Capítulo 1 – El Ultimo Sobreviviente de Revirt-9
El planeta Revirt-19 estaba muriendo.
Desde el espacio podían verse continentes enteros cubiertos por grietas rojas mientras enormes ciudades futuristas colapsaban bajo masas negras que avanzaban como una infección imparable. Millones de personas corrían desesperadas hacia los puertos espaciales intentando escapar antes de que el planeta desapareciera por completo, aunque la mayoría ya sabía que era demasiado tarde.
Los Deterior ya habían ganado.
Las criaturas atravesaban edificios como si fueran papel, deformando constantemente sus cuerpos mientras consumían todo lo que encontraban a su paso. No eran monstruos normales, no destruían simplemente por violencia ni por instinto animal, consumían, imitaban y reemplazaban.
En una avenida destruida, una criatura gigantesca avanzó lentamente usando docenas de brazos deformes para arrastrar su enorme cuerpo negro entre los restos de vehículos y cadáveres, bajo su superficie viscosa podían verse rostros moviéndose desesperadamente, como si las personas absorbidas todavía siguieran vivas dentro de aquella cosa.
Un niño cayó al suelo mientras intentaba escapar y soltó un grito aterrado al ver que el monstruo giraba lentamente hacia él.
Entonces la criatura abrió una mandíbula de una manera imposible, demasiado grande para pertenecer a cualquier ser vivo, y repitió exactamente el mismo grito del niño usando decenas de voces superpuestas al mismo tiempo, el sonido de esas voces fue suficiente para hacer retroceder incluso a los soldados armados que todavía seguían luchando.
Muy por encima del planeta, cientos de naves abandonaban desesperadamente la atmósfera mientras Revirt-19 comenzaba a fragmentarse, algunas explotaban antes de alcanzar el espacio exterior y otras desaparecían completamente cuando masas negras lograban alcanzarlas incluso fuera del planeta.
Entre todas esas naves había una mucho más pequeña que se movía lentamente lejos del caos principal, la nave estaba en un horrible estado.
Las alarmas sonaban constantemente dentro de la cabina mientras chispas salían de los paneles dañados y el sistema de oxígeno fallaba poco a poco. La tripulación había muerto hacía varios minutos, dejando únicamente a un último sobreviviente observando el planeta desde el vidrio roto del frente.
La figura llevaba una armadura negra llena de grietas luminosas color cyan que parpadeaban débilmente cada vez que las alarmas sonaban., permanecía inmóvil observando cómo su mundo desaparecía frente a sus ojos, aunque la sangre oscura que caía desde debajo del casco dejaba claro que apenas seguía vivo.
Y entonces ocurrió, Revirt-19, su hogar, empezó a desintegrarse entre la masa negra que lo consumía.
Durante unos segundos, incluso las alarmas de la nave parecieron desaparecer bajo el silencio absoluto que dejó la destrucción de todo un mundo.
El último guerrero de Revirt-19 simplemente observó, porque ya no quedaba nada que salvar.
…
Nueve años después, a miles de millones de años luz de aquel planeta destruido, Ron terminaba otro turno miserable en un restaurante barato de Revert City
El calor dentro del local era insoportable, los ventiladores giraban lentamente sin servir de mucho y el olor a aceite viejo impregnaba prácticamente toda la ropa del lugar. Varios clientes seguían levantando la mano para quejarse incluso después de haber terminado de comer, mientras Ron, un joven peliblanco de 19 años, avanzaba entre las mesas sosteniendo dos platos de estofados con una expresión cansada que dejaba claro que apenas había dormido.
A sus diecinueve años, su vida estaba muy lejos de parecerse a algo decente, no tenía dinero, no tenía estudios y el único trabajo estable que había conseguido era servir comida en un restaurante mediocre donde el sueldo apenas alcanzaba para ayudar en su casa y salir de vez en cuando con Lina.
—Esto está frío —se quejó un hombre apenas Ron dejó el plato sobre la mesa.
Ron observó la comida durante unos segundos, el vapor seguía saliendo claramente de la comida, después levantó lentamente la mirada hacia el cliente e intentó sonreír de forma educada, aunque por dentro tenía ganas de arrojarle el plato en la cara.
—Disculpe, señor, ahora se lo cambio
Ya estaba demasiado cansado para discutir con gente así.
Mientras caminaba nuevamente hacia cocina, escuchó la voz molesta de su jefe resonando desde la barra principal.
—¡Ron! ¡Llegaste tarde otra vez esta semana!
El hombre lo señalaba con fastidio mientras limpiaba vasos usando un trapo viejo y manchado.
—Ponete las pilas o voy a tener que buscar a otro
Ron simplemente asintió en silencio, demasiado acostumbrado ya a escuchar amenazas parecidas todos los días, sacó el celular de su bolsillo mientras esperaba el siguiente pedido y observó automáticamente el fondo de pantalla.
Era una foto de él junto a Lina tomada hacía unos meses, ella aparecía abrazándolo mientras sonreía feliz hacia la cámara, completamente distinta a él, que seguía despeinado y medio dormido incluso en las fotos y sin darse cuenta, Ron sonrió un poco también.
Porque honestamente, Lina probablemente era la única parte realmente buena de su vida.
Más tarde, ese mismo día, Ron decidió visitar a su novia
La casa de Lina quedaba a pocas cuadras del restaurante, aunque para Ron el camino siempre se sentía más largo de lo normal, no porque le molestara verla, sino porque cada vez que llegaba tenía que soportar primero a su madre.
Y efectivamente, apenas golpeó la puerta, la mujer apareció mirándolo con la misma expresión de desaprobación de siempre, la madre de Lina era el tipo de persona capaz de hacerte sentir incómodo incluso sin levantar demasiado la voz., su mirada recorría lentamente la ropa arrugada de Ron, sus zapatillas gastadas y el cansancio evidente que llevaba encima después del trabajo, como si estuviera evaluando una decepción imposible de arreglar.
