Only You {Lubaek/Baekhei}

Summary

baekhyun es un chico promedio, es amable y alegre, jamás a conocido el verdadero amor ¿llegará a conocerlo? Yukhei o Lucas como le dice sus amigos es el nerd de la escuela, es invisible para todo meno uno, el acaba enamorándose de baekhyun ¿podrá un chico como el enamorar a baekhyun? ♡ este one-shot está hecho a imaginación mía ♡ no copia ni adaptación.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

~Only You~

Narrador

Lucas caminaba distraído hacia la biblioteca, abrazando contra su pecho una pila de libros que casi le tapaban la vista, cuando un grupo de chicos pasó a su lado empujándolo deliberadamente. El impacto fue tan fuerte que perdió el equilibrio y cayó al suelo, esparciendo todos sus cuadernos y libros por el pasillo.

No era la primera vez que le ocurría algo así. Para la mayoría de los estudiantes, Lucas era prácticamente invisible; para otros, era un blanco fácil para sus bromas pesadas. Se agachó apresuradamente para recoger sus cosas, sintiendo las miradas burlonas de aquellos que lo habían derribado alejándose sin ningún remordimiento.

—¿Estás bien? —preguntó una voz suave y melodiosa muy cerca de él.

Lucas alzó la vista sorprendido. Frente a él se encontraba un chico de cabello rosado y rasgos delicados, que lo miraba con genuina preocupación. Lucas solo pudo asentir con la cabeza, demasiado tímido para articular palabra.

—Vi todo… es muy injusto que te traten así —dijo el chico, agachándose para ayudarlo a recoger los libros del suelo—. Toma, aquí tienes. —Le extendió la pila con una sonrisa cálida, de esas que parecen iluminar todo a su alrededor.

Lucas se puso de pie torpemente y tomó sus pertenencias, sintiendo cómo el rostro le ardía por la vergüenza.

—Por cierto, me llamo Byun Baekhyun —se presentó él mismo, manteniendo esa sonrisa amable que desbordaba encanto.

—Y-Yukhei Wong… p-pero puedes decirme L-Lucas —respondió con la voz entrecortada, bajando la mirada.

Baekhyun era la primera persona en mucho tiempo que no solo se fijaba en él, sino que también le hablaba con amabilidad. Para Lucas, que vivía en las sombras, sentirse visto por alguien como Baekhyun era algo totalmente nuevo y abrumador.

—Mucho gusto, Lucas. Nos vemos luego —se despidió Baekhyun, y se marchó caminando junto a un amigo que lo esperaba más adelante.

Lucas se quedó allí parado, observándolo irse, incapaz de apartar la vista de su figura hasta que desapareció entre la multitud de estudiantes.

—¡Lucas! —lo llamó una voz conocida, rompiendo su ensueño—. ¡Lucas, oye!

El chico parpadeó, reaccionando al instante. Era Ten, su amigo de toda la vida, que corría hacia él con expresión de confusión.

—¿Eh? —preguntó Lucas, todavía distraído.

—¿Qué te pasa? Pareces haber visto un fantasma… o estar completamente embobado —bromeó Ten, pero notó la expresión soñadora en los ojos de su amigo—. ¿Sucedió algo?

Lucas suspiró, y una sonrisa dulce e inevitable se formó en sus labios.

—Ten… creo que me he enamorado de un ángel.

—¿De qué estás hablando? —preguntó Ten, arqueando una ceja.

—Me enamoré del hyung Baekhyun… de Byun Baekhyun.

—¿Espera? ¿De Byun Baekhyun? —los ojos de Ten se abrieron con sorpresa, y su expresión pasó de la curiosidad a la alarma—. ¿Estás seguro de lo que dices? Lo conozco… y vaya que lo conozco. Pero escúchame bien: Kasper anda detrás de él desde hace días.

Lucas frunció el ceño, sin entender del todo a lo que se refería.

—¿De qué hablas?

—Ya sabes cómo es Kasper… se cree el dueño de todo y de todos. Y esta vez, ha puesto sus ojos en Baekhyun.

—¿Ese mujeriego se ha fijado en el hyung? —preguntó Lucas, sintiendo cómo una punzada de desagrado le recorría el cuerpo.

—Así es. Y ya sabes lo que dicen: donde pone el ojo, pone la bala. Siempre consigue lo que quiere, y luego lo desecha como si nada.

—No me importa —respondió Lucas, apretando los libros contra su pecho con determinación, su mirada endureciéndose—. Él me gusta de verdad… y no voy a permitir que un simple playboy como él me lo quite.

—Lucas, conoces a Kasper, nunca acepta un “no” por respuesta —advirtió Ten con preocupación.

—No dejaré que Baekhyun hyung caiga en sus manos… pase lo que pase —aseguró Lucas, con una firmeza que ni él mismo sabía que tenía.

