Prólogo - Sail Away
No todos los cuentos están hechos de luz.
Algunos florecen entre ruinas, cenizas... y sangre.
Lo perdí.
Lo vi desaparecer y creí que jamás volvería a escuchar su voz.
Pero regresó.
Regresó convertido en algo distinto.
Una criatura de la noche.
Un ser nacido de la muerte.
Y aun así...
seguía siendo él.
Lo seguí.
Lo abracé.
Me refugié en su sombra cuando el mundo se volvió demasiado cruel.
Sabía que estaba cambiando.
Sabía que caminaba hacia un abismo del que no habría regreso.
Pero no me importó.
Porque en la oscuridad de sus ojos encontré algo que ninguna tumba pudo destruir.
Y en ese abismo...
encontré un amor más fuerte que la muerte.








