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Summary

Humo de escenario, pirotecnia y el aroma a madera y cรญtricos de Jung Hoseok. Ese era el olor oficial de la rutina de TN tras un aรฑo entero de gira mundial. Compartieron hoteles de lujo, camerinos improvisados y tarimas por todo el planeta, moviรฉndose en el escenario como si compartieran el mismo sistema nervioso. ร‰l es el รญdolo brillante; ella, su ancla en la pista. Cualquiera dirรญa que tienen una conexiรณn inexplicable. Y tienen razรณn, pero no de la forma tierna que los fans imaginan. Debajo de las luces y el aplauso de las masas, ambos ocultan garras de acero y vidas privadas marcadas por la clandestinidad y los secretos bien guardados. Una frรญa determinaciรณn los mantiene a salvo en su burbuja profesional... hasta que la obsesiรณn y los celos entran al estudio de baile. La lรญnea de tiza que los separaba se estรก desdibujando. Los ensayos se vuelven batallas de miradas oscuras, los roces en la coreografรญa queman mรกs que la pirotecnia y la tensiรณn sexual se vuelve tan densa que amenaza con destruir el edificio entero. Bienvenidos al juego donde el control es una ilusiรณn y el sol de la industria estรก a punto de prenderle fuego a todo.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capรญtulo 1

La vibraciรณn del bajo todavรญa retumbaba en las suelas de sus botas cuando las luces del escenario finalmente se apagaron, sumiendo al gigantesco estadio en una penumbra azulada. El rugido de cincuenta mil personas se transformรณ en un zumbido sordo dentro de los oรญdos de TN, un eco distorsionado por la adrenalina y el sudor que le empapaba la nuca. Tenรญa los pulmones en llamas. Cada respiraciรณn profunda le sabรญa a humo de escenario, a pirotecnia y al perfume caro que Jung Hoseok se aplicaba antes de salir a escena; una fragancia a madera y cรญtricos que, tras un aรฑo entero de gira mundial, se habรญa convertido en el olor oficial de su rutina.๏ปฟ

A su lado, la silueta del rapero aรบn se recortaba contra el resplandor de las pantallas LED que comenzaban a apagarse. Hoseok mantenรญa el pecho agitado, la cabeza ligeramente inclinada hacia atrรกs mientras recuperaba el aire. Incluso en la oscuridad delbackstage, rodeado por el caos silencioso de los coordinadores con auriculares y los camarรณgrafos que bajaban los lentes, รฉl brillaba con una luz propia. Era el รบltimo concierto del tour HOPE ON THE STAGE. Trescientos sesenta y cinco dรญas cruzando zonas horarias, compartiendo hoteles de lujo, camerinos improvisados y tarimas de todo el mundo.

Hoseok se girรณ hacia ella. La luz de los pasillos tรฉcnicos iluminรณ su rostro: el cabello empapado pegado a la frente, las mejillas encendidas por el esfuerzo fรญsico y esa sonrisa que el mundo entero adoraba. Una sonrisa que, para cualquiera, era el epรญtome de la calidez.Para TN, sin embargo, era una hermosa y brillante advertencia.

โ€”Lo hiciste increรญble, TN-ah โ€”dijo รฉl, su voz ronca por el esfuerzo y por haber rapeado durante dos horas seguidas.

Extendiรณ la mano y, con una naturalidad que a cualquiera le habrรญa parecido รญntima, le dio un suave golpecito en el hombro, dejando que sus dedos rozaran la piel descubierta por el vestuario de gasa negra durante un segundo de mรกs. Solo un segundo. El tiempo exacto para transmitir un agradecimiento genuino, pero lo suficientemente breve para que no significara nada.

โ€”Tรบ tampoco estuviste mal, jefe โ€”respondiรณ ella con una media sonrisa, regulando su propia respiraciรณnโ€”. Aunque en el รบltimo coro deNeuroncasi te comes el tiempo de la transiciรณn.

