Prólogo
—Entonces... ese nuevo mundo que mencionas, ¿mi hermano podría estar allí? —Preguntó Arnold esperanzado.
—Tengo un nuevo destino para ti, uno donde, quizás, el alma de tu hermano pueda estar esperando.
—¿De verdad?
—Claro, aunque antes necesitaré hacer algunos ajustes. Sabes que tu cuerpo actual tiene sus años, ya estás un poco viejo. No puedes continuar así.
—¿Qué me vas a hacer?
—Será un simple reinicio. Rejuveneceré tu cuerpo algunas décadas, y con ello, tu mentalidad también será afectada.
—¿Mi mente también? ¿Para qué?
—Porque necesitarás comenzar de cero, sin los conocimientos de tu primera vida. No quiero que tengas la ventaja de conocer todo sobre ese nuevo universo. Así será más entretenido para mí y te permitirá ser un factor externo en una historia que ya está escrita, de nuevo.
—Entiendo... pero mi poder seguirá ahí, ¿verdad? Sería un fastidio aprender de nuevo la Técnica sin Límites. Casi morí haciéndolo y sabes que no exagero.
—Claro. Todo tu poder acumulado, tus rituales, tu magia antigua, tu energía maldita, tus armas, las reliquias... nada de eso se perderá. Solo tu mente se reiniciará. Aún tendrás toda tu fuerza y experiencia corporal aunque te advierto que al principio será algo complejo volver a acostumbrarte.
—Será como calentar un rato.
—Una cosa más, bloquearé mi recuerdo de tu mente, solo hasta que sea absolutamente necesario te acordarás de mí.
—¿Por qué harías algo así?
—Porque saber de mi existencia podría darte ventaja, hay algunas deidades en este nuevo mundo, no tan fuertes como yo, pero, no quiero que uses mi nombre en vano, tendrás que lidiar tú solo con esas situaciones.
—Está bien... entonces, envíame. No perderé de vista el objetivo. Buscaré a la reencarnación de mi hermano.
—Eso es lo que quiero escuchar. Ahora, cierra los ojos... y no me decepciones, se capaz de entretenerme o tu viaje acabará repentinamente.
Arnold cerró los ojos y una luz tan brillante lo envolvió completamente. En un instante, el sonido de las olas y el aroma de la sal llenaron el aire a su alrededor. Al abrir los ojos, estaba estrellado en una playa nocturna, solo en un nuevo mundo.
Julio, 2007
La radio chisporroteó mientras Clint Barton observó el edificio desde su posición.
—No hay objetivos a la vista, pueden proceder —informó, su tono calmado a pesar de la tensión en el aire.
—Recibido, subiendo al piso —confirmó Natasha Romanoff, ajustando su equipo—. Voy a entrar al apartamento de Grizzly.
Desde el centro de operaciones de SHIELD, también conocido como Sistema Homólogo de Intervención, Espionaje, Logística y Defensa, el agente Phil Coulson intervino.
—Ten cuidado, Natasha. Se dice en las calles que Theodore Winchester, alias Grizzly, es ahora un sujeto mejorado.
SHIELD estaba en medio de una operación encubierta, investigando la posibilidad de que un humano mejorado con el alias de Grizzly había estado operando por Manhattan robando casas de apuestas por las madrugadas. Natasha fue seleccionada para la misión de infiltración para saber cómo había adquirido esas supuestas mejoras.
Nick Fury, al tanto de la situación, añadió con firmeza.
—Recuerda, Natasha, no mates al criminal. Necesitamos esa información si está en el apartamento.
—No se preocupe, señor. He estado preparando esta operación durante dos semanas. He estudiado su rutina. Grizzly sale todos los días a esta hora al mini supermercado de enfrente a comprar hamburguesas —respondió Natasha con seguridad—. Ahora mismo no debería estar en el apartamento, sin embargo...
—¿Y la variable? —Preguntó Fury, su voz grave reflejando preocupación.
—El nuevo vecino. Se mudó hace dos días y espero que no salga en medio del operativo o solo complicará las cosas.
Fury frunció el ceño.
—¿De quién se trata?
—Según la información de recepción del edificio, su nombre es Jonathan Gaunt.
