EL PRECIO DEL AMOR VERDADERO 2

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Summary

Sinopsis: El dolor del pasado aún quema, pero las aulas universitarias prometen un nuevo comienzo. Mientras ella intenta reconstruir los pedazos de su corazón y enfocarse en su futuro académico, el destino le pone una prueba inesperada: Alejandro. Le toca a ella guiarlo por los pasillos de un campus que pronto se convertirá en el escenario de secretos compartidos, miradas que confunden y un despertar que no vio venir. ¿Será Alejandro la tormenta que lo destruya todo o la calma que tanto necesitaba? ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🚨 ¡AVISO IMPORTANTE! 🚨 La primera temporada ha terminado oficialmente. ¡Pero la historia de Bárbara y Alejandro continúa! Ya puedes encontrar la SEGUNDA TEMPORADA disponible en mi perfil con capítulos nuevos todos los martes y viernes. ¡Corran a ver qué pasa! 🎬✨

Genre
Romance
Author
Escritora
Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1: Pasillos y Pasados

El pasillo central de la universidad era un absoluto caos. El eco de las puertas de los casilleros azotándose, las risas escandalosas de los estudiantes de nuevo ingreso y el murmullo general me tenían la cabeza a punto de estallar. Apreté los libros contra mi pecho y aceleré el paso, tratando de esquivar a la multitud. Solo quería llegar a mi salón, sentarme en una esquina y pasar desapercibida.

Pero el destino, o la mala suerte, siempre tiene otros planes.

Caminé unos metros más cuando el aire se me congeló en los pulmones. A lo lejos, justo al lado del mural del equipo deportivo, una figura alta y de hombros anchos destacaba entre la gente. Llevaba una chaqueta universitaria azul y un morral colgado con descuido de un solo hombro.

No hacía falta que se volteara. Yo reconocería esa espalda en cualquier lugar del mundo.

No puede ser, pensé, sintiendo un vuelco violento en el estómago. Él no debería estar aquí.

Mis piernas se plantaron firmes en el suelo, negándose a dar un paso más. El corazón me empezó a latir tan fuerte que juré que el estudiante que pasaba a mi lado podía escucharlo. En ese mismo instante, como si sintiera el peso de mi mirada, él se dio la vuelta despacio.

Esos ojos azules, fríos y profundos como el océano, barrieron el pasillo hasta que se clavaron directo en mí.

El ruido a nuestro alrededor pareció desaparecer por completo. Alejandro me miró, y por un segundo, vi la sorpresa cruzar por su rostro, borrando la típica sonrisa de suficiencia que siempre llevaba en los labios. Pero le duró poco. Rápidamente, compuso su postura, metió las manos en los bolsillos de su chaqueta y empezó a caminar directo hacia mí, con ese paso seguro que me ponía la piel de gallina.

Cuando estuvo a solo unos centímetros, se detuvo, obligándome a mirar hacia arriba. El aroma de su perfume —esa maldita combinación de madera y menta que tanto me perseguía en mis pesadillas— me inundó por completo.

—Vaya, vaya... Pero si es mi escritora favorita —soltó Alejandro, con una voz ronca que me hizo temblar las rodillas, aunque me prometí no demostrarlo—. Qué pequeño es el mundo, ricitos. ¿Me vas a saludar o vas a seguir actuando como si hubieras visto a un fantasma?

Tragué grueso, levanté el mentón con toda la dignidad que pude reunir y le clavé la mirada.

—Para tu información, Alejandro, los fantasmas asustan menos que tú —respondí, intentando que mi voz sonara firme—. ¿Qué estás haciendo en mi campus?

Él soltó una risita suave, dio un paso más hacia mí, acortando el espacio que nos separaba, y clavó sus ojos en los míos con una intensidad que me quemaba.

—Vine a saldar una cuenta pendiente, Bárbara. Y creo que tú y yo dejamos mucho de qué hablar en la temporada pasada.