Capítulo 1
- Doyoung por lo que más quieras, no hagas esa estupidez –
Su amigo pelinegro corría tras de él tratando de frenarlo, sabía perfectamente que cuando a Doyoung se le metía una idea a la cabeza, era imposible hacerlo cambiar.
- Doyoung ya detente –
Jihoon lo frenó mientras lo tomaba por los hombros.
- Eres consciente de a quién le vas a pedir ese favor -
Doyoung se detuvo un momento a pensarlo, pero sabía perfectamente que sea lo que sea que le pidiera a Haruto nunca se negaría a cumplirlo.
- Jihoon tranquilo, se lo que hago –
El rubio dudo un poco, por lo que solo se limitó a decir.
- Haruto no solo es un conocido Doyoung, sino es tu ex novio -
La relación que tenían Haruto y Doyoung era muy extraña a los ojos de los demás, ya que habían sido novios hace dos años, pero nadie supo por qué terminaron, por lo que cuando se hizo oficial su ruptura en el colegio, todas las chicas y chicos no dudaron en acechar a Haruto, el chico más caliente del colegio según lo llamaban todos, pero había una pequeña objeción, se notaba a leguas que el pelinegro todavía vivía enamorado de su ex, todo lo que Doyoung quería no dudaba en dárselo, incluso su Ferrari Monza SP2 aún conservaba el "Dobby" en las placas que le había puesto en su etapa de enamoramiento.
- Solo calla y observa –
Jihoon lo soltó con un pequeño bufido de molestia, no cabía duda que Doyoung era un niño mimado que hacía lo que él quería.
El pelirrojo camino directo a donde se encontraba su ex novio, trato de controlar el pequeño tic en el ojo derecho que comenzaba a mostrarse, a causa de que Haruto estaba rodeado de varias chicas que estaban casi rozando su cuerpo.
Llegó a donde la multitud se encontraba y sin dudarlo llamo a su ex.
- Haruto necesito hablar contigo –
Y ahí estaba esa sonrisita de lado que lo hacía ver como el verdadero bastardo que era.
En verdad odiaba tanto cuando lo hacía esperar frente a todos, pero no podía hacer nada si él fue el que puso fin a su relación. Ante todo, tenia dignidad, no iba a seguir esperándolo, no cuando el idiota de su amigo Hyunsuk estaba tirando mierda de él frente a esas tipas. Estaba a punto de darse la media vuelta y largarse de ahí, cuando la voz ronca de su ex lo detuvo.
- Hyunsuk cuida a mi tesoro – Le lanzó las llaves de su Ferrari al chico de gafas
– Hay una princesa aquí que me necesita - Dicho eso camino hacía el pelirrojo y rodeo sus hombros con su brazo mientras caminaban lejos de las personas.
Esperaba que Haruto no sintiera los latidos de su corazón, por Dios ante que todo también era un ser humano, debía admitir que desde que terminaron Haruto se había vuelto un tipo caliente, nunca salía de su casa sin sus gafas de sol, su cabello había crecido tanto que incluso sus ojos apenas se miraban y que decir de su tonificado cuerpo.
Cuando llegaron a un lugar que Haruto estaba seguro que nadie los escuchaba se alejó de su ex y lo odio tanto. El olor a fresas de Doyoung lo volvía loco.
- Ahora que necesitas Dobby –
No deseaba que su tono sonara burlesco, pero en verdad disfrutaba ver la cara de malhumor que ponía Doyoung. Se acercó lo suficiente a su oreja para que el pelirrojo lo escuchara.
- Acaso tu conquista no puede cumplir tus caprichos –
Doyoung mentiría si dijera que toda su piel no se le puso de gallina. Dios la voz ronca de Haruto siempre lo ponía nervioso, pero no era el momento de mostrar sus debilidades hacia ese hombre.
Haruto se alejó y no dudo en reírse en su cara, su expresión no tenía precio.
- Idiota –
Fue lo único que Doyoung dijo mientras daba media vuelta dispuesto a irse.
- Dobby espera, solo estaba bromeando –
Haruto alcanzo a tomarlo del brazo, impidiendo que se marchara, sin embargo, se arrepintió rápidamente al ver los ojos llorosos de su ex.
No dijo nada porque sabía que volvería a meter la pata, así que solo se acercó a su ex y lo tomó de las mejillas para después darle un pico rápido, sin perder tiempo volvió a rodear sus hombros y los dirigió a su auto.
- ¿A dónde vamos bebé? –
Por esa razón nunca se alejaría de Haruto, sabía perfectamente que siempre terminaría destrozado cuando lo tuviera cerca pero no podía alejarse de él, llámenlo masoquista como sus amigos, pero su ex siempre estaba ahí cuando más lo necesitaba.
Al llegar donde aún se encontraban las mujeres esas, Haruto le pidió las llaves a su amigo que movía la cabeza en negación mientras se reía. Hyunsuk siempre le había dicho que nunca iba a soltar al pequeño pelirrojo, porque lo tenía en la palma de su mano, y vaya que tenía razón.