Hoseok soltรณ una carcajada limpia, con los ojos reducidos a dos lรญneas brillantes. Era en momentos como ese donde la famosa โ€œconexiรณn inexplicableโ€ de la que el staff, losmรกnagersy los mismos fans hablaban se hacรญa evidente. No necesitaban mirarse para saber cuรกndo cambiar de posiciรณn; en el escenario, se movรญan como si compartieran el mismo sistema nervioso. Cuando Hoseok bailaba con ella, el perfeccionista obsesivo y estricto se relajaba. El chico que solรญa vigilar cada รกngulo muerto en el espejo del estudio se dejaba llevar, confiandociegamente en que ella sostendrรญa el peso de la coreografรญa. Habรญa una paz extraรฑa en su mirada cada vez que sus ojos se cruzaban en el centro de la pista, una comodidad absoluta que รฉl no compartรญa con nadie mรกs del equipo.

โ€”Siempre tan estricta โ€”bromeรณ รฉl, dรกndole una รบltima mirada antes de que su estilista principal lo abordara con una toalla y una botella de aguaโ€”. Ve a descansar. Nos vemos en la cena de celebraciรณn en el hotel. No te atrevas a faltar.

โ€”Ahรญ estarรฉ โ€”No te preocupes.

TN dio un paso atrรกs, permitiendo que el sรฉquito de Hoseok lo rodeara y lo arrastrara hacia su camerino privado. Lo vio alejarse mientras respondรญa con amabilidad a los halagos de los directores coreogrรกficos. Jung Hoseok era un caballero. Era dulce, atento, el tipo de hombre que recordaba los cumpleaรฑos de todo su equipo de baile y se aseguraba de que tuvieran las mejores condiciones de viaje. Nunca le habรญa levantado la voz a nadie, y con ella era especialmente protector.

Pero TN no era tonta. Sabรญa leer los espacios en blanco. Habรญa pasado un aรฑo entero observรกndolo desde la distancia perfecta que da ser su bailarina principal. Hoseok trazaba una lรญnea invisible a su alrededor, una frontera de tiza que nadie, absolutamente nadie, cruzaba a menos que รฉl lo permitiera. Detrรกs de esa fachada de sol radiante y amabilidad corporativa, habรญa un hombre metรณdico que protegรญa su privacidad con garras de acero. TN habรญa escuchado los rumores de los pasillos, los comentarios discretos del equipo de seguridad sobre las visitas nocturnas a ciertos clubes privados en Seรบl o los hoteles de paso durante la gira americana. Hoseok no buscaba romances de cuento de hadas. No buscaba una compaรฑera para hablar de la vida a las tres de la maรฑana. Buscaba sexo. Puro, directo, de alta calidad y sin contratos emocionales de por medio. Limpio. Sin consecuencias.

Y ella lo respetaba profundamente por eso, principalmente porque ella operaba bajo un sistema muy similar, aunque mucho mรกs silencioso.

TN caminรณ hacia el camerino de las bailarinas, esquivando las cajas de carga y los cables que el equipo tรฉcnico ya empezaba a enrollar. Al entrar, el bullicio de sus compaรฑeras celebrando el fin del tour la envolviรณ. Hubo aplausos, abrazos y descorche de champรกn. Ella se uniรณ a las risas, se tomรณ un trago directo de un vaso de plรกstico y felicitรณ a todas. Cumpliรณ con el protocolo social a la perfecciรณn.

Sin embargo, mientras se sentaba frente al espejo para quitarse las pestaรฑas postizas, sus ojos se desviaron hacia la pantalla de su telรฉfono. Una notificaciรณn parpadeรณ en la pantalla bloqueada.

Desconocido: Suite 814. La puerta estarรก entornada. No tardes.

TN borrรณ el mensaje de inmediato, memorizando el nรบmero de la habitaciรณn. No habรญa nombre, no habรญa un โ€œte extraรฑoโ€, no habรญa rastro de afecto. Solo una coordenada. Una pequeรฑa sonrisa, casi imperceptible, cruzรณ sus labios mientras comenzaba a limpiarse el maquillaje pesado con un disco de algodรณn. Mientras todo el mundo asumรญa que ella era la dedicada y pulcra bailarina principal que vivรญa รบnicamente para el arte, [TN] mantenรญa una red de aventuras secretas tan bien tejida que ni su mejor amiga en el equipo sospechaba nada. Le gustaba el peligro de la clandestinidad, la adrenalina de ser alguien completamente diferente entre las sรกbanas de un hotel extranjero con hombres que apenas conocรญa, o con conocidos que entendรญan las reglas del juego: discreciรณn absoluta, placer mutuo y olvido inmediato al salir el sol.

