Capitulo 1: Un mundo nuevo
*Un mundo nuevo*
Esa voz... Una dulce voz me susurra dentro de mis pensamientos.
-Cariño~ Despierta...
Es la primera vez que lo escucho, pero me ha estado insistiendo por un largo rato, no tengo idea de donde proviene. ¿A caso hay alguien que entro dentro de mi casa?
“Rin” “Rin”
-¡¡...!!
Comienzo a escuchar la alarma de mi celular. Gracias a eso, pude despertarme sin tanto problema.
-Ahh... Dios... Es dificil dormir cuando te viene tanto en mente cuando duermes...
“Rin” “Rin”
-¡¡...!!
El celular vibraba constantemente.
-Oh cierto, ya casi lo olvidaba, debo jugar esa cosa.
A primera hora de la mañana, decidí jugar un videojuego que está siendo muy popular entre los chicos de mi escuela, no hubo ni un solo compañero mío que no lo conociera, al principio me negué en jugarlo, sentía que era un juego para chicos que necesitaban afecto, pero, después de tanta insistencia, decidí instalarlo.
Lo deje descargar toda la noche, para que pudiera jugarlo mañana sábado sin problemas.
-Veamos.
Mire mi celular y ahí estaba el juego, se llamaba (MiSide) Un nombre un tanto peculiar, pero no le di importancia.
Mis amigos dijeron que es un juego citas (obviamente con chicas virtuales) o algo asi.
-Listo, es mejor empezar de una vez, quizás termine volviéndome un adicto a eso.
Al abrirlo, lo primero que me salio fue una tierna chica, ella tenía una apariencia como esos personajes de anime o Vtuber.
Mita: Hola, mi nombre es Mita.
Con una voz tierna pero a la vez dulce, nos da la bienvenida.
-Wow, en verdad se esforzaron, es bastante linda y agradable a la vista.
Mita: ¿Cuál es tu nombre?
-Mi nombre es...
Sin perder más el tiempo, procedí en dar mi nombre, edad, fecha de nacimiento, etc. Son las cosas básicas que siempre te piden los videojuegos a la hora de jugar.
Ya una vez terminado con tanta cosa aburrida, comencé a jugar.
Mita: ¿Serias tan amable de ayudarme?
-Claro, por que no.
Al principio del juego, las tareas fueron sencillas, por ejemplo, limpiar la casa, tirar la basura, alimentarla, etc. Pero ya pasando alrededor de una hora, las tareas comenzaron a ser medio raras.
Me pedía como ir por ciertos artefactos o sacar cartuchos, pero no le di importancia y seguí jugando como si nada.
Pasando las horas y siguiendo cada instrucción que me daba Mita, decidí ir al baño, después de estar tanto tiempo sentado y perdiendo la noción del tiempo, dan ganas al final.
-Ahh... Vamos rápido o sino Mita se enojara.
Al levantarme y casi irme, vi algo que no cuadraba. Mi habitacion ya no era la misma de antes, más bien se veía completamente diferente, mis cosas ya no estaban, ni siquiera los muebles.
-Pero... ¿¡Qué demonios!?
No podía creer que es lo que veía mis ojos, cuanto más lo pensaba, menos sentido le encontraba.
-No puede ser, que... No...
Decidí calmarme, no ganare nada alterándome.
-Veamos... Ahora que lo veo bien, se me hace algo familiar este lugar.
Levantándome de la cama de nuevo, fue a ver que había en la habitacion, quizás me desmaye y ahora estoy dormido, eso sería un razonamiento lógico.
Hasta que vi algunas fotos que estaban en un pequeño mueble y al lado había una palabra escrita en la pared.
-¿Hola?
Dichas fotos eran de Mita, pero estas tenían una imagen diferente, más bien, un peinado. La hacían resaltar un poco y nada más.
-Este lugar se siente un poco espeluznante, pero no queda de otra que seguir hacia adelante.
Comencé a seguir investigando a ver si llegaba a encontrar alguna salida, pero ya llevando un largo rato observando en cada sitio, no llegaba a nada, lo único que mayormente encontraba eran mensajes de amor o halagos.
Pude sentir como la desesperación estaba lentamente entrando dentro de mi cabeza, hasta que llegue a la puerta de una habitacion.
-¿...?
Extrañamente, me llamaba poderosamente la atencion, pero seguía sin darme confianza.
-No queda de otra, más vale intentarlo.
