa genuina.

Felix: ¿Más? *repitió, inclinando apenas la cabeza.

Naheli asintió despacio.

Naheli: Sí…

Felix dejó escapar una pequeña risa, aliviado en el fondo de escucharla así.

Felix: Ok, eso es bueno *dijo mientras se levantaba. Eso significa que tu cuerpo está pidiendo energía otra vez.

Se dirigió hacia la puerta, pero antes de salir la miró por encima del hombro.

Felix: Pero esta vez vamos a hacerlo con calma, ¿sí? No quiero que te sientas mal otra vez.

Naheli lo miró y asintió.

Naheli: Está bien…

Felix volvió a entrar en la cocina con el plato ya vacío en la mano.

Los demás lo miraron de inmediato.

Han fue el primero en hablar, con una sonrisa leve:

Han: Vaya, parece que le gustó la comida que cocinaste, Changbin.

Changbin levantó la cabeza de golpe.

Changbin: ¿En serio?

Felix asintió mientras dejaba el plato en el lavaplatos.

FeliSí… se lo terminó todo.

I.N parpadeó, sorprendido.

I.N: Espera… ¿va a comer más?

Lee Know soltó una pequeña exhalación por la nariz, mirando hacia el pasillo.

Lee Know: Vaya… sí que tiene hambre.

Changbin cruzó los brazos, medio orgulloso, medio confundido.

Bang Chan: Bueno, eso es bueno, ¿no? Significa que le gustó.

Felix se apoyó un poco en la encimera, aún con una expresión tranquila pero aliviada.

Felix: No solo le gustó… *dijo suave. Tenía mucha hambre.

El ambiente en la cocina cambió otra vez, esta vez de preocupación a algo más calmado.

Bang Chan, que estaba observando todo desde un lado, habló con tono firme pero tranquilo:

Bang Chan: Entonces denle más, pero sin apurarla.

Felix asintió de inmediato.

Felix: Sí, voy a llevarle otro poco.

Hyunjin lo miró de reojo.

Hyunjin: Cuídala, ¿sí?

Felix solo respondió con una pequeña sonrisa.

Felix: Siempre.

Felix volvió a la habitación con un plato un poco más pequeño esta vez y el vaso de agua en la otra mano.

Antes de entrar, tocó suavemente la puerta.

Felix: ¿Naheli?

Naheli: Pasa… *se escuchó desde dentro.

Felix abrió despacio y entró con cuidado.

Naheli seguía sentada en la cama, pero ahora más relajada que antes. Al verlo, lo siguió con la mirada de inmediato.

Felix sonrió apenas al verla.

Felix: Traje más, pero un poco menos esta vez, ¿sí?

Se sentó otra vez en el borde de la cama, dejando el plato entre ambos.

Naheli miró la comida y luego a él.

Felix: Ellos hicieron mucha comida… *dijo con una risita suave. Changbin está feliz porque estás comiendo.

Naheli bajó un poco la mirada, algo tímida.

Naheli: No quería preocupar a nadie…

Felix negó despacio.

Felix: No estás preocupando a nadie por comer *respondió con calma. Al contrario… nos preocupa más cuando no lo haces.

Hubo un pequeño silencio.

Naheli tomó aire y luego tomó el tenedor otra vez, esta vez más tranquila.

Felix la observó un momento, asegurándose de que no se apresurara.

Felix: Así está bien… despacio *dijo suave.

Naheli asintió y comenzó a comer poco a poco.

Naheli dejó el tenedor sobre el plato con cuidado.

Se quedó mirando la comida que había quedado, pero no volvió a tomarlo.

Respiró hondo.

Naheli: No puedo más… estoy llena *dijo en voz baja.

Felix la observó de inmediato, atento a su expresión más que al plato.

No había angustia en su voz, solo honestidad.

Felix asintió suavemente.

Felix: Está bien *dijo sin dudar. Escucha a tu cuerpo.

Se inclinó un poco para apartar el plato hacia un lado, sin dramatizarlo.

Felix: No tienes que terminarlo todo.

Naheli bajó la mirada, como si todavía le costara creer que eso estaba “permitido”.

Felix lo notó.

Y suavizó aún más la voz.

Felix: De verdad, Naheli… no es una obligación. Comer hasta donde te sientas bien ya es suficiente.

Hubo un pequeño silencio.

Naheli se acomodó un poco en la cama, respirando más tranquila que antes.

Naheli: Me siento… rara *admitió.

Felix ladeó un poco la cabeza.

Felix: ¿Rara cómo?

Naheli tardó un segundo.

Naheli: Como… más llena de lo que esperaba.

Felix soltó una pequeña risa suave.

Felix: Sí, eso pasa cuando tu cuerpo por fin recibe comida después de estar con hambre.

Se puso de pie lentamente.

Felix: Voy a dejar esto aquí por si más tarde quieres un poquito más, ¿sí?

Naheli asintió.

Naheli: Está bien…

Felix se quedó un segundo mirándola, asegurándose de que estuviera realmente estable, y luego sonrió apenas.

Felix: Lo estás haciendo bien, Naheli.

No sonó exagerado.

Solo sincero.

