Erase una vez un 17 de diciembre...

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Summary

¿Qué pasa cuando a lo largo de tu vida tratas de aparentar que estás bien? Colapsas. Y ese colapso le llegó a Mackenzie, una chica que siempre fue amable, sociable y siempre con una sonrisa en el rostro. Un día simplemente no pudo más e intentó acabar con todo. Pero ella está bien, ¿no? Porque una persona con depresión siempre está triste y sola... ¿o estamos demasiado acostumbrados a esa idea? ¿Qué pasa cuando no es así? ¿Qué consecuencias le traerá a ella? ¿Estás dispuest@ a acompañar a Mackenzie Blake en cada paso de su historia? . . . . Es de las primeras historias que hago, si hay alguna corrección o sugerencia o consejo con gusto estaré abierta a ello, siempre y cuando sean respetuoso, espero que les guste mucho está historia.

Genre
Young Adult
Author
Mich
Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
5.0 1 review
Age Rating
16+

Capítulo 1: ¿Por qué?

Me sentía débil...Por el frío de la habitación y el sonido constante de un monitor me hicieron saber que no estaba en casa.

Murmullos inundaban la habitación, pero no lograba entender nada, pero había un pitido que se llevó mi atención que se repetía una y otra vez.

Ya sabía dónde me encontraba pero...¿Por qué?

Mis ojos apenas respondían, aún así reuni fuerzas para abrirlos. Al principio todo era una luz, formas y siluetas borrosas. Pero poco a poco mi vista fue mejorando. Vi como mis padres hablaban con el doctor y la enfermer

Mi madre parecía estar...¿¡Llorando!?.

Yo enserio no debía estar aquí...tenía todo planeado, todo estaba listo, ¿Por qué?...¿por qué sigo aquí?.

Una sensación extraña me recorrió el cuerpo, yo ya no quería estar en ese maldito hospital, pero algunos cables y otras cosas más conectadas a mi cuerpo me lo impedían. La enfermera notó que había despertado y sacó rápidamente a mis padres de la habitación. Después vinieron las preguntas, las revisiones, las luces en los ojos… todo se sentía lejano, como si no fuera conmigo.

Algunas horas después mis padres volvieron a entrar y con ellos algunos doctores que me miraban, y entonces lo supe, me miraban con esa maldita mirada de lástima mientras hablaban con ellos.

Odiaba eso, que me tuvieran lastima, no quiero su lastima es asquerosa.

Todo de doctores y enfermeras, chequeos y preguntas terminaron por hoy, mi mamá se quedó conmigo pues no me darían el alta aún, pero ya la conocía no quería hablar con ella ahora así que solo me dormí, no le dirigí la palabra pero noté que estaba algo molesta al igual que mi padre.

¿Molestos por qué?, yo no pedí que me trajeran a este lugar.