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Broken Promise (CHanbaek/Baekyeol)

Summary

Chanyeol un niño de doce años y un baekhyun de dieciocho años prometieron estar juntos siempre. Chanyeol y baekhyun se habían hecho una promesa. Esa promesa era que chanyeol se casaria y estaría con el siempre. Incluso después de que chanyeol tuvo que mudarse. El regresaría por su hyung. ♧ este one shot esta hecho a imaginación mía. ♧ no copia ni adaptación. ♧ portada hecha por mí.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

🥀 Broken Promise 🥀

Narrador

— Lo siento… No puedo corresponderte —dijo Baekhyun, con la voz firme y la mirada ausente, sin dejar traslucir lo que sentía en el fondo de su corazón.

— ¡Espera! ¡Hyung, espera, por favor! —gritó Chanyeol, desesperado, intentando dar un paso hacia él.

Pero ya era tarde. Baekhyun se dio la espalda y se marchó, caminando con paso lento pero decidido, dejando atrás no solo a Chanyeol, sino también todo lo que alguna vez habían sido.

[Hace 10 años]

— Hyung, cuando sea grande, me casaré contigo —anunció Chanyeol con total seriedad, mirando a Baekhyun con esos ojos grandes y brillantes que parecían contener todo el universo. Era solo un niño de 12 años, pero sus palabras tenían el peso de una promesa eterna.

Baekhyun, que en ese entonces tenía 18 años y estaba a punto de entrar la universidad, soltó una risa suave y cariñosa.

— Channie… soy mayor que tú. Lo sabes, ¿verdad? Hay mucha diferencia entre nosotros.

— Lo sé perfectamente… —respondió el niño, bajando un poco la mirada, para luego volver a levantarla con determinación—. Pero eso no importa. Te amo, hyung. Te amo más que a nada.

Baekhyun sintió que el pecho se le llenaba de ternura. Se agachó hasta quedar a la altura del pequeño y lo abrazó con fuerza, protegiéndolo del mundo.

— Entonces —susurró con una sonrisa dulce—, puedo esperar por ti. Te esperaré el tiempo que sea necesario.

Eran vecinos desde hacía años. Chanyeol era un niño solitario, tímido y sin amigos, que siempre pasaba las tardes mirando por la ventana. Baekhyun, al notar su soledad, decidió acercarse y convertirse en su compañero de juegos, su guía y su refugio.

Para Chanyeol, Baekhyun no era solo un vecino mayor. Era el ser más hermoso que había existido jamás. Quería casarse con él porque Baekhyun era todo lo bueno que conocía: era amable, alegre, tenía una risa que iluminaba los días y siempre sabía cómo calmar sus miedos.

Pero el tiempo de estar juntos se acortó cuando la familia de Chanyeol tuvo que mudarse lejos.

— No quiero irme, hyung… —lloriqueaba el niño, aferrándose fuerte a la camisa de Baekhyun, como si soltarlo significara perderlo para siempre—. No me obligues a irme.

— Tienes que hacerlo, Channie. Es solo por un tiempo —le dijo Baekhyun, acariciando su cabello con suavidad, intentando ocultar su propia tristeza—. Pero a cambio, te prometo esto: no olvidaré jamás lo que nos dijimos. Y tú tampoco lo olvides, ¿de acuerdo?

— ¡Lo prometo! —Chanyeol se secó las lágrimas con las manos temblorosas, tratando de ser valiente—. Volveré por ti.

Baekhyun asintió, sonriendo con tristeza, viendo cómo el chico se alejaba en un auto, perdiéndose entre las calles.

[10 años después]

— Baek… ¿tienes el informe listo para la reunión? —preguntó Sehun, asomándose por la puerta de la oficina.

— Sí, aquí lo tienes, Hunnie —respondió Baekhyun, entregándole los papeles con calma.

Sehun sonrió, acercándose un poco más de lo necesario y bajando la voz con tono coqueto.

— Amo cuando me llamas así… ¿Cuándo vas a aceptar mi propuesta? Ya te he pedido que seas mi pareja más veces de las que puedo contar.

Baekhyun negó con la cabeza, divertido pero firme, y una sonrisa melancólica se dibujó en sus labios.

— Ya tengo a alguien en mi corazón, Sehun. Y ahí ha estado por mucho tiempo.

— ¿Ah sí? ¿Y quién es ese alguien que no me deja tener una oportunidad? —preguntó Sehun, con un dejo de molestia y curiosidad.

— Un chico muy especial… —murmuró Baekhyun, mirando por la ventana, perdido en sus recuerdos—. Un chico que prometió volver.

Esa tarde, Baekhyun salió del trabajo un poco antes de lo habitual. Caminaba distraído, pensando en el pasado, cuando de pronto se detuvo en seco, como si el tiempo se hubiera congelado.