Una semana después

Baekhyun caminaba distraído junto a Chen, su mejor amigo, cuando de repente alguien lo empujó contra la pared, cortándole el paso. Alzó la vista y se encontró con aquellos ojos negros y penetrantes que tanto detestaba, brillando con una lujuria que le revolvía el estómago.

—¿Qué te pasa? —preguntó Baekhyun, molesto, intentando apartarlo—. ¡Apártate de mí!

Trató de empujarlo, pero el otro era más fuerte y no se movió ni un milímetro.

—Me encanta cuando se hacen los difíciles… se vuelven mucho más interesantes —dijo Kasper, bajando el rostro hasta quedar a centímetros de su cara.

—¿Por qué tienes que hacer esto siempre? —soltó Baekhyun, tratando de mantener la calma.

—Porque me gustas, Baekhyun. Y cuando algo me gusta, lo tomo —respondió Kasper con una sonrisa arrogante y segura de sí misma.

—Aléjate de él, playboy —intervino Chen, poniéndose frente a su amigo con el ceño fruncido.

—¿Ah sí? ¿Y quién va a obligarme? ¿Tú? —se burló Kasper, soltando una risa llena de soberbia.

En un parpadeo, dos de los seguidores de Kasper sujetaron a Chen con fuerza, apartándolo y dejando a Baekhyun completamente indefenso. Él intentó defenderse, pataleando y tratando de soltarse del agarre que lo retenía.

—Eres precioso, Baekkie… —susurró Kasper, rodeándole la cintura con sus brazos con posesión—. Me encantas, y sabes que en el fondo te gusta que te desee.

—A ti te gusta todo lo que respira, no mientas —escupió Baekhyun con asco.

—Es verdad… pero por hoy, solo tengo ojos para ti. Soy todo tuyo —dijo, ladeando la cabeza con una sonrisa torcida.

Sin darle tiempo a reaccionar, Kasper lo besó a la fuerza, aferrándolo con más fuerza contra su cuerpo. Baekhyun comenzó a dar patadas y puñetazos al aire, tratando de golpearlo, pero sus esfuerzos eran en vano. Como último recurso, mordió con fuerza el labio inferior del chico, haciéndolo retroceder de golpe y soltarlo con un gemido de dolor.

—Así que quieres jugar duro… —murmuró Kasper, limpiándose un hilo de sangre que brotaba de su herida, con una expresión que mezclaba ira y diversión enfermiza.

—¡Suéltame! ¡Chen! —gritó Baekhyun, buscando con la mirada a su amigo.

—Tu amigo no puede escucharte… —dijo Kasper con calma—. Mis amigos se encargaron de llevárselo lejos para que no estorbe. Ahora solo estamos tú y yo, muñeco.

Volvió a atraparlo, arrastrándolo a la fuerza hasta un armario de limpieza cercano, lo empujó dentro y cerró la puerta con seguro, dejándolos en una penumbra apenas iluminada por una pequeña ventanita alta. Empezó a quitarse la ropa con prisa, ignorando los gritos de auxilio del otro.

—¡Auxilio! ¡Que alguien me ayude! —gritaba Baekhyun, retrocediendo hasta chocar contra la pared.

—No te hagas la víctima… sé que en el fondo es lo que deseas —murmuró Kasper, acercándose de nuevo para besarlo.

Mientras tanto, Lucas caminaba por los pasillos junto a Ten, cuando vio pasar a la fuerza a alguien que le resultó familiar: era Chen, el amigo de Baekhyun, siendo arrastrado por dos chicos grandes y de aspecto intimidante.

—¡Suéltame! —gritaba Chen, luchando por liberarse—. ¡Si ese maldito le hace algo a Baekhyun, se las verá conmigo! ¡Le cortaré lo que tenga entre las piernas!

—Tu amigo se lo está pasando genial… todos terminan disfrutando con Kasper —se burló uno de los chicos, soltándolo bruscamente antes de irse corriendo.

Lucas y Ten corrieron hacia él. Chen los miró, recuperando el aliento, y sus ojos se iluminaron al reconocer al chico de cabello oscuro.

—¿Tú eres Yukhei, verdad? —preguntó Chen con urgencia.

—Sí, soy yo. ¿Dónde está Baekhyun hyung? —preguntó Lucas, sintiendo cómo el pánico crecía en su pecho.

—¡Necesito tu ayuda! Kasper lo acorraló y se lo llevó… —dijo Chen con voz temblorosa.

—¡¿Qué?! —exclamó Ten, tapándose la boca con horror—. ¿Estás seguro?

—¡Ese desgraciado va a abusar de él! Por favor, ayúdenme a encontrarlo —suplicó Chen.