—Descripción —solicitó Barton—. Yo lo noquearé de ser necesario, tengo una flecha adecuada para eso.
—Fácilmente dos metros de alto, cabello negro y liso, en sus 20's, desconozco si tiene alguna condición en la vista pero siempre usa unos anteojos negros y redondos, a pesar de que no es un acento británico, se le asemeja mucho, lo escuché ayer hablar con el guardia del edificio.
—Copiado, Nath, vigilaré si hay algún tipo así cerca del lugar.
—¿Es un problema, agente Romanoff? —Preguntó Coulson.
—Negativo, señor, parece que es ese típico vecino que no le gusta socializar.
—Entendido, le pediré a alguien que investigue antecedentes para saber si es algún tipo de aliado de Winchester, por ahora concéntrese en su misión.
—Mantente alerta. Si hay un civil en el lugar equivocado, podría complicar las cosas, vas a tener que noquearlo si la situación se complica —advirtió Fury.
—Entendido. Procederé con cautela.
Natasha respiró hondo y se preparó, con el pulso acelerado. Sabía que cada decisión contaba en ese juego peligroso.
La operación no salió como se esperaba, el cómo el criminal había ingresado un oso pardo al edificio fue algo desconcertante, se complicó aún más cuando era del desconocimiento de todo el equipo que Grizzly efectivamente era un mejorado y sus sentidos se habían agudizado más allá de lo humano, y mientras estaba comprando sus hamburguesas, escuchó desde la distancia que su oso mascota hizo una señal sonora imperceptible para el oído humano alertando intrusos.
Natasha desconcertada por la situación de ver un enorme oso pardo atacándola, intentó noquearlo con su equipo especializado, pero la dosis humana que usaba en sus dardos no fue suficiente haciendo que el oso comenzara a bramar de manera extraña, y mientras esquivaba los intentos de mordida del oso, escuchó por su radio cómo Barton le avisó que el criminal estaba corriendo a gran velocidad por las escaleras en su dirección.
La puerta del apartamento se abrió violentamente y Grizzly logró someter a la Viuda Negra cuando la agarró por la garganta sometiéndola contra la pared, cuando Natasha se estaba poniendo roja debido a la falta de aire, el criminal la arrojó con fuerza hacia la mesa de cristal de la sala rompiéndola contra su cuerpo. Natasha tenía órdenes estrictas de matar si la situación se complicaba y tuvo que sacar su arma pensando en que ese tipo o su oso tenían más posibilidades de matarla a ella que ella a ese dúo.
Sin embargo, antes de que la Viuda Negra disparara, alguien que había tosido para llamar la atención dejó a Grizzly, Natasha y el oso pardo sorprendidos. De pie junto a la puerta estaba el vecino. Jonathan Gaunt estaba vestido con una camisa negra y pantalones de mezclilla del mismo color, usando unos lentes negros que ocultaron muy bien sus ojos. Todos se quedaron quietos unos cuantos segundos pero pareció una eternidad.
—Tienen fetiches muy raros, vecinos, ¿usar osos? Eso ya es pasarse de la raya para mí pero ¡hey! Cada quien a lo suyo, ¿podrían bajarle volumen a lo que sea que estén haciendo? Estoy un poco ocupado —dijo Jonathan rompiendo el incómodo silencio.
Grizzly se abalanzó contra el tipo nuevo con una navaja que había sacado de su chaqueta con claras intenciones asesinas mientras Jonathan suspiró.
«Supongo que ese grandulón no quiere dialogar.»
Natasha estaba en un predicamento entre matar al oso que se abalanzó contra ella o dispararle al criminal para que no matara al civil, pero en dos segundos que tardó viendo al oso, escuchó cómo el criminal cayó al suelo con gran fuerza debido a que el civil le había aplicado un perfecto german suplex esquivando la apuñalada con relativa facilidad.
Natasha se quedó perpleja, el criminal con lo alto y pesado que era fácilmente superaba los 120 kilos, ¿acaso el vecino también era un mejorado? Sus pensamientos se interrumpieron cuando logró noquear al oso pardo aumentando al triple la dosis de sus dardos.
Por el fuerte e inesperado impacto, Grizzly se había cortado él mismo con la navaja cuando aterrizó violentamente, se sacó la navaja del pectoral y se la arrojó con toda su fuerza al vecino pero para su mala suerte, Jonathan simplemente atrapó el arma corto punzante del mango a tal velocidad que pareció irreal.
