Capítulo 1
Las luces de los edificios se reflejaban sobre las calles húmedas, entre neones rosas, azules y dorados, los trenes aéreos atravesaban el cielo dejando líneas luminosas entre enormes hologramas publicitarios que cambiaban cada pocos segundos, perfumes, autos, música escapando de bares, sirenas a la distancia, gente riendo, gente corriendo, gente sobreviviendo, Alarkius la maravilla de ciudad
La pantalla del tablero de un vehículo iluminaba el interior oscuro del carro con flashes constantes de distintos noticieros
“…el festival de luces de este año promete romper récords turísticos una vez más, convirtiendo a Alarkius en el centro cultural más importante del.. ”
Cambio.
“…las nuevas líneas de transporte aéreo estarán disponibles a partir del próximo lunes para todos los ciudadanos de nivel tres o superior…”
Cambio.
“…ASP asegura que las tasas de criminalidad han disminuido un diecisiete por ciento durante el último trimestre…”
Cambio.
“…la banda Primer anuncia una nueva gira mundial y confirma presentación exclusiva en el distrito central de Alarkius…”
Cambio.
“…reportan otros cuatro ataques relacionados con consumo excesivo de Crimson en el sector norte de la ciudad, ASP recomienda evitar la zona y permanecer…”
Cambio.
“…familiares de las víctimas acusan directamente a ASP de haber ejecutado civiles inocentes durante el operativo de anoche…”
Cambio.
“…las imágenes captadas muestran a un sujeto aparentemente afectado por Crimson resistiendo múltiples disparos antes de atacar brutalmente a…”
Cambio.
“…fuentes anónimas afirman que altos cargos políticos estarían involucrados en distribución ilegal de narcóticos sintéticos dentro de sectores… ”
Cambio.
“…la cifra de desaparecidos aumentó nuevamente esta madrugada…”
Cambio.
“…otro cadáver fue encontrado flotando cerca del puerto de cristal…”
Cambio
“…los expertos aseguran que el Crimson continúa evolucionando… ”
La pantalla se apago.
—Ya cállense con esa puta basura…
La voz grave y cansada de Jareth sonó, tenía un cigarro entre los dedos mientras observaba la ciudad desde el mirador costero donde estaba estacionado, frente a él estaba Alarkius, brillaba como una mentira hermosa reflejada sobre el mar, los enormes edificios parecían tocar las nubes, hologramas gigantes flotaban entre torres iluminadas, publicidades cambiaban de idioma automáticamente dependiendo del vehículo o persona que pasaba cerca, un dragón luminoso japonés cruzó lentamente entre dos rascacielos anunciando algún pendejo licor carísimo que probablemente sabía igual que cualquier otra mierda.
Jareth soltó humo lentamente por la nariz mientras apoyaba un brazo sobre la puerta del carro, su expresión era tranquila pero sus ojos son los de alguien que siempre estaba pensando demasiado, el cabello le caía ligeramente hacia atrás, despeinado apenas por la humedad, la tenue luz azul del tablero marcaba partes de su rostro mientras el cigarro ardía lentamente entre sus dedos.
Miró la hora y luego el teléfono, una notificación apareció flotando sobre la pantalla del dispositivo.
Kael:
“¿Vas a durar otros veinte años viendo el mar o sí me vas a recoger?”
Jareth soltó una pequeña risa, tecleo rápidamente.
Jareth:
“Estoy reflexionando sobre la decadencia humana”
Tres puntos.
Kael:
“Mentira, estás fumando y escuchando música deprimente otra vez, tírate de una vez al puto mar y ya”
Jareth sonrió, pues por que si, totalmente.
Con un movimiento de dedos deslizó la conversación hacia arriba y un pequeño mapa apareció sobre el tablero del carro, la ubicación de Kael quedó marcada inmediatamente.
El motor rugió suave al encenderse y mierda, el carro era precioso alv, no era uno de esos modelos nuevos exageradamente futuristas que parecían juguetes espaciales, este tenía personalidad, lineas clásicas, carrocería negra brillante ligeramente modificada, luces delanteras finas, rines oscuros, un sonido grave y elegante al acelerar, el tipo de vehículo que hacía que la gente girara la cabeza aunque estuviera rodeado de carros muchísimo más caros.
“Yeah Yeah Yeahs – Wolf”
Jareth acomodo una mano sobre el volante mientras la música empezaba a sonar lentamente dentro del vehículo, las calles de Alarkius andaban en movimiento, un grupo de chicos cruzo riendo entre luces rosadas sosteniendo bolsas llenas de comida callejera, mas adelante, una pareja discutía bajo un paraguas transparente mientras una pantalla gigante encima de ellos anunciaba implantes oculares de última generación, dos policías ASP caminaban lentamente junto a la entrada de un club iluminado completamente en rojo, armas visibles, miradas frías y uno de ellos fumaba, el otro observaba a todos como si estuviera esperando una excusa para golpear a alguien.
Jareth desvió la mirada, una ambulancia paso a toda velocidad unos segundos después, sirenas azules atravesando la lluvia.
En una esquina, un hombre completamente alterado gritaba solo mientras se agarraba la cabeza y se pegaba contra la pared, la gente lo rodeaba sin acercarse demasiado, Crimson probablemente, un dron policial descendió lentamente cerca del sujeto mientras los peatones comenzaban a alejarse, nadie quería problemas o terminar cerca de alguien consumido.
Jareth subió un poco más el volumen de la música, las gotas resbalaban sobre el parabrisas mientras el vehículo avanzaba entre avenidas enormes llenas de anuncios flotantes y trenes pasando en el aire.
Después de varios minutos conduciendo, finalmente dobló hacia una zona residencial más tranquila, menos hologramas y ruido, edificios elegantes y calles húmedas iluminadas por árboles de cerezo artificialmente modificados para mantenerse floreciendo casi todo el año.
Ahí estaba Kael, esperando afuera del edificio, manos dentro de las bolsas del pantalón algo ancho, vistiendo una camisa blanca de tirantes, cabello rubio ligeramente húmedo y un cigarro apagado atrapado detrás de la oreja, cuando vio el carro acercarse levanto ambas manos exageradamente.
—Hombre de mi vida, el más pendejito de toda la puta ciudad
Jareth bajó la ventana ligeramente.
—Suba antes de que me arrepienta.
Kael abrió la puerta del copiloto y apenas se sentó soltó un suspiro.
—Mae, juré que si te habías tirado al mar.
—Lo pensé.
—Y?
—Me acorde que todavia debo plata.
Kael solto una risa.
—Ah… si, motivación para vivir, endeudamiento financiero hasta por respirar.
Jareth arrancó nuevamente mientras Kael acomodaba los pies sobre el tablero
—Quitá esas mierdas de ahí.
—Tu carro me ama, que te puedo decir.
—Mi carro merece algo mejor que semerenda basura.
—Ay, grosero mi vida…
Kael observó por la ventana mientras la música seguía soñando.
—Otra vez viste noticias?
—Sí.
—Error número uno para mantener estabilidad mental.
—La perdí hace rato.
—Ah bueno, entonces todo bien.
Jareth sonrió, dos personas que llevaban años compartiendo estupideces, problemas y noches largas
Kael sacó el cigarro de detrás de la oreja
—Tienes fuego?
Jareth presionó un pequeño botón y un espacio automático salió del tablero con encendedores
—Algún día voy a robarte este carro por Dios
—Algún día voy a matarte
—Pero con pasión por favor
—Obviamente
La lluvia seguía cayendo suavemente mientras atravesaban la ciudad iluminada, subiendo el volumen de la música, los bajos empezaron a retumbar ligeramente dentro del carro mientras las luces de Alarkius pasaban reflejándose sobre el parabrisas mojado, Kael golpeaba suavemente el tablero con los dedos siguiendo el ritmo mientras observaba distraídamente las calles
—Algún día deberíamos largarnos de esta ciudad un rato
Jareth soltó humo por la nariz sin quitar la vista del frente
—Ajá… y hacer qué exactamente?
—No sé, cualquier picha, manejar hasta donde se acabe la carretera, desaparecer dos días, dormir en el carro, comer basura de gasolinera, yo que sé
—Suena horrible esa pendejada
—Exacto, por eso sería divertido
Jareth soltó una pequeña risa mientras doblaba lentamente en una avenida llena de pantallas gigantes, una modelo aparecía flotando en medio de la calle anunciando implantes dérmicos de lujo mientras sonreía de manera casi inquietante, demasiado perfecta, demasiado falsa
Kael observó el holograma unos segundos
—Que miedo esa gente tan perfecta legalmente
—Todos se ven como si nunca hubieran cagado en su vida
Kael solto una risa fuerte
—Mae legal, parecen creados en laboratorio
Un grupo de motos pasó a toda velocidad junto al carro, el sonido de los motores rompió momentáneamente la tranquilidad de la calle, luces rojas atravesando la lluvia mientras uno de los motociclistas levantaba la mano haciendo alguna seña extraña hacia otro vehículo.
—Pandilla? —preguntó Kael mirando por la ventana.
—Probablemente.
—Que ganas de vivir tienen esos maes honestamente.
—O ganas de morirse.
Kael hizo una mueca.
—También.