Lucas asintió con determinación, sin dudar ni un segundo. Se organizaron rápidamente: Chen revisaría los pasillos del tercer piso, Ten el patio trasero y Lucas el segundo piso, el último lugar donde habían sido vistos.

—¿Dónde estás, ángel? —susurró Lucas mientras recorría cada rincón, mirando tras cada puerta y ventana.

De pronto, escuchó un grito ahogado proveniente de un pequeño armario al final del corredor. Corrió hacia allí e intentó abrir la puerta, pero estaba cerrada con llave. Sin pensarlo dos veces, pateó la madera con todas sus fuerzas hasta que el cerrojo cedió y la puerta se abrió de golpe.

Lo que vio le heló la sangre. Allí dentro, entre lágrimas, estaba Baekhyun con la ropa desarreglada y rasgada, mientras Kasper estaba sobre él, bajándose los pantalones.

—¡Maldito infeliz! —bramó Lucas, lanzándose contra el agresor y golpeándolo con tanta fuerza que lo tiró al suelo.

—¿L-Lucas? —susurró Baekhyun, con los ojos llenos de lágrimas y alivio.

Lucas no se detuvo hasta que Kasper, aturdido y herido, pudo escapar corriendo del lugar. Acto seguido, corrió hacia Baekhyun, lo envolvió en su propia chaqueta y lo sacó de allí, llevándolo hasta el baño más cercano para que pudiera recuperar la calma.

—¿Te hizo daño? ¿Te lastimó en algo? —preguntó Lucas, revisándolo con delicadeza y miedo.

—No… no me hizo nada, gracias a ti —respondió Baekhyun, abrazándose con fuerza al brazo del chico, escondiendo su rostro allí entre sollozos—. Gracias, Lucas… gracias por salvarme.

—Tranquilo, hyung… ya pasó, estoy aquí —susurró Lucas, acariciando su cabello con infinita ternura.

—¿Chen? Él estaba conmigo, ¿está…? —empezó a preguntar Baekhyun, pero Lucas lo interrumpió suavemente.

—Chen está bien, está con Ten esperándonos. Vamos, te llevaremos a casa.

Cuando Baekhyun se hubo calmado lo suficiente, salieron a reunirse con sus amigos, quienes los esperaban ansiosos.

~ Un mes después ~

—¡No lo entiendo! —exclamó Baekhyun, haciendo un pequeño puchero mientras miraba el libro de matemáticas sobre la mesa.

Lucas soltó una risa suave y lo abrazó por la espalda, recostando su barbilla sobre el hombro ajeno.

—Amor, solo tienes que elevar el número al cubo, es más fácil de lo que parece —explicó con dulzura.

—¡Pero las matemáticas son lo más difícil que existe en el universo! —se quejó Baekhyun, encogiéndose de hombros con gracia.

—Yo te ayudaré hasta que lo entiendas, no tienes por qué preocuparte. Siempre estaré aquí para ti —prometió Lucas, depositando un beso en su mejilla.

Baekhyun giró el rostro hacia él y le sonrió, una sonrisa llena de luz y amor. Le quitó las gafas que Lucas usaba y se quedó mirando directamente esos ojos oscuros que tanto le gustaban.

—Eres muy guapo, Xuxi… —murmuró Baekhyun, perdido en su mirada.

—¿Yo? Qué va… pero tú eres un ángel, lo más hermoso que he visto —respondió Lucas, uniéndose sus labios en un beso tierno y profundo—. Eres precioso, Baekhyun.

—Te amo, Xuxi —dijo Baekhyun, levantándose de la silla y sentándose a horcajadas sobre el regazo de su novio, rodeando su cuello con los brazos—. Desde la primera vez que te vi, supe que me gustabas. Me llamó la atención cómo eras, tu forma de ser… me enamoré de ti desde ese día.

Lucas lo miró con sorpresa y ternura. Todavía no podía creer que alguien como Baekhyun, brillante y maravilloso, se hubiera fijado en alguien como él, que antes pasaba desapercibido para todos.

—Yo también te amo, con toda mi alma —susurró Lucas, volviendo a besarlo con más intensidad.

Deslizó sus labios por el cuello de Baekhyun, recorriendo su piel con besos húmedos que provocaron que el otro soltara suaves gemidos de placer. Poco a poco, comenzó a desabotonar su camisa, mientras Baekhyun, con manos torpes y temblorosas por la emoción, le quitaba la suya.

—Tienes el cuerpo de un dios griego… —murmuró Baekhyun, pasando sus manos con admiración por el pecho fuerte y definido de Lucas.

—Todo lo que soy es tuyo… solo tuyo —respondió Lucas con voz ronca por el deseo.

