𝗡𝗢 𝗙𝗨𝗘 𝗖𝗔𝗨𝗦𝗔𝗟𝗜𝗗𝗔𝗗 // 𝗞𝗢𝗢𝗞𝗠𝗜𝗡

Summary

Park Jimin huye de una vida donde nunca fue querido, marcado por el maltrato de su familia adoptiva y una herencia que lo convirtió en el mayor problema de su propia casa. Sin rumbo, escapa a Seúl, esperando desaparecer de la vida de quién lo obligaba llamar familia a los monstruos que lo rompieron. En el camino se cruza con Jeon Jungkook, un estudiante de audiovisuales que, sin saber quién es, le paga el bus. Un gesto mínimo que dirían muchos, pero que termina siendo el inicio de algo que ninguno entiende todavía. Jimin intenta reconstruirse en la ciudad, refugiado en Namjoon y Jin, mientras entra a un instituto de artes donde todo parece una segunda oportunidad. Pero el pasado no se queda atrás. Y Jungkook tampoco es solo un desconocido. Porque hay encuentros que no son casualidad… Aunque todavía nadie sepa por qué. Porque no todo en la vida puede tener una respuesta.

Genre
Drama
Author
JKEI
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo 01


Pov. Narrador 🐰

La lluvia caía con violencia sobre Ulsan, golpeando las ventanas con un sonido constante que en otra casa, habría sido relajante. Pero ahí dentro, solo hacía que todo se sintiera más tenso, más pesado. Jimin tenía las manos temblando mientras intentaba cerrar la maleta sobre su cama. La cremallera se trababa por la presión de sus dedos y por la prisa que no lograba controlar. No estaba pensando con claridad, solo sabía una cosa:

No podía quedarse.

-Eres un maldito error -La voz atravesó la puerta sin dificulta, Jimin sintió su corazón detenerse.-

-Ya basta… -Murmuró, pero apenas fue un hilo de voz, símbolo de la debilidad que le ocasionaba estar entre esas paredes, pero eso no era impedimento para que los monstruos que estaban tras esa puerta escucharan.-

-¿Qué dijiste? -Respondieron al otro lado, con ese tono que hacía que todo en su cuerpo se tensara. -

-Nada. -Contestó rápido sintiendo el sudor en sus manos, y viendo de ellas como temblaban la mirada hacia la foto que había quedado sobre la cama no tardo en caer. La tomó con cuidado, como si fuera lo único que realmente importaba.-

-Eso pensé. Porque no estás en posición de decir nada. -Continuó la voz.- Todo lo que tienes ahora… Es mío.

Jimin apretó la fotografía con más fuerza.

-No es tuyo. -Soltó de repente, casi sin darse cuenta de que lo había dicho en voz alta.-

El silencio al otro lado de la puerta fue inmediato.

Peligroso.

-Abre la puerta, Jimin. -Ordenó su padre ahora, más bajo.- No voy a repetirlo.

Un golpe seco hizo vibrar la madera. Jimin retrocedió un paso, sintiendo cómo el corazón le golpeaba el pecho. Miró la puerta… luego la ventana… Y otra vez la puerta.

-Solo déjame en paz. -Pidió esta vez un poco más firme, aunque la voz le temblaba.-

-¿En paz? -Repitió su padre con una risa corta.- Vives bajo mi techo, usas mi dinero y hablas de paz, abre ahora mismo o tiro la puerta abajo.

La cerradura empezó a ceder.

Jimin sintió cómo el miedo subía por su garganta, como trataba de consumirlo una vez más, y cegarlo, cegarlo por completo, pero esta vez no lo paralizó. Esta vez lo empujó.

Se giró de golpe hacia la ventana, la abrió sin pensar y el aire frío lo golpeó con fuerza, empapándolo en segundos.

Por un momento todo pareció detenerse.

-¡JIMIN! -La voz detrás de la puerta se volvió más dura.-

Jimin respiró hondo una vez, cerrando los ojos.

-No voy a quedarme. -Susurró para sí mismo.- No otra vez.

El sonido de la puerta rompiéndose fue lo último que escuchó antes de saltar.

El impacto contra el suelo le sacó el aire de los pulmones.

-Ah… -Un quejido escapó de sus labios mientras se llevaba una mano al costado. El dolor era real, intenso, pero no suficiente para detenerlo, porque algo lo motivaba a correr, correr sin pensarlo, y eso era el miedo a morir en esa casa.

-Levántate. -Se pidió así mismo entre dientes.- Levántate, ahora.

Y sin pensarlo corrió.

La lluvia lo cubría todo, dificultándole la vista, empapándole la ropa, pegándole el cabello al rostro. Sus pasos eran torpes al inicio, pero no se detuvo.

-No pares, no pares. -Murmuraba, casi como una orden, cada calle que dejaba atrás era un paso más lejos de esa casa. Cada segundo era una oportunidad de no volver, y eso Jimin lo veía como el paraíso. -

No miró atrás.

No podía.

Porque si lo hacía… Dudaba.

Y no podía darse ese lujo.


Después de lo que parecieron minutos interminables o tal vez horas, ya no sabía, terminó refugiándose bajo el techo de una pequeña terminal de buses. Su respiración era irregular, su cuerpo temblaba sin control y el frío ya se le había metido hasta los huesos. Miró alrededor, intentando ubicarse. Gente pasando, luces blancas, voces… Todo demasiado normal para lo que él acababa de dejar atrás.

Se acercó a la taquilla, dudando apenas un segundo.

