Love & War

Summary

Cuatro años después de sus inexplicables desapariciones, Kim Seokjin, Park Jimin y Kim Taehyung, reaparecen en Corea, amenazando con derrumbar la vida de los tres agentes que creían haberlos dejado atrás. ! kookv yoonmin, namjin • inspiración en varios k-dramas

Genre
Action
Author
𐤀 c͟am
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

00




13 de Enero, 2023

El viento sopló con fuerza, provocando al pelinegro cerrar sus ojos por un par de segundos, incapaz de soportar la ráfaga que levantaba la arena.

Se arrodilló lentamente, inclinándose hacia adelante y se acostó boca abajo sobre la superficie arenosa, jaló con cuidado el pasamontaña, cubriéndose la boca y la punta de la nariz.

Acomodó el fusil contra su hombro izquierdo e inclinó ligeramente su cabeza para mirar a través del lente.

Su objetivo: la llanta del auto.

"¿Nervioso?" preguntó Min Yoongi a través del auricular.

El pelinegro sonrió de medio lado sin responder.

"Bien, primer disparo, llanta delantera derecha" Avisó el mayor.

Jungkook fijó su objetivo, contuvo la respiración e hizo un conteo silencioso, cuando llegó el momento, acomodó entonces su dedo con firmeza en el gatillo e inhaló con control, exhaló despacio y disparó.

El silbido de la bala se perdió entre el viento; luego, el golpe seco del neumático explotando.

El vehículo perdió equilibrio y se detuvo en medio de la carretera con un sonido sordo.

Jungkook volvió a acomodar el fusil en su hombro, preparándose para un segundo disparo que podía ser definitivo.

"Que hombre." Halagó Yoongi.

Jungkook no le prestó atención a su comentario.

Su mirada, a través del lente, se centró en una de las puertas que se abrió y luego otra, analizó a las personas que comenzaban a salir y frunció el ceño al no encontrarse con ningún rostro familiar.

Volvió a analizarlas; nada, seguía sin reconocerlos.

Era curioso, porque el auto si era el mismo que estudió por dos semanas.

Jeon no entendía que sucedía.

"Min, tenemos problemas" avisó, arrastrándose por el suelo hacia la izquierda, buscando un mejor ángulo.

"¿Que sucede?"

"No reconozco ningún rostro" La mirada del pelinegro viajó hasta la puerta del copiloto y fue entonces que Jungkook se quedó helado.

Una tercera figura bajó del auto, iba vestido con ropa táctica como si se tratase de un operativo.

Llevaba un pasamontaña cubriéndole parte del rostro, y sus ojos, ligeramente curvados hacia arriba y rasgados, le fueron inconfundibles a Jungkook.

Cerró los ojos, y los volvió a abrir, apuntando con cuidado, enfocando mejor, y entonces, el mundo se derrumbó en silencio.

"Descríbelos" pidió Yoongi sin conseguir una respuesta de su contrario. "Jeon."

A Jungkook se le atascó el aire en la garganta, su corazón latiendo frenético y golpeando contra sus costillas.

El pelinegro alzó ligeramente su cabeza y el nerviosismo empezó desde las yemas de sus dedos hasta su pecho, extendiéndose por todo su cuerpo.

No eres tú, no lo eres.

Se repetía una y mil veces esas palabras, tratando de convencerse a sí mismo de qué, lo que veía no era real, pero para a su mala suerte, pudo comprobar que sí se trataba de aquella persona para cuando éste se deshizo de aquel pasamontañas que cubría parte de su rostro.

Sintió el pánico apoderarse de su cuerpo, cómo un frío que subía desde las manos hasta la garganta, los músculos se le tensaron, el rifle le pesaba el doble.

"Jeon, ¿Me recibes?"

El aludido se obligó a mirar una vez más y en el mismo momento en que lo hizo, una nueva figura, el verdadero objetivo, fue sacado del auto, arrastrado hasta atrás del causante de su parálisis, quién miró de reojo a el criminal con una ceja arqueada, la esquina de su labio estirándose en lo que parecía ser una risa burlona.

"Jeon, el objetivo está a la vista, dispara."

Dispara, la palabra fue un zumbido en su oído.

Sentía como si la tierra le tirara los brazos hacia abajo y empezó a temblar; no por miedo, por amor.

El tipo de amor que te rompe cuando te das cuenta que nunca habías dejado de amar a esa persona incluso después de su ida.

"¡Jeon, dispara!"

Dejó caer el arma como si esta le quemara y su respiración se volvió errática, el sudor frío le bajaba por la espalda, empapando la tela bajo su uniforme.

El dolor en el pecho ya no era simbólico, ni una metáfora gastada, era real, punzante, cómo si un puñal se clavara justo debajo de sus costillas.

Apretó sus dientes mientras maldecía en voz baja y miraba con atención aquel hombre que había jodido su misión.

A ese hombre que se adelantó por mucho a sus pasos y que hacía toda su vida al revés.

Maldito Kim Taehyung.







Para Jin; mi luz y luna.

Prólogo inspirado en el k-drama "Vagabond."