- Hyunsuk ve por Jihoon – Le señalo donde se encontraba el rubio – Señoritas tengo algo más importante que hacer – Abrió la puerta del copiloto para que Doyoung entrara mientras les guiñaba un ojo a las chicas.
Hyunsuk llegó con un malhumorado Jihoon detrás, Hartuto no tenía dudas que tanto su Dobby como su amigo tenían el mismo humor de mierda cuando estaban enojados.
- Jihoon llevaré a Dobby, no te preocupes te puedes ir con Hyunsuk - No lo dejo terminar de hablar cuando Hyunsuk llego pitando con su lujoso Mercedes Benz Vision One-Eleven – Sube Jihoonie, mi amigo no muerde –
Haruto se metió a su automóvil no quería hacer esperar a su ex, mientras Jihoon se quedó echando humos, esta se la cobraría muy caro a Doyoung.
🍓
- Entonces ¿A donde vamos? –
Haruto continuaba manejando sin rumbo fijo, desde que salieron de la universidad Doyoung solo había encendido el estéreo y se limito a voltear a verlo.
- ¿Por qué me besaste? –
Un momento de silencio se extendió en el auto, hasta que la voz grave de Haruto lo rompió.
- Esa no fue la respuesta que pedí -
El coro del Farsante de Ozuna sonó fuerte en el estéreo.
Maldición pensó Doyoung porque todo estaba jugando en su contra.
- Solo responde Haruto, sabes que odio que hagas eso cada que tú quieres, ya no somos pareja desde hace tiempo, además tu siempre te la pasas subiendo historias en clubes bailando con tipas feas y gordas –
Lo último no fue un ataque de celos según Doyoung, solo que desde hace tiempo que deseaba decírselo. Odiaba ver que en las mañanas su ex novio se la pasaba coqueteando con él, diciéndole lo bonito que se miraba, además siempre le compraba el desayuno, pero en las noches siempre miraba las historias del pelinegro, bailando o besando a mujeres en el Club. Era eso que le hacía creer que nunca cambiaría, por más pque lo intentara Haruto siempre iba a ser coqueto con todas.
- Primero, no sabía que por las noches me stalkeabas, y segundo, no son feas y gordas –
Respondió el pelinegro mientras encendía su cigarro, amaba burlarse de Doyoung, solo con ver su cara sabrías que estaba ardiendo por dentro.
- Eres el mismo imbécil de siempre, ya recordé porque te terminé –
Auch, punto para Doyoung.
Haruto nunca lo iba a aceptar, pero, aunque pusiera su cara de jugador o hiciera que no le importaba cada que veía a su Dobby con alguien más, le quemaba por dentro verlos tocar o besar a lo que le siempre le va a pertenecer.
Lo que siempre le decía a Hyunsuk era Yo soy más guapo que ellos.
- Ah sí, ¿Y porque siempre regresas a mí? –
Punto para Haruto.
- Cállate y apúrate que Lassie está por salir de la peluquería –
- Es enserio que me haces cruzar toda la maldita ciudad por tu perro –
Haruto en verdad estaba enojado, no podía creer que por Doyoung hasta sería capaz de vender su alma al diablo.
- Nunca puedes negarte a mí, Ruto –
Y era verdad, dos puntos para Doyoung.
Si fuera posible se compraría una casa a su lado para que cuando lo necesitara no perdería ni un segundo para estar cerca de él.
Al llegar a la estética para perritos, Doyoung fue directo a recoger a Lassie mientras Haruto se quedaba en la recepción.
Pasaron unos minutos cuando una mujer que según Haruto por su uniforme de caritas de gatitos era trabajadora de ahí, se acercó a dónde estaba.
- Disculpe es algún conocido de Kim Doyoung –
El pelinegro le dio una mirada feroz, acaso quería algo de su Doyoung.
- Sí, soy su novio ¿Desea algo? –
La mujer solo se limitó a asentir, Haruto pudo notar que sus mejillas estaban ruborizadas.
Le extendió un pequeño carnet – Tenga, es la cartilla de Lassie –
Haruto la tomó y no pudo sentirse tonto, todo el que mencionara el nombre de su ex iba a ser juzgado por él.
A los pocos minutos Doyoung regresó con una bola de pelos en sus brazos, recordó que poco antes que ellos terminaran Lassie había llegado a la vida del pelirrojo, regalo de sus padres, la felina nunca lo quiso ya que Haruto siempre se la pasaba pegado a su dueño y Doyoung no le ponía atención cada que el estaba en casa.
- Listo, nos vamos – Haruto le extendió el carnet para que lo tomara, pero Lassie inmediatamente gruño – Creo que aún no te quiere –
- No me importa porque aún tengo el amor de su dueño –
Seguido de eso volvió a robarle un pico a Doyoung.
Cualquiera que los viera diría que eran una pareja muy cariñosa, porque siempre estaban abrazándose o dándose besos que según ellos nadie veía.