—No importa a dónde vaya, los monos siempre se creerán más de lo que valen —murmuró Jonathan antes de arrojarle la navaja al criminal justo en la pierna haciendo que gritara.
Naturalmente, los gritos y en general todo el escándalo provocado en los recientes minutos, hicieron que los demás vecinos cercanos se alertaran y salieran de sus apartamentos, el instinto del chisme se apoderó de todos y rápidamente se acercaron a la puerta derribada de Grizzly y se horrorizaron al ver tanto caos y a un maldito oso pardo tirado en el suelo.
Jonathan aprovechó la situación para irse discretamente bajo la mirada de Natasha quien pudo visualizar una especie de tatuaje negro que el supuesto civil inocente tenía en el antebrazo derecho, producto de que en esa pequeña pelea que tuvo contra el criminal, la manga de la camisa del civil identificado como Jonathan, se subió ligeramente dejando ver un tatuaje que parecía un triángulo que tenía un círculo en su interior con una línea que atravesaba a ambos. Natasha suspiró porque el civil se fue aprovechando la situación que los vecinos chismosos provocaron llamando a seguridad y a la policía.
Natasha estaba al centro de una mesa, suspirando porque la misión por cosas externas salió muy mal, no ayudó que el director Fury la estuviera observando luciendo muy molesto.
—Romanoff, cuenta todos los detalles —ordenó Fury.
—Creo que nadie esperaba que tuviera un maldito oso como mascota, inmediatamente se me abalanzó y yo me defendí, esa defensa hizo que el oso alertara a su dueño con esos bramidos agudos, al menos eso nos confirmó que el criminal contaba con una mejora muy importante en su audición porque pudo ser capaz de escuchar a su mascota pidiendo ayuda desde un tercer piso. Luego en cuestión de poco tiempo, el criminal abrió su propia puerta de una patada y me sometió contra la pared para posteriormente arrojarme contra una mesa de cristal que terminé rompiendo. Cuando estaba a punto de sacar mi arma de fuego al considerar que mi vida corría extremo peligro, alguien tosió para llamar la atención, esa persona procedió a hacer un chiste muy malo y el criminal se abalanzó con una navaja hacia el civil Jonathan, me distraje aproximadamente dos segundos con el oso que quería morderme y cuando volteé a ver de vuelta, el civil Jonathan le hizo un perfecto german suplex a Grizzly.
—Pero Winchester es un mejorado —interrumpió Fury, no era más fuerte y rápido que un súper soldado pero mucho más que un civil promedio.
—Lo sé, señor, quiero decir, el civil Jonathan es un tipo alto pero no creí que fuera capaz de eso. Murmuró algo de unos monos que no entendí muy bien y luego le arrojó con gran fuerza una navaja a la pierna del criminal, navaja que segundos atrás el criminal le arrojó con toda su fuerza pero Jonathan lo atrapó como si no fuera nada. Aprovechó el caos y se fue.
—¿Otro mejorado? —Murmuró el agente Coulson.
—Es lo más lógico —respondió Natasha.
Fury se quedó pensando unos minutos, luciendo molesto.
—Ese civil, ¿te vio en acción?
—Diría que no, señor, cuando nos encontró, mencionó algo de unos fetiches, espero que haya malinterpretado la situación.
—Por nuestro bien espero que así sea. Irás con él y usarás la jugada de que estás agradecida por defenderte del abusador y todo eso.
—¿Debo seducirlo? —Preguntó Natasha algo vacilante.
—Depende de ti cruzar esa línea, confío en tu criterio, Barton estará cerca apuntándole de ser necesario. Necesitamos saber cuáles son sus lealtades, mencionaste que es probable que sea británico así que no debemos descartar que sea un espía europeo. ¿Algo más que sea relevante?
Natasha frunció el ceño recordando algo.
—Tenía una especie de tatuaje, antebrazo derecho interior, un triángulo con un círculo en su interior, ambos atravesados por una línea recta.
Fury no pudo identificar esa marca tan extraña.
—Investigaremos el origen, ¿algo más?
