Espíritu || Isabachi [One shot]

Summary

Bachira quiere acostarse con Isagi, ¿Por que no fingir que esta poseído por un espíritu para lograrlo?

Genre
Erotica
Author
Maii
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Espíritu

Bachira estaba feliz, luego de que finalizara Blue Lock logro ser pareja de Isagi y eso lo mantenía contento. Apenas llevan un par de semanas juntos y, aunque él era un desvergonzado total, solo eran tiernos entre ellos, algunos besos inocentones, abrazos, tomarse de las manos, esas cosas que hacen las parejitas apenas empiezan una relación. Aunque fuera así ya sentía la necesidad de hacer algo más con él, normal tomando en cuenta que aun es un adolescente, así que, al no saber como pedírselo directamente, creó un plan.

“Plan para que mi Yoi me meta todo su egoísmo”

Ok, tal vez el nombre no era muy normal ni serio, ¿Pero alguna vez Bachira demostró ser normal y serio?

“1°: Invitarlo a casa cuando este solo.

2°:Preparar un ritual falso.

3°: Fingir que un espíritu se apodero de mi cuerpo.

4°: Seducirlo de la forma en que me enseño mi monstruo.

5°: Recibir todo el egoísmo de Yoi.

6°: Bachira feliz.”

Un plan absurdo, muy absurdo, pero para Bachira era perfecto. Decidió empezar con el plan ese mismo día, tendría una salida con Isagi así que era ideal para comenzar con todo. Se encontraron en una plaza de juegos, lugar elegido por Bachira, y de allí empezaron a caminar. A medida que la platica se daba de forma natural, empezó con su plan.

— Yoi, estuve viendo unos videos muy divertidos de esos donde las personas hacen rituales, ¿No crees que seria divertidísimo ver a un espíritu?. — Lo primero que debía hacer era hacer que considere la idea, así que intento sonar lo más emocionado posible.

— Ah, no lo se Megu, la verdad es que yo no creo en esas cosas — Aunque esa fue su respuesta, ver la supuesta emoción de Bachira lo hizo dudar. — Aunque no tendría problema si tu quieres. — Su corazón era blando ante él, no hizo falta intentar convencerlo para que cediera.

— ¡Entones acompáñame a comprar unas cosas!

Isagi termino siendo arrastrado a un enorme bazar, donde terminaron pasando el resto de su salida juntos. En parte era verdad que Bachira había estado viendo videos en YouTube donde hacían rituales, de esos que claramente son armados y los únicos que se los creen son los niños, así que se baso en esos videos para conseguir lo necesario. Compro velas blancas y rojas, tiza blanca, un perfume de mujer chiquito, que luego se lo regalaría a su mamá, una flor de plástico roja, un labial, que igualmente luego se lo daría a su madre, y un sobre de papel color blanco. Aunque la idea original era conseguir las cosas para su plan, para Bachira fue una buena salida. No importa que actividad sea, mientras sea acompañado de Isagi siempre iba a ser divertido.

Ok, ese día era el indicado para poner su plan en marcha. Increíblemente reflexiono mucho antes de esto, se encargo de conseguir las cosas necesarias para cuidarse a ambos y se metió bien en la mente que si Isagi llegaba a decir que no quería debía respetarlo, su mami lo crio muy bien. Hace un par de horas estuvieron hablando por llamada, le dijo que lo invitaba a su casa para hacer el “ritual” que había planeado ya que estarían solos, Isagi termino aceptando. Repaso todo lo que planeo en su mente hasta que escucho como el timbre de la casa sonaba, así que fue a abrir la puerta.

— ¡Yoi!. — Se le tiro arriba para abrazarlo y casi caen ambos.

— Megu, yo también estoy contento de verte.

Entraron a la casa y Bachira no perdió el tiempo, fue a buscar todo lo que había comprado en la ultima salida que tuvieron juntos y lo acomodó en la sala, para estar más cómodos. Mientras hablaban acomodaron todo, dibujaron una estrella, algo deforme, con la tiza, en el centro dejaron la flor de plástico y acomodaron una vela en cada punta del dibujo.

— ¿Y para qué es el resto?. — Le pregunto Isagi viendo el sobre, el labial y el perfume.

— Según lo que vi, con esto se hace el ritual para el espíritu de una mujer que le gustaba buscar a hombres jóvenes para estar con ellos, supuestamente fue uno de estos quien la mato y ella se convirtió en un fantasma. — Algo creativa era la historia que se invento, había que admitirlo. Bachira tomo el labial y lo abrió. — Tenemos que dejar un beso con labial en el sobre, ponerle perfume y dejarlo junto con la flor de plástico. — Miró de forma maliciosa a Isagi. — ¡Ven aquí, Yoi!~

Eso causo una persecución entre risas para acabar ambos llenos de labial en el rostro, pero cuando se calmaron ambos decidieron dejar un beso con labial en el sobre para poder ponerle el perfume y empezar con el falso ritual. Una vez todo estuvo listo, prendieron las velas y apagaron las luces. Bachira empezó a hablar, con los ojos cerrados y las manos extendidas hacia todo lo que habían armado. El idioma era completamente inentendible porque era completamente inventado, como cuando los nenes chiquitos dicen hablar ingles pero se inventan cualquier palabra. De golpe se quedo callado y bajo los brazos, era momento de empezar con el paso tres.

