Alfa de Luna Roja.

All Rights Reserved ©

Summary

Una historia mal contada puede llevar a una guerra. Según una leyenda, cada tres mil años, durante la luna roja, nace un Alpha negro. Un lobo inmortal y poderoso, destinado a reinar a todas las manadas del mundo. Es un símbolo de fuerza y protección para la especie. Pero, como todo ser poderoso debe tener una debilidad, se dice que existe una criatura capaz de hacerle daño. Una mujer, nacida con la luna roja será la destinada a llevar el corazón del alfa en sus manos. Dos almas destinadas a amarse o destruirse. Un arma que todas las especies desean conseguir, sin importar el costo.

Genre
Romance
Author
Eliza.
Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+
This is a sample

Capítulo 1

🍒⋆*Victoria*⋆🍒

Los viernes por la noche normalmente son una locura en el bar donde trabajo, definitivamente hoy no sería la excepción. No sé si es porque se trata de mi último día en este lugar, que las personas parecen venir en manadas. No he dejado de servir tragos desde que empezó mi turno a las seis de la tarde, nunca me había sentido tan abrumada y cansada en los años que he estado trabajando aquí.

El olor de vampiros, licántropos, hadas y duendes, todas las especies juntas en un solo lugar, a veces me causa nauseas,aunque no puedo decirlo en voz alta, porque dentro de este lugar todosson bienvenidos, eso lo hace muy popular.

—¡Fondo, fondo, fondo!—canturrea un grupo de universitarios.

El bar al que asistí durante una reunión de alumnos de primer año en la universidad, en donde por culpa de estar jugandoverdad o retocon niños que recién tenían la edad legal para beber, sumado a un litro entero de tequila en mi sistema, terminé pidiendo trabajo a un sujeto que solo me vio las tetas y asintió con la cabeza sin siquiera preguntar mi nombre.

Cincoaños después, sigo aquí. La paga es una fortuna, comparado a otros trabajos de tiempo parcial para estudiantes universitarios.Eso sumado a que el jefe, quien es un elfo, no tiene ningún prejuicio sobre las especies, así que no le importa que sea una hibrida.Es uno de los pocos que puede darse cuentaquesoy una abominación genética, mitad bruja, mitad lobo, aunque para todos sea una simple bruja, los elfos son capaces de percibir cosas que otras criaturas no.

—Vic, cuando acabe tu turno el jefe quiere verte —mi amiga Sídney no tiene que alzar la voz para que pueda escucharla a través de la música, puedo oírla perfectamente —No puedo creer que de verdad te vas y me dejas sola aquí.

—Siempre puedes venir conmigo.

—Ni loca, ese pueblo no es para mí. Estaré aquí hasta que consiga un empleo real.

Ni siquiera me da tiempo de responderle, un sujeto llega al único espacio vacío en la barra.

—Necesito seis cervezas de barril y una botella dewhisky, la más cara que tengas.

—Primero que nada, se dice buenas noches, por favor y gracias, imbécil sin modales —hablo con hostilidad al tipo grosero, haciendo que mi amiga me mire asombrada.

El castaño de ojos grises, que lastimosamente puedo reconocer a kilómetros y que no se había tomado la molestia de mirarme, lo hace por primera vez tan pronto como escucha mi voz, quedando su cara como si estuviera viendo un fantasma.

—¿¡Qué… mierda!? Victoria… —ahoga su voz para no gritar y llamar la atención —¿Qué haces aquí?

—Aquí trabajo.

—¿Me perdí de algo? —mi amiga interfiere.

—No, tranquila ¿Puedes atender a la pareja que se sentó allá?

—¿Conoces a este tipo?

—Si, algo así… —levanto la mano para callarlo cuando el imbécil intenta protestar —puedes ir.

Trato de que Sídney no se altere, su loba es territorial y bastante agresiva si ve alguna señal de peligro. Gracias a ella no tuve ningún inconveniente los años que trabajé aquí.

Respiro profundo cuandola morenase va, no sin antes darle una señal de clara advertencia al hombre frente a mí, quien aprieta los puños con fuerza por la ira contenida, y antes de que pueda hablar, sus ojos cambian a un azul intenso, clara señal de que su lobo tomó el control.

—Dylan, no hagas un espectáculo aquí —advierto entre dientes.

—Entonces vamos a otro lado, porque estoy que te mato.

Solo me queda poner los ojos en blanco, sus palabras son totalmente vacías, jamás me tocaría un pelo. Sin embargo, después de avisarle apropiadamente a Sid, lo conduzco hasta nuestra área de descanso.

—¿¡En qué demonios estabas pensando Victoria!? —estalla tan pronto como entramos —¿Trabajar en un bar? ¿Es enserio? No puedo creer el tamaño de tus estupideces.

—¿Por qué me gritas?

—¡Agradece que solo te grito! No lo puedo creer… —se pasea por la habitación —¿Padre sabe de esto? Espera, claro que no, si lo supieran te sacarían de aquí arrastras.