Por unos momentos solo quedó la música llenando el interior del carro, Jareth manejaba tranquilo, una mano sobre el volante y la otra descansando cerca de la ventana apenas abierta dejando entrar el olor a lluvia, humo y calle mojada.
Kael lo observó de reojo antes de hablar otra vez
—Mae.
—Hm?
—Has pensado alguna vez en que probablemente terminemos hechos mierda antes de los treinta?
Jareth sonrió.
—Eso crees?
—Bueno sí, legalmente estoy siendo optimista
—Aprecio eso de ti
Kael apoyó la cabeza contra el asiento
—Es que piénselo, nosotros literalmente vivimos de engañar gente peligrosa, movernos donde no deberíamos y aceptar trabajos porque “diay ocupamos plata”, honestamente no sé cómo seguimos vivos.
—Porque somos demasiado guapos para morir tal vez.
—Ah sí, cierto.
—Especialmente yo.
—No se abuse tampoco.
Las luces cambiaban constantemente sobre sus rostros mientras seguían avanzando entre calles húmedas y edificios gigantescos, un tren aéreo pasó por encima de ellos haciendo vibrar ligeramente el ambiente, su reflejo cruzó el parabrisas como una línea blanca atravesando la oscuridad.
Más adelante un grupo de personas hacía fila afuera de un club enorme iluminado completamente en tonos violetas y rojos, música electrónica escapaba desde adentro junto con humo artificial y luces que se movían como relámpagos.
Kael giró la cabeza siguiendo el lugar mientras pasaban.
—Lyra quería venir aquí una vez.
—Y por qué no fueron?
—Porque cobraban entrada hasta por mirar.
—Alarkius que te puedo decir.
Kael sonrió levemente mientras seguía viendo por la ventana.
—Igual ella hubiera hecho que valiera la pena.
Jareth levantó apenas una ceja mirando de reojo.
—Uhhhh…
—Cállese.
—Te pusiste sentimental palpito.
—No me puse sentimental, imbécil.
—Ajá.
Kael se acomodó mejor en el asiento
—Solo digo que… no sé, la mae hace que cualquier lugar se sienta menos mierda.
Por un segundo Jareth no respondió, solo sonrió apenas mientras seguía manejando, la lluvia empezó a golpear un poco más fuerte el parabrisas.
Más adelante, cerca de una estación aérea, varias patrullas ASP rodeaban parte de la calle, luces azules y rojas iluminaban a la gente curiosa que observaba desde lejos, drones flotaban sobre la zona mientras algunos oficiales gritaban órdenes.
Jareth redujo un poco la velocidad, en medio de todo había sangre, mucha, una ambulancia estaba abierta de par en par mientras dos paramédicos intentaban mover algo cubierto apenas por una manta térmica completamente manchada.
Uno de los oficiales empujó violentamente a un hombre contra una pared mientras le gritaba algo que no alcanzaban a escuchar, el sujeto apenas podía mantenerse en pie.
Kael hizo una mueca.
—Mae la ASP cada día se ve más desesperado.
Jareth observo las enormes pantallas publicitarias que seguían brillando encima de toda la escena sangrienta, perfumes, ropa, implantes, vacaciones y sonrisas perfectas, todo encima de sangre fresca todavía escurriendo por el pavimento mojado.
—Porque mientras las luces sigan encendidas, a nadie le importa lo demás.
Jareth aceleró nuevamente alejándose de la escena mientras Kael soltaba un suspiro pesado, minutos después finalmente entraron a una zona mucho más tranquila, edificios altos pero elegantes, balcones iluminados, ventanales enormes mostrando interiores cálidos y música suave escapando desde algunos apartamentos, los árboles de cerezo se movían apenas con el viento nocturno mientras pétalos rosados mojados descansaban sobre la calle
Kael observó hacia arriba.
—Quiero un apartamento exageradamente caro solo para sentarme a hacer nada
Jareth dobló finalmente hacia el estacionamiento subterráneo del edificio donde normalmente se reunían, las luces del garaje iluminaron el carro mientras descendían lentamente, el sonido de la lluvia desapareció poco a poco al entrar completamente bajo techo.
Jareth apagó el cigarro contra el cenicero integrado del vehículo mientras.
Kael observaba alrededor
—Bro…
—Qué?
—Sigo pensando que tu carro huele demasiado rico.
Jareth lo miró extrañado.
—Qué putas significa eso?
—No sé, huele como a humo, perfume caro y problemas emocionales.
Jareth se quedó callado dos segundos.
—Voy a dejarte aquí abajo si sigues hablando mierda.
Kael soltó una risa mientras ambos bajaban finalmente del carro, el sonido de sus pasos resonó suavemente por el estacionamiento mientras caminaban hacia el ascensor, las puertas del ascensor se abrieron lentamente con un pequeño sonido metálico elegante, luces suaves iluminaron el interior mientras ambos entraban todavía cargando el olor a lluvia y humo encima.
Kael se acomodó contra una de las paredes apenas las puertas se cerraron.
—Mae legalmente necesito Nex ya.
—Qué novedad.
—No no, hablo en serio, osea serio serio.
—Otra vez apostaste dinero?
Kael levantó la cabeza rápidamente.
—Primero que todo, qué feo que piense eso de mí
Jareth presionó el botón del último piso.
—Porque siempre es eso idiota.
—Bueno sí pero esta vez no perdí tanto.
—Kael…
—Fue poquito.
Jareth solo negaba con la cabeza mientras el ascensor comenzaba a subir, a través del vidrio lateral podía verse parte de la ciudad, luces interminables extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista, Alarkius de noche parecía infinita
Kael observaba hacia afuera distraídamente
—Oye.
—Hm?
—Cuánta gente se está enamorando ahorita mismo en esta ciudad?
Jareth lo miró de reojo con cara de cansancio
Kael sonrió
—Solo digo… vea esa picha.
Señaló hacia la ciudad.
—Hay millones de personas allá afuera haciendo algo ahorita mismo, peleando, cogiendo, llorando, drogándose, enamorándose, matándose… y nosotros aquí subiendo en un ascensor oliendo a cigarro y pobreza.
Jareth soltó una pequeña risa.
—Profundo.
—Gracias, me inspiró el endeudamiento también.
Las puertas finalmente se abrieron y apenas salieron, el ambiente cambió completamente, la sala estaba iluminada por luces tenues en tonos morados, azulados y rojizos que se mezclaban suavemente entre sí, enormes ventanales mostraban parte de la ciudad extendiéndose frente a ellos como un océano de luces interminables, la lluvia seguía cayendo allá afuera mientras la música sonaba grave y relajada desde alguna bocina escondida por el lugar.
El apartamento no parecía uno de esos lugares perfectos, había abrigos tirados sobre uno de los sillones, vasos olvidados sobre la mesa de centro, cables conectados por algunas partes, un control tirado en el suelo, latas vacías junto a la cocina y una pequeña montaña de cajas de comida rápida cerca del basurero porque claramente nadie había querido bajarlas todavía.
Kael apenas entró se dejó caer fuertemente sobre el sillón principal.
—Ahhhh mae… si algún día me muero quiero reencarnar en este sofá.
Jareth dejó las llaves del carro sobre la barra de la cocina.
—Usted reencarna en una puta cucaracha fijo.
—Por qué tan agresivo conmigo siempre?
—Porque Dios me castiga todos los días haciéndome escuchar sus estupideces.
Kael levantó una mano desde el sillón.
—Y aun así me amas.
Desde algún lugar del apartamento se escuchó una voz femenina.
—Escuché esa mierda desde el baño.
Lyra apareció caminando tranquilamente por el pasillo mientras se secaba las manos con una toalla pequeña, llevaba una camiseta enorme oscura que le llegaba hasta medio muslo y shorts cortos apenas visibles debajo, el cabello rosado ligeramente despeinado caía suavemente sobre sus hombros mientras caminaba con esa expresión tranquila y medio dormida que parecía permanente en ella.
Kael sonrió apenas.
—La única persona decente de esta casa.
Lyra dejó la toalla sobre la barra de la cocina.
—Porque este imbécil lleva desde que llego, sentado viendo la ciudad y fumando como si fuera un egocéntrico.
Jareth Se levanto y fue a abrir el refrigerador.
—La ciudad está bonita hoy nada mas.
—Mae usted ve belleza hasta en los lugares donde probablemente venden órganos.
—Eso se llama tener visión artística.
Lyra soltó una pequeña risa mientras se acercaba al sillón.
Jareth sacó una botella de alcohol del refrigerador y tres vasos.
—Hoy estamos tomando porque necesito dejar de escuchar noticias por al menos cinco horas.
—Apoyo completamente esa decisión —dijo Kael desde el sillón.
Lyra se dejó caer lentamente junto a el.
—Qué dijeron ahora?
Jareth comenzó a servir los tragos mientras hablaba.
—Lo normal, Crimson, muertos, ASP siendo unos malparidos, políticos corruptos… ya sabe, la hermosa estabilidad de Alarkius.
Kael levantó ligeramente una mano
—También hubo una noticia importante.
Lyra lo miro.
—Cuál?
—Primer viene a la ciudad.
Lyra abrió los ojos.
—Estas jodiendo.
Jareth se acercaba entregándoles los vasos y luego se dejó caer en el sillón individual frente a ellos mientras movía ligeramente la cabeza al ritmo de la música, bajos suaves llenaban la sala.