Unos minutos después de que Felix saliera de la habitación, la casa volvió a quedarse tranquila.

Naheli permaneció sentada en la cama un rato más, mirando el plato a medio terminar y escuchando las voces lejanas desde la sala.

Entonces, otra vez...

Grrr…

Su estómago volvió a protestar.

Naheli parpadeó lentamente.

Naheli: ¿Otra vez…? *murmuró sorprendida.

Se levantó despacio de la cama y salió al pasillo, todavía algo despeinada pero mucho más despierta que antes.

Caminó hasta la cocina intentando no hacer mucho ruido.

La cocina estaba vacía en ese momento.

Naheli abrió el refrigerador y se quedó mirando unos segundos… hasta que sus ojos encontraron un pote grande de helado.

Lo tomó.

Y sin pensarlo demasiado, cerró la puerta del refrigerador abrazando el pote contra ella.

Naheli: Perfecto… *susurró bajito.

Naheli miró alrededor de la cocina un momento, asegurándose de que nadie estuviera ahí.

Luego abrazó mejor el pote de helado contra su pecho y tomó la cuchara.

Naheli: Mejor me lo llevo… *murmuró bajito.

Salió de la cocina con cuidado y caminó por el pasillo rumbo a su habitación, todavía despeinada y con ropa cómoda, cargando el helado como si fuera un tesoro.

Al llegar, cerró la puerta suavemente detrás de ella.

Se acomodó sobre la cama, cruzando las piernas, y dejó el pote frente a ella.

Abrió la tapa otra vez.

Y comenzó a comer directamente desde ahí.

Una cucharada.

Dos.

Tres.

El cuarto estaba completamente silencioso, excepto por el pequeño sonido de la cuchara chocando contra el pote.

Han iba caminando por el pasillo distraídamente cuando vio movimiento dentro de la habitación de Naheli.

Se detuvo.

Parpadeó un par de veces.

Han: ¿Miré mal o Naheli está comiendo de vuelta…? *murmuró sorprendido.

Con curiosidad y algo de preocupación, se acercó a la puerta entreabierta y tocó suavemente antes de entrar.

Han: ¿Naheli…?

Naheli levantó la cabeza de inmediato al escuchar su voz.

Rápidamente dejó la cuchara dentro del enorme pote de helado que tenía sobre las piernas.

Han se quedó quieto apenas entró.

Miró el pote.

Luego a Naheli.

Luego otra vez al pote.

Han: …Eso es muchísimo helado *dijo finalmente, intentando no reírse.

Naheli abrazó un poco el recipiente, como si fuera a defenderlo.

Naheli: Tenía hambre…

Han soltó una pequeña risa nasal y cerró la puerta detrás de él antes de acercarse un poco.

Han: Felix me dijo que ya habías comido dos veces.

Naheli bajó un poco la mirada.

Naheli: Lo sé…

Han miró el pote de helado otra vez, fingiendo pensarlo seriamente.

Han: ¿Me puedes convidar? *preguntó al final, inclinándose un poco hacia ella.

Naheli lo observó unos segundos… y luego corrió apenas el pote hacia el centro de la cama.

Naheli: Claro, ven.

Han sonrió de inmediato y se acomodó mejor a su lado.

Han: Sabía que eras buena persona.

Naheli rodó un poco los ojos mientras él tomaba la cuchara.

Naheli: No te emociones tanto.

Han agarró una cucharada generosa de helado y la probó.

Sus ojos se abrieron apenas.

Han: Ok… esto está peligrosamente bueno.

Naheli soltó una pequeña risa mientras seguía comiendo también.

Por unos minutos, el ambiente en la habitación se volvió extrañamente normal.

Lee Know iba caminando por el pasillo con tranquilidad cuando escuchó risas suaves viniendo desde la habitación de Naheli.

Frunció apenas el ceño, curioso.

Al pasar frente a la puerta entreabierta, miró de reojo hacia dentro.

Y se detuvo en seco.

Naheli y Han estaban sentados en la cama compartiendo un enorme pote de helado, cada uno con una cuchara.

Lee Know parpadeó lentamente.

Lee Know: ¿Eh…? *murmuró confundido. ¿Era Naheli y… Han tomando helado? ¿O ya estoy imaginándome cosas?

Dentro de la habitación, Han levantó la vista de inmediato al escucharlo.

Han: No estás imaginando cosas *respondió mientras seguía comiendo tranquilamente.

Naheli escondió apenas una sonrisa detrás de la cuchara.

Lee Know abrió un poco más la puerta y los miró otra vez, claramente sorprendido.

Lee Know: Hace unas horas no quería comer nada… y ahora está atacando un pote gigante de helado contigo.

Han señaló el helado muy serio.

Han: El desarrollo de personaje fue rápido.

Naheli soltó una pequeña risa.

Lee Know los observó unos segundos más y luego negó suavemente con la cabeza, casi divertido.

Lee Know: Increíble…

Se acercó apenas a la puerta y miró a Naheli con más atención.

Y ahí notó algo importante.

Ella seguía cansada… pero ya no tenía la misma mirada vacía de la mañana.

Estaba más relajada.

Más presente.

Lee Know dejó escapar una pequeña exhalación tranquila.