—Otra vez con esa pinta de vago… —murmuró antes de abrir completamente la puerta— No sé qué le ve mi hija
Ron ya estaba acostumbrado a comentarios así, así que simplemente intentó sonreír de forma educada mientras entraba a la casa y antes de que pudiera responder algo incómodo, una voz emocionada resonó desde el segundo piso.
—¡Ron!
Lina prácticamente bajó corriendo las escaleras y se lanzó a abrazarlo apenas llegó a la entrada, era una joven feliz, con el cabello rubio natural, sus ojos negros y una sonrisa que siempre alegraba su día, diferencia de él, ella parecía tener energía infinita incluso después de pasar todo el día estudiando o trabajando, su cabello largo estaba algo desordenado y sus ojos brillaban con la misma emoción de siempre cada vez que hablaba de algo relacionado con astronomía.
—¡Tenés que ver esto! —dijo rápidamente mientras sacaba el celular
Ron apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de que ella empezara a mostrarle noticias, fotos borrosas y publicaciones de gente hablando sobre una extraña caída cerca de la laguna.
—Anoche cayó algo enorme cerca de la zona norte —explicó emocionada— Algunos dicen que fue un meteorito, otros creen que era basura espacial, pero igual hicieron un cráter enorme ¡Tenemos que ir!
Ron soltó un suspiro cansado mientras se dejaba caer un poco contra la pared.
Honestamente, después del trabajo lo único que quería hacer era acostarse y dormir durante doce horas seguidas, pero Lina seguía mirándolo con esa emoción imposible de ignorar, prácticamente temblando de ganas por ir a investigar el lugar.
Y como siempre ocurría cuando ella hacía esa cara…
Ron terminó perdiendo.
—Está bien —respondió finalmente
La sonrisa de Lina apareció de inmediato.
—¡Sabía que ibas a aceptar!
La forma en que lo abrazó otra vez hizo que el cansancio de Ron desapareciera, aunque fuera un poco, porque por más agotadora que pudiera ser su vida, momentos así seguían haciéndole sentir que todavía valía la pena seguir adelante.
El viaje hasta la zona del impacto tomó bastante más tiempo del que Ron esperaba, incluso con la moto de su ya difunto padre.
Cuando finalmente llegaron, el sol prácticamente había desaparecido y la oscuridad comenzaba a cubrir lentamente toda el área cercana a la laguna, las luces lejanas de la ciudad apenas alcanzaban a iluminar la ruta, haciendo que el lugar se sintiera extrañamente vacío.
Eso fue lo primero que incomodó a Ron, el silencio.
Esperaba encontrar policías, periodistas o, aunque fuera curiosos sacando fotos alrededor del supuesto meteorito, pero no había nadie, solo algunas vallas de seguridad tiradas sobre el suelo y marcas de neumáticos alrededor de un pequeño cráter oscuro.
Lina, por supuesto, parecía demasiado emocionada como para notar lo raro que era todo aquello y apenas bajó de la moto comenzó a sacar fotos desde distintos ángulos mientras caminaba alrededor del lugar observando la tierra quemada.
—Es increíble… —murmuró mientras se acercaba un poco más al borde— Parece como si algo hubiera explotado desde abajo
Ron permaneció algunos metros detrás de ella observando el cráter con incomodidad.
Había algo extraño ahí, no sabía cómo explicarlo exactamente, pero el lugar le generaba una sensación desagradable, como si el ambiente estuviera demasiado quieto. Incluso el aire parecía más pesado alrededor del impacto.
Entonces un escalofrío recorrió lentamente su espalda.
Ron giró rápidamente hacia atrás, no vio nada, tampoco vio la masa negro-roja moviéndose lentamente entre las sombras del cráter, no vio cómo aquella sustancia viscosa comenzó a arrastrarse silenciosamente por el suelo hasta llegar a la cartera de Lina dejo en su moto.
Y tampoco vio los pequeños destellos color cyan brillando dentro de aquella cosa antes de que desapareciera dentro de sus pertenencias, lo único que sintió fue esa sensación incómoda creciendo lentamente dentro de su pecho.
—¿Estás bien? —preguntó Lina mientras volvía a acercarse hacia él
Ron dudó durante unos segundos antes de asentir lentamente.
—Sí… creo
Lina lo observó en silencio durante un momento y luego sonrió suavemente antes de acercarse para darle un beso corto y simple, aunque para Ron fue suficiente para hacer desaparecer temporalmente aquella extraña sensación que lo estaba incomodando desde que habían llegado al cráter.
—Gracias por traerme —dijo ella mientras seguía abrazándolo—En serio.
Ron simplemente sonrió un poco mientras le acariciaba el cabello porque verla feliz siempre lograba hacer que olvidara el resto de sus problemas.
El viaje de regreso fue mucho más tranquilo.
Lina siguió hablando prácticamente todo el camino sobre teorías absurdas relacionadas con el supuesto meteorito, alienígenas escondidos por el gobierno y conspiraciones espaciales que probablemente había leído en internet durante la semana, Ron apenas respondía de vez en cuando mientras conducía la moto por las calles cada vez más vacías de la ciudad, aunque escucharla seguía resultándole relajante incluso cuando hablaba demasiado.
Por momentos casi olvidó aquella sensación incómoda que había sentido cerca del cráter, casi, porque cada tanto volvía.
Una especie de presión extraña detrás de la nuca, como si alguien lo estuviera observando constantemente desde muy cerca.
Cuando finalmente llegaron a la casa de Ron, el barrio ya estaba prácticamente en silencio, algunas luces seguían encendidas detrás de las ventanas vecinas, pero la mayoría de la gente ya estaba durmiendo o preparándose para trabajar al día siguiente.
La madre de Ron seguía en el turno noche, así que la casa estaba completamente vacía y apenas cerraron la puerta de la habitación, Lina volvió a besarlo, esta vez con mucha más intensidad.
