TOUKA
Touka se sumerge en las sombras, no porque sea negativa, ni porque le guste estar sola.
Se esconde de Kenshin, su esposo. Ambos son una pareja joven, él es un comerciante, de reliquias.
Ella le ayuda a él en el negocio. Touka estudiaba arte. Pero después de que Kenshin hereda el negocio, se casan.
Al principio él era muy amable, atento, el joven perfecto para Touka.
Pero luego que se casaron, Kenshin ya no era el mismo.
_¡Touka!
Ella lo escuchó desde su escondite, sollozaba, tenía miedo de él. No quería salir del escondite, pero si no lo hacía las consecuencias iban a ser terribles.
El escondite era para desahogarse, Kenshin odiaba que Touka llorara delante de él. Le decía que era débil, que se avergonzaba de ella.
Touka sale de su escondite, y acude de inmediato al llamado de Kenshin.
_Donde estabas…lo dijo serio y enojado.
_Estaba ocupada, limpiando la estantería.
_Tengo que salir, esta tarde llega una caja. Es un pedido. No la abras.
_No, como digas.
_¡Señor! Te dije que me llamaras señor, ¿Por qué se te olvida?, ¿Quieres hacerme enojar?, siempre me haces enojar mujer.
_Perdón, no volverá a ocurrir, señor.
_Siempre dices lo mismo, por eso me pongo así, tú me haces enojar.
Él la sujeta de un brazo muy fuerte. Touka contiene el llanto, hace un esfuerzo enorme para no hacerlo, su mirada se dirige al suelo, ella no debe mirarlo a los ojos. No lo tiene permitido.
_Me voy. No rompas nada.
Apenas sale por la puerta, Touka estalla en llanto, ya no puede más. Vuelve a su escondite, toma su suéter, se lo pone en la boca y grita, grita hasta que le duele el cuello y la garganta.
_¡Hola!..¿ Hay alguien?
Touka lo oye, se sorprende porque está llorando, no quiere que la vean así. No se atreve a salir.
_¡Hola! …Mmmm ¡voy a dejar el pedido en el mostrador. Que tenga buen día. !
_¡Espere!... No se vaya. Yo tengo que recibir ese pedido. Gracias y disculpe si lo hice esperar.
_ ¡Oh! Está bien, no se preocupe, no hay problema. Este pedido era para la tarde, pero por la tarde no podré así que lo traje ahora. Disculpe si la molestó.
_No, no. Para nada, está bien. Bueno que pase buen día.
_Igualmente señorita
Touka cierra la puerta detrás del repartidor. Ya casi es mediodía. Cierra el negocio, coloca el cartel de “cerrado”. Y se pone a curiosear el pedido.
Lo abre con cuidado, lo saca de la caja de madera. Es una estatuilla muy antigua. Color negro azabache, delgada, pezuñas, cuerpo de hombre, cabeza de diablo, cuernos grandes y afilados. Lo toca, sin querer se pincha un dedo y sangra.
Touka no se da cuenta que la estatuilla absorbió su sangre. Se pone una bandita y guarda la estatuilla donde estaba.
Por la noche, tarde, llega Kenshin, ebrio, tambaleándose y cantando. Haciendo mucho ruido, eso despierta a Touka.
Y así ebrio y maloliente, se acuesta a dormir a su lado. Pasa su mano encima de ella y queda profundamente dormido.
Touka se vuelve a dormir.
Al otro día temprano…
_ ¡Touka, Touka, Toukaaaaa!
Llama Kenshin, gritando enojado. Touka se despierta y acude rápidamente al llamado de Kenshin.
_ ¿Señor? Touka baja la mirada y un poco la cabeza, sumisa, temerosa.
_ ¿Dónde está mi pedido?, ¡¿Qué hiciste?!. Se acerca a Touka, muy cerca de su cara, le levanta el mentón con la mano y le pregunta con un tono de sarcasmo y bajo, casi susurrando, con los ojos desorbitados…¿Lo vendiste?
_ No señor, no sé qué pudo haber pasado con la estatuilla, yo no lo vendí.
_ ¿¿Lo abriste?? Aprieta los dientes al decirlo. Toma el cuello de Touka con fuerza y la obliga a mirar dentro de la caja, le grita… ¡No está, mi estatuilla no está!