Lee Know: Bueno… supongo que eso es mejor que no comer nada.

Han levantó otra vez la cuchara hacia Lee Know con una sonrisa inocente.

Han: ¿Quieres?

Lee Know entrecerró los ojos inmediatamente.

Lee Know: ¿Me estás ofreciendo el helado de Naheli?

Naheli miró el pote un segundo, como si estuviera considerando seriamente la situación más importante del día.

Luego suspiró dramáticamente.

Naheli: Mm… está bien. Ven con nosotros.

Han abrió la boca indignado.

Han: ¡¿Qué?!

Naheli abrazó el pote un poco más fuerte.

Naheli: Pero solo un poco.

Lee Know soltó una pequeña risa por la reacción de Han y entró finalmente a la habitación.

Se sentó al otro lado de Naheli, mirando el enorme pote de helado.

Han apuntó la cuchara hacia él como advertencia.

Han: No te comas todo.

Lee Know levantó una ceja.

Lee Know: ¿Tú me estás diciendo eso cuando llevas media hora aquí?

Han fingió no escuchar.

Naheli terminó soltando una risa más clara esta vez, mirando a ambos discutir por el helado como niños.

Lee Know tomó una cucharada pequeña y asintió lentamente.

Lee Know: Ok… entiendo por qué están aquí escondidos.

Han: ¿Verdad que sí? *dijo enseguida. Este helado cambia vidas.

Naheli sonrió bajito mientras seguía comiendo.

Y por un momento, la habitación dejó de sentirse como el lugar donde había llorado horas antes.

Felix iba pasando por el pasillo cuando escuchó risas viniendo desde la habitación de Naheli.

Frunció un poco el ceño, curioso.

Miró de reojo hacia dentro…

Y se quedó congelado.

Felix: Q…? *soltó confundido.

Abrió más la puerta y entró inmediatamente a la habitación.

Felix: ¿Naheli…? *dijo mientras miraba la escena frente a él.

Naheli estaba sentada en medio de la cama abrazando el enorme pote de helado, mientras Han y Lee Know estaban a ambos lados de ella, cada uno con una cuchara.

Felix abrió la boca, completamente sorprendido.

Felix: ¿Se puede saber qué están haciendo?

Han siguió comiendo como si nada.

Han: Una reunión muy importante.

Lee Know levantó otra cucharada de helado.

Lee Know: Investigación científica.

Felix los miró incrédulo.

Felix: ¡Hace unas horas estaban preocupados porque Naheli no comía nada!

Naheli bajó un poquito la cuchara, mirándolo con expresión inocente.

Naheli: Ahora sí estoy comiendo…

Felix miró el enorme pote.

Felix: ¡Sí, pero eso ya es otro nivel!

Han señaló a Naheli enseguida.

Han: Ella empezó.

Naheli: ¡Oye!

Lee Know asintió con total seriedad.

Lee Know: Confirmo.

Naheli los miró indignada mientras abrazaba más el pote.

Naheli: Traidores.

Felix no pudo evitar soltar una risa al verla así.

Felix se quedó de pie frente a la cama con los brazos cruzados, mirando el enorme pote de helado casi vacío.

Luego miró a Naheli.

Felix: Naheli… ¿no era que estabas “llena”?

Naheli sostuvo la cuchara en el aire un segundo antes de responder.

Naheli: Quería comer algo…

Felix levantó una ceja.

Felix: Princesa, comiste dos veces.

Naheli bajó un poco la mirada, pero seguía abrazando el pote de helado.

Naheli: Lo sé… pero quería algo dulce.

Han levantó inmediatamente la mano como si estuviera en una conferencia.

Han: Objeción: eso es completamente válido.

Lee Know asintió muy serio.

Lee Know: Sí. El postre va a otro estómago.

Felix los miró incrédulo.

Felix: Ustedes no están ayudando.

Naheli soltó una pequeña risa mientras tomaba otra cucharada.

Felix la observó un momento más y terminó suspirando, derrotado.

Felix: Bueno… pero no quiero escuchar que a nadie le duele la panza después, principalmente tú, Han.

Han levantó las manos al instante, indignado.

Han: ¡¿Por qué yo?!

Naheli, aún abrazando el pote, negó rápidamente con la cabeza.

Naheli: Pero no me duele…

Han asintió enseguida.

Han: A mí tampoco.

Lee Know, que estaba tranquilamente sentado, los miró de reojo.

Lee Know: Curioso… nadie tiene dolor, pero el helado está desapareciendo sospechosamente rápido.

Naheli bajó la mirada al pote.

Naheli: Es culpa del estrés…

Felix la miró con una ceja levantada.

Felix: ¿El estrés del helado?

Han asintió muy serio.

Han: El helado es medicina.

Felix cerró los ojos un segundo, como intentando no perder la paciencia… pero terminó riéndose.

Felix: No sé cómo esta habitación pasó de “preocupación seria” a “debate científico sobre postres”.

Naheli sonrió un poco más relajada que antes, mirando el pote casi vacío.

Naheli: Es un buen debate.

Lee Know levantó su cuchara.

Lee Know: Estoy de acuerdo.

Felix los miró a los tres y luego suspiró, pero esta vez sin tensión.