Ron apenas alcanzó a reaccionar antes de sentir cómo ella lo empujaba lentamente contra la pared mientras seguía besándolo entre pequeñas risas, el cansancio que había acumulado durante todo el día empezó a desaparecer rápidamente mientras sus manos rodeaban la cintura de Lina y ella le agarraba el cuello acercándolo todavía más.
—Por fin solos… —murmuró ella entre besos
Entre besos apasionados Lina lo llevo a su habitación que seguía tan desordenada como siempre, había ropa tirada cerca de la cama, algunos posters viejos pegados en las paredes y cables ocupando la mitad del escritorio, aunque a Lina jamás pareció importarle demasiado.
De hecho, verla ahí siempre hacía que su vida miserable se sintiera un poco más cálida, Ron le quitó lentamente la campera mientras ella seguía besándolo con pasión, como si hubiera estado esperando toda la semana por ese momento. La respiración de ambos comenzó a agitarse rápidamente mientras tropezaban torpemente hasta caer sobre la cama deshecha.
Y mientras los dos se perdían completamente el uno en el otro algo empezó a moverse dentro del bolso de Lina.
La masa negra salió lentamente desde uno de los bolsillos abiertos y cayó al suelo sin hacer ruido, la sustancia viscosa se arrastró por la habitación como si estuviera viva, dejando pequeños restos oscuros sobre el piso mientras avanzaba directamente hacia la mesa de luz.
El celular de Ron vibró apenas aquella cosa lo tocó, la pantalla se encendió sola.
Una luz cyan comenzó a recorrer lentamente el vidrio mientras símbolos extraños aparecían debajo de la pantalla como si el dispositivo estuviera siendo reescrito desde adentro, la masa negra se movió todavía más rápido y terminó desapareciendo completamente dentro del teléfono.
Sobre la cama, Ron y Lina seguían con lo suyo sin notar absolutamente nada.
Las manos de Lina recorrían lentamente el pecho de Ron mientras él besaba su cuello y escuchaba pequeños gemidos escapando de sus labios, el ambiente se volvió cada vez más caliente, más íntimo, hasta que durante unos segundos ambos parecieron olvidarse completamente del resto del mundo.
Entonces el celular vibró otra vez, esta vez mucho más fuerte, la pantalla parpadeó violentamente durante un instante antes de estabilizarse y por apenas una fracción de segundo, una figura oscura apareció reflejada sobre el vidrio del teléfono, Observándolos.
La mañana siguiente llegó demasiado rápido para Ron.
Abrió los ojos lentamente mientras la luz del sol atravesaba las cortinas golpeándole directamente la cara, durante unos segundos permaneció inmóvil intentando recordar qué día era y cuánto faltaba para volver al restaurante, hasta que sintió movimiento al lado suyo.
Lina ya se estaba vistiendo, su cabello seguía algo despeinado y varias marcas rojas cubrían parte de su cuello y hombros, haciendo que Ron sonriera un poco todavía medio dormido.
Ella notó la mirada y soltó una pequeña risa antes de acercarse nuevamente hacia la cama.
—¿Qué miras tanto? —preguntó divertida
—Nada… —respondió Ron mientras le agarraba suavemente la mano— Solo pensaba que podrías quedarte cinco minutos más
—Y llegar tarde otra vez al trabajo para que te echen? Definitivamente no
Ron hizo una mueca
—Buen punto
Lina se inclinó y le dio un beso corto antes de terminar de acomodarse la ropa.
—Nos vemos después del trabajo, ¿sí?
—Sí…
Ron volvió a hundirse un poco contra la almohada mientras escuchaba la puerta cerrarse lentamente, la habitación quedó completamente en silencio y entonces el celular sobre la mesa de luz se encendió solo.
Ron frunció el ceño inmediatamente.
La pantalla comenzó a parpadear con una luz cyan mucho más intensa que la noche anterior, símbolos extraños aparecieron debajo del vidrio roto mientras el dispositivo vibraba constantemente sobre la madera.
Ron se incorporó lentamente sobre la cama.
—…¿Qué mierda…?
Entonces escuchó la voz
—Buenos días, espero no haber interrumpido nada importante anoche
Ron prácticamente salió disparado hacia atrás del susto y terminó cayéndose de la cama de forma ridícula mientras golpeaba el suelo.
—¡¿QUÉ CARAJO?!
El celular volvió a vibrar.
La voz sonaba grave, cansada y ligeramente distorsionada, como si alguien estuviera hablando a través de un parlante roto, Ron permaneció inmóvil en el piso observando el teléfono con una mezcla de miedo y confusión absoluta.
—Estoy soñando… —murmuró
— Desearías, aunque honestamente yo preferiría que fuera un sueño también
La pantalla mostró varios símbolos desconocidos, para después mostrar un ojo en medio de la pantalla, antes de que la voz volviera a hablar.
—Mi nombre es Dromo, sobreviviente de Revirt-19
Ron parpadeó varias veces, después miró alrededor de la habitación, luego volvió a mirar el celular.
—…Okaaay no debí tomar aquella soda del resturante…
Ron siguió mirando el celular desde el suelo durante varios segundos, esperando que en cualquier momento alguien apareciera para decirle que todo era una broma, pero la pantalla continuaba iluminándose con aquel extraño brillo cyan mientras pequeños símbolos desconocidos recorrían lentamente el vidrio roto, mientras ese ojo lo seguía viendo directamente.
La voz volvió a escucharse desde el parlante.
—Tu capacidad de procesamiento mental es preocupantemente lenta.
Ron frunció el ceño.
—¿Perdón?
—Llevo cincuenta y siete segundos explicándote que soy una inteligencia biotecnológica y lo único que hiciste fue mirar alrededor como un idiota.
—Tal vez porque ¡N CELULAR ME ESTÁ HABLANDO!
—Técnicamente no soy a lo que llamas celular
La pantalla parpadeó nuevamente.