No podía ser… Pero sí lo era. Jamás podría olvidar esas orejas tan características, esa estatura que había crecido tanto, ni esos rasgos que ahora eran de un hombre hecho y derecho, pero que conservaban la esencia del niño que amó.

— ¿Chanyeol? —susurró, y luego gritó con toda la emoción de su ser— ¡Chanyeol!

Corrió hacia él, sintiendo que el corazón le latía con fuerza, como cuando era joven.

— ¿Baekhyun… hyung? —dijo Chanyeol, totalmente sorprendido, parpadeando varias veces como si creyera ver una ilusión. Había cambiado tanto, se veía maduro y guapo, pero al ver a Baekhyun, sus ojos reflejaron el mismo brillo de antes.

— ¡Volviste! —Baekhyun sonrió, radiante, con los ojos llenos de lágrimas de felicidad— ¡Realmente volviste por mí! Cumpliste tu promesa…

— ¿Eh? —Chanyeol frunció el ceño, confundido y un poco incómodo— ¿A qué te refieres?

— A nuestra promesa… —La sonrisa de Baekhyun se fue apagando poco a poco al ver la falta de comprensión en la mirada del otro.

Antes de que pudiera decir algo más, una voz dulce se interpuso entre ellos.

— ¡Chan! —Una chica hermosa se acercó con paso alegre y, sin dudarlo, le dio un beso en la mejilla, abrazándose a su brazo con confianza.

— Sandara… —Chanyeol sonrió hacia ella, una sonrisa que nunca le había dedicado a Baekhyun. Una sonrisa de amor presente.

— Oh, ¿quién es él? —preguntó ella, mirando a Baekhyun con curiosidad y luego volviendo la vista a Chanyeol.

— Es… solo un antiguo vecino. Lo conocí cuando era niño, hace muchos años —explicó Chanyeol, restándole importancia, como si todo ese tiempo, todo ese amor y esas palabras, no hubieran significado nada.

— Mucho gusto, soy Park Sandara —dijo ella con amabilidad, extendiendo la mano—. Soy la novia de Chan.

— ¿N-novia? —La palabra salió rota de los labios de Baekhyun. Sintió que el suelo desaparecía bajo sus pies.

Chanyeol solo asintió, desviando la mirada, incapaz de sostener la mirada dolida de su hyung. La promesa, el amor de la infancia, todo parecía haber quedado enterrado en el olvido para él.

— ¡Baekkie! —La voz de Sehun cortó la tensión. Había salido a buscarlo y se acercó rápido, notando al instante que algo andaba mal.

Chanyeol lo miró y frunció el ceño al ver cómo Sehun se colocaba al lado de Baekhyun, protegiéndolo instintivamente.

— Baekkie… —Sehun vio las primeras lágrimas que comenzaban a caer por las mejillas de Baekhyun, y su mirada se endureció al instante. Clavó sus ojos en Chanyeol—. ¿Quién eres tú?

— ¿Y tú quién eres? —replicó Chanyeol, sintiendo una extraña molestia y celos al ver la cercanía entre ambos.

— Soy Park Chanyeol.

El nombre resonó en la cabeza de Sehun. Baekhyun le había hablado tantas veces, con tanta dulzura y tristeza, de ese tal Park Chanyeol… del niño que prometió volver y casarse con él. Sehun miró a la chica, miró la actitud indiferente de Chanyeol y luego miró a Baekhyun, que parecía a punto de romperse en pedazos.

— Vámonos, Baekkie. Ya no tenemos nada que hacer aquí —dijo Sehun con voz seria, y lo alejó de allí, apartándolo de la vista del hombre que le había roto el corazón sin siquiera darse cuenta.

Chanyeol se quedó parado en medio de la calle, sintiendo una punzada en el pecho. ¿Quién era ese chico? ¿Por qué sentía que le habían quitado algo que le pertenecía? Él decía haber olvidado todo, decía que ya no sentía nada, que había encontrado el amor en Sandara… Pero al ver esas lágrimas en los ojos de Baekhyun, al ver la tristeza profunda que había en ellos, se sintió vacío. No esperaba volver a verlo, y mucho menos darse cuenta de que, quizás, nunca lo había olvidado realmente.

Dos meses después…

Pasaron los días, las semanas, y Chanyeol no lograba sacarse a Baekhyun de la cabeza. Desde ese encuentro, todo había cambiado. Ya no veía a Sandara con los mismos ojos, ya no sentía lo mismo. Se dio cuenta de que había estado engañándose a sí mismo todo este tiempo, intentando borrar lo que sentía por su hyung con otra persona.

