Bakugo y Uraraka eran esa semana los encargados de hacer las compras para su dormitorio, necesitaban llevar bastantes bolsas, todo mundo les encargo miles de cosas, además de lo que hacía falta en la alacena.
—El maldito pelos de mierda se quedará sin neuronas por estar comprando esta porquería—Dijo Bakugo molesto intentando escoger el color de tinte que usaba su amigo.
—A Kirishima le gusta ese tono, aunque, jamás lo he visto sin tintura. ¿Tú lo has visto?
—Solo en malditas fotos—Dijo Bakugo aun buscando el tono que Kirishima quería.
Después de 10 largos minutos pudieron encontrar el tinte, continuaron con la lista de compras absurdas de sus compañeros, las chicas querían golosinas y chocolates, mientras Mineta pedía una cantidad increíble de pañuelos, Denki uno de los más extraños del salón (Según Bakugo) sorprendentemente no había pedido nada.
—Para qué demonios pide flores la caja de herramientas.
—No le digas así a Momo-chan—Recrimino Uraraka.
Ambos habían salido ya del supermercado y ahora se dirigían a una florería. Cada semana Momo hacia un pedido de varios arreglos para que los entregaran cada tres días, y así adornar un poco su habitación y adornar la sala y el comedor, algo que pasaba desapercibido Bakugo todos los días.
—Si puede crear flores artificiales para qué demonios quiere flores—Dijo Bakugo molesto el rubio, no queria desviarse nuevamente.
—Porque son lindas, huelen bien y dan un toque bonito al comedor—Menciono Uraraka.
—Claro—Mencionó con arrogancia Bakugo.
Entraron a la florería, Uraraka llevaba una nota de parte de Momo. En lo que preparaban el pedido, Uraraka comenzó a curiosear en aquella florería que parecía que era bastante costosa, había enormes arreglos de flores, flores de muchos colores, Uraraka estaba maravillada y fascinada.
—¿Te gustan mucho las flores? —Pregunto por detrás Bakugo.
—Sí, son muy bonitas—Menciono Uraraka con una hermosa sonrisa que Bakugo no paso por desapercibida—Estas son mis favoritas.
Uraraka le mostro un florero de cristal, lleno de hortensias de color rosado, las flores eran pequeñas y delicadas, que le recordaron a ella, era pequeña con una apariencia tan delicada, pero él sabía bien que era fuerte. A las chicas fuertes también les gustan las flores bonitas.
Bakugo no dijo nada tan solo se dio la vuelta mientas ella seguía viendo las flores. Regresaron poco después de que el pedido había sido completado, Uraraka había salido de ahí con una enorme sonrisa que no sabía el por qué Bakugo.
A los pocos días el florista llego a la academia, llevando dos arreglos de flores, Momo estaba algo consternada.
—Uraraka—La llamo la chica de cabellos negros.
—¿Pasa algo?
—Pediste dos arreglos?
—¿Qué? No, entregue la nota que me diste.
—El arreglo de hortensias es para la señorita Uraraka, lo pidió una persona anónima—Dijo el repartidor.
—¿Para mí? —Ambas chicas se quedaron sorprendidas.
—Ya está pagado él las pago—El florista dijo.
—¿Él? —Ambas chicas dijeron al unisonó.
Ambas se sorprendieron, un chico le había mandado flores a Uraraka, más bien un chico le había mandado las flores favoritas a Uraraka.
La chica le dio las gracias al florista y llevo su arreglo a adentro, las demás empezaron a preguntarle quien se las había mandado, pero no tenía tarjeta y no sabía quién se las había mandado.
Uraraka llego a su habitación algo consternada, no sabía quién le había mandado las flores, pero al colocar el florero sobre su escritorio recordó lo que le dijo a Bakugo, que esas flores habían sido sus favoritas, pero ¿El realmente le mando esas hermosas flores?
Bakugo estaba en su habitación estudiando cuando de repente escucho una notificación de Instagram, seguía a Uraraka en esa aplicación, la chica subió una fotografía de un arreglo de hortensias, Bakugo sonrió felizmente por haberle regalado aquellas flores.
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Mis estrellitas, me acabo de dar cuenta que desde el domingo llevo entre ocho y nueve fics que hago, entre un evento y otro mas esto, mas la actualización de Después de la tormenta, al ritmo que voy yo creo que si acabo para final de año








