Esperanza
¿y si decido no continuar?
Mi nombre retumba en mi mente.
El nombre que me definió y el que hoy decido echar a la tierra.
¿y si decido no continuar?
sí, decido olvidar la alegría, el dolor y el sufrir.
¿y si decido dejar de decidir'?
Suelto una sonrisa al ver que aun queda esperanza y vuelvo a llorar al ver cómo la he forzado a quedarse aquí.
La misma esperanza que me dio deseos de continuar, hoy se quiere rendir, quiere decidir ya no sentir el desagrado ni el desprecio. Ahora que quiere irse, la mantengo cautiva, la forzo para que me de esperanzas, la obligo a que me haga feliz y entiendo que ya no quiera continuar, yo ya no quiero seguir siendo mi propia esperanza.
Deseo lo que nunca he tenido, deseo lo que nunca tendré, deseo cambiar mi vida, deseo ya no ser yo.
¿y si decido continuar?
sí, decido seguir forzando a la esperanza para que me dé un poco más de amor, aunque le cueste un llanto cada vez más doloroso. Pasaré por tantos sollozos y al final quizás mate a la esperanza con deseos de ser feliz y con ella morirán todos mis sueños y al matar mis sueños quizás se hagan realidad.
Mi esperanza sigue aquí, ¿moriré yo antes que la esperanza o la esperanza morirá conmigo? Me pregunto ante el espejo. Veo mis ojos con ilusiones, mis arrugas, ya no estoy tan joven, suelto otra lágrima al entender que mis manos siempre serán las mismas.
Hoy quiero no volver a querer, quiero matar a la esperanza y no a mí misma, quiero llorar y es más que obvio que quiero amar. No quiero mentir, no quiero huir, no quiero soltar a la esperanza por miedo a que me abandone y no tenga más remedio que morir.
Vuelvo a verme al espejo y noto que ya no soy igual que ayer, mantendré viva a la esperanza un poco más
-Abril Cadena