—Se me sigue haciendo curioso esos anteojos oscuros que usa, incluso en el interior de su departamento los estaba usando, quizás no sea nada o quizás esté relacionado a esas mejoras aparentes.
—Ya puedes retirarte —dijo Fury y se perdió en sus pensamientos de inmediato.
—Todo esto es muy extraño —mencionó Coulson cuando Fury parecía en trance.
—Extraño o no debemos averiguar qué planea un tipo así, antes de que sea demasiado tarde.
Jonathan estaba caminando tranquilamente por Central Park, perdido en sus pensamientos.
«Sé que sentí algo esta vez pero, fue tan breve que me estoy dando por vencido, han pasado unos 69 años y no he avanzado mucho, este mundo es raro. Los monos se están fortaleciendo de manera alarmante, al menos no estoy completamente solo en esto.»
Jonathan acarició la cabeza de su espíritu maldito de almacenamiento quien estaba envuelto en su torso, burlándose un poco de que todos los humanos a su alrededor a medida que seguía caminando por Central Park, no podían ver a su mascota.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando su celular le notificó una llamada.
—¿Quién habla?
—Buenas tardes, señor Gaunt, soy empleada de la empresa de bienes raíces que contrató hace dos días.
—Entiendo, ¿algún avance?
—Hemos encontrado varias propiedades que se ajustan a su solicitud.
—De acuerdo, hablaremos de eso mañana, ahora estoy ocupado, llámame mañana a primera hora.
—De acuerdo, señor, que tenga buena tarde.
Jonathan suspiró pensando en que tenía que irse rápido de su actual lugar para vivir, había llegado a Manhattan por otro asunto pero sus instintos le avisaron que ese mono era peligroso y por costumbre quería eliminarlo, o al menos doblegar su voluntad con Imperio, nunca se esperó encontrar a esa vecina pelirroja forcejando contra el mono y tampoco se esperó confirmar que efectivamente había un oso en ese apartamento, al menos eso lo alivió porque la idea le pareció ridícula pero sabía que no se estaba volviendo loco.
Pensó que quizás solo era una excusa para hacer algo, no había tenido un baile en mucho tiempo y se descuidó un poco revelando más de lo que le gustaría, luego tuvo que lidiar con la policía local, nada complejo y algunos hechizos lo eliminaron de toda sospecha. Sin embargo, el antiguo Shogun sabía que las cosas nunca eran tan fáciles, sus instintos le dijeron que ahora estaba bajo el radar de algún grupo, sin embargo, lejos de asustarlo la idea lo emocionó. Desde los 80's no había estado activo y con suerte un buen baile se presentaría pronto.
Jonathan sonrió sutilmente cuando sintió que una presencia lo vigilaba desde una distancia considerable en un edificio alto, se burló un poco porque ese mono creyó que los "6 ojos" no podrían detectar sus intenciones. Unos segundos después, la vecina pelirroja casualmente decidió ir a trotar justo ese día al mismo parque.
—Hola —dijo una voz pero Jonathan la ignoró pero de nuevo saludó cuando se acercó más y ahora no podía fingir.
—Vecina, vaya casualidad —dijo fingiendo sorpresa.
—Lo mismo digo, vecino, no sabía que le gustaba dar caminatas.
—Ya sabe, un poco de aire fresco no me viene mal.
—Yo vengo a este parque a trotar dos veces por semana, ¿le gustaría acompañarme?
—Está bien, ¿por qué no? —Respondió Jonathan no encontrando alguna excusa creíble sin levantar sospechas—. ¿Y cómo está? Lo de hace dos días fue muy loco.
—Gracias a usted me encuentro bien, fue muy valiente haciendo todo eso, ese vecino extraño creo que me quería dar de comer a su oso mascota.
—No fue nada, cualquiera hubiera intervenido, creo.
—¿Está bromeando? No cualquiera intervendría con un psicopata con un cuchillo para ayudar a alguien que ni siquiera conoce. La mayoría se congela, vi un programa policial donde esa es la reacción más común.
—No tenía idea —dijo Jonathan restándole importancia—. De todos modos, usted está bien así que no pasó a mayores, ¿qué le dijo la policía?
—Me interrogaron un rato explicándome que necesitarán mi declaración en un juicio posterior, ¿qué hay de usted?