—¿Por qué tanto drama? Hoy es mi último día de trabajo de todas formas.

—¡Claro que es tuúltimodía! Te sacaré de aquí ya mismo.

—¿Quién te crees? He trabajado aquí los últimoscincoaños, sin problema…

—¿¡CINCOAÑOS!?

¡Ups!

Puedo ver como la vena en su frente palpita por la ira contenida. Dylan es un lobo que normalmente es protector, jamás lo había visto tan molesto, realmente se enojó por verme aquí.

—Recoge tus cosas —cierra los ojos y suspira en un intento de calmarse.

—Mi turno acaba a las tres…

—Maldita sea, Victoria, te estoy avisando por las buenas que recojas tus cosas y te vayas conmigo. No quieres que haga esto por las malas.

—No estás pensando racionalmente.

—Créeme que esto es todo lo racional que puedo ser, no me presiones y camina.

No me muevo.

—No puedo irme a esta hora ¿Qué se supone que le diga a mi jefe?

Suspira como si contara internamente para no explotar. Cuando vuelve a abrir sus ojos, son de nuevo el gris claro de mi hermano mayor Daniel.

—Tienes cinco minutos para subir a ver a tu jefe. Avísale que te vas a casa y que ni se le ocurra detenerte si no quiere ver este lugar en llamas —habla escalofriantemente calmado —te estaré esperando en la mesa ocho.

—Dan...

—Cinco minutos, Victoria —sentencia antes de salir del cuarto de descanso.

Mi hermano Dan, normalmente cariñoso y protector, se ve escalofriante cuando se enoja. Seguramente va a regañarme todo el camino a mi casa, solo espero que nolecuente a nuestros padres o no me dejaran salir de casa hasta que cumpla cuarenta.

Todos son sobreprotectores conmigo, son lobos, en sus ojos soy una criatura frágil que puede ser dañada en cualquier momento. Me costó un mundo hacer que mis padres y mi hermano me dejaran mudarme del pueblo e ir a la universidad de la capital. Aun cuandotengoveinticuatroaños, no entienden que soy un adulto funcional por el simple hecho de mi inconveniente genético.

Por desgracia, soy defectuosa. Mi supuesta mitad lobo no se presentó cuando cumplí los dieciocho como todos los demás, así que solo soy una bruja con vista y oídos de superhéroe, en medio de una manada de lobos que me creen frágil.

───・。゚☆:*.☽.*:☆゚. ───

Mi jefe se lo tomó mejor de lo que esperaba, me dio mi compensación correspondiente por los años trabajados y me despidió con un gran abrazo, seguido de mil agradecimientos. No era un mal líder, de hecho, le tomé bastante cariño a pesar de nuestra horrible primera impresión.

La última parada antes de ir a la mesa donde me espera mi hermano, es la barra para despedirme de mi amiga Sídney. La morena de pelo rizado sirve bebidas como si no hubiese un mañana, su sonrisa es permanente, aunque sea una farsa, a simple vista agradable para cualquiera, por eso tenemos tantos clientes,ella es un encanto.

—Sid —llamo su atención y voltea enseguida —Tengo que irme, ya me despedí del jefe.

—¿Tan temprano? Creí que nos iríamos a casa juntas.

—El idiota de hace un rato es mi hermano. Casi le da un ataque cuando me vio, no puedo arriesgarme a quelediga a mis padres si no me voy con él.

—Que mala suerte —me abraza con cariño —entonces te veo en casa más tarde.

—Solo pasaré por mis cosas y me iré a la estación. Hay un bus que sale amedia noche, aprovecharé que salí más temprano.

—Yo quería llevarte. Los taxis son peligrosos de noche.

—Le pediré al vago que me lleve —señalo con la cabeza hacia mi hermano —tú promete que vas a visitarme en primavera.

—Claro que voy—masculla triste —solo promete hacerme todas las galletas que quiera.

—Es un hecho.

Nos abrazamos como si no volviéramos a vernos, sin importar que ya pasaran más de los cinco minutos impuestos por mi hermano.

—Te adoro,pequeño muffin—susurra antes de soltarme.

—Te voy a extrañar.

Casi no puedo dejarla libre, ha sido mi mejor amiga, mi compañera de cuarto desde que vine a la universidad.Adoptó mi apodo de la infancia después de escucharme hablar por teléfono con mis padres. Suelen llamarme muffin, creo que tiene que ver con mi cabello blanco y puntas rosas, por mi cara o estatura, la verdad no lo sé.

Con mucha dificultad me termino de despedir y camino a paso lento hasta la mesa ocho, donde hay un grupo delicántroposbebiendo cervezas. Mi hermano es el único que esta de frente hacia mí, obviamente vio que me despedía de Sid, y su semblante parece haber cambiado, vuelve a ser el cariñoso y divertido de siempre.