La cena de celebraciรณn en el piso privado del hotel de cinco estrellas en Tokio era una mezcla de euforia y cansancio. Los productores brindaban, los ejecutivos de la empresa sonreรญan aliviados por los nรบmeros de la gira y los bailarines devoraban el buffet de sushi y carneWagyu.

TNllevaba un vestido negro sencillo, de punto, que se adherรญa a su cuerpo tonificado por el baile, y el cabello recogido en una coleta alta y desordenada. Tenรญa una copa de vino tinto en la mano y conversaba con dos de los coreรณgrafos cuando sintiรณ una presencia a su espalda. No necesitรณ girarse para saber quiรฉn era; el aroma a madera y cรญtricos lo delatรณ antes de que hablara.

โ€”Espero que no estรฉs planeando irte temprano โ€”dijo Hoseok, dรกndole un sorbo a su copa de champรกn. Se habรญa cambiado la ropa de concierto por unos pantalones de sastre holgados y una camisa de seda entreabierta en el cuello. Se veรญa ridรญculamente atractivo, relajado pero impecable.

Los coreรณgrafos hicieron una reverencia rรกpida y, con la excusa de buscar mรกs comida, se alejaron, dejรกndolos solos en la esquina del salรณn que daba a los enormes ventanales de cristal. Abajo, las luces de Tokio parecรญan un circuito integrado de oro y neรณn.

โ€”Solo lo necesario para no parecer grosera, Hoseokโ€”respondiรณ ella, usando el honorรญfico a propรณsito para mantener el juego de distancias que a ambos les resultaba cรณmodo.

Hoseok arqueรณ una ceja, mirรกndola de reojo con una sonrisa ladeada.

โ€”ยฟโ€œHoseok-โ€œ? Estamos fuera del horario laboral, TN. Creo que despuรฉs de ver cรณmo me caรญa del escenario en Chicago y cรณmo me ayudaste a ponerme hielo en la rodilla, nos ganamos el derecho de dejar los formalismos.

โ€”Las buenas costumbres no se pierden solo por un poco de hielo โ€”replicรณ ella, sosteniรฉndole la mirada.

Habรญa algo magnรฉtico en la forma en que Hoseok la miraba. No era una mirada de deseo evidente, sino de una curiosidad contenida.TNsabรญaque รฉl la encontraba atractiva; lo habรญa notado en los ensayos, en la forma en que sus manos se demoraban en su cintura durante los giros, o cรณmo sus ojos escaneaban sus piernas cuando practicaban las rutinas en pantalones cortos. Pero Hoseok nunca daba el paso.Era demasiado inteligente para enredarse con la bailarina principal de su propio tour.Sabรญa que mezclar el trabajo con su particular estilo de vida podรญa arruinar la รบnica zona de confort donde se sentรญa verdaderamente libre. Ella era su ancla en el escenario; arruinar eso por una noche de sexo habrรญa sido un mal negocio, incluso para alguien tan pragmรกtico como รฉl.

โ€”Tienes razรณn โ€”admitiรณ Hoseok, recostรกndose contra el marco de la ventana, quedando a escasos centรญmetros de ella. El calor de su cuerpo era perceptibleโ€”. Siempre mantienes la compostura. Es algo que admiro de ti. A veces siento que eres la รบnica persona en este maldito edificio que no me mira como si fuera un producto de exhibiciรณn.

La confesiรณn fue suave, casi un susurro que se perdiรณ entre la mรบsica de fondo del salรณn. TN sintiรณ una ligera punzada de empatรญa. Era esa conexiรณn de la que todos hablaban. Cuando estaban asรญ de cerca, Hoseok dejaba caer sutilmente el peso de ser โ€œJ-Hopeโ€. Se mostraba cansado, humano, vulnerable de una manera que resultaba casi dolorosa.

โ€”Es porque sรฉ lo duro que trabajas detrรกs de cรกmaras โ€”dijo TNcon sinceridad, bajando el tono de vozโ€”. El producto es excelente, Hoseok, pero yo trabajo con el bailarรญn, no con elidol.

Hoseok la mirรณ fijamente. Por un instante, el brillo divertido de sus ojos desapareciรณ, reemplazado por una intensidad oscura, densa. Sus ojos bajaron a los labios de ella por una fracciรณn de segundo, y TN jurรณ que el aire entre los dos se volviรณ notablemente mรกs pesado. La tensiรณn era tan real que casi podรญa cortarse con un cuchillo. Si รฉl daba un paso mรกs, si ella cedรญa un milรญmetro...