—El dispositivo simplemente fue el objeto más compatible para estabilizar mi núcleo
Ron permaneció en silencio unos segundos antes de levantarse lentamente del piso sin apartar la mirada del teléfono, la situación era tan absurda que parte de él todavía esperaba despertarse en cualquier momento.
—Está bien… —murmuró mientras se agarraba la cabeza—. Digamos que te creo. ¿Qué quieres exactamente?
Durante unos segundos hubo silencio, y luego la voz respondió con un tono mucho más serio.
—Soy lo último que queda de Revirt-19, o bueno, al menos que yo sepa
La pantalla comenzó a mostrar imágenes distorsionadas, ciudades destruidas, criaturas deformes, seres parecido a humanos siendo absorbidas por masas negras.
Ron observó las imágenes con incomodidad mientras Dromo continuaba hablando.
—Los Deterior aparecieron hace once años en mi planeta, al principio pensamos que eran simples organismos parásitos, infectaban animales pequeños, consumían tejidos vivos y copiaban comportamientos básicos.
Las imágenes cambiaron nuevamente, ahora mostraban esos seres parecidos a humanos atacándose uno a otros, luego los cuerpos deformándose.
—Pero evolucionaron demasiado rápido —continuó Dromo— Aprendieron a imitar estructuras biológicas complejas, después aprendieron lenguaje, después emociones, y cuando entendimos lo que realmente eran… ya estaban infiltrados en todas partes.
Ron tragó saliva mientras observaba una grabación donde una persona aparentemente normal comenzaba a abrirse desde el pecho liberando una enorme masa negra llena de ojos blancos.
—¿Qué… carajo…?
—Los Deterior no invaden mundos usando ejércitos, se infiltran lentamente hasta reemplazar todo lo vivo
El tono de Dromo se volvió todavía más pesado.
—Cuando identificamos la amenaza, ya era demasiado tarde
Las imágenes se detuvieron abruptamente, la pantalla quedó completamente negra durante unos segundos antes de volver a iluminarse.
—Y ahora llegaron a este planeta, de alguna manera…
Ron sintió un escalofrío recorriéndole la espalda e inmediatamente recordó la sensación extraña cerca del cráter.
La masa negra, la voz y aquella horrible sensación de estar siendo observado.
—No… —murmuró lentamente— No, eso es imposible
—Tu especie siempre dice lo mismo al principio
Ron retrocedió un paso mientras intentaba ordenar sus pensamientos.
—Escúchame… incluso si todo eso fuera real… ¿por qué yo? ¿Por qué me dices esto a mí?
El celular vibró levemente.
—Porque fui dañado durante el aterrizaje y necesitaba un huésped compatible para sobrevivir
—¿Huésped…?
—Tu cuerpo presentó niveles de adaptación superiores a los esperados para un humano promedio
Ron lo miró fijamente.
—Eso sonó mucho menos halagador de lo que crees
—No era un halago
Entonces algo dentro del celular comenzó a moverse, Ron dio un paso atrás inmediatamente.
Pequeñas piezas negras empezaron a separarse lentamente del dispositivo mientras sonidos mecánicos llenaban la habitación, las partes metálicas se desplegaron una tras otra hasta formar cuatro patas delgadas similares a las de una araña, cada una terminando en puntas afiladas que se clavaron sobre la madera de la mesa de luz.
El teléfono se levantó lentamente, Ron abrió los ojos de golpe.
—¡¿QUÉ MIERDA ES ESO?!
—Movilidad básica
Las patas mecánicas comenzaron a moverse lentamente mientras el dispositivo giraba hacia él como si realmente estuviera observándolo.
—Necesitaba una estructura más eficiente para desplazarme
Ron agarró automáticamente una zapatilla del suelo.
—¡No te acerques!
—Patético instinto defensivo, pero comprensible
El pequeño cuerpo mecánico avanzó lentamente por la mesa mientras varias líneas cyan recorrían las patas metálicas, ahora que podía verlo mejor, Ron notó que aquello no parecía simplemente una máquina, parte de las patas se movían como tejido vivo
La pequeña araña mecánica descendió lentamente de la mesa usando una de sus patas como ancla antes de aterrizar sobre el escritorio
Ron retrocedió otra vez, sintió un mal presentimiento creciendo lentamente dentro del pecho.
—Necesito que entiendas algo, Ron, los Deterior ya están aquí.
—La entidad que aterrizó conmigo era apenas una espora de reconocimiento, si logra desarrollarse completamente, comenzará a infectar organismos vivos y crear nuevos núcleos.
—…¿Y qué pasa si infectan a alguien?
Hubo silencio durante unos segundos.
Luego Dromo respondió.
—Primero alteran el sistema nervioso, después reemplazan órganos internos y finalmente destruyen la conciencia original y utilizan el cuerpo restante como biomasa para evolucionar
Ron tragó saliva.
—¿Y cuánto tarda eso?
—Depende de la compatibilidad del huésped
La araña mecánica levantó lentamente una de sus patas apuntando hacia él.
—En organismos humanos, el proceso completo puede tardar desde varias horas… hasta unos pocos minutos, como tal no estoy tan al tanto de que nivel de complejidad posee su cuerpo…por ello necesito tu cuerpo para…
Y en ese mismo instante, el celular de Ron vibró, ósea Dromo estuvo quieto mientras en su pantalla salía el indicativo de la llamada de Lina
—¿Lina?
Agarró el celular rápidamente, aunque antes de que pudiera contestar, una de las patas metálicas de Dromo se clavó sobre el borde del teléfono, la pantalla parpadeó y entonces Dromo respondió la llamada antes que él.
—¿Qué hacés? —exclamó Ron
Pero la voz aterrada de Lina interrumpió cualquier respuesta.
—¡Ron! ¡Ron, ayuda!
Ron sintió que el cuerpo entero se le tensaba inmediatamente.
La respiración de Lina era caótica, desesperada, como si estuviera corriendo mientras hablaba, del otro lado podían escucharse golpes fuertes, muebles cayéndose y algo arrastrándose por el suelo.