Jareth los miro a ambos.
—Ocupamos empezar a movernos rápido otra vez.
Kael levantó apenas una ceja.
—Ya está pensando en brete?
—Siempre estoy pensando en brete.
—Qué cansado vivir dentro de esa cabeza legalmente.
Jareth ignoró el comentario mientras daba otro trago.
—Los trabajos pequeños ya no están dejando casi nada.
Lyra asintió lentamente.
—La última vez casi nos matan por una cantidad que honestamente daba vergüenza.
—Exacto.
Kael dejó el vaso sobre la mesa.
—Entonces ocupamos algo más grande.
Jareth lo señaló apenas con el vaso.
—Eso mismo estoy diciendo.
Lyra apoyó el brazo sobre el respaldo del sillón observándolos.
—Qué están pensando exactamente?
Kael sonrió lentamente
—Volver a hacer lo que mejor hacemos.
Lyra ya parecía entender hacia dónde iba eso.
—Ah no…
Jareth sonrió apenas también.
—Oh sí.
Kael abrió ambos brazos dramáticamente.
—Estafas elegantes mi amor.
Lyra dejó caer la cabeza hacia atrás soltando una risa cansada.
—Mae ustedes de verdad aman jugar de importantes.
—Porque somos demasiado buenos en eso —dijo Jareth tranquilamente.
—Ok —dijo Kael de repente
—Pero fuera de bromas… esto de Primer no es casualidad.
Jareth levantó la mirada apenas.
—A qué te refieres?
Kael se incorporo un poco.
—Mae una banda de ese nivel no viene a Alarkius solo a hacer “presentación exclusiva en el distrito central”, eso es excusa siento yo.
Lyra giró la cabeza lentamente.
—Estás diciendo que hay algo más?
Kael asintió.
—Siempre hay algo más.
Jareth dejó el vaso sobre la mesa.
—Negocios ocultos.
Lyra entrecerró los ojos apenas.
—Eso suena a… mierdilla peligrosa.
Kael sonrió.
—Exacto, suena a dinerillo.
Jareth se recostó en el sillón, mirando el techo.
—Eventos así siempre tienen gente importante, corporaciones, políticos, traficantes… todo mundo se mezcla cuando hay cámaras y ruido suficiente.
Lyra cruzo una pierna sobre la otra.
—Y nadie sospecha porque “es música”
Kael chasqueo los dedos.
—Exacto.
Jareth volvió a mirar a los otros dos.
—Si hay algo pasando ahí… tenemos que saber dónde, cuándo y con quién.
Kael levanto una ceja.
—Y ahí entra el problema.
Lyra lo miro.
—Cuál problema?
Kael sonrio como si ya supiera que esto iba a doler un poco.
—Que nosotros no conocemos a nadie.
Y entonces Jareth lo dijo como si fuera lo más obvio del mundo.
—Static.
Kael levantó la cabeza.
—Mae…
Lyra soltó una pequeña risa.
—No digas su nombre como si invocaras un demonio.
Jareth sonrio.
—Es un puto demonio con contactos de sobra.
Jareth se levantó lentamente del sillón.
—Lo llamamos.
Kael lo miro.
—Así de fácil?
—Nunca es fácil —respondió Jareth mientras caminaba hacia el holograma
—Pero es lo más cerca que tenemos de información real.
Lyra apoyo el codo en el sillón.
—A mí me gusta molestar a Static.
Kael sonrió.
—A todos nos gusta.
—Porque reacciona como si fuera a explotar —añadió Lyra.
Jareth activó el holograma central, la sala reaccionó y las luces bajaron un poco y en el centro del espacio apareció una proyección grande flotando, con una interfaz de llamada, transparente.
Jareth marcó el contacto.
Static.
La pantalla parpadeo.
Conexión…
Conexión…
Conexión…
—Mae conteste, conteste, conteste —murmuró Kael.
Lyra la miro.
—Estás nervioso?
—No, solo quiero molestarlo
Conexión…
Conexión…
El holograma siguió esperando.
Kael suspiro.
—Este mae seguro está en algo ilegal y por eso no contesta.
Jareth se cruzó de brazos.
—O se la esta jalando…
Conexión…
Conexión…
Y justo cuando Kael iba a hablar otra vez, la pantalla cambió.
—QUÉ PUTAS, QUIÉN ME ESTÁ JODIENDO AHORA?
Apareció Static, en medio del holograma, despeinado, con cara de haber dormido tres horas en tres días, sin camiseta y un cigarro en la boca.
Lyra fue la primera en hablar.
—Hola amor.
Static abrio los ojos.
—NO ME DIGÁS AMOR, PUTA MADRE.
Kael soltó una risa.
—Mae, qué gusto verlo tan estable emocionalmente.
Static apunto a la pantalla como si pudiera golpearlo.
—TE JURO QUE UN DÍA VOY A BORRARTE DEL PUTO MAPA KAEL SI SIGUES HABLANDO Idioteces.
Kael levantó ambas manos.
—Siempre lo dice y nunca lo hace mi niño.
Jareth intervino tranquilo.
—Necesitamos información.
Static entrecerro los ojos.
—Ajá… claro… “necesitan información”
Lyra apoyó la cabeza en su mano.
—Te extrañamos también.
—NO ME EXTRAÑAN ABSOLUTAMENTE NADA.
Static apagó el cigarro contra algo fuera de cámara detuvo.
—Digan rápido qué quieren, antes de que cuelgue pendejitos.
Jareth dio un paso hacia adelante.
—Presentación de Primer.
Static se quedó quieto y dejó el cigarro.
—Ok…
Jareth continuo.
—Mañana, distrito central.
Static suspiro fuerte.
—Maes ustedes sí buscan problemas como hobby, verdad?
Kael sonrió.
—Un poquito.
Static se paso una mano por la cara.
—Ni que yo les hubiera enseñado eso… ok, escuchen.
La pantalla detrás de el empezo a cambiar, mapa, datos, nombres y fragmentos de información aparecieron flotando.
—Ese concierto, es una reunión encubierta, hay gente entrando con invitaciones falsas, credenciales duplicadas, identidades prestadas… todo el puto circo.
Lyra se inclino un poco.
—Quiénes?
Aparecieron nombres, apodos, medio rostros.
—Estos son algunos negociadores menores, nadie importante por sí solo pero juntos… mueven Nex.
Kael silbo bajo.
—Eso suena bonito.
Static lo ignoro.
—Pero hay uno que si importa.
En la pantalla sale un nombre resaltado, sin foto clara, solo una silueta, Jareth lo miro.
—Ese es el pez gordo.
Static asintió.
—Si marica.
Lyra entrecerró los ojos.
—Qué sabemos de él?
Static cambió la pantalla otra vez y ahora aparecieron datos físicos, altura, rango, hábitos, seguridad y posibles movimientos.
—No es alguien que se exponga mucho pero cuando lo hace… la gente desaparece alrededor.
Kael se acomodo.
—Qué bonito.
—Cállate —dijo Static de una vez.
Jareth observó la información.
—Y su entrada?
Static señalo otro punto.
—Suite privada, acceso restringido, dos escorts de seguridad ASP externos pero no oficiales.
Lyra levantó la mirada.
—Corruptos.
Static asintió.
—Como siempre en esta mierda.
Kael sonrió lentamente.
—Ok…
—Si sabemos quién entra como quién… —dijo Kael lentamente.
—Podemos usarlo.
Lyra entendió al instante.
—Hacerse pasar por ellos.
Static los miro confundidos.
—No digan esa mierda en voz alta como si fuera fácil.
Jareth cruzó los brazos.
—No es fácil.
Kael sonrió.
—Pero es posible pendejito mio.
Static los miró como si estuviera considerando colgar la llamada para salvar su propia salud mental.
—Ustedes son un puto problema.
Lyra sonrió apenas.
—Pero nos amas así y lo sabes.
—NO.
Jareth siguió.
—Qué más necesitamos?
Static suspiro.
—Ropa adecuada, acceso, identidades limpias y no morir idiotas de mierda.
Kael levantó la mano.
—Eso último lo intentamos ignorar siempre.
—SE Nota.
Static volvió a cambiar la pantalla.
—Escuchen… si hacen esto mal, no es “perdieron plata”, es “desaparecieron” pedazos de mierdas Andantes.
—Lo sabemos —dijo Jareth.
Static los miro, luego suspiro.
—Bien…
Cambió otra vez la pantalla.
—Les voy a mandar todo lo que pueda conseguir sobre identidades de entrada, rutas internas y horarios.
Kael asintió.
—Te amo hermoso.
—TE ODIO —respondió Static
Jareth miró la información.
—Mañana en la noche entonces.
Static los señaló.
—No me llamen si los matan.
Kael cortó la llamada con un gesto rápido, la sala volvió a ser solo luces suaves, música baja y la ciudad respirando afuera del ventanal, Kael dejó caer la mano.
—Ese tipo es el más estresado que hay en este mundo.
Lyra se recostó.
—Porque nosotros somos el peor grupo posible
Jareth miró la pantalla apagada.
—Pero funcionamos, además el nos enseño.
La botella ya iba un poco menos llena, Lyra revisaba la información que Static había enviado.
Jareth caminaba lentamente por la cocina con el vaso en la mano, pensando.
—Ok… entonces el punto principal es sencillo.