Finalmente, tomó una decisión: terminó su relación con Sandara. No era justo para ella, ni para él mismo. Estaba dispuesto a arreglar lo que había roto. Iba a buscar a Baekhyun, le pediría perdón, le explicaría que todo este tiempo su corazón siempre había sido suyo y que estaba listo para cumplir aquella promesa.

Fue directo a las oficinas donde trabajaba Baekhyun. Le dijeron que ya no estaba en su escritorio, que había bajado a la cafetería del edificio para su hora de almuerzo.

Chanyeol bajó las escaleras corriendo, lleno de esperanza y nerviosismo. Pero al llegar a la entrada, se detuvo en seco, sintiendo cómo el aire le faltaba en los pulmones.

Allí estaba Baekhyun. Y no estaba solo.

Estaba sentado en una mesa, y Sehun estaba inclinado sobre él, besándolo con ternura, con la confianza y el amor de alguien que tenía todo el derecho de hacerlo. Baekhyun correspondía ese beso, con una sonrisa que Chanyeol reconoció: era la sonrisa que él mismo le había robado años atrás.

— ¡Baekhyun! —gritó Chanyeol, sin poder contenerse, con la voz rota por la rabia y el dolor.

Baekhyun se separó lentamente de Sehun y volvió la cabeza hacia él. Sus ojos ya no tenían brillo al verlo. Ya no había esperanza, solo distancia.

— ¡Eres un maldito! —Chanyeol se abalanzó sobre la mesa, llegó hasta ellos y, sin pensarlo, golpeó con fuerza a Sehun en la mejilla.

— ¿¡Qué te pasa, loco?! —Sehun se llevó la mano al lugar del golpe, se puso de pie de un salto y lo miró con furia, pero también con seguridad—. ¿Acaso tienes algún derecho a reclamar algo aquí? ¿O es que no entiendes lo que ves?

— ¡¿Cómo puedes estar con él?! ¡Yo… yo vine por ti! ¡Yo soy quien prometió volver! —gritó Chanyeol, desesperado.

Sehun soltó una risa amarga y se acercó más, poniendo una mano protectora sobre el hombro de Baekhyun.

— ¿Es en serio? Llegas ahora, después de diez años, después de ignorarlo y presentarte con tu novia, y vienes a reclamar… —Sehun lo miró fijo, a los ojos—. Pues escúchame bien, Park Chanyeol: yo me casaré con Baekhyun. Él es mi prometido. Y si no te habías dado cuenta… yo soy quien está a su lado ahora. Yo soy quien lo ama, quien lo cuida y quien nunca le rompió el corazón.

— ¿Qué…? —Chanyeol miró a Baekhyun, buscando alguna señal, alguna mentira, algo que le dijera que no era verdad— Dime que no es cierto… Hyung, por favor…

Baekhyun se puso de pie lentamente. Se veía hermoso, pero distante. Miró a Chanyeol con una tristeza infinita, y repitió las mismas palabras que había dicho al principio, la frase que cerraba todas las puertas:

— Es verdad. Lo siento… Pero no puedo corresponderte.

Sehun tomó a Baekhyun de la mano y lo guió hacia la salida, alejándolo de ese hombre que solo le traía dolor.

— ¡Espera! ¡Por favor, espera! —Chanyeol corrió tras ellos, intentando alcanzarlos, pidiendo una oportunidad, rogando con la mirada.

Pero ya era tarde. Baekhyun se marchó de nuevo, y esta vez, Chanyeol sabía que no habría vuelta atrás.

Aquella promesa hecha años atrás se había desvanecido en el aire, y todo fue culpa suya. Había estado ciego, cegado por la confusión, intentando engañarse a sí mismo y creyendo que podría ser feliz con alguien que no fuera Baekhyun. Pensó que el tiempo lo cambiaría todo, que las palabras de un niño no tenían valor…

Pero cuando finalmente abrió los ojos y entendió que siempre lo había amado, que siempre había sido suyo, se dio cuenta de que Baekhyun ya no estaba allí esperándolo. Baekhyun no iba a esperar eternamente por alguien que lo hizo llorar, por alguien que trató sus sentimientos como si fueran un juego o un recuerdo viejo sin importancia.

Baekhyun solo había prometido esperar al Chanyeol de 12 años. A ese niño inocente que le juró amor con la mano en el pecho. Pero ese niño nunca volvió. Al regresar, se había convertido en un hombre que no cumplió su palabra, que rompió todo lo que construyeron y que cambió todo lo que eran…

Se convirtió en este Chanyeol que ahora, solo y con el corazón destrozado, entendía demasiado tarde: que el amor verdadero se puede perder, y que las promesas rotas nunca se pueden reparar.

~ Fin ~

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Compelling Plot

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Great Character

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