—¡Lina! ¿Qué sucede?
—¡Hay una cosa siguiéndome! —gritó ella entre respiraciones agitadas—. ¡No sé qué es, entro en las oficinas y…!
Ron abrió los ojos de golpe.
—¿Qué?
Un ruido húmedo atravesó el teléfono, algo parecido a carne golpeando el suelo, después un golpe violento hizo que Lina gritara del susto.
—¡NO! ¡ALEJATE!
Ron empezó a caminar desesperadamente por la habitación.
—¡Lina, dónde estás!
—¡En la oficina A3! ¡Esa cosa rompió la puerta y…!
Entonces se escuchó, un chillido distorsionado, no parecía humano, ni animal, era un sonido imposible, como varias voces intentando copiar un grito humano al mismo tiempo.
Dromo quedó completamente inmóvil, las luces cyan de sus patas comenzaron a parpadear violentamente
—…Oh mierda—pensó Dromo
Pero no alcanzó a recibir respuesta, porque Lina gritó, un grito horrible y desgarrador que atravesó directamente el pecho de Ron, después se escuchó un golpe seco, algo húmedo.
Y finalmente la llamada se cortó.
Silencio.
Ron permaneció congelado mirando la pantalla del celular de “Llamada finalizada”.
Las patas mecánicas de Dromo se tensaron lentamente sobre el escritorio mientras la voz del alienígena sonaba mucho más pesada que antes.
—Ese sonido…
Ron levantó la mirada lentamente.
—¿Qué era eso…?
Dromo tardó apenas un segundo en responder.
—Un Deterior
Eso fue suficiente para que Ron reaccionara inmediatamente y agarrando bruscamente a Dromo con una mano mientras con la otra tomaba las llaves de la moto.
—¡¿Qué haces, idiota?! —protestó el alienígena mientras sus patas metálicas se movían violentamente
Ron abrió la puerta de golpe.
—¡Voy a buscarla!
—¡Si realmente hay un Deterior desarrollándose cerca, morirás apenas lo veas!
Ron bajó las escaleras casi tropezándose mientras apretaba los dientes con desesperación.
—¡Para eso estas tú!
— ¿Qué yo que…
Dromo no alcanzó a terminar la frase porque Ron prácticamente salió disparado hacia la calle mientras guardaba al pequeño ser mecánico dentro de la campera, el aire frío de la madrugada golpeó inmediatamente su rostro, aunque apenas lo sintió, su cabeza estaba demasiado llena con la voz aterrada de Lina repitiéndose una y otra vez.
“¡Ron, ayuda!”
Las manos le temblaban mientras intentaba meter la llave en la moto.
—Tus capacidades cognitivas realmente empeoran bajo estrés —murmuró Dromo desde dentro de la campera
—¡Cállate!
La moto arrancó bruscamente después de varios intentos y Ron aceleró tan rápido que casi pierde el control al salir de la calle, las ruedas chirriaron contra el asfalto húmedo mientras avanzaba a toda velocidad entre semáforos y avenidas prácticamente vacías.
Las luces de la ciudad pasaban borrosas frente a él, y cuanto más avanzaba…más rápido latía su corazón.
—Necesito información —dijo Dromo—. ¿Qué son las “oficinas A3”?
Ron respiró agitadamente mientras giraba violentamente en una esquina.
—El lugar donde trabaja Lina… un edificio administrativo cerca del centro
Hubo unos segundos de silencio, hasta que llegaron a aquel gran edificio, después las pequeñas luces cyan del cuerpo mecánico comenzaron a parpadear otra vez.
—Detecto actividad biológica anormal en esa dirección
Ron sintió un nudo formándose en el estómago.
—¿Eso significa que sigue viva?
Dromo tardó demasiado en responder, y eso le dio la respuesta que no quería escuchar.
—No puedo asegurarlo
Ron apretó los dientes con fuerza y aceleró todavía más, atravesando la puerta de cristal con la moto
Entonces Dromo habló nuevamente, mareado por la manera tan poco practica en la que Ron entro…
— Definitivamente…tus capacidades cognitivas…son inferiores a la de un animal…
Sin tomarle importancia a eso, ron vio la zona, cuerpo de personas que le faltaban partes, brazos, cabeza, o hasta el torso, pero no como si se los hubiera mutilado, sino como si se los hubieran desintegrado.
—Necesitas entender algo antes de enfrentarte a un Deterior, cuando esas criaturas alcanzan suficiente biomasa, comienzan a evolucionar rápidamente, sus estructuras cambian dependiendo de aquello que consumen
Las patas metálicas del alienígena se movieron lentamente dentro de la campera.
—Si el organismo que escuchamos ya logró alimentarse…
Ron sintió un escalofrío.
—¿Qué pasa entonces?
—Entonces probablemente ya no sea una simple espora…
Dromo también se quedó inmóvil, al fijarse bien la cantidad de cuerpos en la entrada.
—…Eso no me gusta.
Ron tragó saliva, mientras avanzo por las escaleras, hasta que Dromo le hablo.
—Movimiento en el siguiente piso…
Las luces cyan de su cuerpo comenzaron a titilar con más intensidad.
—Hay múltiples señales biológicas dentro del edificio.
El corazón de Ron se aceleró inmediatamente.
—¿Múltiples?
Dromo no respondió enseguida.
Y cuando finalmente habló…su voz sonó mucho más fría
—Creo que llegamos algo tarde
Ron sintió cómo el estómago se le revolvía apenas escuchó eso, el edificio entero estaba demasiado silencioso, no había alarmas, no había personas corriendo.
Ni siquiera se escuchaban computadoras o luces funcionando dentro de las oficinas, lo único que rompía el silencio eran las gotas de sangre cayendo lentamente desde el techo hacia el suelo destruido del recibidor.
Ron tragó saliva mientras avanzaba lentamente entre los restos de escritorios y vidrios rotos.
—¡Lina! —gritó desesperado—. ¡Lina!