Siento una inexplicable tensión en mi pecho cuando llego por fin a su mesa, a pesar de que el grupo parece ignorarme.

—Ya estoy aquí —hablo para no sentirme tan nerviosa.

—¿Ella es tu hermana? No mientas, ni siquiera es un lobo—la única chica de la mesaes la primera en comentar algo —si quieres irte con un ligue a un motel, solo dilo.De paso me invitan.

Todos se ríen.

—Puedo ir a casa sola, Dan. No tienes que abandonar tu fiesta por mí.

—¿Por qué no te quedas? —invita la chica —tranquila que no comemos brujitas.

—No gracias.

Me cae mal. Intenta parecer amable, pero se le nota quesolo quiere quedar bien con el resto.

—Vamos, brujita. Estamos celebrando el ascenso de este caballero —agrega un sujeto de cabello teñido de verde—estas en presencia de la guardia real ¿Cuándo tendrás otra oportunidad como esta?

—Mi nombre no es brujita…

—Voy a llevar a mi hermana a casa —se levanta por fin el castaño —cuando llegue el alfa, pueden disculparme con él.

—Pero esta fiesta es para ti.

—Ya celebraré otro día. Tengo que llevar a Vic —señala.

—¿Te ascendieron? —pregunto directamente a mi hermano.

Me sonríe cálidamente, como estoy acostumbrada a verlo. Parece que la rabia se le pasó rápido.

—Por eso no pude ir a tu ceremonia de graduación. Tenía que recibir el cargo ante todo el consejo.

—¿Es muy importante?

—Estás hablando con el nuevo Beta del alfa supremo.

No sé qué decir. Sabía que estaba en la academia para convertirse en un guardia real, pero no tenía idea de que sería el nuevo Beta, ese cargo estuvo vacío desde que el anterior murió. Eso significa que estará junto a… él.

—Felicidades —susurro con pocas ganas.

Nadie emite sonido, lo que me hace levantar la mirada que no me había dado cuentaqueestaba en el piso. Entonces, puedo ver que todos están rectos, mirando a un punto detrás de mí.

Me niego a voltear debido a los nervios, un escalofrío recorre mi espina dorsal, erizando cada vello de mi cuerpo. Soy consciente de mi respiración pesada, cuando me llega un exquisito olor a menta que enciende todo mi ser como si fuera un interruptor.

Seth.

Involuntariamente trago en seco antes de tomar la mano de mi hermano y hacer que su vista recaiga en mí.

—Vámonos —mi voz sale en un susurro.

—Es que…

—Por favor —aprieto su mano y lo miro con suplica.

Tengo ganas de llorar. Quiero salir de aquí antes de que pueda verle la cara.

Mi hermano me mira inquieto, antes de darme las llaves de su auto y susurrarme que lo espere en el estacionamiento mientras se disculpa con su jefe.

El Alfa Supremo, líder de todas las manadas delicántroposestá a mi espalda y yo me niego a verlo. No puedo enfrentarlo ahora, no así. Lloraría antes de hacer una reverencia para saludarlo como dicta la ley que debe ser saludado un rey.

Una mierda. Lo que se merece es una patada en la cara.

La noche fría de invierno me cala los huesosen cuantosalgo del cálido bar. Mi cuerpo tiembla, aunque no sé si por estar muy poco abrigada o por ansiedad.

A lo lejos puedo ver el Lamborghini de mi hermano, así que corro hasta allá, agradeciendo que llevo tenis. Tan pronto como entro en el deportivo, siento que puedo respirar de nuevo. El problema es que todavíaperciboel olor a menta, como si se hubiera impregnado en mi piel solo por estar en el mismo espacio que él.

Lo odio. Su rechazo sigue resonando en mi cabeza aun después de sieteaños.

<<Lo siento, Victoria.No puedes ser tú>>increíble que fuera la única vez que escuché mi nombre salir de sus labios.

Me sobresalto cuando escucho la puerta cerrarse. Mi hermano me mira con evidente preocupación, a lo que yo trato de forzar una sonrisa para tranquilizarlo.

—¿Estas bien?

—Si, perfecta ¿Nos vamos?

Al ver que sonrío como si nada, me mira con el ceño fruncido.

—Fue grosero no saludar al alfa, Victoria. No vuelvas a hacer eso si no quieres una reprimenda. No te educamos así.

—Me puse nerviosa, lo siento.

—Pude notarlo —gruñe antes de arrancar el auto —que no se repita.

Nos quedamos en silencio.

¿Cómo explicarle a mi hermano mayor mi odio hacia Alfa Supremo?

Mi primer amor, el que me rechazóen el preciso momento en quese enteró que soy su compañera destinada.

¿Quién querría de compañera a una defectuosa como yo?Estoy obligada a guardar silencio, ni siquiera mi familia sabe que legalmente soy la luna del alfa supremo.

Subscribe to Eliza. to continue reading.