Kael lo miro.
—Me preocupa cuando usted dice “sencillo”
—Cállese pendejo.
Jareth apoyó una mano sobre la barra de la cocina.
—El objetivo no es robar durante el concierto.
—No shit Sherlock —dijo Kael.
—El objetivo es entrar donde nadie sospeche.
Lyra deslizó una ventana holográfica hacia un lado.
—Y eso significa actuar como si perteneciéramos ahí.
Jareth asintió.
—Exacto.
Kael se quedó viendo el techo.
—Nosotros sí somos buenos mintiendo.
—Eso no debería dar orgullo —dijo Lyra.
—Pero lo da.
Jareth volvió a acercarse a la sala mientras tomaba otro trago.
—Yo voy a hacer el trato.
Kael y Lyra levantaron la mirada casi al mismo tiempo.
—Sí, obviamente usted iba a hacer el trato —dijo Kael.
—Tiene demasiada cara de mae que vende cosas ilegales de manera elegante.
—Gracias… creo…
Lyra observó a Jareth.
—Tiene sentido, usted sabe hablar cuando quiere.
Kael soltó una risa.
—“Cuando quiere”, dice, mae este imbécil podría convencer a alguien de venderle a la mamá si se lo propone.
—No exagere.
—Lo haría.
Lyra sonrio detrás del vaso y honestamente Jareth sí tenía algo peligroso hablando, aparte de que sonara seguro, como miraba y que respondía rápido, el parecía relajado incluso cuando estaba pensando veinte cosas al mismo tiempo, el tipo de persona que podía hacer sentir cómodo incluso a alguien que debería desconfiar de él y eso daba miedo.
Kael se incorporó un poco.
—Entonces yo qué hago?
Jareth lo señaló apenas.
—Distracción y apoyo.
—Qué elegante forma de decir “improvise hijueputa”
—Porque es lo que mejor hace.
Kael sonrió orgullosamente.
—Es verdad.
Lyra dejó desaparecer las ventanas holográficas.
—Y yo?
Jareth la miró, notando cómo la luz morada de la sala chocaba suavemente contra su cabello rosado.
—Tu eres la que menos parece criminal de los tres y eso sirve, para que vigiles.
Kael soltó una ligera risa.
—Eso es DEMASIADO cierto.
Lyra le lanzó una almohada directamente a la cara.
—Cállese.
Kael seguía riéndose mientras apartaba la almohada.
—Mae legalmente ella parece estudiante de arte, jamás sospecharan.
—Y usted parece dealer de vapos —respondió Lyra.
Jareth soltó una pequeña risa mientras tomaba nuevamente del vaso.
Kael volvió a acomodarse.
—Entonces ocupamos ropa elegante.
—Sí —dijo Jareth.
—Y credenciales falsas.
—Sí.
—Y comunicadores.
Lyra levantó una ceja.
—Eso ya tenemos.
Kael giró la cabeza.
—Ah sí cierto.
Jareth señaló hacia uno de los cuartos.
—En el cajón de arriba todavía están los implantes auditivos de la última vez.
Kael hizo memoria.
—Los que casi explotan?
—Solo uno explotó.
—Jareth eso no mejora la situación.
Lyra se levantó lentamente del sillón.
—Voy por ellos antes de que ustedes empiecen a decir más estupideces.
Kael levantó el vaso.
—Muy tarde para eso honestamente.
Lyra desapareció por el pasillo mientras la música cambiaba lentamente a una canción más suave, guitarras lentas mezclándose con bajos profundos que hacían vibrar apenas la sala, Kael observó a Jareth.
—Mae.
—Hm?
—Esto sí se ve muy bien.
Jareth se quedó callado.
—Sí.
—Y aun así quiere hacerlo.
Jareth tomó aire lentamente mientras miraba la ciudad detrás del ventanal.
—Ocupo hacerlo.
Kael bajó un poco la mirada y entendió perfectamente lo que realmente significaba eso, plata, más plata, subir, salir adelante, poder respirar tranquilo aunque fuera una puta vez en la vida, Jareth nunca lo decía directamente pero siempre estaba pensando en eso, su mamá y el dinero.
Kael apoyó la cabeza hacia atrás.
—Bueno… entonces hagámoslo bien.
Jareth sonrió.
—Como siempre.
Lyra regresó poco después con una pequeña caja metálica negra en las manos, la dejó sobre la mesa.
Kael la miró inmediatamente.
—Ahhh, nuestras herramientas querida.
Lyra abrió la caja lentamente, dentro había pequeños implantes auditivos plateados acomodados junto a mini baterías y un par de conectores magnéticos.
Jareth tomó uno entre los dedos.
—Siguen funcionando.
Kael levantó una ceja.
—Eso dijo usted la última vez y casi quedo sordo.
Lyra negó con la cabeza sonriendo apenas mientras tomaba otro de los comunicadores.
—Mañana necesitamos coordinación perfecta.
Jareth asintió.
Lyra comenzó a colocar uno de los dispositivos cerca de su oído mientras el pequeño implante se adhería automáticamente.
—Funciona.
La voz de Lyra sonó inmediatamente dentro del oído de ambos.
Kael se sobresalto.
—AH mae qué sensación más rara legalmente.
La voz de Jareth apareció también.
—Deje de actuar como un anciano.
Kael abrió los ojos emocionado.
—Mae esto siempre se siente demasiado saico.
Lyra volvió a sentarse mientras los tres seguían probando los comunicadores entre bromas y comentarios estúpidos.
Kael volvió a dejarse caer en el sillón.
—Bueno… mañana necesito verme ridículamente guapo.
Jareth soltó una pequeña risa.
—Eso ocupa milagros honestamente.
—Qué agresivo eres conmigo.
Lyra tomó otro trago.
—Porque es divertido.
Kael se llevó una mano al pecho dramáticamente.
—Traiciónera…
Jareth caminó hacia el ventanal lentamente, miles de personas haciendo algo ahora mismo y en menos de veinticuatro horas, habría trabajo por hacer.
La mañana siguiente llegó mucho más suave, casi relajante, de esas que hacían que Alarkius pareciera menos agresiva, desde los ventanales del apartamento podían verse los trenes atravesando el cielo entre neblina ligera, anuncios holográficos gigantes reflejándose sobre edificios mojados, drones repartidores cruzando entre avenidas y personas moviéndose desde temprano como hormigas dentro de una máquina gigantesca.
Kael seguía completamente muerto sobre el sillón, boca abajo, una pierna colgando, todavía vestido igual que anoche, Lyra pasó caminando por la sala sosteniendo una taza de café mientras lo observaba apenas.
—Legalmente parece un puto cadáver.
Kael levantó lentamente una mano sin moverse.
—Cinco minutos más…
—Llevas diciendo eso hace cuarenta minutos.
Jareth estaba ahí apoyado contra la barra mirando algo desde el teléfono mientras tomaba café negro como si fuera agua, todavía despeinado.
Lyra se sentó sobre la barra frente a él.
—Has dormido algo aunque sea?
—Como dos horas.
—Eso explica la cara de divorciado que andas.
Kael apareció lentamente caminando.
—Buenos días.
—Buenos días drogadicto —respondió Lyra.
Kael abrió el refrigerador.
—Voy a fingir que eso no fue personal.
Jareth deslizó información sobre la mesa, horarios, mapas, entradas y posibles rutas, Kael lo vio apenas y ya hizo cara de cansancio.
—Mae qué pereza.
—Entonces deje de apostar plata que no tiene.
—Usted siempre vuelve al mismo tema porque sabe dónde duele.
Lyra tomó otro sorbo de café.
—Ok… enfoquémonos.
Jareth amplió el mapa del distrito central.
—La presentación empieza a las ocho treinta.
—Pero el movimiento importante empieza muchísimo antes —dijo Lyra mirando los datos.
Jareth asintió.
—Exacto.
Kael se sentó finalmente sobre uno de los bancos de cocina.
—Entonces ocupamos los trajes primero.
—Y las credenciales terminan de imprimirse en dos horas —añadió Jareth.
Kael se quedó pensativo unos segundos.
—Mae.
—Qué?
—Qué putas hacemos si alguien sí conoce a los negociadores reales?
Jareth respondió tranquilo.
—Improvisar.
Kael sonrió lentamente.
—Ahhh ahí está el verdadero plan.
Lyra negó con la cabeza sonriendo apenas.
—Nos vamos a morir algún día por culpa de ustedes dos.
—Pero con elegancia sabes —dijo Kael inmediatamente.
Y honestamente, eso resumía demasiado bien al grupo, una hora después ya estaban otra vez atravesando la ciudad dentro del carro de Jareth, la música sonaba fuerte, las ventanas ligeramente abajo dejaban entrar olor a lluvia, humo y comida callejera mientras las calles explotaban de movimiento.
Kael iba girado hacia atrás viendo gente pasar —Mae vea ese perro robótico.
Lyra levantó apenas la vista.
—Qué feo está esa mierda.
—Está hermoso cállese.
El perro mecánico pasó corriendo junto a un grupo de niños mientras movía una cola metálica exageradamente rápido, Jareth soltó una pequeña risa manejando.
—Usted se emociona con cualquier estupidez.
—Porque la vida ya es suficientemente deprimente como para ignorar perros robots.
Lyra observaba distraídamente los edificios pasar, las luces, los anuncios, la gente.