Kenshin arroja a Touka al piso, le da patadas en las piernas. Y le dice que es una ladrona. Encerró a Touka en una habitación húmeda, fría , sin luz. La dejó ahí todo el día. Touka le suplicaba que por favor la sacara de allí, pero Kenshin no respondía. Estaba oscureciendo y la oscuridad ya se estaba apoderando de la habitación.
De repente Touka hace un sonido sorpresivo. Escucha a Kenshin gritar de pánico. Touka se desespera y llama Kenshin. Pero Kenshin sigue gritando sin parar. Pero luego de un rato, ya no se oye más.
Luego la puerta de la habitación donde está Touka, se abre de a poco, rechinando tenebroso. Touka se lleva los puños cerca de la boca, sus ojos están sorprendidos, su cuerpo tiembla. La puerta se abre, y una silueta aparece en la oscuridad, enciende una linterna…era Kenshin. Da la vuelta y vuelve al mostrador lentamente como si fuera un zombie con la mirada vacía. Detrás de él va Touka.
Con un puño cerca de su boca, asustada, Touka lentamente acerca su mano al hombro de Kenshin y le pregunta.
_ ¿Señor, está bien?
_ Estoy bien…lo dijo en un tono muy tranquilo, sin entusiasmo en la voz, como si le faltara algo.
En ese momento Touka escucha una sirena, era la policía.
_¡ Toc, Toc! ¡ Es la policía!, ¡Abra la puerta!.
Touka abre la puerta de inmediato. La policía entra, ve a Kenshin parado detrás del mostrador y sin decir una palabra lo esposan y se lo llevan de inmediato. El policía, observa a Touka de arriba abajo , se percata de los golpes en su cuerpo.
_Su esposo nos llamó, confesó todos los abusos.
se sujeta su gorra, luego hace un saludo y le dice a Touka…_ Cuídese.
Touka atónita, no entiende nada, se deja caer al suelo de rodillas, y con ambas manos como rezando, daba gracias al cielo por llevárselo.
_ Gracias, gracias por llevártelo…lo decía entre lágrimas y alivio.
_ Fue un placer…sonó una voz, oscura, intrigante.
Touka todavía en el piso y sus manos entrelazadas, queda paralizada, sus ojos quieren mirar hacia atrás pero no se anima, lo hace lentamente. Se pone de pie. Se da vuelta, y da un grito de asombro llevándose las manos a la boca… _¿Quién eres?
_ Tú sabes quién soy.
Era un hombre de unos 50 años, muy bien vestido, con una mirada penetrante e intimidante y una sonrisa inquietante. El hombre le dice…_Gracias.
_¿Por qué?
_ Por tu exquisita sangre.
_ E-eres…eres…
_Sí, soy. Pero todo tiene un precio Touka.
_ ¿Un precio?, ¿Qué precio?
_ Debes traerme una víctima joven, si no lo haces, me llevaré tu vida. ¿Aceptas?, es lo que siempre quisiste ¿No?, él ya no está, es lo que deseabas. Le pedí a Kenshin que confesara sus pecados a la policía.
Touka quedó perpleja al escuchar eso.
_ ¿Quieres que te traiga a alguien joven?, ¿Una víctima? , ¿Vas a matarlo?
_ Depende, no siempre mato.
A veces solo necesito otra cosa…. En ese momento Touka se dio cuenta que algo le pasaba a Kenshin, parecía zombie. Imaginó una situación terrible, eso explicaba el comportamiento de Kenshin. Le faltaba algo…su alma.
_¿Aceptas?
_Si no acepto, ¿me matas?
_ Tal vez o quizás necesite algo de ti.
_ Está bien. Acepto. Inmediatamente el hombre se convirtió en un humo negro muy espeso y entró en Touka.
Touka empezó a retorcerse violentamente, y de pronto se calmó.
Tocan a la puerta….
_ ¿Hola?, pasaba por aquí y vi luz, …lo dijo sonriente y algo nervioso con una mano detrás de la nuca rascándose, no sabía si lo iba a atender.
Estoy buscando algo especial. Quiero hacerle un regalo a mi novia. ¿Tendrá algo?
_¡ Por supuesto!, adelante, tengo justo lo que buscaba…Touka cierra la puerta, pone el cartel de “cerrado” , sus ojos se tornan negros completamente, su sonrisa es siniestra, y le dice al joven…tengo algo que le encantará.
Fin