Pero entonces, el mรกnager de Hoseok apareciรณ de la nada, dรกndole una palmada en la espalda al artista y rompiendo el hechizo al instante.

โ€”ยกHoseok! Los directores de la discogrรกfica de Japรณn quieren hacer un brindis contigo antes de que se vayan. Ven un momento.

Hoseok parpadeรณ, y la mรกscara de amabilidad perfecta regresรณ a su rostro en menos de un parpadeo. Mirรณ al mรกnager, luego a TN, y le dedicรณ una de sus sonrisas mรกs dulces, esa que no cruzaba la lรญnea de la cortesรญa profesional.

โ€”Claro, voy enseguida โ€”dijo el rapero. Luego, se inclinรณ ligeramente hacia TNโ€”. Disfruta de lanoche,TN. Te mereces descansar. Nos vemos en Seรบl la prรณxima semana para el cierre de contratos.

โ€”Buen viaje de regreso, Hoseok โ€”respondiรณ ella, manteniendo la voz firme.

Lo vio alejarse, caminando con esa elegancia innata que poseรญa. Observรณ cรณmo saludaba a los ejecutivos con una reverencia, cรณmo reรญa de sus chistes y cรณmo volvรญa a ser el centro de atenciรณn del universo. Hoseok era un sol, pero si te acercabas demasiado, te quemaba. Y รฉl se aseguraba de que nadie tuviera la oportunidad de prenderse fuego.

TNmirรณ la hora en su reloj. Doce y media de la noche.

Dejรณ la copa de vino casi intacta sobre una mesa auxiliar. Caminรณ con paso tranquilo hacia la salida del salรณn, asegurรกndose de despedirse solo de las personas necesarias para que nadie notara su ausencia como algo abrupto. Tomรณ el ascensor de servicio, subiรณ tres pisos y caminรณ por el pasillo alfombrado del hotel, en un silencio absoluto que contrastaba con el ruido de la fiesta que acababa de dejar atrรกs.

Se detuvo frente a la puerta de la suite 814. Tal como prometรญa el mensaje, la puerta no estaba completamente cerrada; una rendija de luz dorada se escapaba del interior.

TN no lo dudรณ. Empujรณ la madera, entrรณ y cerrรณ la puerta a sus espaldas con un clic sutil que sepultรณ al resto del mundo exterior.

El hombre la esperaba sentado en el borde de la enorme camaking-size, de espaldas a la entrada, vistiendo solo un pantalรณn oscuro y con el torso desnudo. No era nadie del equipo de BTS, afortunadamente. Era un modelo local, un conocido de un viaje anterior a Tokio con el que mantenรญa una comunicaciรณn esporรกdica y estrictamente fรญsica. Al escuchar la puerta, รฉl se girรณ, mostrando una sonrisa perezosa y una mirada cargada de intenciones claras.

โ€”Llegas tarde โ€”dijo รฉl en un inglรฉs fluido, poniรฉndose de pie.

โ€”El trabajo se extendiรณ โ€”respondiรณ, desabrochando la cremallera lateral de su vestido negro con movimientos pausados, dejando que la prenda cayera al suelo alfombrado, quedando solo en su lencerรญa a juego.

No hubo preรกmbulos romรกnticos, ni preguntas sobre cรณmo habรญa estado el concierto, ni falsas promesas de verse al dรญa siguiente. No lo necesitaban. El hombre la tomรณ por la cintura, atrayรฉndola hacia รฉl con brusquedad, y TN se entregรณ al juego con una avidez nacida de la necesidad de escapar de sรญ misma. Se dejรณ besar, permitiendo que las manos de รฉl recorrieran su espalda, buscando en ese contacto fรญsico la desconexiรณn total que su mente exigรญa tras meses de presiรณn mediรกtica y profesional.

Durante las siguientes dos horas, TN se borrรณ del mapa. En los brazos de ese hombre, ella no era la bailarina principal de Jung Hoseok. No era la chica de la que todo el mundo hablaba por su quรญmica perfecta en el escenario. Era solo un cuerpo buscando placer, una mujer que disfrutaba de la clandestinidad de una habitaciรณn de hotel en una ciudad extranjera. Se moviรณ con la misma precisiรณn y gracia con la que bailaba, pero esta vez, bajo unas reglas completamente diferentes, donde el sudor no era por el trabajo, sino por el deseo puro y sin ataduras.

