ALMAS EN GUERRA

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Summary

En un mundo donde el poder de las almas define quién sobrevive, las grandes academias entrenan jóvenes capaces de despertar habilidades monstruosas. Takeshi jamás quiso destacar. Pero dentro de él duerme algo que nunca debió existir. Mientras torneos, secretos y criaturas comienzan a destruir el equilibrio del mundo, una verdad prohibida empezará a salir a la luz. Y cuando eso ocurra… ya no habrá héroes. Solo sobrevivientes.

Genre
Fantasy
Author
NYXARU
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

PRÓLOGO — El Inicio del Fin

ALMAS EN GUERRA

Tomo 1 — El Tercer Despertar

NYXARU

La lluvia olía a sangre.

Nunca olvidaré eso.

No el sonido de los gritos.

No los cadáveres esparcidos por el estadio.

Ni siquiera aquella mirada.

Lo primero que recuerdo...

es el olor.

El agua caía violentamente sobre las ruinas del coliseo mientras relámpagos violetas desgarraban el cielo nocturno.

Pedazos de concreto flotaban entre humo y electricidad.

Hielo roto.

Sangre.

Cuerpos.

Demasiados cuerpos.

Mis manos temblaban.

No por miedo.

Por rabia.

—Takeshi... —una voz débil susurró debajo de mí.

Mi respiración se detuvo.

Tsukiko.

Su cuerpo descansaba entre mis brazos mientras la sangre descendía lentamente por su uniforme empapado.

Fría.

Demasiado fría.

Sus dedos apenas podían moverse.

Sus ojos, normalmente tranquilos, temblaban de dolor.

Y aun así...

seguía intentando sonreír.

Algo dentro de mí comenzó a romperse.

Del otro lado del estadio, una figura observaba la escena con una sonrisa torcida.

Yoru Saiga.

Oscuridad.

Sombras negras giraban lentamente alrededor de su cuerpo como si estuvieran vivas.

—¿Eso era todo? —preguntó decepcionado—. Pensé que la chica de hielo resistiría más.

La presión a mi alrededor aumentó.

Kael Kanzaki suspiró mientras limpiaba lentamente la sangre de su espada luminosa.

Su uniforme blanco estaba manchado de rojo.

Pero ni siquiera parecía importarle.

—Te excediste un poco, Yoru.

—¿Y? —respondió él encogiéndose de hombros—. Iban a morir igual.

Igual.

Esa palabra hizo eco dentro de mi cabeza.

Tsukiko intentó incorporarse.

Un hilo de sangre descendió por sus labios.

—...No... —susurró débilmente—. Takeshi...

Mi respiración se volvió inestable.

La electricidad comenzó a recorrer mi cuerpo violentamente.

Algo estaba mal.

Muy mal.

El aire se volvió pesado.

Oscuro.

La sombra bajo mis pies empezó a expandirse lentamente.

Yoru dejó de sonreír.

—...¿Qué?

CRACK.

Un relámpago negro atravesó el estadio.

El suelo explotó debajo de mí.

Sentí un dolor insoportable atravesando mi cabeza.

Llevé lentamente la mano hacia mi rostro.

Y entonces lo sentí.

Un cuerno.

Silencio.

Incluso la lluvia parecía haberse detenido.

Mi ojo izquierdo ardía.

No.

Quemaba.

La visión del mundo comenzó a deformarse.

Oscuridad.

Violencia.

Destrucción.

Una voz desconocida susurró dentro de mi cabeza.

"Mátalos."

Mi respiración se quebró.

Kael dio un paso atrás por primera vez desde que comenzó la pelea.

Sus ojos se abrieron ligeramente.

—...Eso no es electricidad.

Las sombras comenzaron a envolver lentamente mi brazo mientras relámpagos negros destruían el suelo alrededor de mí.

La presión en el ambiente era monstruosa.

Inhumana.

Tsukiko abrió apenas los ojos al verme.

Y por primera vez desde que la conocí...

vi miedo en ellos.

No miedo por ella.

Miedo por mí.

—Takeshi... detente...

Pero ya no podía escucharla correctamente.

Algo dentro de mí estaba despertando.

Algo que jamás debió existir.

Yoru retrocedió instintivamente.

Incluso alguien como él entendió inmediatamente el peligro.

—Oye... —murmuró nervioso—. ¿Qué demonios es él...?

Kael apretó lentamente su espada de luz.

Por primera vez...

su expresión perdió calma.

Lo último que escuché antes de perder el control...

fue mi propia voz.

Fría.

Desconocida.

Monstruosa.

—Los mataré.

Y ese fue el día...

en que el mundo comenzó a temerme.

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