SELECT A GIRLFRIEND

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Summary

La amistad puede sorprendernos en la vida. A veces, la persona que tenemos más cerca, aquella que creemos que es únicamente nuestra mejor amiga, termina siendo mucho más que eso. Esto es lo que sucede en esta novela GL. Thaity y Buby tuvieron que recorrer distintos caminos y conocer a otras personas para comprender que, en realidad, ellas eran la pareja ideal. ¿Quién fue capaz de verlo claramente desde el principio? El abuelo. No os perdáis esta novela llena de personajes divertidos, situaciones inesperadas y un toque surrealista que hará que todo pueda suceder.

Genre
Romance
Author
xuxyn
Status
Complete
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1


CAPÍTULO 1

LA NOVIA DEL DOMINGO

La mañana había comenzado tranquila en la elegante casa de Thaity, situada en una de las mejores zonas de Brisbane.

El sol entraba suavemente por los grandes ventanales mientras ella desayunaba café y tostadas revisando unos documentos de su bufete de abogados.

Todo parecía normal… hasta que sonó el teléfono.

Thaity observó la pantalla y suspiró.

—Mamá…

Descolgó lentamente.

—Thaity, te tienes que casar ya, porque tu abuelo, que es mi padre, ha dicho que te va a desheredar.

Thaity abrió mucho los ojos.

—¿Qué?

—Y no podéis perder la herencia de tu abuelo porque tiene muchísimo dinero. O sea, que te tienes que casar.

Thaity dejó la taza sobre la mesa intentando mantener la calma.

—Ay, mamá, pero qué tonterías dices. Yo ya tengo mi trabajo, me siento genial, tengo mi bufete de abogados y soy reconocida en Brisbane. Por lo tanto, eso no es importante para mí.

—Para ti no, pero para mí sí —contestó su madre con firmeza—. Y como yo, en el clan familiar, soy la que mando, tú te tienes que casar y tienes que presentarle a tu abuelo a tu novia el domingo.

Thaity se quedó paralizada.

—Pero mamá… ¿qué estás diciendo?

—Sí, sí. Tú tienes que hacer eso. Cómo lo haces es tu problema. Adiós, Thaity. Y colgó.

Thaity permaneció inmóvil unos segundos mirando el móvil, como si esperara que todo hubiese sido una broma absurda. Después se dejó caer sobre la silla.

—Esto no puede estar pasando…

Sin saber qué hacer, llamó inmediatamente a la única persona capaz de soportarla en momentos así: Buby.

El teléfono apenas sonó dos veces.

—Buby, mira lo que me ha pasado. Mi madre dice que me tengo que casar y que tengo que presentar a mi novia el domingo. Yo… ¿qué hago? ¿Qué hago?

Buby soltó una pequeña carcajada al otro lado de la línea.

—Tranquila. Esta noche voy a tu casa, montamos un perfil y buscamos la novia perfecta que tú quieres.

—¿Qué? ¡Tú estás loca!

—No, querida. Yo soy resolutiva.

Aquella noche, Buby apareció en casa de Thaity cargada con una bolsa llena de vino, canapés y una energía imposible de ignorar.

Entró como un torbellino.

—Bueno, empezamos.

Thaity la miró horrorizada.

—Pero tú, ¿qué me estás diciendo? Yo soy una persona muy seria. ¿Cómo voy a hacer eso?

—Oye, ¿tú qué quieres? ¿Tener a tu madre en contra? Eso lo solucionamos esta noche. Vamos a poner un perfil en tres diarios digitales, en la sección social.

Thaity se llevó una mano a la frente.

—Esto es surrealista…

—Y divertido —respondió Buby mientras abría el ordenador—. Ahora vamos a ver la chica que tú quieres. Tú pide mucho más, porque luego siempre llega menos.

Thaity no pudo evitar reír ligeramente.

—Eso ha sonado fatal.

—Pues es verdad. A ver… ponemos: mujer independiente, que se mueva bien con el dinero, elegante y con buena apariencia, porque a ti te importa muchísimo la ropa.

Thaity abrió la boca indignada.

—Pero seré una superficial.

—Bueno, aquí nadie te va a juzgar. Tú pide lo que quieras. También ponemos que juegue al pádel y que le guste disfrutar de buenos restaurantes.

Mientras hablaban, Buby iba escribiendo rápidamente.

Decidió omitir cualquier tema relacionado con religión o política y centrarse únicamente en el estilo de vida. Después creó un correo de contacto llamado “th love”.

—Que te escriban y contesten unas cinco o seis preguntas —dijo satisfecha—. Y tienes que decir que buscas pareja. Ya sé que la vas a alquilar, pero eso no lo podemos poner ahí. Pones unos interrogantes y misterio… así, cuando les digas que la necesitas para el domingo, no quedará tan mal.

Thaity la miró como si estuviera completamente desequilibrada.

—Buby, tú estás como una cabra.

—No. Yo estoy salvando mi salud mental, porque aguantarte a ti cuando te pones nerviosa es agotador.

Thaity soltó una carcajada.

—Ay, qué clara eres…

Las dos comenzaron a cenar entre risas y comentarios absurdos. Pero, apenas unos minutos después de publicar el anuncio, el teléfono empezó a sonar sin descanso. Notificaciones. Mensajes. Correos. Solicitudes.

Una detrás de otra.

Thaity abrió los ojos, totalmente sobrepasada.

—A mí esto me supera…

Buby cogió el móvil con una sonrisa triunfal.

—Tú no te preocupes. Esto lo voy a llevar yo. Pero ahora… cenemos tranquilamente, porque creo que acabamos de abrir una puerta….

Y, sin saberlo, ambas acababan de cambiar sus vidas para siempr