Cuando la adrenalina finalmente bajรณ y el silencio volviรณ a reinar en la habitaciรณn, TNse zafรณ con delicadeza del agarre del hombre, quien ya dormรญa profundamente con el brazo extendido sobre las sรกbanas deshechas.

Se levantรณ de la cama sin hacer ruido. El reloj del baรฑo marcaba las tres y media de la maรฑana. Se dio una ducha rรกpida, lavando el rastro del encuentro de su piel, y se volviรณ a poner el vestido negro. Se mirรณ al espejo mientras se acomodaba el cabello. Su rostro se veรญa relajado, libre de la tensiรณn acumulada del tour. Habรญa vaciado el tanque de estrรฉs. Su secreto seguรญa a salvo, oculto tras los muros de esa suite.

Saliรณ de la habitaciรณn con pasos de gato, asegurรกndose de dejar la puerta encajada tal como la habรญa encontrado.

El pasillo del octavo piso estaba desierto, iluminado por la luz tenue de los apliques de la pared.Caminรณ hacia los ascensores principales, con la intenciรณn de bajar a su propia habitaciรณn en el quinto piso para dormir las pocas horas que le quedaban antes del vuelo a Seรบl.

Presionรณ el botรณn de bajada y se recostรณ contra la pared de mรกrmol, soltando un suspiro de cansancio.

Las puertas del ascensor se abrieron con un leve tintineo.

TN dio un paso adelante para entrar, pero sus pies se congelaron en el sitio. Su corazรณn dio un vuelco violento contra sus costillas, una reacciรณn puramente fรญsica ante la sorpresa.

Dentro del ascensor, apoyado contra la barra de metal trasera y con una gorra negra que le cubrรญa la mitad del rostro, estaba Jung Hoseok.

No llevaba la ropa de la fiesta. Vestรญa una sudadera de una marca de diseรฑador trestallas mรกs grandey unos pantalones deportivos. Se veรญa visiblemente cansado, con los ojos ligeramente enrojecidos y la respiraciรณn pesada. El olor a alcohol flotaba levemente a su alrededor, mezclado con su caracterรญstico perfume. Su cabello estaba desordenado debajo de la gorra.

Al verla, Hoseok parpadeรณ dos veces, como si intentara procesar si la persona frente a รฉl era real o una alucinaciรณn causada por las copas de la celebraciรณn y el cansancio acumulado. Sus ojos recorrieron el vestido negro de TN, notando de inmediato los pequeรฑos detalles: el cabello ligeramente hรบmedo en las puntas por la ducha reciente, la falta de maquillaje completo y esa mirada de ciervo atrapado en los faros de un coche que ella no pudo ocultar a tiempo.

โ€”ยฟTN? โ€”su voz sonรณ mรกs profunda de lo habitual, arrastrando un poco las palabras debido al cansancioโ€”. ยฟQuรฉ haces en este piso? Tu habitaciรณn estรก en el quinto, ยฟno?

El silencio que siguiรณ a la pregunta fue denso, pesado, cargado de una tensiรณn completamente diferente a la que habรญan compartido horas antes en el salรณn de fiesta.El cerebro de TN trabajรณ a mil revoluciones por segundo, buscando una excusa creรญble. No podรญa decirle que se habรญa equivocado de piso; el botรณn que ella habรญa presionado para llamarlo era el de bajada, y ella venรญa claramente del pasillo de las suites de lujo.

โ€”Fuia...visitar a un conocido โ€”respondiรณ ella, forzando una voz tranquila y neutra, entrando finalmente al ascensor y situรกndose a una distancia prudente de รฉl. Las puertas se cerraron a sus espaldas, atrapรกndolos en esa pequeรฑa caja metรกlica en movimiento.

Hoseok no dijo nada de inmediato. Se limitรณ a mirarla de reojo a travรฉs del reflejo del espejo del ascensor. Su expresiรณn era indescifrable. El hombre que siempre sonreรญa, el sol delgrupo,parecรญa haber desaparecido por completo, dejando en su lugar a alguien frรญo, analรญtico y sumamente observador. ร‰l conocรญa el hotel a la perfecciรณn; sabรญa que el octavo piso estaba reservado exclusivamente para las suites de invitados VIP y personas ajenas al equipo tรฉcnico de la gira.