Felix: Ok… pero si alguien se siente mal después, lo voy a recordar toda la vida.

Han señaló a Naheli.

Han: Queda registrado: no hay dolor.

Naheli asintió rápidamente.

Naheli: Confirmo.

Felix salió de la habitación todavía escuchando las risas detrás de la puerta, sacudiendo la cabeza con una pequeña sonrisa, aunque aún con esa preocupación suave que no se le iba del todo.

Dentro de la habitación, el ambiente seguía igual de relajado.

El pote de helado ya estaba casi vacío.

Lee Know dejó la cuchara sobre la cama y se recostó apenas hacia atrás.

Lee Know: Ya no puedo más… *murmuró, tocándose el abdomen con una mueca leve.

Han lo miró de inmediato.

Han: ¡Yo sí quiero!

Naheli abrió los ojos apenas, aferrándose al pote como si todavía quedara un tesoro escondido dentro.

Naheli: Déjame un poco, Han…

Han ya estaba levantando la cuchara otra vez cuando Lee Know lo miró de reojo.

Lee Know: Si sigues así, vas a desaparecer en forma de azúcar.

Han: Eso suena increíble *respondió sin dudar.

Naheli soltó una pequeña risa, mirando el pote casi vacío con tristeza.

Naheli raspó el fondo del pote con la cuchara hasta sacar el último poco de helado.

Y finalmente...

Naheli: Se terminó… *murmuró bajito.

Han dejó caer la cabeza hacia atrás dramáticamente.

Han: Ah… estuvo bueno… *dijo mientras se tocaba el abdomen.

Naheli asintió lentamente, todavía sosteniendo el pote vacío.

Naheli: Sí…

Lee Know seguía apoyado contra la pared, mirándolos con una mezcla de cansancio y diversión.

Lee Know: Nunca pensé que iba a presenciar esto hoy.

Han lo miró confundido.

Han: ¿Qué cosa?

Lee Know señaló a Naheli.

Lee Know: Esta mañana casi no quería comer… y ahora acaba de ganarle una batalla a un pote gigante de helado.

Naheli bajó un poco la mirada, abrazando el pote vacío contra ella.

Pero esta vez no parecía avergonzada.

Solo tranquila.

Han seguía sentado con las piernas cruzadas sobre la cama, mirando el pote vacío de helado como si acabara de recordar algo importante.

De repente, parpadeó.

Y recordó perfectamente las palabras de Felix antes de irse: "No quiero escuchar que a nadie le duele la panza después.”

Han tragó saliva lentamente.

Miró a Lee Know.

Luego a Naheli.

Han: Oigan… *dijo despacio. ¿No les duele la panza?

Silencio profundo.

Lee Know dejó de moverse.

Naheli bajó lentamente la mirada hacia su abdomen.

Han hizo lo mismo.

Otro silencio.

Y entonces...

Grrr…

El estómago de Han hizo un ruido sospechoso.

Lee Know entrecerró los ojos inmediatamente.

Lee Know: Ahí está.

Han puso una mano sobre su abdomen con expresión dramática.

Han: Creo que… tomamos malas decisiones.

Naheli empezó a reírse bajito de inmediato.

Lee Know soltó una pequeña risa nasal también mientras se tocaba el estómago.

Lee Know: Te dije que no sobreviviríamos a la misión.

Han se dejó caer hacia atrás en la cama.

Han: Felix va a usar esto en mi contra toda la vida…

Naheli seguía riéndose bajito, abrazándose un poco el abdomen.

Han la miró rápidamente.

Han: Espera, ¿a ti también te duele?

Naheli intentó contener la risa mientras asentía apenas.

Naheli: Un poquito…

Lee Know cerró los ojos un segundo.

Lee Know: Perfecto. Tres genios destruidos por helado.

Y justo cuando el silencio volvió...se escucharon pasos acercándose por el pasillo.

Han abrió los ojos de golpe.

Han: No puede ser Felix… no puede ser Felix…

Lee Know miró el pote vacío.

Lee Know: Estamos acabados.

Naheli intentó contener la risa mientras se abrazaba un poco el abdomen.

La puerta se abrió lentamente.

Y no era Felix.

Era Hyunjin.

Hyunjin entró mirando distraídamente hacia dentro de la habitación… hasta que vio la escena completa:

Naheli abrazando un pote de helado completamente vacío.

Han acostado dramáticamente sobre la cama.

Lee Know tocándose el abdomen con expresión cansada.

Hyunjin parpadeó una vez.

Luego otra.

Hyunjin: …¿Pasa algo con ustedes?

Lee Know respondió inmediatamente, demasiado rápido para sonar convincente.

Lee Know: No, solo… descansamos.

Hyunjin entrecerró los ojos.

Hyunjin: Ajá.

Miró el pote vacío.

Luego a Han.

Hyunjin: ¿Y por qué Han parece una víctima de guerra?

Han levantó apenas una mano desde la cama.

Han: Caí en combate.

Naheli soltó una risa pequeña mientras escondía media cara detrás del pote.

Hyunjin empezó a sospechar aún más.

Hyunjin: Espera…

Se acercó lentamente a la cama.

Hyunjin: ¿Se comieron TODO el helado?