Jareth dobló finalmente hacia una avenida comercial gigantesca llena de tiendas elegantes y pantallas flotantes mostrando ropa de lujo.
Kael abrió los ojos.
—Ah no mae… aquí todo cuesta un riñón.
—Entonces compórtese como alguien que sí tiene riñones caros —dijo Jareth estacionando.
Kael bajó del carro mirando alrededor.
—Yo nací para ser millonario la verdad.
Lyra salió del vehículo acomodándose el abrigo.
—Usted nació para ser un problema público.
—También.
Las puertas automáticas de la tienda se abrieron lentamente apenas entraron y a su mierda, todo olía caro, perfume suave, madera elegante, pantallas transparentes flotando mostrando modelos vestidos perfectamente mientras música relajada llenaba el ambiente.
Kael miró alrededor impresionado.
—Mae si respiro muy fuerte aquí seguro me cobran.
Una mujer elegantemente vestida se acercó sonriendo profesionalmente.
—Bienvenidos a…
Kael señaló inmediatamente a Jareth
—ÉL PAGA.
Jareth volteó despacio mirándolo.
Lyra ya se estaba riendo caminando entre los trajes y honestamente si llamaban la atención juntos, Jareth tenía esa presencia tranquila que hacía que pareciera importante aunque no dijera nada, Kael parecía demasiado cómodo en cualquier lugar como si hubiera nacido para meterse donde no debía y Lyra hacía que todo se sintiera menos pesado.
Después de casi cuarenta minutos probándose ropa y discutiendo estupideces, finalmente encontraron algo perfecto, Jareth salió primero del vestidor acomodándose lentamente las mangas negras del traje, elegante y oscuro, limpio con detalles mínimos plateados.
Kael lo vio y abrió los ojos.
—Mae usted sí parece un criminal corporativo.
Lyra levantó la mirada y por un segundo sí se quedó viendo demasiado, porque mierda? Jareth sí se veía peligrosamente bien cuando quería.
Kael empezó a reírse solo, después salió él usando un traje gris oscuro ligeramente más abierto y relajado.
—Mae legalmente me veo demasiado rico.
Jareth lo miró de arriba abajo
—Pareces cantante cancelado por pedofilia pero… seh.
Kael se quedó pensando unos segundos
—Ok sí parezco un poco…
Lyra terminó escogiendo algo muchísimo más elegante de lo que normalmente usaría, negro, simple, hermoso, con detalles oscuros y mangas semi transparentes.
Kael se quedó callado apenas la vio salir.
—Ah la puta…
Lyra levantó una ceja.
—Que pasa?
—Nada, solo… legalmente… nah, sí vamos a estafar gente viéndonos así.
Jareth sonrió apenas desde un lado.
—Ese era el objetivo.
Y luego llegó el momento de pagar, Kael dejó inmediatamente las bolsas sobre el mostrador.
—Bueno papi, dele.
Jareth acercó el dispositivo para transferir los Nex.
Procesando…
Procesando…
Error de conexión.
Kael empezó a sonreír lentamente y Lyra ya se estaba tapando la boca.
Jareth volvió a intentarlo.
Procesando…
Fondos retenidos temporalmente.
Kael se hecho una risa inmediatamente, la dependienta seguía sonriendo profesionalmente aunque claramente incómoda, Jareth entrecerró los ojos mirando la pantalla.
—Qué putas…
Intento otra vez.
Error.
Kael ya estaba doblado de risa apoyándose sobre el mostrador, Lyra ya estaba roja riéndose.
—Cállense los dos.
La mujer habló suavemente.
—Tal vez el sistema…
—No es el sistema —dijo Jareth completamente muerto por dentro.
Kael seguía riéndose sin respirar.
Jareth sacó aire lentamente.
Cinco minutos después, milagrosamente… funcionó.
Kael seguía limpiándose lágrimas de la risa mientras salían de la tienda.
—Eso fue lo más divertido de mi semana la verdad.
Jareth abrió el carro.
—Súbase antes de que lo atropelle yo mismo pedazo de pendejo.
Las siguientes horas pasaron rápidas, demasiado rápidas, recogiendo las credenciales falsas, revisando rutas, probando los comunicadores otra vez, memorizando nombres, movimientos, entradas, salidas y poco a poco, la emoción empezó a mezclarse con tensión real, ahora había riesgo verdadero esperando unas horas más adelante, cuando finalmente cayó la noche otra vez, la música seguía sonando pero más baja, la ciudad brillaba detrás de los ventanales como siempre.
Jareth terminaba de acomodarse el reloj mientras observaba el reflejo de la ciudad sobre el vidrio, Kael ajustaba los comunicadores revisando nerviosamente por tercera vez las credenciales falsas, Lyra terminaba de maquillarse ligeramente frente a una pequeña pantalla flotante, ya faltaba poco, muy poco.
La noche había terminado de tragarse completamente a Alarkius.
Las avenidas alrededor del distrito central estaban completamente vivas, llenas de vehículos negros elegantes, motos atravesando calles mojadas, flashes de cámaras, drones grabando desde el aire y miles de personas caminando bajo enormes hologramas donde el nombre de Primer aparecía flotando constantemente sobre los edificios.
PRIMER — ONE NIGHT ONLY — ALARKIUS.
Las luces cambiaban de color sobre las calles como si toda la ciudad respirara al ritmo del concierto, el bajo de la música ya podía sentirse incluso desde varias cuadras antes, dentro del carro de Jareth, latensión estaba empezando a sentirse, Kael acomodaba nerviosamente las mangas del traje mientras miraba por la ventana .
—Mae sí parecemos gente con plata.
Lyra seguía revisando información desde una pequeña interfaz.
—Compórtense como si pertenecieran aquí y ya.
—Ese consejo sirve demasiado para demasiadas situaciones —respondió Kael.
Jareth manejaba tranquilo, demasiado tranquilo y eso era precisamente lo que daba confianza, porque mientras Kael se movía demasiado y Lyra revisaba todo tres veces, Jareth parecía alguien que ya había estado ahí antes.
Una mano sobre el volante y la otra descansando cerca de la palanca, expresión relajada y mirada fija al frente, como si entrar a un evento lleno de gente poderosa a robarles fuera simplemente otro jueves cualquiera.
Kael lo miró
—Mae
—Hm?
—Como anda así de tranquilo.
Jareth sonrió apenas
—Porque ya pensé demasiado anoche.
Lyra levantó la mirada.
—Y eso qué significa?
—Que ahorita ya no sirve sobrepensar.
Jareth estacionó finalmente cerca de la enorme entrada principal, el lugar era gigantesco, pantallas flotantes rodeaban todo el edificio proyectando visuales de Primer mientras luces violetas y azules atravesaban el humo artificial del ambiente, cientos de personas elegantes caminaban hacia dentro entre seguridad privada, cámaras y empleados perfectamente vestidos.
El sonido grave de la música hacía vibrar incluso el suelo, Kael observó alrededor apenas bajaron del carro.
—Mae.
Lyra sonrio mirando hacia arriba.
—Qué exageradamente hermoso está esto.
Jareth acomodó discretamente el comunicador en su oído.
La voz de Lyra apareció.
—Todos escuchan?
—Lamentablemente sí —respondió Kael.
—Perfecto —dijo Jareth tranquilo.
Las puertas enormes se abrieron lentamente mientras avanzaban entre la multitud, el ambiente interior era todavía más absurdo, luces suaves mezclándose con neones elegantes, pantallas transparentes flotando entre columnas gigantes, meseros moviéndose entre personas importantes, perfume caro, alcohol, risas falsas y dinero.
Un hombre vestido elegantemente se acercó apenas vio a Jareth.
—Señor Valein, un gusto finalmente conocerlo en persona.
Kael tuvo que contener una sonrisa, porque sí, ese era el nombre de quien Jareth se está haciendo pasar esa noche.
Adrien Valein.
Jareth sonrió apenas mientras estrechaba la mano del hombre.
—El gusto es mío.
Como si realmente fuera alguien acostumbrado a estar rodeado de esa clase de personas, Lyra observaba desde lejos mientras fingía revisar cámaras y movimientos del evento como parte de su papel de camarógrafa.
Hasta ella se sorprendía un poco viendo a Jareth hacer eso, porque cambiaba completamente.
El hombre siguió hablando tranquilamente.
—Escuché muchísimo sobre usted.
Jareth soltó una pequeña risa elegante.
—Espero que nada demasiado ilegal.
El hombre se rió inmediatamente.
Kael apareció cerca sosteniendo una copa.
—Adrien, pensé que ya se había perdido entre tanta gente rica.
Jareth giró apenas la cabeza siguiendo perfectamente el papel.
—Todavía no tengo ese privilegio.
Kael fingía ser otro empresario menor invitado al evento, también era demasiado bueno improvisando porque mientras hablaba y sonreía, ya había robado dos credenciales distintas y probablemente una billetera.
La voz de Lyra apareció suave en los comunicadores.
—Seguridad ASP en lado norte, cuidado con cámaras cerca del segundo corredor.
—Recibido —respondió Jareth tranquilamente mientras seguía avanzando.
