NOCHE DE SAN VALENTÍN

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Un dia de san valentin, donde el sol por primera vez salió de noche...

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NOCHE DE SAN VALENTIN

VALERIA

Ella se encontraba frente a su tocador dando los últimos toques a un cuidado y detallado maquillaje “natural” en el que invirtió más tiempo del que había imaginado, mientras su mente no dejaba de bombardearla con los sucesos del día, el cual había sido más que un sube y baja de emociones

Para empezar había llegado tarde a la universidad ganándose así la primer llamada de atención en toda su vida escolar, más tarde en el almuerzo Jungkook el chico por el que se derretía y suspiraba cada vez que se le presentaba la oportunidad le había pedido una cita, si! Lo había logrado!, Aunque todavía no entendía como, porque todas las veces que había intentado captar su atención no había logrado ni siquiera que reparara en ella.

Seguido de eso su “mejor” amiga Nami no paró un segundo dedecirle que tuviera cuidado, que le parecía extraña está situación y aunque trató de ser sutil respecto al tema Valeria no podía evitar que le doliera, al fin y al cabo cuando le contó esperaba apoyo y condescendencia de parte de ella, también entendía que lo hacía para cuidarla, siempre había sido la “rarita”, la chica que se escondía y pretendía no ser vista, los complejos que tenía con su cuerpo no le permitían vivir a plena, a pesar d que era un chica bellisma le era imposible verlo, por eso siempre se la pasaba perdida en libros y su musica favorita y para su mala suerte todas las chicas que aceptaban su amistad eran preciosas a sus ojos lo que siempre la hacia sentir pequeña, casi invisible, por eso no podía creer que tendría una cita, y no una cita cualquiera, si no una cita con Jungkook y nada menos que el día deSan Valentín!.

Los nervios hacían que ella se preguntara qué tan mal se vería si llamara para cancelar, no porque no quisiera ir sino porque tenía miedo, en el fondo aunque no quisiera admitirlo sentía vergüenza por su primera salida con un chico y la inseguidad la llevaba a crer que tal vez Nami podría tener razón y de ser así solo saldría lastimada, sentiría que una vez más de reían de ella.

Movió su cabeza para alejar esos pensamientos negativos e intentó centrarse en este momento importante para ella, convenciéndose de que todo iría bien, que solo estaba nerviosa por su falta de experiencia. Volteó a ver su reloj, pasaban veinte minutos de las ocho de la noche sería mejor que se apresurara para llegar a tiempo.

Al salir de aseguró de cerrar bien su departamento y dió una rápida mirada al cielo, nubes negras auguraban que seguramente llovería más tarde, corrió a la parada de autobús y se montó en el primero que vino, diez minutos después estaba en un taxi camino al parque donde se encontraría con Jungkook a las 9:30.

HOSEOK

Hoy se sentía una alegría particular en el ambiente del bar donde pronto le tocaría salir a batallar con algunos otros raperos, si bien era un rapero famoso y con mucho dinero tenía por costumbre ir a pequeños bares donde hubiera batallas de freestyle, no olvidaba que así había comenzado y gracias a ello estaba hoy donde se encontraba, además adoraba la energía de los que todavía no estaban manchados por las disqueras obligados a hacer lo que ellos querían, allí podía ser él mismo, era libre, y hoy no tenía nada mejor que hacer, por contrato no podía tener pareja así que no era el primer San Valentín que pasaba solo. Escuchó desde atrás del escenario como toda la gente enloqueció cuando el MC lo presentó y salió al escenario recibido con una gran ovación que hizo que sonriera como hacia mucho tiempo no lo hacía.

VALERIA

Ya habían pasado cinco minutos de las 9:30 y Jungkook no había dado señales de vida, miró su teléfono con la esperanza de tener algún mensaje suyo, excusándose por el retraso, pero no había ninguno, se arropó en su abrigo ya que la temperatura empezaba a bajar y al llevar varios minutos sentada lo sentía mucho más.

HOSEOKA

lgo agitado bajó del escenario mientras secaba el sudor de su rostro, los chicos con los que había estado vaya que tenían un buen timing!.

Lo dejaron sin aliento pero rebosante de energía, pero ya no había competidores y el bar se había llenado de parejas acarameladas, se cambió rápidamente para luego salir por detrás camino a su departamento, el auto negro con vidrios tintados ya lo esperaba, se acomodó y miró hacia el cielo mientras pequeñas gotas comenzaban a caer, veía por la ventana como las parejas corrían por las calles tomadas del brazo o de la mano buscando un lugar donde cobijarse.