Silencio.

Han cerró los ojos.

Lee Know miró hacia otro lado.

Naheli abrazó más fuerte el pote vacío.

Hyunjin abrió la boca lentamente.

Hyunjin: No puede ser…

Lee Know suspiró resignado.

Lee Know: La situación se salió de control.

Hyunjin comenzó a reírse también, negando con la cabeza.

Hyunjin: Felix literalmente les dijo que después no quería escuchar que les doliera la panza.

Han se incorporó un poco más en la cama, todavía abrazándose el abdomen con dignidad cuestionable.

Han: ¡Pero no nos duele!

Hyunjin cruzó los brazos y los miró a los tres con expresión claramente desconfiada.

Hyunjin: ¿Seguros?

Lee Know respondió inmediatamente, demasiado serio.

Lee Know: Muy seguros.

Naheli asintió rápido también, aunque seguía escondiendo una pequeña risa.

Naheli: Sí…

Hyunjin los observó en silencio unos segundos.

Luego miró el pote vacío otra vez.

Y después volvió a mirar a Han, que seguía acostado dramáticamente.

Hyunjin: …De acuerdo *dijo finalmente, aunque claramente no les creía nada.

Se levantó de la cama negando un poco con la cabeza.

Hyunjin: Si en veinte minutos escucho llorar a alguien por dolor de panza, no voy a sorprenderme.

Han levantó un pulgar muy convencido.

Han: Eso no va a pasar.

Lee Know asintió solemne.

Lee Know: Nunca pasó.

Naheli tuvo que morderse los labios para no reírse otra vez.

Hyunjin abrió la puerta y antes de salir los miró por encima del hombro.

Hyunjin: Son un desastre.

Y salió de la habitación.

Apenas la puerta se cerró...

Silencio.

Han lentamente volvió a tocarse el abdomen.

Lee Know hizo una pequeña mueca.

Naheli bajó la mirada hacia su pancita.

Otro silencio más.

Y entonces...

Grrr…

Grrr…

Dos estómagos sonaron casi al mismo tiempo.

Han apuntó inmediatamente a Lee Know.

Han: ¡Ese no fui yo!

Lee Know lo miró indignado.

Lee Know: ¡El mío tampoco fue!

Lee Know dejó de discutir con Han por un momento y miró a Naheli más seriamente.

Lee Know: Pero no es bueno mentir.

Naheli dejó la cuchara dentro del pote vacío y bajó un poco la mirada.

Su voz salió mucho más bajita que antes.

Naheli: Pero yo no quiero que Felix se enoje con nosotros… principalmente conmigo…

El ambiente cambió un poquito después de eso.

Han dejó de actuar dramáticamente y se sentó mejor.

Lee Know la observó unos segundos antes de responder con calma:

Lee Know: Naheli… Felix no se enojaría porque te duele la panza.

Ella jugueteó con el borde del pote vacío sin mirarlos directamente.

Naheli: Sí, pero él estaba preocupado por mí todo el día…

Han habló más suave esta vez.

Han: Porque te quiere mucho, no porque esté molesto.

Naheli permaneció callada.

Lee Know suspiró apenas y se acercó un poquito más.

Lee Know: Escúchame *dijo tranquilo. Que alguien se preocupe por ti no significa que seas una carga.

Naheli levantó apenas la mirada al escuchar eso.

Lee Know continuó:

Lee Know: Y además… tú no obligaste a nadie a comerse ese helado.

Han levantó la mano inmediatamente.

Han: Confirmo. Participé voluntariamente.

Eso hizo que Naheli soltara una pequeña risa otra vez.

Lee Know sonrió apenas al verla reír.

Lee Know: ¿Ves? Nadie está enojado contigo.

Hubo un pequeño silencio cómodo.

Luego Han miró el pote vacío y suspiró dramáticamente.

Lee Know: Aunque sí estoy enojado porque el helado ya no existe.

Lee Know miró a ambos y luego al pote vacío sobre la cama.

Lee Know: Y… si mejor salimos a estar con los demás.

Han abrió los ojos inmediatamente.

Han: ¿Y nos regañan?

Naheli lo miró y soltó una pequeña risa cansada.

Naheli: Creo que es mejor que salgamos, Han.

Han se dejó caer hacia atrás dramáticamente otra vez.

Han: Nos van a juzgar…

Lee Know rodó los ojos.

Lee Know: No exageres. No cometimos un crimen.

Naheli levantó apenas una ceja.

Naheli: Nos acabamos un pote gigante de helado después de almorzar dos veces.

Lee Know se quedó callado un segundo.

Lee Know: …Ok, sí suena un poco mal.

Han señaló a Naheli enseguida.

Han: ¡Pero tú tenías hambre!

Naheli escondió una sonrisa.

Naheli: Y ustedes me ayudaron.

Han: Exacto *dijo orgulloso. Trabajo en equipo.

Lee Know terminó levantándose de la cama primero.

Lee Know: Vamos antes de que Felix venga y descubra la escena del crimen.

Han miró el pote vacío.

Han: ¿Qué hacemos con la evidencia?

Naheli agarró el recipiente rápidamente.

Naheli: Yo lo llevo.