Y así pasaron casi cuarenta minutos, socializando y moviéndose, ganándose el ambiente, Jareth hablando con empresarios, políticos y gente claramente peligrosa como si llevara toda la vida haciéndolo, Kael robando información, accesos y pequeñas cosas útiles sin que nadie lo notará, la banda seguía tocando sus músicas, empezó a sonar.
“Primer – Feel the way I do”
Kael apareció cerca de una barra tomando algo gratis claramente robado
—Mae esto sí está saliendo bien.
—No diga eso todavía —respondió Lyra.
—Ay mae siempre tan positiva usted.
La voz de Jareth sonó más baja en el comunicador.
—Creo que ya es hora.
Lyra revisó rápidamente el mapa.
—Corredor privado lado este.
Kael dejó la copa sobre una mesa.
—Bueno… ve Jareth.
Jareth avanzó tranquilo entre la gente, caminando como alguien que sabía perfectamente hacia dónde iba.
Los pasillos privados eran muchísimo más silenciosos, más oscuros y la música llegaba amortiguada desde lejos mientras luces blancas suaves iluminaban las paredes elegantes, Jareth siguió avanzando hasta llegar finalmente a la zona acordada.
La voz de Kael apareció apenas.
—Todo va bien?
—Sí.
—No me gusta ese “sí”
Escucho pasos pesados y lentos, Jareth levantó apenas la mirada y ahí venía el sujeto, era grande, muchísimo más grande de lo que esperaba, espalda ancha, cuello grueso y traje oscuro ajustado, el tipo de hombre que parecía haber golpeado demasiadas personas en su vida, llevaba una caja metálica negra en una mano y apenas vio a Jareth desconfío, se notó, Jareth mantuvo la calma.
El hombre se acercó lentamente.
—Valein.
Jareth asintió.
—Llegó tarde.
El sujeto lo observó, hasta que finalmente colocó la caja sobre una mesa metálica cercana, la abrió lentamente y ostias, dinero pero muchísimo dinero, billetes perfectamente acomodados llenando completamente el interior.
Pero entonces el hombre levantó la mirada hacia Jareth y habló.
—Ahora dame lo que acordamos.
Eso NO estaba en el plan, Static jamás mencionó nada sobre entregar algo, Lyra habló inmediatamente por el comunicador.
—Jareth?
Pero él no reaccionó externamente porque si dudaba, moría, entonces improvise, lo miró tranquilo y sonrió.
—Primero necesito revisar el dinero.
El sujeto entrecerró los ojos.
—Ya fue revisado.
Jareth dio un paso lento hacia adelante.
—No por mí.
El hombre seguía dudando, Jareth mantuvo contacto visual.
—Me sorprendería que alguien como usted confiara tan fácil.
Eso funcionó, porque el tipo relajó apenas los hombros, ahí estaba el truco, Jareth siguió acercándose lentamente.
—Además… últimamente han estado moviendo demasiada falsificación en el distrito norte.
Mentira total pero sonó bien real la mierda, el hombre apartó apenas la caja hacia él.
—Rápido entonces.
Jareth se inclinó ligeramente observando el dinero, hasta que le dio un golpe fuerte directo en la mandíbula.
El sujeto retrocedió mientras Jareth agarraba la caja rápidamente pero el hombre reaccionó muchísimo más rápido de lo esperado, lo golpeó violentamente contra una pared, sacándole el aire.
—JARETH— gritó Lyra desde el comunicador.
El hombre intentó sacar un arma y Jareth lo empujó contra la mesa metálica haciendo que la caja casi cayera, haciendo que se le cayera el arma, el sujeto lanzó un golpe enorme.
Jareth lo esquivó apenas sintiendo el puño pasar cerca de su cara y aprovechó para golpearle las costillas fuertemente y luego otra vez pero el tipo apenas reaccionaba, era como pelear contra una puta pared.
Kael ya se estaba moviendo rápido entre pasillos.
—Voy para allá pa.
El sujeto agarró a Jareth del cuello del traje empujándolo violentamente contra una columna, Jareth alcanzó a golpearlo en la mandíbula pero el hombre respondió enterrándole un puñetazo en el estómago, su putisima madre, el mae sí pegaba fuerte, Jareth retrocedió respirando mientras veía alrededor rápido pensando.
Entonces vio las luces metálicas decorativas colgando cerca de la pared, el sujeto volvió a lanzarse encima.
Jareth esquivó hacia un lado haciendo que el hombre chocara contra la estructura metálica y en el mismo movimiento arrancó una de las barras decorativas y le golpeó la cabeza fuertemente, una vez y otra y otra más, lanzando sangre por todos lados, el hombre cayo todavía intentando levantarse.
Jareth respiraba agitado, sangre bajándole apenas por la boca y el sujeto volvió a intentar moverse y Jareth terminó golpeándolo otra vez directamente en la cabeza con más fuerza, dejando al sujeto tieso, manchando poco más el traje.
—Duerma hijo de puta, dejame hacer mi puto negocio.
La música seguía sonando a lo lejos, como si nada estuviera pasando, Jareth respiró profundo mirando al hombre en el suelo, luego miró la caja y después, el teléfono del sujeto, lo agarró rápido y billetera, credenciales.
Porque ahora quería saber qué putas era lo que supuestamente iban a entregarle.
La voz de Lyra volvió inmediatamente.
—Jareth habla ya.
Él tomó la caja respirando.
—Lo tengo.
Kael apareció finalmente doblando por el pasillo y abrió los ojos apenas vio la escena.
—MAE QUÉ PUTAS.
—Quiso echarse una siesta y se cayó el pobre pendejito.
Kael vio la sangre en el traje.
—Ah bueno excelente, tranquilo entonces.
Lyra apareció segundos después mucho más tensa.
—Tenemos que movernos ya.
Porque en cualquier momento alguien iba a encontrar ese desastre, Jareth acomodó rápidamente el traje intentando cubrir las manchas más visibles.
Kael le acomodó una parte del saco.
—Mae parece que apuñaló a alguien en una boda.
—Cállese y camine.
Los tres empezaron a avanzar rápido disimulando, como si nada hubiera pasado, mientras detrás, Primer seguía haciendo vibrar todo el edificio, imposible que tres idiotas acababan de robar una fortuna sin que nadie lo supiera todavía.
Kael caminaba apenas medio paso delante de Jareth revisando rápido cada esquina.
—No puedo creer que eso funcionará.
—Todavía no ha funcionado —respondió Lyra por el comunicador mientras caminaba detrás de ellos fingiendo revisar equipo de grabación.
—Funcionará cuando estemos lejos de este puto edificio.
Jareth seguía sosteniendo la caja metálica pegada al costado del cuerpo mientras acomodaba el saco intentando cubrir la sangre, el golpe en el estómago seguía doliendo como un hijo de puta y cada respiración le recordaba eso.
Kael lo miro.
—Si le dio duro verdad?
—Ah no, pega como tu abuela pedazo de idiota
—Ah bueno entonces sí.
Lyra observó la mancha de sangre cerca del cuello del traje.
—Tenemos que limpiar eso apenas salgamos.
—Si alguien pregunta digo que me emocionó mucho Primer.
Kael soltó una risa pero más nerviosa que divertida esta vez porque mierda, sí había salido bien, doblaron finalmente hacia la zona principal otra vez y el ambiente volvió, luces enormes moviéndose por todas partes, humo artificial cubriendo parte del techo, personas riendo con copas carísimas en las manos mientras Primer sonaba fuerte desde el escenario central.
Nadie los estaba viendo, tampoco sospechaba nada.
Jareth siguió caminando tranquilo entre la multitud como si no llevara una fortuna robada dentro de una caja metálica, un empresario pasó junto a él hablando sobre inversiones mientras una mujer elegantemente vestida reía a su lado completamente ajena a todo.
Kael tomó una copa de una bandeja ajena mientras caminaba.
—Honestamente ya que estamos robando un montón de Nex, siento que este trago me lo merezco.
Lyra lo miró cansada.
—Usted roba hasta oxígeno la verdad.
Jareth apenas sonrió mientras seguían avanzando hacia la salida principal pero escucharon voces cerca del corredor norte, la puta perra ASP, dos oficiales aparecieron caminando entre la gente hablando algo por comunicadores, uno de ellos llevaba la mano cerca del arma mientras observaba alrededor con cara de pocos amigos.
Kael bajó apenas la voz.
—No me gusta un culo eso.
Lyra reaccionó rápido revisando cámaras desde su interfaz falsa.
—Todavía no encontraron al tipo…o bueno, eso creo.
—Ese “creo” no me transmite paz precisamente mujer —murmuró Kael.
Jareth mantuvo el paso normal.
—No los vuelvan a ver directamente a los infelices.
Los oficiales pasaron cerca de ellos, el corazón sí se sintió demasiado fuerte dentro del pecho, uno de los policías miro ligeramente hacia Jareth, luego hacia la caja, Jareth sostuvo la mirada dos segundos, tranquilo, seguro, como alguien acostumbrado a cargar cosas importantes.
El oficial simplemente siguió caminando y ahí entendieron que ya casi estaban afuera, Kael se volteo haciéndole muecas y sacándole el dedo, murmurando “Metanselo”
Las puertas enormes del edificio aparecieron finalmente frente a ellos y apenas atravesaron la salida, el aire frío de la noche les pegó directamente en la cara, la música quedó amortiguada detrás mientras hologramas gigantes seguían iluminando toda la avenida.