— ¿Megu? — Isagi lo vio confundido al ya no escucharlo.

Bachira volteo a verlo de forma lenta, dando una sonrisa que parecía más una mueca. Lleno sus pensamientos con toda la comida que le gustaba para poder empezar a salivar mucho y comenzó a respirar de forma agitada. Con pasos extraños, como si se tambaleara, se fue acercando a Isagi, quien iba retrocediendo hasta llegar al sofá.

— Megu, me estas asustando un poco...

Isagi termino sentado en el sofá y Bachira aprovechó para subirse sobre él. No se aguanto, se sentía muy ansioso, directamente tomo a su novio del rostro y empezó con los besos, se lo notaba un poco desesperado. Isagi se dio cuenta rápido de lo que en realidad tenia pensado, cosa normal con la inteligencia que tenia y lo bien que conocía a su novio, y solo pensó que seria divertido seguirlo. Se dieron un par de esos besos tiernos, aquellos que fueron los únicos que se han dado hasta ahora.

— Dios, ¿Que te pasa, Megu?. — Le hablo bajo, rodeándolo con sus brazos ya que lo andaba abrazando mientras lo besaba.

— No soy Megu, me apodere del cuerpo de tu lindo novio. Para recuperarlo, debes acostarte conmigo. — Isagi se aguanto la ganas de reír, tampoco quería arruinar el momento.

— ¿Ah, si? Esta bien — Si Bachira quería que la primea vez de ambos fuera así, él no tenia ningún problema.

Siguieron un rato más con los besos tiernos mientras se abrazaban, después de todo es de las cosas que más les causaba satisfacción hasta el momento. De a poco fueron subiendo con la intensidad, no se sentían apurados para hacerlo y además eran bastante torpes al no tener experiencia. El primero en perder una prenda fue Bachira, siendo Isagi quien le quito la blusa amarilla que llevaba puesta.

— Eres muy bonito... Tengo de novio al chico más bonito de todos.

Con esa palabras, Isagi empezó con unas caricias en el cuerpo de su novio mientras le daba algunos besos en el rostro, mimándolo. Ambos lo disfrutaban de esa manera, no tenían la necesidad de volverlo brusco para sentir placer. De a poco los besos fueron bajando a su cuello y torso, decidido a provocarle más placer. Sus manos las llevo al pecho de Bachira para masajearlo, sabía que algunos chicos eran sensibles en esa zona y ese parecía ser el caso de su pareja. Bachira suspiraba por la atención que recibía de Isagi y mientras disfrutaba se dedicó a jugar con el mechoncito de cabello que siempre tiene parado su novio. La intensidad escaló más cuando empezaron a querer pegar más sus cuerpos, sin poder soportar el calor que sentían, y terminaron optando por quitarse toda la ropa.

Los besos intensos volvieron hasta que Bachira decidió que era momento de atender él a su pareja. Se bajo para poder arrodillarse entre las piernas de Isagi, tomando con su mano la caliente erección que a la primer lamida empezó a chorrear, eso solo lo tentó más. Se dejó guiar por lo que creía que estaba bien, empezó masajeando el tronco mientras atendía la punta con su boca.

— Megu, dios...~

Los jadeos y gemidos que Isagi soltaba libremente lo motivaron. Metió la punta primero en su boca y de a poco fue bajando, quería hacer el intento de meter todo aunque sabía que no podría. Era la primer mamada que daba y la estaba disfrutando. Movía su cabeza, chupando con gusto la erección que estaba en su boca y empezaba a palpitar.

— Ah~ Si...~ --- Isagi tomaba a Bachira del cabello, jalándolo mientras se aguantaba las ganas de hacerlo ahogarse con su miembro.

Pudo sentir como estaba empezando a palpitar en su boca, así que empezó a meterlo más a fondo, llegando a su garganta, ahogándose un poco.

— Perdón — Yoichi jadeo una disculpa, no soporto más las ganas de embestir la garganta de Meguru.

Se estaba ahogando un poco, aun así aceptaba con gusto que su novio este follando su garganta. La forma en la que le jalaba el cabello mientras embestía su boca y el hecho de que aun así tenia cuidado de no lastimarlo lo calentaba mucho, la ternura de Isagi lo calentaba. Pudo sentir como palpitaba cada vez más y como Yoichi se estaba desesperando más con sus embestidas en su boca, así que se preparo para lo que iba a venir.

— ¡A-ah, Megu!~ — Se metió lo más profundo en su garganta y se corrió.

Bachira pudo sentir como en su garganta acababa algo viscoso y que se sentía amargo, aun así se lo tragó como pudo. Cuando Isagi saco su miembro de la boca de Meguru y lo soltó, este ultimo sonrió y abrió la boca, queriendo mostrarle a su novio que fue bueno y se trago todo.