Han la miró horrorizado.

Han: ¡¿Vas a caminar sosteniendo pruebas?!”

Eso hizo que Naheli volviera a reírse.

Lee Know abrió la puerta mientras negaba con la cabeza.

Lee Know: De verdad parecen niños.

Naheli se levantó de la cama con el pote vacío entre las manos, todavía sonriendo un poquito.

Mientras Lee Know intentaba levantar a Han de la cama a la fuerza y Han actuaba como si estuviera perdiendo las últimas energías de su vida, Naheli logró ponerse de pie primero con el pote vacío en las manos.

Pero apenas dio un paso.. se detuvo.

Llevó una mano lentamente a su abdomen.

Naheli: Ay… mi barriga… *murmuró haciendo una pequeña mueca.

Silencio.

Lee Know giró la cabeza lentamente hacia ella.

Han también la miró.

Otro silencio más.

Y entonces los dos hablaron al mismo tiempo:

Lee Know y Han: Felix tenía razón.

Naheli cerró los ojos un segundo, avergonzada.

Naheli: No digan eso…

Han se levantó finalmente de la cama sosteniéndose el abdomen también.

Han: Ok… ahora sí me duele un poquito.

Lee Know lo señaló inmediatamente.

Lee Know: ¡Traidor! Hace dos minutos dijiste que estabas bien.

Han: ¡Lo estaba! ¡Mi cuerpo cambió de opinión!

Naheli empezó a reírse bajito otra vez a pesar de la molestia en su estómago.

Lee Know suspiró mientras se tocaba el abdomen también.

Lee Know: Perfecto. Los tres estamos destruidos.

Han miró hacia la puerta con miedo real esta vez.

Han: No podemos dejar que Felix descubra esto.

Lee Know enderezó la espalda inmediatamente al escuchar los pasos acercándose.

Lee Know: Solo… vámonos a la sala *dijo rápido, intentando mantener la poca dignidad que les quedaba.

Han seguía sosteniéndose el abdomen.

Han: ¿Y si caminamos raro y sospechan?

Lee Know: Entonces camina normal.

Han lo miró indignado.

Han: ¡No puedo caminar normal, fui destruido por lácteos!

Naheli soltó una risa pequeña a pesar de seguir tocándose la barriga.

Naheli: Han…

Lee Know se acercó a ella apenas, notando la pequeña mueca que todavía hacía.

Lee Know: ¿Puedes caminar bien?

Naheli asintió despacio.

Naheli: Sí… solo me siento muy llena.

Lee Know asintió tranquilo.

Lee Know: Ok. Entonces vamos antes de que alguien vea el pote vacío y empiece el interrogatorio.

Han abrió los ojos de golpe.

Han: ¡La evidencia!

Naheli levantó el pote.

Naheli: Yo lo llevo.

Han: ¡No! *susurró dramáticamente. Eso nos incrimina.

Naheli terminó riéndose otra vez mientras Lee Know le quitaba el recipiente de las manos.

Lee Know: Dámelo. Tú solo intenta no morirte por el helado.

Naheli: Gracias por la confianza.

Lee Know abrió la puerta con cuidado y los tres salieron al pasillo intentando actuar completamente normales.

Aunque era difícil.

Han caminaba raro.

Naheli seguía tocándose el abdomen de vez en cuando.

Y Lee Know llevaba un pote vacío gigante que básicamente contaba toda la historia sin necesidad de palabras.

Los tres finalmente lograron llegar a la sala, intentando caminar lo más “normal” posible.

Han iba un poco doblado, Naheli caminaba despacio tocándose el abdomen de vez en cuando, y Lee Know cargaba el pote vacío como si no significara nada importante.

En cuanto entraron, todos los demás los miraron.

Changbin fue el primero en hablar.

Changbin: ¿Dónde estaban?

Lee Know respondió sin detenerse:

Naheli: Con Naheli… descansando.

Silencio.

Changbin entrecerró los ojos.

Changbin: ¿Descansando… o haciendo otra cosa?

Han levantó inmediatamente la cabeza.

Han: ¡Descansando emocionalmente!

Naheli se quedó quieta un segundo y luego asintió.

Naheli: Sí…

Bang Chan los observó a los tres con calma, cruzado de brazos.

Bang Chan: ¿Y por qué los tres se ven como si hubieran perdido una batalla?

Lee Know miró a Han de reojo.

Han miró a Naheli.

Naheli miró el suelo.

Silencio otra vez.

Y luego Han habló bajito:

Han: Fue… un entrenamiento intenso.

Changbin miró el pote vacío que Lee Know todavía tenía en la mano.

Changbin: …¿Entrenamiento?

Lee Know lo levantó apenas.

Lee Know: Resistencia.

Bang Chan cerró los ojos un segundo, ya entendiendo demasiado sin necesitar más detalles.

Bang Chan: No quiero saber.

I.N se inclinó un poco hacia adelante.

I.N: ¿Se comieron todo eso?

Naheli levantó una mano tímidamente.

Naheli: No todo…

Han la señaló de inmediato.

Han: ¡Ella dejó un poco!

Changbin se quedó en silencio unos segundos.

Luego soltó una risa corta.