Lo levantó con facilidad y lo llevó hasta la cama, depositándolo suavemente sobre el colchón. Se deshicieron del resto de su ropa, quedando completamente desnudos el uno frente al otro. Baekhyun se mordió el labio inferior, sintiéndose tímido pero emocionado. Lucas se acercó y tomó el miembro del contrario en su mano, llevándolo luego a su boca con lentitud. Baekhyun comenzó a retorcerse bajo su tacto, perdido en las sensaciones nuevas y placenteras, hasta que, sin previo aviso, se liberó con un gemido ahogado.

—Fue muy rápido… —se disculpó Baekhyun, escondiendo el rostro entre las manos, rojo de vergüenza.

—No te preocupes, amor… es tu primera vez, es normal —dijo Lucas, limpiándose los labios y mirándolo con devoción—. El mío también lo es. Te prometo que iré con cuidado, no te haré daño.

Baekhyun asintió, confiando plenamente en él. Lucas buscó sobre la mesa el lubricante, un regalo que Chen les había dado "por adelantado", lo abrió y se impregnó los dedos. Se acercó de nuevo a su cuerpo y, con suavidad, introdujo un dedo en su interior. Baekhyun arqueó la espalda, aferrándose a las sábanas.

—Si te duele, dímelo y nos detenemos —le dijo Lucas, besando su frente.

—Sigue… quiero más —pidió Baekhyun entre suspiros y gemidos.

Lucas introdujo un segundo dedo, moviéndolos con delicadeza, mientras recorría el cuello y el pecho de su pareja con besos y mordiscos suaves, dejando marcas que demostrarían que Baekhyun le pertenecía. Añadió un tercer dedo, estirando y preparando el camino con movimientos rítmicos, hasta notar que el cuerpo de Baekhyun ya estaba relajado y listo.

Retiró sus dedos y, posicionándose entre sus piernas, guió su propia erección hasta la entrada. Se introdujo despacio, poco a poco, hasta quedar completamente dentro de él.

—¡Ah~! —gimió Baekhyun fuerte, sintiendo la plenitud y el calor que los unía.

—Estás tan… tan apretado, amor… qué delicia —murmuró Lucas, conteniéndose para ir despacio al principio.

Comenzó a moverse con embestidas suaves y lentas, pero Baekhyun, perdido en la sensación de placer, le pidió con susurros que fuera más rápido y profundo. Lucas aceleró el ritmo, embistiéndolo con fuerza y pasión, mientras con una mano acariciaba y estimulaba el miembro de su amado al mismo tiempo.

—M-Me vengo, Xuxi… ya no puedo más —jadeó Baekhyun, clavando sus uñas en la espalda de Lucas, perdido en el placer.

—Hazlo… vente para mí —respondió Lucas, respirando agitadamente.

Baekhyun llegó al clímax con un grito sonoro que resonó en la habitación, llamando el nombre de su novio como una plegaria. Lucas, al escucharlo y sentir las contracciones del cuerpo ajeno, no tardó en seguirlo, liberándose en su interior y susurrando el nombre de Baekhyun como si fuera lo único que existía.

Se quedó quieto unos segundos, recostado sobre el pecho de Baekhyun, recuperando el aliento, para luego retirarse y acostarse a su lado, atrayéndolo entre sus brazos.

—Fue increíble, Xuxi… —dijo Baekhyun con una sonrisa cansada pero radiante, abrazándose a él.

—Tú eres increíble, amor… —respondió Lucas, besándole los labios con ternura.

Baekhyun se tocó el cuello, donde quedaban marcadas las señales de lo que acababa de ocurrir.

—Esto será difícil de ocultar mañana… —señaló, riendo bajo.

—Mejor así —dijo Lucas, lamiendo suavemente la piel marcada—. Que todos vean que eres mío… incluso ese maldito de Kasper, para que sepa que nunca podrá tocarte.

—Xuxi… tú sabes que solo soy tuyo —aseguró Baekhyun, mirándolo fijamente a los ojos—. Solo tuyo, ahora y siempre.

—Lo sé, mi vida… eres mío —repitió Lucas, apretándolo más contra su cuerpo—. Aunque me molesta saber que Kasper sigue merodeando y tratando de acosarte.

—Eso ya quedó en el pasado… —dijo Baekhyun, escondiendo su cabeza en el hueco del cuello de Lucas—. Ahora estoy tomando clases de hapkido. Si alguien intenta algo, sabré defenderme. Y solo tú tienes permiso para tocarme, para hacerme sentir así… solo tú, Xuxi.

—Te amo… te amo muchísimo —le dijo Lucas, sellando sus palabras con un beso profundo y lleno de amor.

Se quedaron abrazados un largo rato, disfrutando de la compañía y la paz que solo el otro podía darles. Y, cuando el deseo volvió a despertar entre ellos, lo volvieron a hacer: sobre la cama, en el baño, contra la pared… en cada rincón donde pudieron demostrarse que eran el uno del otro, sin importar nada más.

*Fin*