PRIMER — LIVE IN ALARKIUS.
La calle seguía completamente viva, vehículos lujosos pasando lentamente, flashes de cámaras, drones grabando el evento desde el cielo y miles de personas moviéndose entre luces violetas y azules.
Kael fue el primero en hablar apenas llegaron al carro
—MAE
Jareth abrió el vehículo rápido.
—Súbanse ya.
Kael seguía riéndose mientras entraba.
Lyra subió detrás todavía respirando rápido.
—Arranque arranque arranque.
Jareth encendió el motor y el carro rugió suave mientras se alejaban de la zona, primero tranquilos, sin acelerar demasiado y solo cuando doblaron varias calles lejos del distrito central.
Kael se emociono.
—AAAAAAAAAAAAAAAA MAE.
Lyra empezó a reírse también finalmente soltando toda la tensión acumulada.
—NO PUEDO CREER QUE SALIERA BIEN.
Jareth soltó una risa cansada mientras encendía un cigarro con una mano.
—Les dije que dejaran de pensar tanto
El carro avanzaba rápido entre avenidas llenas de neón mientras la música sonaba fuerte otra vez dentro del vehículo, llenando el interior.
“Stephen Dawes – Irregular”
Jareth bajó apenas la ventana dejando que entrara el aire frío mezclado con humo, Kael abrió finalmente la caja metálica sobre sus piernas y mierda, muchísimo Nex, los reflejos azules y rosados de la ciudad golpeaban los billetes perfectamente acomodados mientras el carro atravesaba avenidas gigantes llenas de hologramas flotantes.
Lyra abrió los ojos.
—Ah la puta…
Kael veía el dinero como si fuera una experiencia excitante.
—Creo que me estoy enamorando.
Jareth soltó humo lentamente por la nariz.
—Compórtese fiera.
El carro siguió atravesando la ciudad mientras Primer todavía sonaba a lo lejos desde distintas pantallas y bares y empezaron a gastar, porque obviamente empezaron a gastar los pendejito, primero fue alcohol, entrando a un pequeño bar iluminado en rojo donde nadie hacía preguntas mientras Kael insistía en pagar rondas completas solo porque podía hacerlo el muy idiota.
—MAE TRAIGA EL MÁS CARO.
—Kael bájele dos toques —dijo Lyra riéndose.
Jareth observaba todo desde la barra con el cigarro entre los dedos y una sonrisa apenas visible mientras veía a Kael hablar estupideces con completos desconocidos como si llevara toda la vida ahí.
Después comida callejera exageradamente cara que probablemente sabía igual que cualquier otra pero “sabía mejor porque ahora sí había plata”, terminaron comprando estupideces completamente innecesarias en tiendas abiertas de madrugada.
Kael apareció usando unos lentes transparentes horribles con luces en los bordes.
—Mae necesito estos.
—Se ve como proxeneta chafa—respondió Jareth.
—Exacto por eso me gustan.
Lyra terminó comprando una pequeña cámara antigua que realmente no necesitaba, Jareth se dio cuenta de algo varias veces mientras caminaban entre luces y tiendas abiertas.
Kael miraba demasiado a Lyra cuando ella no lo veía y Lyra siempre terminaba buscándolo primero entre la multitud aunque fingiera no hacerlo, pequeñas mierdas.
Jareth nunca dijo nada, solo fumaba mientras caminaba unos pasos delante de ambos viendo cómo Alarkius seguía alrededor, enormes anuncios flotando sobre sus cabezas, trenes atravesando el cielo nocturno, carros volando, gente enamorándose, peleando, drogándose, viviendo.
La madrugada terminó encontrándolos completamente hechos mierda de regreso en el apartamento, la música seguía sonando bajito desde alguna bocina, vasos vacíos por todas partes, bolsas tiradas sobre la cocina, luces moradas iluminando apenas la sala, algunas sillas tiradas.
Kael terminó literalmente tirado sobre el sillón con medio cuerpo colgando, Lyra quedó dormida sobre la alfombra cerca de la mesa de centro todavía abrazando la pequeña cámara y Jareth seguía sentado sobre uno de los bancos de cocina con el cigarro apagado entre los dedos y la cabeza apoyada contra una mano, completamente agotado, la siguiente vez que abrió los ojos ya había claridad entrando suavemente por los ventanales.
La cabeza le dolía horrible, se quedo quieto unos segundos intentando recordar qué parte de su cuerpo seguía funcionando correctamente, muy pocas, Jareth soltó un pequeño gruñido cansado mientras se levantaba lentamente del banco, el traje seguía medio abierto, el cabello hecho un desastre y todavía había una pequeña mancha de sangre seca cerca de la manga.
Caminó lentamente hasta el baño y abrió el agua fría, apoyando ambas manos sobre el lavamanos mientras dejaba que el agua le golpeara la cara, respiró profundo, lo habían logrado, de verdad lo habían logrado.
Después de unos segundos volvió a salir hacia la sala todavía medio dormido y se acercó al ventanal grande, observando Alarkius mientras el sol apenas empezaba a mezclarse con los hologramas gigantes de la ciudad.
Escuchó pasos arrastrándose detrás después de un rato, Kael apareció despeinado como un absoluto cadáver humano, camiseta arrugada, ojos medio cerrados y sosteniendo una botella de agua como si fuera medicina.
Se quedó en silencio junto a Jareth mirando la ciudad.
—Mae.
La voz le salió rota completamente, Jareth soltó una pequeña risa cansada.
—Buenos días princesa.
Kael tomó agua lentamente antes de responder, apoyó ambos brazos sobre el vidrio del ventanal mirando hacia abajo
—Legalmente… todavía no proceso lo de anoche.
Jareth tampoco respondió porque él tampoco.
Kael soltó aire lentamente.
—Nosotros sí servimos para esto.
Jareth observó la ciudad antes de responder.
—Supongo que sí, así crecimos.
Kael sonrió mirando las avenidas lejanas.
—Lo más hecho picha es que por un rato… sentí que todo tenía sentido.
Jareth giró un poco la cabeza hacia él.
Kael seguía viendo afuera.
—No sé cómo explicarlo, toda la noche… moviéndonos, improvisando, entrando ahí como si fuéramos alguien importante… se sintió raro.
—En buen sentido o malo?
Kael soltó una pequeña risa .
—Un tipo de raro en buen sentido, como si por unas horas no fuéramos solo tres idiotas sobreviviendo.
Jareth entendía perfectamente esa sensación aunque nunca la dijera en voz alta.
Kael bajó un poco la mirada .
—Mae usted sí cambia cuando está trabajando.
Jareth levanto una ceja.
—Cómo así?
—No se, se vuelve demasiado seguro… como si nada pudiera tocarlo.
Jareth soltó una pequeña risa.
—Eso es pura hablada.
—No legalmente, ayer hasta yo le creí que era ese tal Valein.
Jareth apoyó un brazo sobre el vidrio.
—Supongo que llevo demasiado tiempo mintiendo.
Kael no respondió a eso, porque había algo medio triste escondido ahí, la música seguía sonando bajito detrás mientras la ciudad despertaba lentamente.
Después de un rato Jareth habló otra vez.
—Y usted con Lyra qué?
Kael reaccionó demasiado rápido.
—Qué con ella?
—No sé, usted dígame.
Kael tomó otro trago de agua evitando verlo directamente.
—No hay nada que decir.
—Ajá.
—Mae no empiece.
—No estoy empezando nada.
Kael siguió callado y después finalmente soltó aire por la nariz.
—Lyra merece alguien menos hecho picha, esa mujer vale mucho.
Jareth giró hacia él.
Kael seguía viendo la ciudad.
—Además… si algo sale mal algún día…
Kael volvió a sonreír intentando romperlo.
—Aunque di… si sigo viéndome tan guapo probablemente ella se enamore inevitablemente.
Jareth soltó una risa corta.
—Ah bueno ahí volvió el imbécil de siempre.
Kael observó las avenidas antes de hablar otra vez
—Mae.
—Hm?
—Deberíamos hacer esto más seguido.
Jareth sonrió lentamente mientras el humo del cigarro subía despacio frente al ventanal.
—Sí…
Miró la ciudad brillando allá afuera.
—Todavía tenemos el puto toque.
Después de varios minutos Kael seguía hablando mierda detrás suyo sobre el concierto, sobre la plata, sobre cómo deberían retirarse jóvenes y ricos antes de terminar muertos dentro de una zanja.
Pero Jareth ya estaba pensando en el teléfono, todavia seguía dentro del saco negro tirado sobre la silla.
Jareth finalmente se apartó del ventanal y camino lentamente hacia la mesa de centro llena de vasos vacíos, restos de comida y botellas abiertas, agarro el dispositivo y se dejo caer sobre uno de los sillones mientras desbloqueaba la pantalla usando la huella del mismo mae que probablemente seguía sangrando o ya estaba muerto.
Kael se acerco curioso.
—Qué encontro el señorito?
La pantalla empezo a llenarse de mensajes, transferencias, nombres falsos, rutas, cuentas bloqueadas, códigos internos, mucha mierda que claramente movía demasiado Nex.
Lyra apareció descalza desde el pasillo todavía medio dormida, el maquillaje corrido ligeramente bajo los ojos y el cabello rosado completamente hecho un despiche.