—Lo mismo, igual que a los otros vecinos. Me da curiosidad qué tipo de trabajo tiene para tener un miércoles libre por la tarde.
Natasha había creado una vida nueva para la nueva misión, todo fríamente planeado con antelación.
—Nada emocionante, servicio al cliente en modalidad home office, tengo un día a la semana libre, ¿qué hay de usted?
—Sin empleo por ahora, soy nuevo en la ciudad y ando buscando algo, aunque sin ofender, espero encontrar algo más emocionante que lo que usted hace.
—¿Algo en mente?
—Quizás docencia, alguna vez tuve un grupo de pupilos, fue cuando era joven pero fue divertido supongo.
—Espero que encuentre lo que busca.
—Ojalá.
«Vaya, esta mujer tiene las mismas intenciones que el tipo que me apunta desde ese edificio cercano, los "6 ojos" pueden ver las emociones de los seres vivos, ciertamente estos dos están maquinado, ¿debería? Solo un poco.»
Jonathan exploró la capa superficial de la mente de su vecina, tan breve como un par de segundos y averiguó cosas interesantes.
«Natasha Romanoff, agente de SHIELD, el otro es Barton, creo recordar que el profesor Xavier me habló de esa organización pero no le presté mucha atención en su momento. Parece que mi vida se hará emocionante otra vez.»
Trotaron un rato más hasta que "la vecina" se cansó.
—Fue interesante, tiene buena resistencia. Quizás otro día salgamos a trotar otra vez pero de momento ya debo de irme.
—Está bien. Agradezco su compañía y otra vez gracias por lo del otro día —se despidió ella.
Jonathan siguió su camino consiente de que apenas comenzó su entretenimiento.
—Barton, terminé por hoy, repentinamente se quería ir.
—Está bien, Nath, lo vigilaré por ahora.
Jonathan llamó a alguien de inmediato.
—Oye, lamento tener que cancelar nuestra reunión de mañana, me surgió algo y por ahora es más importante que vender el apartamento, yo me comunico contigo cuando retome el interés en venderlo, para mientras solo siga con las propiedades que le encargué.
—Oh, de acuerdo señor Gaunt, no dude en llamar si necesita algo, cualquier cosa...
—Gracias.
«Pensaba irme pero me da curiosidad quiénes son estos tipos, con suerte serán entretenidos con esa tecnología muggle que tienen.»
Jonathan caminó a la parte más boscosa del parque, donde sabía que podría camuflarse, así lo hizo cuando se volvió invisible y luego simplemente se Apareció a su departamento.
«Podría huir como lo he estado haciendo los últimos años, no necesito una propiedad, aún tengo mi maleta mágica por si necesito usarla, pero es tan aburrido, el dinero no me preocupa, siempre que necesito algo de dinero muggle voy a la casa de algún político corrupto, lo hechizo para que me de dinero en efectivo, lo cambio en otro país a la moneda que usaré y vuelvo al país en donde estoy actualmente, los muggles son fáciles de usar.»
—Desde que las reliquias se fucionaron a mí, la capa me hace invisible a voluntad, también me sirve para transfigurar la ropa así que es fácil perder a quien sea que me persiga. La Varita de Saúco solo aumentó mi ya gran habilidad, no hay ningún hechizo que no pueda hacer. Y la estúpida piedra fue la que me puso en este problema en general. La ley de la equivalencia que tiene es aterradora. Si quiero traer a un muerto a la vida, tengo que sacrificar a otra vida por la del muerto. Aunque lo que más me beneficia de esa estúpida piedra entre muchas comillas, es que ahora soy inmortal, mejoró mi Técnica Inversa, ninguna herida no puede ser sanada por mi cuerpo ahora, suena divertido pero dentro de 100 mil años quién sabe. ¡Oye, no me mires así! No estoy loco por hablarle a mi maldición mascota.
El espíritu maldito de almacenamiento solo sonrió.
—Estoy aburrido, desde los 80's no hago nada, podría seguir fingiendo que soy un mono y con suerte dejarán de buscarme pero ahora que piensan que soy un mejorado, lo dudo, ¿sabes qué? Al diablo, no soy un personaje secundario, necesito acción en mi vida, necesito usar a Yamato, Rhitta, la Alabarda, todas mis armas, y sobre todo necesito entrar en un estado de euforia porque siento que llevo siglos sin bailar. Quizás con suerte eso me ayude a dejar de lamentarme por lo de Emma y los muchachos...