VALERIA

Con el alma en los pies miró por milésima vez su teléfono, no había mensajes ni llamadas, ya eran las 11pm… ya no podía seguir mintiéndose, no vendría, la habían dejado plantada y para colmo había empezado a llover, pequeñas lágrimas caían por sus mejillas confundiéndose entre las gotas de lluvia, lloraba porque le dolía haber sido engañada una vez más, lloraba porque aunque le avergonzara admitirlo Nami había tenido razón, lloraba porque se sentía una idiota, sus manos cubrieron su cara mientras dejaba salir todo ese dolor que había ido conteniendo en cada minuto que había esperado…

HOSEOK

Los carteles luminosos pasaban uno tras otro delante de sus ojos, veía como todos los locales con sus luces rojas y rosadas y carteles llenos de poemas y corazones parecían llenos a rebozar, mientras él sonreía detrás del cristal viendo la felicidad que la cuidad destilaba a pesar de la tormenta, el chófer dobló en una curva en dirección al parque Hasawa, pronto Hoseok divisó un pequeño bulto en uno de los bancos del parque, a medida que se acercaban noto que era una muchacha.

—Detente, cris— le solicito al chófer.

Este viéndolo por el espejo asintió y frenó cerca del banco. Hoseok corrió hacia ella mientras subía la capucha de su sudadera solo por costumbre ya que la lluvia lo estaba empapando.

—Disculpa, estás bien?- preguntó a la chica. —Te enfermarás, permíteme acompañarte—.

Ella levantó la mirada, y al oír su respiración entrecortada él pudo darse cuenta de que estaba llorando. Tendió su mano hacia ella y esperó a que ella la tomara, cosa que hizo de manera lenta, algo temerosa. Cuando sus manos se juntaron sintió como una descarga que lo recorrió de pies a cabeza, la arrastró hacia el auto y abrió la puerta para ella entrando luego.

—Que hacías allí afuera? Está diluviando!— preguntó.

Ella algo tímida bajo la mirada

—Esperaba a alguien…— dijo con un hilo de voz – que nunca vino.

Por alguna razón las palabras de ella hicieron mella en él, podía entender lo que sentía, ya que antes de ser famoso muchas veces había pasado por eso, sin poder contener ese afán tan suyo de tratar de hacer feliz a todo aquél que estuviera a su alrededor, tomó su rostro haciendo que lo mirara.

—Pues sea quien sea es un idiota, yo no te hubiera dejado sola en un día como hoy y menos aún bajo la lluvia- sentenció con una cálida sonrisa – pero le estoy agradecido a ese idiota.

Esto último hizo que Valeria abriera los ojos sin entender que había querido decir. El río y pronto aclaró.—De no ser así no te hubiera encontrad

Valeria sintió mis mejillas arder y alejó la mirada de él.

—Vamos a casa cris- ordenó al chófer.

Valeria le dejo hacer, sin oponerse. Sus ojos viajaron hacia la ventanilla mientras veía resbalar las gotas por el cristal. Momentos después llegaron a un gran edificio lujoso, él se bajó para abrirle la puerta haciendo que ella se sonrojase de nuevo, la tomó de la mano con suavidad y corrieron hacia la entrada como niños, esto la hizo sonreír sin saber porque, él se giró a verla y le devolvió una sonrisa cómplice, cruzaron el Hall de entrada hacia los elevadores, al entrar él apretó el botón hacia el penthouse.

Hoseok no soltó su mano durante todo el viaje, cuando las puertas se abrieron Valeria se sorprendió al ver el lujoso pent, ambos entraron y solo en ese momento él las oltó.

—Espérame, te prepararé un baño caliente y ropa seca, siéntete como en tu casa— dijo antes de salir disparado hacia algún lugar al fondo del lugar.

Valeria paseó la vista por la decorada sala, caminó hacia la ventana desde allí la vista era encantadora, toda la ciudad se veía pequeña desde ahí.

—El baño está listo!, Ven!- dijo Hoseok desde el baño.Ella caminó hacia dónde había oído su voz, al encontrarlo.—Ahí es esta baño, y esa es mi habitación, sobre la cama tienes ropa seca, estaré en la cocina haré algo de comer, quieres?- dijo alegrementecon una gran sonrisa y juntando sus palmas.

Ella asintió y él se fué a paso rápido dejándola sola.