โ€”Un conocido โ€”repitiรณ Hoseok, con un tono de voz que no denotaba molestia, sino una curiosidad afilada, casi peligrosaโ€”. No sabรญa que tenรญas amigos en Tokio.

โ€”El mundo es pequeรฑo, Hoseok โ€”replicรณ ella, sosteniรฉndole la mirada a travรฉs del espejo. No iba a intimidarse. Sabรญaquesi mostraba debilidad, รฉl escarbarรญa mรกs hondo.

Hoseok soltรณ un soplido que pretendรญa ser una risa, pero que sonรณ amargo. Se enderezรณ, despegando la espalda de la barra de metal, y dio un paso hacia ella. La cercanรญa fรญsica volviรณ a alterar el ritmo cardรญaco de [TN]. ร‰l la superaba en altura por varios centรญmetros, y en ese espacio cerrado, su presencia resultaba abrumadora.

โ€”Sรญ, el mundo es muy pequeรฑo โ€”coincidiรณ รฉl, bajando la cabeza ligeramente para que sus ojos quedaran a la altura de los de ella bajo la visera de la gorraโ€”. Y los secretos son difรญciles de guardar cuando compartimos el mismo techo durante un aรฑo entero.

TN sintiรณ un frรญo helado recorrerle la espina dorsal. ยฟร‰l sabรญa algo? ยฟLa habรญa visto entrar? ยฟO simplemente sospechaba por el estado en el que se encontraba a las tres de la maรฑana?

โ€”No tengo nada que ocultar que interfiera con mi trabajo โ€”dijo ella con firmeza, marcando su territorioโ€”. Mi rendimiento en el escenario ha sido impecable, y lo sabes.

โ€”Lo sรฉ โ€”admitiรณ Hoseok, y por un segundo, la dureza de su mirada se suavizรณ, regresando a esa calidez extraรฑa que solo compartรญa con ellaโ€”. Tu trabajo es perfecto. Eres la mejor bailarina que he tenido, TN. Por eso me sorprende... โ€”Se detuvo, dejando la frase en el aire mientras el ascensor llegaba al quinto piso con un pitido suave.

Las puertas se abrieron, revelando el pasillo familiar de la planta de los bailarines.

TN dio un paso hacia la salida, aliviada de poder escapar de la presiรณn, pero la mano de Hoseok se cerrรณ alrededor de su muรฑeca con firmeza. No fue un agarre doloroso, pero sรญ lo suficientemente seguro para detenerla en el acto. La piel de su mano estaba caliente, y el contacto directo pareciรณ enviar una descarga elรฉctrica por el brazo de ella.

โ€”ยฟTe sorprende quรฉ, Hoseok? โ€”preguntรณ ella, girando la cabeza para mirarlo, clavando sus ojos en los de รฉl.

Hoseok la observรณ durante un largo instante, escaneando cada facciรณn de su rostro, como si buscara una grieta en su armadura. Su pulgar rozรณ inconscientemente la parte interna de la muรฑeca de ella, justo donde el pulso latรญa con fuerza, delatando su agitaciรณn interna.

โ€”Me sorprende que compartamos mรกs cosas de las que pensaba โ€”dijo รฉl en un susurro apenas audible, con una sonrisa enigmรกtica que no llegรณ a sus ojosโ€”. Que descanses, TN. Nos vemos en Seรบl.

Soltรณ su muรฑeca con la misma lentitud con la que la habรญa tomado.

TN saliรณ al pasillo sin mirar atrรกs, escuchando cรณmo las puertas del ascensor se cerraban a su espalda, llevรกndose a Hoseok hacia los pisos superiores. Se quedรณ inmรณvil en medio del corredor alfombrado, sintiendo el fantasma de los dedos de รฉl todavรญa quemรกndole la piel de la muรฑeca.

La gira habรญa terminado, las luces del escenario se habรญan apagado, pero la coreografรญa entre ellos acababa de volverse infinitamente mรกs complicada. La lรญnea de tiza que Hoseok habรญa trazado se estaba desdibujando, y por primera vez en un aรฑo, ninguno de los dos estaba seguro de quiรฉn iba a dar el siguiente paso en falso.