Dromo salió lentamente desde dentro de la campera usando sus patas metálicas para trepar hasta el hombro de Ron, las luces cyan de su pequeño cuerpo iluminaban débilmente el pasillo principal mientras analizaba el ambiente.
—Demasiada biomasa consumida… —murmuró con una voz mucho más seria que antes, mientras analizaba el entorno.
Ron intentó no mirar los cuerpos, pero era imposible.
Había personas pegadas contra las paredes como si algo las hubiera arrastrado brutalmente por el edificio, algunas tenían partes enteras del torso desaparecidas, mientras que otras parecían haber sido atravesadas por enormes espinas negras que ahora crecían desde dentro de sus cadáveres.
El olor era insoportable, sangre, carne podrida y algo húmedo.
Entonces un sonido resonó desde el fondo del pasillo, un sonido de pasos, lentos y pesados.
Ron se congeló inmediatamente, las luces del techo comenzaron a parpadear violentamente mientras algo enorme parecía arrastrarse detrás de las oficinas destruidas.
Dromo se tensó sobre su hombro.
—Retrocede
Ron apenas dio un paso atrás cuando una pared explotó, fragmentos de cemento y vidrio salieron disparados por el aire mientras una enorme masa negra atravesaba violentamente la oficina del fondo, Ron abrió los ojos de golpe.
La criatura era enorme, su cuerpo parecía una mezcla imposible entre carne, raíces y huesos deformes, decenas de brazos largos hechos de estructuras similares a ramas crecían desde su espalda y se clavaban constantemente en paredes y techo para mover aquel enorme cuerpo retorcido.
Espinas negras sobresalían de todo su torso y en el centro…había un rostro, o al menos algo parecido.
Porque aquella “cara” estaba formada por múltiples rostros humanos fusionados entre sí, moviéndose lentamente debajo de una capa viscosa color negro-rojo, algunos lloraban, otros gritaban silenciosamente y otros simplemente abrían y cerraban la boca como si todavía siguieran vivos dentro de aquella cosa.
Ron sintió que el aire desaparecía de sus pulmones, porque reconoció uno de esos rostros.
Lina.
Sus ojos seguían allí, perdidos entre decenas de caras deformadas.
—…No…
La criatura giró lentamente hacia él y todas las bocas hablaron al mismo tiempo.
—R… o… n…
El sonido hizo que el cuerpo entero de Ron se paralizara, Dromo reaccionó inmediatamente.
—¡Primera fase!
Las luces cyan de sus patas comenzaron a brillar con intensidad.
—Debió consumir un huésped completamente compatible para desarrollarse tan rápido
Ron apenas podía apartar la mirada del rostro de Lina atrapado dentro de aquella masa viviente.
—¿Compatible…?
Dromo tardó un segundo en responder.
—Ella
La criatura avanzó de golpe, Ron apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de que una de aquellas raíces gigantescas impactara directamente contra él y lo lanzara varios metros hacia atrás.
Su cuerpo atravesó un escritorio y terminó golpeando violentamente una pared, el dolor explotó inmediatamente en todo su cuerpo.
—¡AGH…!
Sintió algo romperse en su costado, la respiración comenzó a fallarle mientras intentaba levantarse desesperadamente entre los restos destruidos de la oficina, la criatura volvió a moverse, más rápido esta vez.
Las raíces atravesaban paredes y techo mientras aquella masa monstruosa avanzaba directamente hacia él arrastrando partes humanas pegadas a su cuerpo, Ron intentó correr, pero una enorme garra negra atravesó su hombro antes de que pudiera levantarse completamente, el grito de dolor resonó por toda la oficina.
La criatura lo levantó brutalmente del suelo usando aquella extremidad deformada mientras pequeñas espinas comenzaban a clavarse lentamente en su cuerpo, Ron escupió sangre y entonces vio nuevamente el rostro de Lina moviéndose entre la masa negra, sus labios temblaron apenas.
—R… on…
El corazón de Ron se rompió completamente.
—¡LI...NA!
Dromo saltó rápidamente desde el suelo hasta el pecho de Ron mientras las luces cyan explotaban alrededor de su pequeño cuerpo mecánico.
—¡Escúchame imbécil!
Ron apenas podía respirar.
—¡Todavía es posible salvarla!
Eso hizo que Ron levantara inmediatamente la mirada.
—¿Qué…?
La criatura acercó lentamente su enorme rostro deformado hacia él mientras docenas de ojos blancos se abrían sobre la masa negra, Dromo habló rápidamente.
—El núcleo todavía no terminó la absorción completa, si destruimos el centro del Deterior antes de que termine la segunda fase, el huésped original podría recuperarse parcialmente
Ron sintió una pequeña esperanza atravesándole el pecho.
—Entonces hazlo…
Las luces de Dromo comenzaron a volverse mucho más intensas.
—Necesito un cuerpo compatible para combatirlo, con esta forma se me haría imposibe...
Las patas metálicas se clavaron lentamente sobre el pecho de Ron.
—Necesito el tuyo
Ron observó nuevamente el rostro atrapado de Lina, ella seguía allí, todavía viva, todavía sufriendo dentro de aquella cosa.
La criatura abrió lentamente una mandíbula llena de dientes deformes mientras preparaba otra extremidad para atravesarlo completamente y Ron finalmente gritó.
—¡ENTONCES HAZLO!
Las luces cyan explotaron con violencia dentro del celular roto mientras algo comenzaba a arrastrarse debajo de la piel de Ro, el dolor llegó apenas un segundo después, intenso y abrumador. Ron abrió la boca para gritar, pero el aire desapareció por completo de sus pulmones cuando las patas metálicas de Dromo se clavaron brutalmente en su pecho, atravesando piel, músculos y nervios al mismo tiempo. Sintió aquellas estructuras frías y afiladas moviéndose dentro de su cuerpo como si estuvieran buscando conectarse directamente con cada parte de él, excavando y fusionándose con su sistema nervioso de una forma que resultaba insoportable.