Changbin: Ok, eso explica todo.

Los tres se dejaron caer en el sofá, intentando por fin “actuar normales”.

Naheli se acomodó lentamente, todavía con una mano en el abdomen. Lee Know se recargó hacia atrás como si nada hubiera pasado. Han, en cambio, intentaba mantener la compostura… sin mucho éxito.

Y entonces...

Grrr…

El estómago de Han gruñó fuerte otra vez.

Pero no era hambre.

Era claramente consecuencia del gran pote de helado que habían terminado hacía poco.

Se hizo un silencio inmediato en la sala.

Seungmin levantó la cabeza.

Seungmin: ¿Escucharon eso?

I.N giró lentamente hacia ellos.

I.N: Chicos… ¿tienen hambre?

Han se quedó congelado.

Lee Know cerró los ojos lentamente, como aceptando su destino.

Naheli bajó la mirada al instante, intentando no reírse.

Han fue el primero en hablar, demasiado rápido:

Han: ¡No es hambre!

Seungmin entrecerró los ojos.

Seungmin: Entonces, ¿qué fue eso?

Han se señaló a sí mismo con total seriedad.

Han: Trauma digestivo.

Silencio.

I.N parpadeó.

I.N: Eso no existe.

Lee Know suspiró.

Lee Know: Ahora sí.

Naheli terminó soltando una pequeña risa, tapándose la boca.

Bang Chan los miró a los tres desde el otro lado de la sala, cruzado de brazos, con esa expresión tranquila pero analítica que hacía que todos se sintieran un poco leídos de inmediato.

Bang Chan: Están un poco raros, chicos…

Lee Know parpadeó lentamente.

Lee Know: ¿Raros?

Han se enderezó de golpe en el sofá.

Han: ¿Quién es raro? Nosotros no somos raros.

Naheli, aún con la mano en el abdomen, intentó verse lo más normal posible.

Naheli: Estamos… normales *añadió bajito.

Silencio.

Bang Chan los observó unos segundos más.

Su mirada bajó al lenguaje corporal: Han aún ligeramente doblado, Lee Know demasiado serio para alguien “descansando”, y Naheli claramente intentando ignorar su estómago.

Bang Chan: Ajá… *murmuró, sin insistir demasiado. Bueno.

Seungmin cruzó los brazos desde el otro lado.

Seungmin: Yo diría que están “demasiado juntos para no haber hecho nada”.

I.N asintió rápido.

I.N: Sí. Eso.

Han señaló inmediatamente.

Han: ¡Solo compartimos un momento emocional!

Lee Know lo miró de reojo.

Lee Know: Y un recurso lácteo.

Naheli soltó una pequeña risa, cubriéndose la boca.

Bang Chan cerró los ojos un segundo, como aceptando que no iba a obtener una explicación lógica.

Bang Chan: Ok… no quiero detalles otra vez *dijo resignado.

Felix volvió a entrar a la sala con una mirada ya medio resignada, como si no supiera qué nueva situación iba a encontrar esta vez.

Y efectivamente, se quedó quieto al verlos.

Naheli, Han y Lee Know estaban tirados o encorvados en el sofá, cada uno en su propio “modo batalla” después del helado.

Felix parpadeó.

Felix: ¿Pasa algo con ustedes?

Silencio.

Nadie respondió de inmediato.

Y justo en ese momento...

Grrr…

El estómago de Naheli gruñó bajito, pero lo suficiente para que todos lo escucharan.

Naheli se llevó una mano al abdomen de inmediato.

Naheli: Auch… *murmuró en voz baja, haciendo una pequeña mueca.

Han giró la cabeza lentamente hacia ella.

Han: Oh no… *susurró, como si supiera exactamente lo que venía.

Lee Know cerró los ojos un segundo.

Lee Know: Otra vez el ciclo…

Felix los miró a los tres, cruzándose de brazos.

Felix: …¿Qué hicieron?

Han levantó ambas manos enseguida.

Han: ¡No fue nuestra intención!

Naheli bajó la mirada, algo avergonzada.

Naheli: Solo… comimos un poco…

Lee Know aclaró la garganta.

Lee Know: Mucho.

Felix los miró en silencio unos segundos.

Luego suspiró profundamente.

Felix: No sé si sentirme aliviado o preocupado.

Se acercó un poco más al sofá y miró a Naheli con suavidad.

Felix: ¿Te duele mucho?

Naheli negó despacio.

Naheli: No… solo estoy llena…

Felix asintió, más tranquilo.

Felix: Ok. Entonces solo descansen.

Han se recostó otra vez.

Han: Confirmo. Modo recuperación activado.

Lee Know murmuró:

Lee Know: Nunca más helado sin estrategia.

Felix los miró a los tres con los brazos cruzados, ya con esa mezcla de resignación y preocupación que había adoptado durante todo el día.

Felix: Les pregunto, chicos… ¿les duele la panza?

Silencio.

Un segundo.

Dos.

Y entonces...

Grrr…

El estómago de Naheli gruñó fuerte, rompiendo el silencio.

Grrr…

El de Han respondió casi al mismo tiempo.

Ambos se quedaron congelados.

Naheli bajó la mirada al instante.

