Capítulo 1
EL ENCUENTRO
La ciudad brillaba entre luces de neón, grandes pantallas y coches oscuros que avanzaban lentamente entre el gentío.
Aquella noche se celebraba el Festival Internacional de Moda de Tokio.
Diseñadores, empresarios, artistas y periodistas caminaban por la enorme plaza central mientras cientos de cámaras buscaban captar la mejor imagen del evento.
Wal salió del coche sonriendo mientras llevando a Po entre sus brazos.
—Vamos, Po… hoy es un día importante para nosotros.
Po movía la cola sin parar.
Wal le acarició la cabeza.
—Hace cinco años solo éramos tú y yo en un pequeño taller lleno de cajas y abalorios… ¿te acuerdas?
Po ladró suavemente.
—Y ahora estamos aquí.
Wal observó una enorme pantalla donde aparecía la imagen de Po llevando una pequeña pieza de bisutería brillante diseñada especialmente para mascotas.
Sonrió emocionado.
—Eres el protagonista, Po.
Aquella colección había revolucionado las redes sociales. No era solo moda para animales; para Wal representaba el vínculo emocional entre las personas y sus compañeros de vida.
Respiró hondo.
—Vamos allá.
Llegando del otro lado de la ciudad, un coche rojo se detenía frente a la entrada principal del festival.
Xino Wan salió acompañado de su secretario Xen.
Elegante. Serio. Impecable. Todo el mundo se apartaba ligeramente cuando él caminaba.
—¿Está todo preparado? —preguntó Xino sin detenerse.
—Sí, señor Wan. La prensa le espera en el salón principal.
Xino ajustó lentamente los guantes negros que llevaba puestos.
—Hoy cambiaremos la moda internacional.
Xen lo observó en silencio. Conocía perfectamente aquella mirada fría y calculadora.
Xino podía conquistar cualquier escenario. Pero nadie lograba acercarse realmente a él.
Entraron en el recinto mientras decenas de flashes iluminaban el pasillo principal.
Wal caminaba por otro acceso junto a Po, observándolo todo con curiosidad.
—Tranquilo, Po, tranquilo…
Pero en ese instante Po levanto sus orejas, miró fijamente hacia delante y salió corriendo.
—¡Po!
Wal empezó a correr detrás de él entre la multitud.
Po atravesó varios grupos de personas hasta detenerse justo delante de Xino.
El perro movía la cola, emocionado.
Xino dio un paso atrás inmediatamente.
—Sáquenme a este perro de aquí.
Po intentó acercarse más.
—Me va a ensuciar.
Xen cogió suavemente a Po antes de que siguiera saltando.
Wal llegó jadeando.
—Perdón… perdón…
Levantó la mirada. Y se quedó paralizado unos segundos.
Xino era todavía más impactante de cerca. Su presencia imponía. Sus ojos eran fríos… pero extrañamente tristes.
Wal sintió algo extraño dentro del pecho. Una sensación rápida y difícil de explicar.
Xino lo observó en silencio. Aquel hombre tenía algo diferente. Algo suave. Algo peligroso para alguien como él.
Wal cogió a Po rápidamente.
—Lo siento mucho.
Pero Xino no respondió. Simplemente se giró y continuó caminando. Distante. Inalcanzable.
Po gruñó bajito desde los brazos de Wal.
—Ssshhh… tranquilo.
Aunque, en realidad, el que estaba alterado era él.
Minutos después, el gran auditorio comenzó a llenarse. Una enorme pantalla iluminó el escenario. La presentadora, Mixisunam, sonrió al público.
—Esta noche tenemos frente a frente a dos revolucionarios de la moda japonesa.
Las luces enfocaron a Xino y Wal sentados uno frente al otro. Por primera vez pudieron observarse con calma.
Xino mantenía una postura firme y elegante.
Wal parecía más relajado… aunque sus ojos no conseguían apartarse de él.
—El señor Xino Wan —continuó la presentadora— ha revolucionado la moda unisex con una visión moderna, artística y global.
El público aplaudió.
Xino comenzó a hablar con seguridad absoluta. Su voz era tranquila. Dominante.
Wal lo escuchaba atentamente. “Qué hombre tan arrogante…”, pensó. Pero algo dentro de él añadía otra cosa. “Y qué hombre tan interesante…”
Después llegó el turno de Wal. Explicó cómo había unido diseño emocional y accesorios para mascotas, creando piezas que representaban el vínculo afectivo entre humanos y animales.
Mientras hablaba, Xino lo analizaba sin disimular. Aquel hombre era completamente distinto a él. Más cálido. Más humano. Más libre. Y eso le molestaba. Pero al mismo tiempo… No podía dejar de mirarlo. Especialmente sus ojos.
Cuando terminó la charla, el auditorio entero estalló en aplausos.
Las cámaras comenzaron a hacer fotografías sin parar.
Durante unos segundos, ambos quedaron uno frente al otro bajo las luces del escenario. Sin hablar. Sin moverse. Como si el ruido desapareciera alrededor.
Y entonces Xino apartó la mirada primero.
Se levantó lentamente.
—Vámonos, Xen.
La prensa empezó a seguirlo mientras abandonaba el lugar con su habitual frialdad. Todo el mundo admiraba su porte elegante y su impresionante éxito empresarial.
Pero Wal seguía observándolo desde lejos. Po apoyó la cabeza sobre sus piernas.
—No me gusta ese hombre… —parecía decir con la mirada.
Wal acarició distraídamente a Po sin dejar de mirar la salida. Sentía algo extraño dentro de él. Algo que subía y bajaba como una corriente difícil de controlar. Y por primera vez en mucho tiempo…Tuvo la sensación de que acababa de empezar algo importante