—¡AAAAAGH! —gritó Ron, con la voz quebrada por el sufrimiento.
Las luces cyan recorrieron sus venas del cuello como descargas eléctricas vivientes mientras una enorme cantidad de información alienígena invadía su mente de golpe: imágenes desconocidas, símbolos extraños y fragmentos de voces que no pertenecían a este mundo. Frente a él, la criatura del Deterior reaccionó de inmediato. Las raíces negras comenzaron a retorcerse violentamente alrededor de toda la oficina destruida mientras decenas de rostros fusionados abrían la boca al unísono, emitiendo sonidos deformes y desesperados. Incluso el rostro de Lina, atrapado en aquella masa, parecía tensarse al percibir lo que estaba ocurriendo.
Dromo habló rápidamente, con urgencia, mientras permanecía incrustado en el pecho de Ron: —¡No pierdas la conciencia! Si tu sistema nervioso colapsa durante la sincronización, el enlace destruirá tu cerebro.
Ron apenas podía procesar sus palabras, sentía que su cuerpo entero ardía desde dentro. Entonces, algo negro y viscoso empezó a salir desde el celular, la sustancia se expandió con rapidez sobre su torso, cubriendo su pecho como una infección viva y extendiéndose después por sus brazos, cuello y piernas. Aquella masa parecía petróleo espeso, pero se movía con voluntad propia, y cuanto más avanzaba, más líneas cyan brillantes aparecían debajo de su superficie oscura, como si una estructura completamente nueva estuviera construyéndose dentro de su carne.
Ron observó con horror cómo sus propias manos desaparecían bajo aquella capa negra mientras pequeños espasmos recorrían cada músculo de su cuerpo. La criatura frente a él retrocedió por primera vez. Todas las bocas fusionadas en su rostro deformado se abrieron lentamente y una voz distorsionada y múltiple emergió de la masa:
—A… me… na… za…
Dromo reaccionó de inmediato:
—¡Imposible! Todavía no debería poder detectar hostilidad compleja.
Las raíces negras atravesaron paredes y techo con violencia y se lanzaron directamente hacia Ron para atravesarlo por completo. Fue entonces cuando ocurrió algo imposible, detrás de Ron apareció una gigantesca silueta cyan, la figura de una enorme araña biomecánica comenzó a materializarse lentamente sobre su espalda, como si estuviera siendo proyectada desde otra dimensión. Sus patas eran absurdamente largas, formadas por segmentos mecánicos llenos de energía brillante que se movían de forma antinatural.
Ron apenas alcanzó a vislumbrarla antes de que aquella araña descendiera sobre él, las patas atravesaron la capa negra que cubría su cuerpo y comenzaron a reorganizarla con movimientos violentos pero precisos. La sustancia oscura se endureció alrededor de sus músculos, formando placas negras brillantes, estructuras mecánicas aparecieron alrededor de sus hombros, brazos y piernas, mientras líneas cyan recorrían toda la armadura, pulsando al ritmo de sus latidos cada vez más acelerados. La enorme araña empezó a desarmarse pieza por pieza, y cada segmento se fusionaba directamente con el cuerpo de Ron, como si la criatura estuviera reconstruyéndolo desde cero.
Entonces sintió algo clavándose directamente en su columna vertebral, el dolor fue tan devastador que su visión se volvió completamente blanca durante varios segundos y un grito desgarrador escapó de su garganta mientras todo su cuerpo temblaba con violencia incontrolable. Las raíces del Deterior impactaron contra él en ese preciso momento, pero esta vez Ron no salió despedido, el suelo explotó debajo de sus pies y una enorme onda de choque recorrió toda la oficina, lanzando fragmentos de cemento en todas direcciones. Ron permaneció firme en medio del impacto mientras las raíces negras se quebraban contra la nueva armadura que ya cubría completamente su cuerpo.
Sus ojos se abrieron de golpe, todo había cambiado, podía escuchar demasiado: el sonido de la sangre goteando desde los cadáveres pegados a las paredes, la electricidad recorriendo los cables destruidos, las raíces moviéndose dentro del cuerpo del Deterior e incluso algo latiendo en el centro de aquella monstruosa masa negra donde Lina seguía atrapada.
Ron respiraba agitadamente mientras bajaba lentamente la mirada hacia sus manos, la armadura cubría por completo su cuerpo con una superficie roja brillante que pertenecían a una pechera brazeras y botas, su cabeza parecía una clase de casco redondeado, mostrando que en la parte de sus ojos había una clase de visores y pequeñas líneas cyan recorrían cada parte del traje, pulsando al ritmo de su corazón, y varias estructuras similares a patas mecánicas sobresalían parcialmente desde su espalda posicionándose desde sus hombros hasta sus piernas, moviéndose apenas como si todavía estuvieran adaptándose a él.
Entonces escuchó la voz de Dromo dentro de su cabeza, claramente desconcertada:
—…¿Por qué sigues consciente?
Ron parpadeó confundido y una pequeña interfaz holográfica color cyan apareció frente a uno de sus ojos, mostrando únicamente el símbolo de un ojo que lo observaba fijamente.
—¿Qué mierda me hiciste? —preguntó Ron con voz distorsionada mientras observaba su propio cuerpo cubierto por aquella armadura.
Hubo unos segundos de silencio antes de que Dromo respondiera lentamente:
—No… esto no tiene sentido
Las luces cyan del traje seguían pulsando con fuerza irregular mientras Ron intentaba adaptarse a su nuevo estado, no tuvo tiempo, el Deterior soltó un alarido gutural que sacudió toda la oficina y lanzó una oleada devastadora de raíces negras
Las raíces impactaron contra Ron con una fuerza brutal antes de que pudiera reaccionar, varias de ellas lo golpearon en el pecho y abdomen, lanzándolo hacia atrás como un muñeco. Atravesó una pared entera y cayó entre escombros, el dolor fue inmediato y cegador, incluso a través de la armadura roja. La sustancia negra del Deterior se filtró por las primeras grietas, quemándole la piel debajo de las placas.