Han abrió los ojos como si hubiera sido traicionado por su propio cuerpo.

Lee Know cerró los ojos lentamente.

Felix los miró en silencio unos segundos.

Luego suspiró.

Felix: …Ok.

Han levantó la mano primero.

Han: ¡No es dolor! Es… sonido.

Naheli asintió rápido.

Naheli: Es… hambre tardía.

Lee Know añadió sin emoción:

Lee Know: Es castigo.

Felix los observó con calma, intentando no reírse pero claramente fallando un poco.

Felix: No quiero saber cómo tres personas lograron convertir helado en “ruido corporal sincronizado”.

Han se señaló el pecho con orgullo.

Han: Trabajo en equipo avanzado.

Naheli escondió una pequeña risa.

Felix negó con la cabeza, pero su expresión ya era más suave.

Felix: Bien… entonces lo único que me interesa saber es si están bien.

Naheli asintió despacio.

Naheli: Sí…

Han también.

Han: Sí.

Lee Know suspiró.

Lee Know: Sobreviviremos.

Felix se relajó un poco, dejando escapar un pequeño suspiro.

Felix: Ok… entonces descansen. Y por favor… nada más de “misiones de helado” por hoy.

Han levantó la mano otra vez.

Han: No prometo nada.

Hyunjin apareció apoyado en el marco de la puerta de la sala, con los brazos cruzados y una expresión de “yo ya lo sabía”.

Hyunjin: Menos mal que les dije si no les dolía.

Han lo miró de inmediato.

Han: No nos duele.

Hyunjin levantó una ceja.

Hyunjin: Ajá.

Naheli seguía sentada en el sofá, aún con una mano en el abdomen, pero ya más relajada que antes.

Naheli: Solo… ruidos *añadió bajito, como si eso ayudara a mejorar la situación.

Lee Know suspiró.

Lee Know: Ruido interno de guerra.

Felix se llevó una mano a la frente.

Felix: ¿Por qué todo lo que dicen suena peor cada vez?

Hyunjin entró un poco más a la sala, mirando el caos con calma.

Hyunjin: Yo solo vine a confirmar que no se estaban muriendo en silencio.

Han levantó el pulgar.

Han: Confirmado: no nos morimos.

Lee Know: Pero casi perdemos la dignidad *murmuró.

Hyunjin sonrió apenas.

Hyunjin: Eso sí es normal.

Naheli soltó una pequeña risa, aunque luego volvió a acomodarse despacio en el sofá.

Felix la miró un segundo más serio y luego habló con suavidad.

Felix: Naheli… ¿segura que estás bien?

Ella asintió.

Naheli: Sí… solo estoy llena.

Felix dejó escapar un suspiro más tranquilo.

Felix: Ok.

Hyunjin miró a los tres y negó con la cabeza.

Hyunjin: De verdad… no los puedo dejar solos ni cinco minutos.

Han lo señaló.

Han: Pero fue una experiencia compartida.

Hyunjin se dio la vuelta para irse.

Hyunjin: Experiencia que no quiero repetir.

La sala se quedó en un silencio más tranquilo después del caos del helado.

Han seguía recostado en el sofá, respirando despacio. Lee Know estaba a su lado, con los ojos cerrados como si estuviera “recuperándose de una misión importante”. Naheli, en el centro, mantenía una mano en su abdomen, pero ya sin ansiedad… solo cansancio y una calma nueva que no había sentido en la mañana.

Felix se sentó en el borde del sofá cerca de ella, mirándola con atención suave.

Felix: ¿Mejor?

Naheli asintió despacio.

Naheli: Sí… solo estoy llena.

Felix soltó una pequeña risa por lo bajo.

Felix: Eso sí te lo creo.

Hyunjin se dejó caer en un sillón cercano.

Hyunjin: Nunca vuelvo a confiar en un “poco de helado”.

Changbin cruzó los brazos, todavía divertido.

Changbin: Sigo sin entender cómo esto terminó en “evento grupal”.

Seungmin negó con la cabeza.

Seungmin: Fue claramente una pérdida estratégica.

I.N levantó una mano.

I.N: Pero unión de equipo.

Lee Know: Unión de equipo destruida por lácteos *corrigió, sin abrir los ojos.

Naheli soltó una risa suave. Esta vez no le dolía, no le pesaba… solo salía natural.

Felix la miró y bajó un poco la voz.

Felix: Hoy fue un día difícil al inicio… pero lo estás haciendo bien, ¿sí?

Naheli lo miró un momento.

No respondió rápido como antes.

Solo asintió, más segura.

Naheli: Sí…

El ambiente de la casa, que había empezado con preocupación y tensión, ahora era más ligero. No perfecto, no mágico… pero real.

Bang Chan se levantó por fin, mirando a todos.

Bang Chan: Bien… lección del día: no subestimen los postres.

Todos soltaron pequeñas risas.

Naheli también.

Y mientras las voces seguían alrededor, ella se recostó un poco más en el sofá, sintiendo algo nuevo en el pecho.

No era felicidad exagerada.

Era algo más simple.

Seguridad.

Porque aunque tuvo un día difícil… no lo pasó sola.

Y eso, al final, era lo que más importaba.

FIN 🌷