El comienzo de la gran aventura
El mar estaba tranquilo aquella mañana.
Demasiado tranquilo.
Jin Kurogawa observaba el horizonte desde la cubierta del pequeño barco, con las manos en los bolsillos y una expresión relajada, casi despreocupada.
—Otra isla… —murmuró.
Su voz no tenía emoción clara.
Pero sus ojos sí miraban algo que no estaba en el mar.
El barco avanzaba lentamente a través de las aguas del continente de Arkaia, siguiendo rutas conocidas por pocos viajeros. No era una ruta segura, pero para Jin… eso nunca había sido un problema.
El viento sopló suave.
El sonido del agua contra la madera llenaba el silencio.
Y aun así…
Todo se sentía demasiado vacío.
Jin exhaló por la nariz, como si intentara sacudirse ese pensamiento.
—…Qué paz.
Sonaba como una frase normal.
Pero no lo era.
🧭 En el barco
El capitán lo observaba desde la distancia.
—No muchos viajan solos hacia Virell —dijo el hombre.
Jin giró ligeramente la cabeza.
—¿Es peligroso?
El capitán soltó una risa corta.
—Todas las islas cercanas a Ruinas lo son.
Silencio.
Jin asintió.
—Entonces está bien.
El capitán frunció el ceño.
—¿Está… bien?
—Sí —respondió Jin sin cambiar su tono—. Estoy acostumbrado.
Y volvió a mirar el horizonte.
🌊 Pensamientos en el vacío
El viento era cálido.
El mar brillaba.
Era el tipo de paisaje que la gente llamaría hermoso.
Pero Jin no sonreía por eso.
Sonreía porque era lo que se esperaba.
Una expresión fácil.
Una máscara suave.
Algo que hacía que los demás no hicieran preguntas.
—…
Sus dedos tocaron ligeramente la barandilla del barco.
Por un instante, su mirada se perdió.
No en el mar.
Sino en algo más profundo.
Algo que no tenía nombre.
🏝️ Isla de Virell
Horas después, la isla apareció en el horizonte.
No era grande.
No era pequeña.
Era… inquietante de una forma difícil de explicar.
Como si algo estuviera mal, pero nadie lo dijera en voz alta.
El puerto estaba lleno de actividad.
Gente entrando y saliendo.
Comerciantes gritando.
Mercenarios armados.
Y rumores en el aire.
—Dicen que hay una Ruina cerca…
—Otra expedición desapareció…
—No te acerques al interior si quieres vivir…
Jin bajó del barco.
Sus pies tocaron tierra firme.
Se quedó quieto un segundo.
Como si estuviera confirmando algo.
Luego avanzó.
🧍♂️ Entre la gente
Caminaba sin prisa.
Sin llamar la atención.
Y aun así…
la gente a veces lo miraba.
No por miedo.
No por respeto.
Sino por algo indefinido.
Como si su presencia fuera… difícil de leer.
Jin lo notó.
Pero no le dio importancia.
—…
—Demasiado ruido —murmuró.
Siguió caminando.
🌫️ Algo dentro de él
Mientras avanzaba por el puerto…
la sonrisa apareció otra vez.
Suave.
Natural.
Pero vacía.
No era tristeza visible.
Era algo más extraño.
Como si sonreír fuera simplemente una costumbre aprendida.
—Hm…
Se detuvo frente a una calle abierta que llevaba hacia el interior de la isla.
El viento sopló más fuerte por un momento.
Y por primera vez…
su sonrisa se debilitó un poco.
No por peligro.
Sino por algo más profundo.
Soledad.
🧭 Final del capítulo
Jin levantó la vista hacia la isla.
—Virell…
Pausa.
—Veamos qué hay aquí.
Y siguió caminando.
Sin saber que esa isla…
no era solo otra parada