—¡Argh! ¡Maldita sea! —gruñó Ron, intentando levantarse.
La criatura no le dio tregua, avanzó como una marea viva y lo envolvió con decenas de tentáculos y raíces gruesas, algunas perforaron la armadura en los hombros y muslos, inyectando un veneno frío que entumecía sus músculos, Ron sintió cómo su fuerza disminuía rápidamente mientras recuerdos dolorosos de las víctimas del Deterior invadían su mente.
Dromo habló con urgencia:
—Está en Fase 2 completa. ¡Si no te liberas ahora, te absorberá!
Ron forcejeó con rabia, cortando algunas raíces con las patas mecánicas de su espalda, pero el Deterior lo levantó del suelo y lo estrelló repetidamente contra el piso, las paredes y el techo, cada impacto hacía crujir la armadura roja y abría más fisuras, las líneas cyan parpadeaban débilmente, por primera vez, Ron sintió verdadero pánico.
—Lina… —susurró con la voz quebrada, viendo el rostro sufriente de la chica atrapado en el centro de la masa.
Con un rugido de furia, Ron logró liberarse parcialmente, cortando varias raíces principales con las patas mecánicas, se puso de pie tambaleante, respirando con dificultad, la armadura roja estaba agrietada en múltiples lugares y sangre corría por debajo de las placas.
—¡No voy a dejar que te la quedes! —gritó con voz distorsionada.
Cargó contra el Deterior, clavando las garras de sus botas y guantes en la carne corrupta, las patas mecánicas de su espalda atacaron como látigos, cortando y perforando, por un momento pareció que ganaba terreno, pero el Deterior contraatacó abriendo su masa como una enorme boca carnívora. Cientos de manos humanas lo agarraron y lo arrastraron hacia su interior.
Ron sintió un terror profundo al ser tragado parcialmente, la sustancia negra lo cubrió hasta la cintura, quemando y disolviendo partes de la armadura, el dolor fue indescriptible.
—¡Sáquenme de aquí! —rugió, luchando con todas sus fuerzas.
Dromo sonaba cada vez más alterado:
—Tu sincronización está al límite, ei sigues así, el traje te consumirá antes que el Deterior. ¡Ron, contrólate!
Con pura desesperación, Ron activó un estallido de energía cyan y logró liberarse, pero quedó de rodillas, exhausto y herido, la armadura roja humeaba y varias placas se caían a pedazos. Su respiración era agitada y su visión comenzaba a fallar.
A pesar del dolor y el agotamiento, Ron se levantó lentamente, las líneas cyan del traje brillaron con más intensidad, respondiendo a su rabia y voluntad.
—No… todavía no —murmuró entre dientes, recordando la sonrisa de Lina— No voy a perderla
Corrió hacia el Deterior y saltó sobre él, clavándose profundamente en su masa, las patas mecánicas se extendieron al máximo y comenzaron a destrozar raíces y conexiones internas con furia salvaje, cada corte producía sonidos húmedos y repugnantes. Ron abrió varias heridas grandes, acercándose cada vez más al núcleo donde estaba Lina.
El Deterior rugió de dolor y contraatacó con violencia, una enorme raíz gruesa se enrolló alrededor de su torso y apretó con fuerza brutal, rompiendo más placas de la pechera roja, otra raíz perforó su pierna derecha, inyectando más veneno, Ron gritó de dolor pero no se soltó, siguió atacando, abriendo un hueco cada vez más grande hacia el centro de la criatura.
Vio claramente el rostro de Lina, pálido y cubierto de venas negras.
—Lina… aguanta… —susurró con voz rota.
Ron se impulsó hacia atrás con las últimas fuerzas que le quedaban, creando distancia, la armadura roja brillaba con un fulgor cyan casi cegador, las patas mecánicas se replegaron y se posicionaron como propulsores a lo largo de su espalda y piernas, toda la energía restante del traje se concentró violentamente en su pierna derecha.
¡Techno FINISH!!
Ron saltó hacia adelante con una velocidad explosiva, su cuerpo giró en el aire mientras el pie derecho se envolvía en una espiral cegadora de energía cyan y rojo intenso, el ataque impactó directamente en el centro del núcleo del Deterior con una fuerza devastadora, una explosión de luz brillante llenó toda la habitación.
El impacto atravesó completamente la criatura, destruyendo su núcleo por completo, la masa negra convulsionó violentamente, soltando un último alarido agonizante que se fue apagando poco a poco. Las raíces se marchitaron, los rostros atrapados se disolvieron en el aire y toda la sustancia corrupta comenzó a evaporarse en partículas negras que flotaban como ceniza.
En el centro de la destrucción, el cuerpo inconsciente de Lina cayó suavemente al suelo.
Ron aterrizó pesadamente sobre una rodilla en medio de la oficina destruida, la armadura roja estaba muy dañada, humeante y con múltiples placas rotas, las líneas cyan parpadeaban débilmente, hasta que de alguna manera toda la armadura se desarmo, desintegrándose en energía, con manos temblorosas y un rostro empapado en sudor, pálido y exhausto, corrió como pudo hacia Lina, la levantó con cuidado en sus brazos y la apretó contra su pecho.
—Lina…aguanta, por favor —susurró con voz ronca
Dromo hablo en su mente con una mezcla de asombro, cansancio y preocupación
—…Increíble, ningún huésped anterior había logrado algo así, pero el precio que pagaste fue alto, Ron. Tu cuerpo es… extraordinario
— ¡Lina! ¡Lina, por favor! —gritó con la voz rota.
Fue a la pared, donde yacía un teléfono, y marco con dedos ensangrentados el número de emergencias
— ¡Ambulancia! ¡Por favor, vengan rápido! ¡Edificio de Oficinas A3!
Su voz se quebró mientras abrazaba a Lina contra su pecho, las lágrimas cayendo sobre el rostro de ella
— Aguanta, por favor…