De forma resumida, ambos acabaron en la cama de Bachira, después de todo las cosas que compro habían quedado en su cuarto. Isagi tenia a su novio acostado en la cama, usando sus dedos para prepararlo.

— ¿Aquí se siente bien, Megu? — Al decir eso, hizo presión en cierta zona en el interior de su novio.

— Si, se siente bien, muy bien~

Bachira ya se estaba retorciendo solo con los dedos de Isagi, la presión en esa zona lo estaba haciendo enloquecer. Solo con esa estimulación podría correrse y eso era lo que Yoichi quería conseguir. Presionó cada vez con más insistencia, acompañándolo con sus dedos entrando y saliendo y con besos por todos lados, más que nada en su boca.

— ¡Ah!~ ¡Yoi, no pares!~ ¡No pares...!~ — Suplicó desesperado.

Bachira estaba a punto de correrse, sintiendo esa deliciosa presión que le advierte que esta por suceder. Sus piernas le temblaban un poco y estaba empezando a tener espasmos, queriendo cerrarse por instinto, pero Isagi se aseguro de mantenerlo abierto de piernas con la mano que no estaba usando para prepararlo.

— Si cierras tus piernas, no puedo prepararte bien. — Junto con esa frase, se aseguro de que Meguru pueda sentir bien profundo en su interior como sus dedos lo abrían para prepararlo adecuadamente.

— ¡A-ah!~ ¡P-profundo...!~

Con un ultimo gemido, más agudo que el resto, se retorció y finalmente se corrió, manchando todo su propia abdomen con su semilla. Yoichi decidió darle besos en el rostro, dejándole un momento para recuperarse mientras lo mimaba.

— Lo aguantaste muy bien — Le susurró mientras le acariciaba el cabello.

No costó mucho que Bachira se recompusiera para seguir. Al verlo mejor, Isagi tomó un condón, que lo había dejado junto al tarro de lubricante, y lo abrió para luego colocárselo. Se acomodó entre las piernas de su pareja, acariciando sus muslos mientras se posicionaba.

— Voy a meterlo, me paras si te duele.

El verlo asentir fue suficiente como para seguir. Metió primero la punta y de a poco fue metiendo el resto, queriendo evitar la posibilidad de lastimarlo. Meguru buscó aferrarse a algo, abrumado por la sensación de algo más grueso y largo entrando en él.

— ¡Ah...!~ ¡Yoi!~ ¡M-mmm...!~ — Acabó aferrándose a la cama por instinto.

Esperó un momento a que su novio se acostumbrara y luego empezó a moverse. Las embestidas, que empezaron siendo lentas y suaves, se sentían increíbles para Bachira, llegaban perfectamente hasta el fondo en su interior y rozaban con puntos que ni él sabía que lo podían hacer sentir tan bien.

— Me estas apretando mucho, Megu~ Ah...~— Isagi no pudo evitar gemir mientras empezaba con embestidas un tanto más fuertes y rápidas.

Los gemidos en ambos aumentaron, claramente disfrutando del momento. Se miraron a los ojos y no aguantaron las ganas de besarse, aferrándose al otro con necesidad mientras los ruidos eran ahogados parcialmente por su pareja. Las fuertes embestidas provocaban que se escuche un golpeteo constante y que la cama rechine un poco.

— ¡AH, Y-YOI!~ ¡AHI!~ ¡A-AHI...!~ — Suplico con desesperación al sentir como las embestidas apuntaban directamente a su próstata, golpeándola de forma deliciosa.

Haciéndole caso sin dudarlo, se esforzó en golpear con fuerza en ese punto. Ambos estaban sudados y con el cuerpo completamente caliente, perdidos en el placer del momento. Se abrazaron al sentirse abrumados por la sensación de presión en la parte inferior de su abdomen, siendo conscientes de lo que estaba por suceder.

— ¡Ah, Megu!~ ¡Y-ya casi...!~

— ¡YOI, NO PARES!~ ¡N-NO PARES!~ ¡M-ME CORRO...!~

Las embestidas se volvieron desesperadas e irregulares, mostrando la desesperación por terminar. Fueron unas cuantas embestidas después donde ambos terminaron, Isagi en el condón y Bachira en los abdómenes de ambos.

Completamente cansados, se quedaron un rato en la cama, siendo empalagosos entre ambos.

Extra

Se tuvieron que levantar, sin muchas ganas a decir verdad, a limpiar el lio que habían hecho en la sala con el “ritual”, digamos que preferían no verla enojada a la mamá de Bachira. Conversando, salió el tema del “espíritu”.

— ¿Entonces te asustaste con el espíritu que me poseyó? — Le pregunto Meguru mientras limpiaba con un trapo la tiza del suelo.

— Ya sabía lo que querías hacer, fue un poco obvio.

El resto de la limpieza fue con Bachira quejándose porque su “plan perfecto” fue descubierto por su inteligente novio y con Isagi riéndose de lo estúpidamente tierno que podía ser su Megu.