Antes de que Jonathan enfrentara una crisis existencial. Hawkeye había presenciado algo imposible.
—Señor, lo perdí... —informó Barton desde el edificio alto donde estaba vigilando al civil mejorado.
—Imposible —dijo Fury—. ¿Cómo que lo perdiste?
—Lo estuve vigilando por todo el parque, pasó cerca de un árbol grueso y de repente simplemente lo perdí, había muchos árboles pero estoy seguro que lo hubiera visto si seguía caminando.
—De manera que tus ojos ya no son los de antes o este tal Jonathan tiene trucos que aún no sabemos, regresa a la base —Fury se giró para ver a Coulson y la agente Hill—. Nuestro ojo de halcón lo perdió de vista, esto en circunstancias normales me haría pensar que Barton tiene que retirarse pero no es el caso, estamos lidiando con algo nuevo, esto es lo que pude investigar.
Fury entregó una carpeta sencilla pero funcional a sus dos subordinados más confiables, con la escasa información que poseían.
—Director, esto tiene que ser un error, es imposible —dijo Coulson al ver la fotografía que logró hacer Barton para crear un expediente.
—¿De qué estás hablando?
—Vuelvo en un minuto, no toquen nada.
Fury y Hill se quedaron confusos.
—¿Y ahora qué mosca le picó? —Preguntó Hill.
—No lo sé pero normalmente no se pone pálido.
Coulson regresó corriendo luciendo muy desesperado.
—¿Todo esto para tus cartas coleccionables? —Cuestionó Hill.
—Respeta, son cartas de alta calidad, no tienes idea de lo que tuve que hacer para conseguirlas —dijo Coulson defendiéndose.
—Me platicas de tu vida después, ¿qué es tan impresionante? —Interrumpió Fury.
—Solo mire, jefe —dijo Coulson entregando sus cartas más valiosas—. Pero tenga cuidado. Por favor.
Fury tomó la carta donde el Capitán América aparecía con un escuadrón de élite que enfrentaron a los nazis en la segunda guerra mundial, sin embargo, notó algo muy extraño.
Uno de los soldados que estaban con el célebre capitán, se parecía demasiado al tal Jonathan, misma estructura facial, boina roja, y a diferencia de los lentes redondos y oscuros que usaba Jonathan, el soldado estaba usando unos lentes militares.

Eso ya era impresionante pero Fury notó que en otra carta coleccionable, el soldado tenía un tatuaje justo como el tatuaje que Romanoff describió.
—Tiene que ser una maldita broma —dijo Fury.
—Todo ese escuadrón tenía un apodo, a ese le decían: "el ninja" porque su habilidad con las armas blancas era irreal —explicó Coulson un poco emocionado de explicar lore de sus cartas—. Decían que prefería ese tipo de armas que las armas de fuego. Algunos incluso dicen que él fue quien le enseñó al Capitán América a cómo usar un escudo, sirvieron juntos y al finalizar la guerra, se esfumó. Nadie supo nada de su destino.
—¿Y cómo se llamaba ese soldado? —Preguntó Fury.
—Sargento Arnold Ackerman. Quizás este Jonathan podría ser un descendiente.
—Un nieto que luce exactamente igual a su abuelo, además de tener el mismo tatuaje...
—Un tatuaje familiar o algo así, supongo —agregó Hill.
—Quizás —suspiró Fury algo molesto—. Debemos averiguar información sobre este tipo de inmediato.
Hill buscó información pero frunció el ceño.
—Tenemos un problema. No hay nada de información en nuestra base de datos sobre un tal Jonathan Gaunt.
—¿Nada?
—No hay ninguna acta de nacimiento con ese nombre, nada de información en internet, lo único que hay fue que contactó con una agencia de bienes raíces para vender su apartamento, más allá de eso, es un fantasma.
Fury suspiró pesadamente.
—Un fantasma que es un mejorado, luce exactamente como un héroe de guerra pero no hay nada de información, el mundo definitivamente se está haciendo más complicado.