—Por qué huele a cigarro tan temprano?
—Porque Jareth ya está trabajando otra vez —respondió Kael.
Ella soltó un pequeño gruñido cansado mientras agarraba una botella de agua de la cocina, Jareth siguio deslizando mensajes y algo le llamo la atención, una conversación archivada con un símbolo rojo extraño, el abrio el chat, los mensajes eran cortos.
“Entrega confirmada”
“El sujeto sigue estable”
“La muestra reaccionó mejor en tejido nervioso”
“Necesitamos más”
“ASP ya sospecha”
“Si Crimson sigue degradándose, Helix será el reemplazo”
Kael se inclinó sobre el respaldo del sillón.
—Qué putas es Helix?
—No lo se.
Lyra se acercó también, la pantalla mostraba una imagen borrosa de algo dentro de un contenedor metálico transparente con un liquido oscuro.
Kael dejó de sonreir un poco.
—Mae eso no parece droga normal.
Jareth abrio otro archivo con ransferencias enormes, ridículamente enormes con cantidades obscenas de dinero, una sola entrega valía mas que varios meses de trabajos juntos.
Lyra observó la cifra.
—Ah la mierda…
Kael volvió a mirar la pantalla
—Ok no quiero sonar codicioso…
—Pero ya sonó —dijo Lyra.
—Pero mae eso es muchísimo dinero.
Jareth siguió leyendo, mensajes de una tal Valeria.
“Valein no debe saber el contenido completo”
“Solo hace las entregas”
“Si pregunta demasiado, matenlo”
Kael quedo sorprendido.
—Entonces el mae del que se hizo pasar usted… tampoco sabía todo.
Jareth apoyo lentamente el teléfono sobre la mesa.
—Probablemente era solo intermediario.
Lyra cruzó los brazos.
—Eso me gusta menos.
Jareth volvió a ver el teléfono, había otra cosa, una dirección, en el distrito alto de Alarkius.
“Valein — reunión pendiente”
Jareth se quedo pensando y Kael lo observó.
—Qué?
Jareth bloqueó la pantalla lentamente.
—Primero necesito hacer algo.
Lyra levanto una ceja.
—Qué cosa?
Jareth se levantó del sillón agarrando las llaves del carro.
—Ir a ver a alguien.
Jareth simplemente salió del apartamento, el ascensor descendía lentamente mientras luces suaves cambiaban sobre las paredes metalicas y música instrumental sonaba apenas desde algun sistema, Jareth apoyaba la cabeza contra la pared con los ojos medio cerrados mientras sentia el cansancio dentro del cuerpo.
El golpe en las costillas seguía doliendo y la mandíbula también, las puertas se abrieron finalmente hacia el estacionamiento subterráneo, el carro seguia ahí, todavía con gotas secas de lluvia pegadas.
Jareth abrió la puerta y apenas entro, el olor familiar apareció, encendio el motor y la música empezo suave automáticamente desde el sistema del vehículo mientras las pantallas interiores se iluminaban en azul tenue.
“Yot Club y spill tab – LAUREN”
Y entonces salió nuevamente hacia Alarkius, las calles ya estaban completamente despiertas.
Miles de personas moviéndose entre avenidas gigantescas, drones cruzando encima de los vehículos, vendedores ambulantes preparando comida callejera bajo humo blanco, pantallas gigantes anunciando implantes neuronales y conciertos.
Jareth manejaba tranquilo con una mano sobre el volante y la otra arrecostada junto a la ventana abierta, el aire entraba mezclado con olor a lluvia vieja, concreto húmedo y fritura barata.
Paso junto a zonas llenas de neon donde todavía había gente saliendo de clubes completamente destruidos emocionalmente por la fiesta, mas adelante atraveso sectores muchisimo mas pobres, edificios manchados, cables colgando, ventanas rotas y personas durmiendo bajo anuncios publicitarios gigantescos donde modelos perfectos sonreían como dioses.
Una mujer abrazaba a un niño cerca de una estación aérea mientras discutía violentamente con un oficial ASP.
Un hombre completamente drogado gritaba solo sentado sobre una acera, dos drones médicos pasaron encima de la avenida a toda velocidad.
Jareth finalmente dejo atrás las zonas centrales, poco a poco los edificios comenzaron a hacerse más pequeños, menos hologramas y lujo.
Pequeños negocios, ropa colgando desde balcones, ventanas abiertas dejando salir música vieja y olor a comida casera.
Después de un rato llego a la ubicación, el carro se detuvo frente a una casa pequeña de dos pisos escondida entre edificios más antiguos, con macetas junto a las ventanas y luces cálidas detrás de las cortinas.
Jareth se quedó mirando la casa desde dentro del carro, como si necesitara prepararse, luego salió, subió los pequeños escalones lentamente y tocó el timbre, pasos suaves detras de la puerta, la cerradura giro y entonces ella abrió.
La mujer lo miro antes de sonreir con esa mezcla rara entre alivio, felicidad y preocupacion que solo una mamá podia tener.
—Jareth…
Y mierda ahi estaba, la misma mirada cálida y esa sonrisa toda tranquila, ahi entendias de donde habia salido el carisma del mae.
—Hola madre.
Ella abrio la puerta y lo abrazo fuerte, Jareth cerro los mientras la abrazaba también, el olor a cafe recien hecho, jabón y casa limpia le pego, una sensacion demasiado distinta a todo lo demas.
—Mirese nada mas… —dijo ella separandose para verle la cara.
—Usted cada vez aparece mas golpeado chamaco.
Jareth rio un poco.
Ella le agarro el rostro suavemente entre las manos observando el pequeño corte cerca de la boca
—Más hecho mierda no puedes quedar hombre de Dios.
Jareth sonrió.
—Pase antes de que siga dejando olor a cigarro afuera.
La casa era calida, habia fotos viejas sobre algunos muebles, una manta doblada sobre el sillon, plantas cerca de las ventanas y musica suave sonando desde una radio antigua en la cocina, el contraste con el resto de Alarkius se sentia absurdo, como otro mundo.
Ella camino hacia la cocina mientras hablaba.
—Ya comio algo decente o sigue sobreviviendo a pura nicotina y malas decisiones?
—Estoy intentando variar entre malas decisiones y alcohol.
—Ay Dios mío…
Ella seguía moviendose por la cocina preparando café aunque claramente lo observaba cada pocos segundos.
Como si intentara analizar cuanto estaba aguantando realmente su hijo.
—Hace días no venia —dijo finalmente ella.
—Sí… ha estado pesado el trabajo ma.
Ella levanto una ceja.
—“Trabajo”
Jareth solto una risa.
—No empiece.
Ella dejó una taza frente a el.
—Solo me gustaría que un día me dijera la verdad completa.
Jareth bajo un poco la mirada hacia el café caliente.
—Hay verdades que es mejor no escuchar.
La mujer se quedó callada, después suspiro suave.
—Ahi vuelve esa hablada suya que realmente significa “no quiero preocuparla”
Jareth sonrió, puta mierda, lo conocía demasiado, ella se sento finalmente frente a el apoyando ambos brazos sobre la mesa.
—Y como están sus amigos?
—Sobreviviendo como yo.
—Eso no responde nada.
—Kael sigue siendo un imbécil.
Ella solto una risa rápidamente.
—Ese muchacho nació hablando mierdas.
—Y Lyra sigue siendo la única funcional del grupo.
—Entonces claramente ella merece aumento de sueldo.
Jareth soltó una risa real esta vez.
Ella lo observó un momento más, luego hablo mas bajito.
—Estas bien realmente?
Jareth sostuvo la mirada un ratito.
—Estoy intentando estarlo.
Ella asintio despacio, Jareth entonces metio la mano dentro del saco negro, saco varios fajos de dinero cuidadosamente acomodados y los coloco sobre la mesa.
La mujer se quedó completamente quieta mirando la plata, luego a él.
—Jareth…
Él habló antes de que empezará.
—Tomalo.
—No.
—Mama…
—No quiero dinero suyo si usted se está metiendo en algo peligroso otra vez.
Jareth soltó aire lentamente.
—Eso ya paso hace rato.
Ella bajó la mirada hacia los billetes.
—Cuánto es esto…?
—Lo suficiente para que deje de preocuparse por cuentas un tiempo.
La mujer seguía sin tocarlo porque no estaba pensando en el dinero, estaba pensando en él.
Jareth apoyó ambas manos sobre la mesa inclinándose apenas hacia ella.
—Escuchame.
Ella levantó la mirada lentamente.
—Ya no quiero verla revisando precios antes de comprar comida, no quiero que siga fingiendo que todo está bien cuando claramente no lo esta, pase demasiados años viendo como se hacia mierda trabajando por mi, dejeme ayudarla aunque sea una puta vez.
La mujer lo observo y algo en la expresion de ella cambio, se levanto de la silla rodeando la mesa y lo abrazo fuerte, mucho mas fuerte esta vez.
Jareth cerró los ojos sintiendo como ella le acariciaba el cabello igual que cuando era un mocoso.
—Usted no tenía que cargar tantas cosas solo… —dijo ella.
Toda la ciudad podía verlo como alguien peligroso, un mentiroso, elegante e intocable pero ahi seguía siendo solo un hijo cansado intentando salvar a su mama de una vida que nunca fue justa con ninguno de los dos.