Aun con dudas, entre. Una vez adentro, había poca o casi nula de iluminación, pero lo poco que llegue a ver, fue que era una habitacion con un estilo para una chica.
-Este debe ser el fin del camino...
Sin casi nada de motivación, escuche un pequeño crujido, provenida en la esquina de la habitacion. Al verlo, era como una especie de máquina.
A un lado de ella y escrito en la pared, decía “Sube”
Ya sin salida, acepte. Una vez que me subí a la máquina, mi mente se comenzó a sentir raro, pense que con esto por fin lograre regresar a casa.
Mi cuerpo sintió muchos hormigueos, mi vista comenzó a nublarse, hasta que todo el lugar volvió a cambiar de nuevo.
-Ahora... ¿En dónde me encuentro?
-¡¡Amor!!
Algo aturdido, pude escuchar una voz femenina que provenía a pocos metros de mí.
-¡Cariño~! ¡Estoy muy emocionada de verte!
Al voltear hacia de donde provenía a aquella voz, me termine llevando otra sorpresa. La chica que me hablo no era nada menos que Mita, la chica protagonista del juego, ella tenía una cara llena de felicidad mientras me miraba.
Mita: De seguro debes tener muchas preguntas ahora mismo...
-Si... Pero...
Mita dio unos pocos pasos hacia un lado, y termino en donde estaba una mesa, junto con extraño aparato.
Mita: Bueno, como puedes ver, hice este especial diseño.
Me mostro una maquina medio rara que estaba sobre la mesa.
-Es... Bonito, supongo, pero como es que...
Antes de terminar mis palabras, Mita me tomo de la mano y me llevo hacia la cocina.
Mita: Hablaremos de eso más tarde, debes tener hambre después de tanto caminar.
Aun me siento algo aturdido, pero por alguna extraña razon, al escuchar las palabras de Mita, mi mente hace querer obedecerla, quizás deba seguirle un poco el juego, podría haber chance de que me ayude a salir de aquí.
Ya estando un poco más tranquilo (De nuevo) La primera actividad que hicimos juntos fue la de cocinar, ambos hicimos la comida, yo le ayude en cortar las verduras mientras que ella lo preparaba.
Después ya estando todo listo, comenzamos a comer. Sinceramente me sabia muy delicioso e incluso el sabor de la comida, los sentía muy real para ser un sueño.
Mita: ¿Te gusto cariño~?
Mita, mirándome con una expresión preocupada, decidí contestarle positivamente.
-Por supuesto, es la mejor comida que he comido en años.
Mita: Me alegro de oírlo~-Levemente se sonrojo.
Una vez terminado de comer, Mita me llevo a jugar videojuegos.
-Espera, hay que lavar los plastos.
Mita: Pueden esperar, ven.
Me mostro su lista de juegos, había muchos que no conocía.
Mita: Juguemos este, de los pingüinos~
-Claro...
Comenzamos a jugar un largo rato, el juego era realmente entretenido, hasta que...
Me quede mirando la pantalla de carga y comencé a recordar una cosa que había olvidado antes. Ahora era la oportunidad de preguntarle.
-Oye Mita.
Mita: ¿Hmm?
-¿A qué hora puedo regresar a mi mundo?
Mita se quedó mirando hacia la tele, hasta que hablo de nuevo
Mita: Mira, escoge este personaje, es bastante bueno.
No hubo respuesta a mi pregunta, pero tampoco fue negativa como positiva. Siento que si insisto, ya no querrá decirme como salir de aquí. Ahora solo me queda esperar a ver si llego encontrar otra oportunidad de escapar.
(Unos días después)
Los primeros días se volvieron frustrante al no poder irme, pero como avanzo el tiempo, esa frustración se volvió tranquilidad. Mita me hacía sentir como en casa, hubo muchas cosas que hicimos juntos, eso me ayudaba en verdad en relajarme.
Pero hay algo que no me deja en paz, hay días que estoy a punto de desmayarme, los dolores de cabeza son frecuentes, Mita al verme en ese estado, decidio hacer algo para ayudarme.
Ella me ofreció unas pastillas que me ayudarían en evitar esos horribles dolores, confiando en ella, los tome. Ya después de unas horas me comencé a sentir mil veces mejor.
Mita solto un suspiro de alivio y me dio un besito en la mejilla, para luego irse a limpiar un poco la mesa.
Hasta ahora, puedo notar que Mita se esfuerza mucho para hacerme sentir bien. Tanto es la paz que llevo aquí, que casi olvido como buscar la forma de escapar e irme a mi mundo.