VALERIA

Entré en el baño, y me quité la ropa mojada dejándola sobre el canasto de la ropa sucia, para luego meterme a la tina, mi piel recibió de muy buen modo el agua caliente con aroma a rosas y jazmines, me acomodé allí mientras el frío salía de mi cuerpo, abracé mis rodillas dejando que la espuma me acariciara, no sabía como había llegado hasta allí, sinceramente me sentía muy triste, no me importaba lo que pudiera pasar por eso no me molestó subirme al auto de un desconocido y permitir que me llevará a su casa, despecho? , Tal vez…no lo sabía,lo que si sabía era que queria sentirme amada y especial.

Al cabo de unos minutos salí de la tina, enrollé una toalla en mi cuerpo y fui a su habitación, todo en ella era de color blanco y marfil, ordenado, casi inmaculado,en ella una puerta doble llevaba a lo que debe ser el vestidor y armario, otr apor la que acaba de pasar iba al baño y en medio una enorme cama, la cual me pareció demasiado para una sola persona, sobre ella había una sudadera gris y unos pantaloncillos del mismo color, estos bastante pequeños para mí cuerpo, al verlos bien cai n uab de que eran unos boxer…pero no puedo quejarme. Me los puse y caminé descalza hasta la cocina.

HOSEOK

Estaba sirviendo ramen en dos cuencos, mientras tarareaba una canción, me había quitado la sudadera y la camiseta que estaban empapadas y estaba descalzo, cuando sentí leves pisadas en el parqué, al levantar mis ojos ví la imagen más hermosa e inocente que pude ver en mi vida, su pequeña silueta estaba parada en el marco de la puerta con el cabello mojado, mi ropa le quedaba demasiado grande lo que hacía que se viera súper tierna, la sudadera dejaba ver unas piernas muy bien torneadas y perfectas. Sentí mis mejillas tomar color así que traté de sacar esos pensamientos de mi cabeza.

—Ven siéntate que se enfría- dije con un tono de voz poco más agudo de lo que hubiera deseado.

VALERIA

Entré lentamente en la cocina, tratando de no ver al increíble hombre que tenía enfrente, además que era la primera vez que veía a un hombre sin camisa en vivo y en directo, y para colmo esté en particular era espectacular, mientras terminaba de servir la cena y acomodaba algunas cosas pude ver con detalle su espalda marcada y amplia, seguida de una cintura pequeña coronada por un trasero que….sería mejor que alejara mi vista de allí o mi cara ardería, él se dió la vuelta y se sentó frente a mi en la barra.

—Parece que no parará…- comentó queriendo sacar conversación.

Asentí mientras calentaba mis manos con el cuenco de sopa, su mano se posó en la mía haciendo que por segunda vez en la noche su toque desencadenará una corriente eléctrica en todo mi cuerpo.

—Tienes frío?...estás helada!- dijo

—N…no tep…preocupes- logre decir.

Él sonrió y bajo la vista a su plato, cenamos en silencio, tiempo después el levantó los cubiertos para dejarlos en el lavaplatos.

—Quieres ver una película?- pregunto sorprendiéndome.—N…no quiero molestarte…- dije sonrojándome.

Se acercó a mi y me levantó del suelo sin esfuerzo para colocarme en el sofá y sentarse a mi lado, tomando el mando dijo.

—Mira, no puedo ver a una chica triste, así que por favor déjame alegrarte…eres muy bonita como para no permitir que una sonrisa ilumine tu rostro- y la sonrisa que me regalo medejo sin palabras.

No pude evitar verlo para saber si estaba diciendo la verdad, solo para chocarme con los ojos más preciosos que hubiese visto, ellos también reían y brillaban al mirarme, como no confiar?, Cómo resistirme a qué el curara mi corazón herido al menos por esta noche?.

HOSEOK

Actúe por impulso, la veía tan callada, tan frágil…no sé cómo puede haber idiotas capaces de lastimar a alguien así. Al sentarla junto a mi pude notar dos cosas, la primera es que tenía un rostro perfecto, unos ojos brillantes y soñadores de un hermoso colo cafe como el que beboas las mañanas, daban ganas de sumergirse en ellos, una pequeña nariz de cereza ahora roja por el frío, mejillas rosadas seguidas de unos labios carnosos y tentadores….y la segunda era que su piel estaba helada, in darme cuenta la atraje más cerca de mi, poniendo sus piernas sobre las mías,casi sin darme cuenta las acaricié superficialmente, era como tocar fina seda.

