Labios rojos

All Rights Reserved ©

Summary

¿Tu utilidad es más importante que tu humanidad? Talia tiene diecisiete años y trabaja para una organización militar que ya no distingue entre soldados y herramientas. La envían a misiones que nadie más sobrevive. Le enseñaron a obedecer antes que a vivir. Y aunque su cuerpo sigue funcionando perfectamente, hay algo dentro de ella que empieza a sentirse… incorrecto. Afuera, el mundo se está pudriendo lentamente. El V.I.R convirtió ciudades enteras en ecosistemas imposibles: colmenas de carne, criaturas que aprenden demasiado rápido y una niebla roja que nunca desaparece del todo. Pero lo verdaderamente peligroso no siempre está afuera. Mientras Talia intenta entender qué está pasando con su mente, las personas a su alrededor comienzan a observarla como si fuera algo que podría romperse… o despertar. Y entre entrenamientos, laboratorios y monstruos, solo una cosa sigue sintiéndose real: Un idiota que le escribe cartas horribles y la invita a ver lagos artificiales a medianoche. Labios rojos es una novela de ciencia ficción biopunk sobre identidad, aislamiento y la delgada línea entre seguir siendo humano… o convertirse en algo más.

Genre
Scifi
Author
San!
Status
Ongoing
Chapters
17
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capitulo 0 un nombre no basta

¿Cuánto tiempo llevo despierta?

No lo sé. Es como si acabara de salir de un sueño demasiado largo.

Esto que siento es... mi cuerpo. Supongo. Y, la verdad, todo se siente extrañamente ligero.

Cómodo.

Aunque también hay algo más.

Estoy... oxidada.

No. Esa no es la palabra.

Entumecida. Como si mis músculos nunca hubieran sido realmente míos, o como si llevaran demasiado tiempo sin usarse.

Da igual. Tampoco hay mucho que pueda hacer aquí. No es como si necesitara moverme demasiado.

Aunque eso plantea otro problema.

No veo nada.

No escucho nada.

Y eso sí me preocupa.

Porque significa que esto no es casualidad. Algo o alguien me tiene aquí.

Y si alguien pudo meterme en este lugar, entonces también debe existir una forma de salir.

El tiempo pasaba con una lentitud irritante. Tener conciencia sin poder hacer nada resultaba tan agobiante como aburrido.

Ya había llegado a varias conclusiones.

Aunque, siendo justa, quizá era un poco pronto para confiar en ellas.

Huh...Que?

Espera...

Esto que estoy sintiendo es diferente.

¿Es dolor?

Pero no. No como el de antes.

Este está dentro de mi cabeza.

Qué incómodo.

¿Por qué no se detiene?

Está empeorando.

Qué sensación tan desagradable...

¿Qué...?

No. Esto es otra cosa.

Es... agradable.

¿Un olor?

Sí.

Pero no puedo concentrarme.

No logro reconocerlo.

Ese maldito dolor me está abrumando.

Colores.

Sabores.

Mierda... son demasiadas sensaciones. Todas a la vez.

¿Qué me está pasando?

Y ahora hay otro dolor.

Uno distinto.

Se extiende por mi pecho.

Es...

Lo peor de todo.

Una emoción.

Por favor.

Haz que pare.

...

¿Sigo consciente?

¿Eso fue real?

Claro que lo fue.

Lo que no puedo explicar es por qué demonios hay tanta información nueva dentro de mí.

¿Qué significa todo esto?

Todo lo que estoy viendo... ¿es el mundo?

Supongo que sí.

También he llegado a la conclusión de que toda esta información son recuerdos.

O eso espero.

Y yo soy... Talia.

¿Qué significa eso?

Un nombre no es suficiente.

No te dice quién eres ni lo que has vivido. No es más que una etiqueta.

...

Mierda.

Creo que habría preferido seguir sin saber.

Porque no sé qué se supone que debo hacer con todo esto.

Dios...

Me siento asqueada.

¿El tiempo siquiera existe aquí?

En cuanto salga de este lugar, voy a darle una paliza a alguien.

Y quizá abrazar a un par de personas.

Qué patético.

No puedo creer que me sienta así por unos recuerdos que, técnicamente, recuperé hace apenas unos minutos.

Hace nada no recordaba absolutamente nada.

Y ahora extraño mi vida.

...

Quiero llorar.

¿Esto es alguna clase de castigo?

Porque, si lo es, está siendo cruelmente efectivo.

-Pero qué cosita tan patética.

¿Una voz?

Giré de inmediato, intentando ver de dónde había salido.

-¿Por qué te giras? Ni siquiera puedes usar los ojos.

Eso fue...

¿Una risa?

¿Qué es esta cosa? ¿Por qué se está riendo de mí?

-Me río de ti porque te ves adorable así. Estabas al borde del llanto.

...

¿Puede leer mi mente?

Qué cosa tan ridícula.

-Vamos, cálmate. Te rendiste demasiado rápido.

¿Quién eres tú? ¿Qué demonios haces aquí? ¿Cómo sabes lo que estoy pensando? ¿Por qué puedo escucharte? ¡No estás en mi cabeza!

-Esas son muchas preguntas!...pero está bien.

¡Contesta!

-Bien, idiota! YO soy la única persona que te ama incondicionalmente.

¿Amar?

-No sé por qué quieres salir ahí fuera. Todos son idiotas. Incluso más que tú.

Basta de juegos. Dime quién eres.

-¿Yo? Yo soy tú.

...

¿Yo?

Deja de jugar conmigo. Esto tiene que ser una alucinación.

-Créeme, soy más real que tú. Y, por favor, deja de compadecerte. No soporto verme de una forma tan patética.

Esa voz realmente va a volverme loca.

-Aún puedo escuchar lo que piensas, ¿recuerdas?

...

Entonces ayúdame a salir de aquí.

O, al menos, cuéntame más sobre mí.

Sobre nosotras.

-Huh... No es tan sencillo. Sacarte de aquí no está en mis manos.

-Pero quizá pueda darte algo mejor....Más acceso.

¿Acceso?

¿A mí misma?

-Sí...A tus "recuerdos".