-Un pasaje para Seúl… Por favor -Pidió intentando mantener la voz firme.-

La mujer al otro lado apenas levantó la vista.

-48,000 won.

Jimin asintió automáticamente, metiendo la mano en su bolsillo. Nada.

El otro vacío.

Su respiración se cortó.

Todo lo había dejado en ese cuarto.

-Yo. -Pasó saliva en ese momento sintiendo sus músculos tensarse.- ¿Puedo pagar después?, yo trabajo en Seúl, puedo devolv-

-No me haga perder el tiempo. -Respondió la mujer sin mirarlo.- Siguiente.

-Por favor, es urgente. -Insistió, acercándose un poco más.- Solo necesito subir, luego-

-Sin dinero no hay pasaje, entienda.

Detrás de él alguien chasqueó la lengua.

-Oye, avanza, no es nuestra culpa que no tengas.

Jimin retrocedió, sintiendo las miradas encima.

-Sí lo siento. -Murmuró, apartándose mientras ese dolor de cabeza se apoderaba de él, se pasó una mano por el rostro mojado, intentando pensar. - ¿Y ahora qué hago?

Miró a las personas a su alrededor.

Dudó un momento.

Su orgullo pesaba… Pero no tanto como el miedo a volver.

Respiró hondo y se acercó a un hombre sin pensarlo más.

-Disculpe, ¿podría ayudarme con algo de dinero? Yo lo devolveré, en serio. -Pidió uniendo de sus manos pero la indiferencia era más fuerte.-

El hombre lo ignoró.

Jimin intentó con otra persona.

-Señora, por favor, necesito-

-No. -Respondió ella sin detenerse.-

Otra más.

-Solo es un pasaj-

-Consíguete un trabajo muchacho, en serio son descarados.

Y cada respuesta lo hacía sentir aún más pequeño.

Más expuesto.

Más desesperado.

Se quedó quieto en medio del lugar, apretando los puños.

-Solo uno… -Susurró. - Solo necesito un maldit-

-¿Cuánto necesitas?

La voz lo hizo girar de inmediato.

Ahí estaba un chico, con la mirada fija en él, el cabello ligeramente húmedo y una expresión seria, pero no fría.

Jimin dudó un segundo.

-Es para un pasaje a Seúl, 48,000.

El chico lo observó de arriba abajo.

-¿Te robaron?

-No.

-Entonces, ¿por qué no tienes dinero? -Jimin bajó la mirada un momento tratando de contener el llanto. -

-Porque escape de mi casa y no pienso volver.

Hubo un silencio breve. La lluvia golpeando el techo llenó el espacio.

El chico suspiró apenas, sacando su billetera.

-¿48,000, dijiste?

Jimin asintió.

Contó el dinero y se lo extendió sin dudarlo.

-Toma.

Mientras Jimin lo miró, dudando.

-Yo te lo voy a devolver. -Prometió sin dudarlo.- En serio y-

-Solo toma ese bus, no es importante que pienses en devolvérmelo. -Le respondió, dejando el dinero en su mano.-

Jimin lo sostuvo con cuidado, como si fuera algo frágil, pues esa era su salida.

-Gracias de verdad.

-No es nada, ve y compras el pasaje antes de que se agoten. -Jimin asintió y volvió a la taquilla.- Un pasaje a Seúl, por favor.

Y pagó.

Esta vez sin problemas.

Cuando se giró, el chico seguía ahí.

-¿Por qué me ayudaste? -Preguntó Jimin, acercándose un poco mientras el chico solo encogía de sus hombros.-

-¿Por que no hacerlo?, aparte la forma en que te miraban me ha sacado un poco de quicio. -Jimin bajó la mirada, soltando una pequeña risa nerviosa. -

-La empatía no es algo que tenga todo el mundo.

Y en ese momento hubo un pequeño silencio, el cual Jimin no tardó en romper.

-¿Cómo te llamas?

El chico dudó apenas un segundo.

-Jungkook.

-Yo soy Jimin.

-Lo sé. -Respondió él, señalando el boleto.-

Jimin miró el papel y negó suavemente con la cabeza.

-Claro, pero en serio gracias, Jungkook. -Suspiro más bajo.- Se que esto es solo un pasaje pero para mi es una salida de... -En ese momento Jimin hizo una breve pausa, tratando de regular su respiración. - De muchas cosas. -Jungkook lo observó solo unos segundos, unos que Jimin sintió eternos, hasta que el pelinegro hablo.

-Solo encárgate de no volver a ese lugar.

-No lo haré, eso tenlo segu-

El anuncio del bus sonó fuerte en ese momento.

-Ese es el tuyo. -Le avisó Jungkook para verlo, Jimin asintió, apretando el boleto. -

-Sí… Supongo que nos veremos en otra ocasión.

-Puede ser. -Sonrió levemente por primera vez mientras su mano se dirigía a la chaqueta que tenía colgando en la manija de su bolso, no tardó en estirarla a Jimin. - Se ve que tienes bastante frio, así que llévatela.

-No Jungkook, ya con lo del-

-Vamos acepta, capaz más adelante nos podremos encontrar y me la devolverás. -Jimin la tomó despacio. -

-Me asegurare entonces de que nos encontremos para dártela. -Y sin más Jimin subió al bus, sentándose junto la ventana.-

Y cuando miró hacia afuera Jungkook seguía ahí.

De pie.

Mirándolo con una pequeña sonrisa, y sin aviso el bus arrancó.

Pero por primera vez en toda la noche…

Jimin no se sintió completamente solo.

Pov. Narrador 🐰

-No se aceptan copias ni adaptaciones. -