—Oh,disculpa- dije sonrojado- me dejé llevar.

—Esta b..bien, no me molesta- dijo en un susurro.

Encendí la tv para poder llevar mis pensamientos a otro lado, muy bien Hoseok! Cómo saldrás de esta?...lo peor es que no quiero salir.

VALERIA

Por alguna razón que no entendía me sentía protegida entre sus brazos, el perfume que desprendía su cuerpo me ponía nerviosa y su calor hacia que no quisiera moverme de allí, lo sé, es una locura, pero que puedo hacer?.

Miré la tv para dejar de pensar en esas cosas, y en las noticias salía un local cercano a donde había estado. Hablaban de algún Idol que había ido sin previo aviso allí, de improviso una foto de la persona que tenía a mi lado apareció en la pantalla, no daba crédito a mis ojos, veía a la pantalla y hacia él una y otra vez, mi capacidad de hablar desapareció en el momento en que caí en la cuenta de quién tenía al lado, ahora entendía porque el lujoso lugar y su confianza.

—E…eres j-hope!- chillé al tiempo que llevaba mis manos a mi boca.Él sonrió haciendo que sus ojos volvieran a brillar al mirarme.

—Mucho gusto, soy hoseok y tú eres…?- dijo muy alegre.

—Val….Valeria- logré decir.

No podía creer con quién estaba y en la situación que estaba, el solo hecho de estar aquí ya sería un sueño para muchas, como no me di cuenta antes? Eso me pasa por estar siempre con un libro frente a mi!.

Él parecía disfrutar lo que estaba ocurriendo, y simplemente se dedicó a buscar una película, una vez que la encontró, me atrajo más hacía él y nos cubrió con una manta que estaba cerca de nosotros, como si fuera lo mas natural del mundo.

—Estás bien? ,Estás cómoda?- preguntó mientras me estrechaba entre sus brazos.

Asentí, no tuve el valor para decir nada más, los minutos pasaban mientras veíamos la película así, abrazados como si nos conociéramos desde siempre, esto era cada vez más extraño, único y eso mismo lo hacia perfecto y no quería que terminara.El tiempo pasó rápido, la película llegó a su fin y …

—Vamos a dormir, pequeña?- preguntó con una tierna sonrisa.

Asentí, sintiendo mi mejillas arder, él tomó mi mano y me llevó a su habitación.

—Espero no te moleste dormir conmigo- dijo mirándome y ladeando su cabeza mientras me observaba.No podía sostener su mirada

—N...no quiero incomodarte…s…si quieres puedo dormir en el sillón….- susurré.

—No me incómodas, sería hermoso compartir mi cama contigo, además hace frio...

Sus palabras hacían que me sintiera cada vez más nerviosa imaginándome cosas nada inocentes, y la visión de él quitándose los pantalones para acostarse no ayudaba, se metió en la cama para luego correr las mantas de mi lado.

—Ven…- dijo dando golpecitos en ella.

HOSEOK

Quería hacer sentir especial a esta chica, quería que entendiera que si bien en la vida nos encontramos con gente mala no todos somos iguales, ella lo merecía, algo en mi había despertado al ver sus ojos, al tocarla.Vi como lentamente gateaba hasta donde le había indicado, lento algo avergonzada y no pude evitar quedarme viéndola, lo hacía de una manera tan inocente que provocaba en mi todo lo contrario.

Apoyó su cabeza en mi almohada y fijó sus ojos en los míos, quedamos uno frente al otro, en ellos se veía una necesidad de cariño a la que yo no me podía negar, apagué la luz y la atraje más cerca de mi.

— Feliz San Valentín- susurré contra sus labios antes de besarlos suavemente.

Sentí su cuerpo tensarse, cuando mis labios se movieron suavemente sobre los suyos, lentamente se relajó al tiempo que su boca comenzó a moverse junto con la mía, sentía como su corazón se aceleraba contra mi pecho a medida que profundizaba el beso, expectante y sediento acaricié su labio inferior con mi lengua pidiendo permiso para entrar, quería saborearla, jamás había sentido algo así al besar a alguien….

Pronto nuestras lenguas se acariciaban la una a la otra, sus manos dejaban suaves caricias en mi espalda desnuda haciendo que escalofríos placenteros recorrieran mi columna, coloqué una de mis piernas entre sus muslos y comencé a moverla suavemente rozando su intimidad logrando que un leve gemido de escapara de su boca para morir en la mía, era lo más hermoso que había sentido alguna vez.

