El Faro Olvidado y El Guardian de Arena

All Rights Reserved ©

Summary

Historia corta. Un encuentro especial entre una viajera y un Guardian de Arena.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

El Guardian y la Viajera

En un rincón apartado de la costa, donde el mar cantaba con una voz profunda y constante, se alzaba un viejo faro de piedra blanca.

Durante generaciones, su luz había guiado a los barcos en medio de las tormentas más feroces, pero con el tiempo, la tecnología avanzó, los barcos consiguieron sus propios mapas digitales y el faro quedó en un tranquilo retiro.

Al pie del faro vivía una criatura singular: un Guardián hecho enteramente de arena compacta y pequeñas conchas marinas.

El Guardián no tenía prisa, no sentía el paso de las horas como los humanos y su único propósito era cuidar la playa, ordenar los caracoles que traía la marea y escuchar las historias que el viento soplaba desde continentes lejanos.

Un atardecer, una viajera llegó a la playa. Se la veía muy cansada; cargaba una pesada mochila llena de libretas de notas, mapas desgastados y un par de brújulas que ya no apuntaban al norte. Se sentó en la arena, exhausta, y dejó caer la cabeza entre las manos.

Las ganas de explorar el mundo se le habían esfumado de golpe tras un largo viaje lleno de tormentas.

El Guardián de arena se acercó lentamente, haciendo un suave crujido con sus pasos. No tenía voz humana, pero podía proyectar imágenes y sonidos a través del eco de las caracolas. Colocó una gran concha nacarada cerca de la viajera.

Al acercar el oído, la viajera no escuchó el rugido del mar, sino una melodía suave, una canción de cuna antigua que parecía apagar el cansancio de sus hombros.

— El faro ya no necesita encender su gran linterna todas las noches —pareció decirle el Guardián a través del eco del viento—. Ahora sólo guarda el silencio para quienes necesitan encontrar su propio camino de vuelta a la orilla.

No tienes que escribir hoy, ni descifrar mapas, ni saber a dónde vas mañana. La playa está firme bajo tus pies y el mar se encargará de llevarse el peso que te sobra.

La viajera sonrió de medio lado, respiró el aire salino y, por primera vez en muchos días, sintió que su mente se quedaba en blanco, en una calma perfecta. Se recostó en la arena, sabiendo que el viejo faro y su silencioso guardián cuidarían su sueño toda la noche.

Let Milanye Martínez know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog