Tulpen en series.

Summary

Una serie de muertes que en un principio parecen accidentes domésticos, resulta ser un...

Genre
Mystery
Author
Lidiesky
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

La piscina


Capitulo 1

La piscina.

Ese año el invierno había hecho como de costumbre, los días cortos y las noches largas y frías, las familias regresaban mas temprano que de costumbres a sus casa y era muy común ver las chimeneas humeantes para calentar los hogares.

Era 5 de febrero y el amanecer era húmedo he invitaba a seguir en cama, escarchas sobre el césped y los setos en la urbanización… el murmullo de la fuente del jardín sonaba mas fuerte de lo normal en aquel silencio helado.

Marieke Van Dijk despertó mas temprano de lo habitual como si tuviera un extraño presentimiento, durante unos segundos permaneció inmóvil, escuchando el silencio que hacia. A su lado Hendrik dormía profundamente. Fue muy cuidadosa al levantarse. El mármol estaba frio y le arranco un leve suspiro al apoyar sus pies descalzos. Se ajusto la bata de dormir que le cubría la fina lencería de color azul que tenia puesta para la noche que acababa de pasar, en la cual se cumplían 15 años de que conocía a su actual esposo y padre de sus dos hijos. No demoró en notar que la puerta de Lotte, hija menor, estaba entreabierta y le llamó de inmediato la atención, teniendo en cuenta que era demasiado temprano para que estuviera despierta.

-Lotte-

Dijo en voz baja mientras empujaba la puerta suavemente. La cama estaba desecha y la lampara de la mesita de noche se encontraba prendida, pero la niña no estaba en la habitación, Marieke frunció su ceño con cara de algo raro y fue, miro en el baño de la habitación, donde no había ni rastro de su hija... ya eso la preocupo más aún y salio de la habitación caminando a paso acelerado hacia el salón a ver si se encontraba ahí, y tampoco, el televisor estaba apagado y ni rastro de su hija.

Fue al cuarto de su hermano mayor y tampoco la vio por ningún lado, ya algo nerviosa fue hasta su esposo y lo despertó

-Henk, Henk Lotte no esta en su y habitación, ni por las demás habitaciones de casa-

Hendrik abrió los ojos medio dormido y muy confundido.

- Qué -

-Qué no esta en la casa.-

Eso lo despertó por completo. Recorrieron juntos cada habitación de la casa y cada rincón, cada vez con urgencia mas creciente, llamándola por su nombre cada vez mas alto… Entonces fue cuando Hendrik vio la puerta de corredera del salón entre abierta. La brisa que entraba movía las cortinas y erizaba su piel... Se miraron y salieron a toda prisa al jardín, el césped crujía bajos sus pasos aún descalzos a pesar del frio… Y fue entonces cuando Hendrik vio algo que rompía la tonalidad azul de la piscina… No pudo evitar sentir un corrientazo en su corazón y temer de inmediato lo peor… Era su hija que flotaba boca abajo en la piscina... Se le escapó un grito de desesperación que quebró el silencio de la mañana... Se llevó las manos a a cabeza y retrocedió tambaleante para reaccionar y saltar a la piscina ante los ojos atónitos de su esposa.

No tardo más de 10 minutos en llegar la policía y la ambulancia… Ya se veían los primeros rayos de sol aunque aún no se hacían notar... La piscina fue acordonada por la policial, que aunque su trabajo consiste en siempre situaciones difíciles, no podían dejar de sentir tristeza por lo ocurrido. Un agente de la guardia civil tomaba fotos de la escena en total silencio mientras pensaba en las posibles causas de ese desagradable echo. Otro miraba la puerta corrediza mientras la fuente indiferente seguía sonando… Dentro de la casa a pesar de la calefacción no se lograba disipar la sensación de hielo.

Marieke estaba sentada en el sofá, envuelta en una manta, intentando no pensar en la reacción de su hijo mayor al saber la noticia. Su esposo sentado a su lado con la mirada en el suelo y los ojos llenos de lágrimas no lograba borrar la imagen de su hija en la piscina... Anke de Yries, hermana de Marieke, murmurando en holandés frases rotas que no llegaban a llenar el vació que sentían. En ese instante llegó el comandante Álvaro Ruiz, y por unos segundos estuvo en silencio mirando la piscina como quien busca algo que aún nadie ha visto. Y si ahí estaba, había un tulipán rojo y uno amarillo a escasos metros de la piscina.. ya no tenía duda, había ocurrido otra vez.