Abrí mis ojos para verla sin romper el beso, se veía tan sexy con sus mejillas rojas, sus largas pestañas acariciando sus pómulos, mordí su labio suavemente cuando un movimiento mío la hizo gemir de nuevo, estaba al límite de no poder controlarme, mis manos se colaron por debajo de la sudadera encontrándose con la piel más suave que haya podido tocar alguna vez, cuando mis dedos rozaron su espalda, siguiendo el hueco de su columna sentí como se arqueó quedando aún más pegada contra mi, sin poder frenarme la rodé en la cama quedando sobre ella,lentamente quité mi sudadera de su cuerpo dejando al descubierto su torso.

Mi vista se regocijó en sus llenos y redondos senos, lentamente mi boca recorrió el camino desde su cuello hasta ellos, mientras la punta de mi nariz la rozaba suavemente, el perfume a rosas y jazmines que desprendía su piel inundaba mis sentidos nublando todo pensamiento lógico, con mis labios dibuje el contorno de sus pezones sintiendolos endurecer en mi boca, mi lengua delineó su vientre y su estrecha cintura hasta encontrarse con el borde de los pantaloncillos que rápidamente quité para descubrir la redondez de sus caderas perfectas, un jadeo salió de sus labios al sentir mi aliento cerca de su intimidad, con leves caricias acompañadas de húmedos besos separé sus muslos para poder saborearla, mi lengua viajó por toda su longitud, para luego detenerse en su clítoris y jugar sutilmente con el, posé mis manos sobre las de ella al sentirlas retorcer las sábanas a los lados de su cuerpo.

Leves temblores sacudían su cuerpo cada vez que mi lengua pasaba por su entrada, no pude reprimir el deseo e introduje un dedo en ella que se arqueó en respuesta, mi lengua jugaba con ella mientras entraba y salía de ella suavemente, sumé otro más, se sentía tan estrecha en ellos que no podía esperar a sentirla, dejando una última lamida algo ruda me acomodé entre sus piernas luego de quitarme la ropa interior, mi boca recorrió su cuerpo una vez más hasta su oído.

—Me encantas… eres perfecta…muero por hacerte mía….-susurré

-S…soy v…irgen- dijo entre jadeos

—Relájate,seré gentil…- solté reprimiendo un gruñido.

Si tenerla así y sentirla así no fuera suficiente oír esas palabras hicieron que perdieral la poca cordura que quedaba en mi, acaricié su intimidad con mi miembro haciéndola gemir suavemente contra mi cuello, una y otra vez hasta sentir que sus piernas tenían leves temblores, sentir lo mojada que estaba me excitó como nunca lo he estado, sin poder soportarlo más acomodé con mi mano mi longitud en su entrada y muy lentamente me fui hundiendo en ella.

Sus muslos se apretaron contra los míos, esperé a que se acostumbrara a mi tamaño y comencé a moverme suavemente, sentía en mi pecho como su respiración y la mía se comenzaban a agitar, sus paredes se apretaban a mi de una manera enloquecedora, pronto la sentí jadear contra mi piel, con mis manos subí sus piernas hacia mis caderas, haciendo que las rodeara para penetrarla más profundo, ella era mi cielo en esta noche.

Sus brazos rodearon mi cuello mientras mi boca buscaba desesperadamente la suya, nuestras lenguas se juntaron en el más pecaminoso beso jamás inventado mientras la embestía una y otra vez, aceleré el ritmo haciéndola gemir en mis labios, su cuerpo me indicó que estaba cerca de llegar al orgasmo cuando su cabeza cayó hacia atrás al tiempo que mi nombre escapaba de su boca, era para mí la melodía más perfecta del mundo, gruñí contra su pecho al sentir sus paredes latir y contraerse contra mi al llegar clímax, lo que fue como una provocación para mí cuerpo que aceleró el ritmo en busca de su propia liberación mientras mis labios recorrían su cuello haciéndola ronronear en mi oído, pocas embestidas después la llené con mi esencia, para luego comer su boca en un beso posesivo y hambriento, salí lentamente de ella para caer exhausto a su lado, acomodé su cuerpo contra el mío abrazándola fuertemente. —Feliz San Valentín, Valeria- susurré en su oído para luego depositar un suave beso en su cuello, la sentí sonreír en la oscuridad mientras sus manos se acomodaban sobre las mías, mientras afuera seguía lloviendo, pronto ambos caímos en un sueño tranquilo y dulce terminando así la mejor noche de toda mi vida.