Pasando una semana, decidimos jugar hoy un juego de cartas, era algo lindo por los dibujitos de gatitos que tenía. Todo iba bien hasta que escuche unos golpes que venían del armario de Mita.
“Tock” “Tock”
-¿...?
Se escucharon como si alguien estuviera tocando.
-¿Y eso?
Mita: ¿Cuál eso?
Ella trata de mostrar ignorancia.
-Escuche unos ruidos dentro del ropero.
Me levante del piso en donde estábamos jugando y fui a ver quién tocaba ahi adentro.
Mita: ¡Espera!
Ella rápidamente se interpuso en medio, se notaba bastante nerviosa.
Mita: ¿¡Por qué siempre preguntas sobre el armario!? ¿¡A caso no soy suficiente para ti!?
Sonaba un tanto desesperada, es como si quisiera persuadirme para que no viera lo que estaba adentro.
-No creo que sea algo malo ¿O sí?
Mita, con una mirada dudosa, nos hace una última pregunta.
Mita: ¿Estas realmente seguro de que deseas ver?
Con una voz más seria y una mirada igual, le conteste.
-Por supuesto.
Al decir esas dos palabras, es lo que sellaría mi destino en este nuevo mundo.
Mita: ...
Mita sin decir ni una sola palabra, ella se apartó del ropero y fue hacia un lado de mí. De mi parte, sentía muchos nervios, sentí como el sudor comenzó a brotar de mi frente, estaba a punto de desmayarme, pero... No sé de dónde saque las fuerzas para continuar.
Tembloroso, abrí las puertas del ropero y lo que vi me hizo tener la mente en blanco.
Dentro del ropero, había muchos frascos de vidrio, pero lo que me llamo poderosamente la atencion, fue le hecho que dentro de esos frascos había chicos pequeños, no pasaban de los 5 cm.
-Oye, Mita, ¿Quiénes son...
Justo estaba a punto de confrontar a Mita, hasta que sentí un leve pinchazo cerca del cuello.
-¡Auch!
Mita: No debiste verlos, cariño~
-Tu... que... Demo...
Comencé a sentir demaciado sueño, las fuerzas dentro de mi cuerpo comenzaron a abandonarme, incluso ver a Mita se requería un esfuerzo enorme, hasta que sin notarlo, sentí como caí al piso.
Mita: Shhh~ Descansa, ya pronto te sentirás muchísimo mejor.
-Tu... Ahh...
Con una suave voz, ella te calmaba, hasta que dejaste de sentir lo que estaba pasando en tu alrededor.
(Una hora después)
-Ugh... Mi... Cabeza...
Hoy no es mi día, el mareo y el dolor de cabeza, juntos en verdad es una combinación horrible para mí. Solo espero que no sea algo grave.
Hice un esfuerzo en levantarme, puse mi mano sobre la pared, pero sentí algo extraño, se sentía liso, como si fuera vidrio.
Mita: Buenos días~ Cariño~
La voz de Mita se escucha fuerte, casi sentía como me quería explotar los oídos.
-Mita... Baja un poco la voz... Ya no quiero jugar...
-Quiero irme a mi casa.
Con mucho esfuerzo, alce la mirada y lo que vi, fue algo que no me lo esperaba.
-¡¡...!!
Enfrente de mí estaba el rostro mi Mita observándome, pero lo más extraño fue que ella es un gigante.
Mita: ¿Sorprendido?
Mita: Lo más seguro que sí, pero cambiando de tema, es que lo siento, no podras irte jamas de aquí.
-¿Cómo que no me ire?
Ya sintiéndome mucho mejor, pude notar el lugar en donde me encontraba. Ahora estoy dentro de un frasco junto con los otros chicos que había visto antes.
Mita: Mmm... Parece que ya te diste cuenta en la situación en que te encuentras.
-¿¡Que me hiciste!?
Con un tono de enojo, le pregunte.
Mita: ¿A caso no es obvio? Ahora seras parte de mi colección, asi nunca me abandonaras, estaremos todos juntos para siempre.
Mita alza levemente el frasco en donde me encontraba y le da un tierno beso, ella dejo la marca de sus labios sobre mi frasco.
Mita: Sobre todo tu, mi pequeño novio.
Mita: Ahora eres mío para siempre y para toda la eternidad.
La tierna mirada que ella tenía antes, había desaparecido, ahora ella mostro una mirada más de posesión, sentía que ya no había ninguna forma de poder regresar a mi mundo.