SINOPSIS: Firmé para salvar la vida de mi hermano
No sabía que estaba entregando la mía.
Cuando los médicos me dijeron que Kaien solo tenía dos meses de vida, hice lo único que podía hacer:
Buscar a Kaelis Drahven.
El hombre del que todos hablan en voz baja.
El hombre que puede conseguir un tratamiento imposible.
El hombre al que nadie se atreve a desafiar.
Pensé que tendría que suplicarle.
No lo hice.
Él ya me estaba esperando.
—Cásate conmigo durante siete años.
Eso fue todo.
Siete años.
Un contrato.
La vida de mi hermano a cambio de la mía.
Acepté.
Lo que no sabía era que Kaelis no me veía como una desconocida.
Me miraba como si hubiera estado esperando mi regreso.
Como si ya hubiera pronunciado mi nombre cientos de veces.
Como si supiera cómo iba a terminar nuestra historia.
Desde que llegué a su mansión, comenzaron las pesadillas.
Lluvia.
Sangre.
Una voz llamándome.
Un hombre que siempre tiene sus ojos sobre mí.
Y una sensación imposible de explicar:
ya lo conozco.
Pero no recuerdo de dónde.
Kaelis dice que algunas promesas no mueren.
Seraphine, su madre, parece saber más de lo que está dispuesta a contar.
Y cuanto más intento descubrir la verdad, más comprendo que mi matrimonio no comenzó cuando firmé aquel documento.
Tal vez comenzó mucho antes.
Tal vez en otra vida.
Tal vez en todas.
Porque Kaelis no quiere simplemente que cumpla el contrato.
Quiere que lo recuerde.
Y si para conseguirlo tiene que destruir cada muro que construí a mi alrededor...
Lo hará.
Porque en Noctherya el villano nunca pide permiso.
Reclama lo que cree que siempre le perteneció.
Y yo todavía no sé si quiero escapar de él...
o descubrir por qué mi corazón parece reconocerlo antes que mi memoria.








