Capítulo 1: Tres años después
Sasuke-kun… ¡no!... Sasuke… él no se fue de la aldea, porque yo lo detuve a tiempo y por muy poco.
Aunque el costo fue… alejarme y renunciar a él, ya no me le acerco, muy pocas veces le hablo, en resumen… he renunciado a él… por su bien y el mío, creo que fue un buen precio a pagar.
Además, no me puedo quejar, ese fue el trato que pactamos entre nosotros para que él se quedara en la aldea y olvidara su venganza, alejarme y renunciar a él… y así lo hice, ya que era preferible este trato a que se marchara y lo consumiera la obscuridad poco a poco.
Por supuesto que ahora, y gracias a que ya no tengo distracciones; me he convertido en la mejor kunoichi de mí generación, gracias a los entrenamientos de...
Sasuke ha dejado su venganza, o al menos parte de ella, al principio sintió un gran odio y amargura por Konoha, pero decidió no hacer nada al respecto, porque mí maestra Tsunade-sama le conto toda la verdad sobre Itachi y su Clan, el cual se encontraba escondido en un diario del tercer Hokage Hiruzen Sarutobi, y al no quedar de otra decidieron revelarlo.
Sasuke sufrió mucho con la verdad, fue la primera vez que lo vi llorar, por supuesto que cuando lo vi mi corazón y ojos lloraron junto con él, lo apoyé por última vez.
Ahora soy Chunin de elite con dieciséis años recién cumplidos, y para mi felicidad por fin mi cuerpo ha cambiado, de forma positiva, y todo gracias a los entrenamientos y consejos de Tsunade-sama, tengo que decir que valió la pena el sufrimiento, lo cierto es que todos hemos cambiado, unos mejor que otros, pero todos hemos cambiado al final de cuentas.
Soy la única Chunin del equipo siete y el orgullo de mis maestros; Tsunade-sama y Kakashi-sensei. Sasuke y Naruto aún son Genin, inscritos para los exámenes de Chunin que se avecinan; debido a que ellos no pasaron el examen pasado —llevan dos intentos fallidos, ambos estaban cargando con muchos problemas, y eso fue una gran distracción para ambos, no dieron todo lo que tenían que dar. Pero lo mismo pasa con los demás; solo Shikamaru y yo somos Chunin, y Neji ya es Jonin, pero él no es de nuestra generación, así que...
Decidí especializarme en la medicina; soy ninja médico, por lo tanto trabajo en el hospital como enfermera general, me he ganado un papel importante en este, tanto por mi desempeño como por ser la alumna de la quinta maestro Hokage, aunque eso era de esperarse, pero me alegra que mis habilidades sean valoradas y no solo mi título de estudiante, aun no estoy a cargo de él, pero dicen por ahí que pronto lo estaré, o al menos eso es lo que me ha dicho Tsunade-sama y Shizune onne-sama; yo creo que lo hacen para librarse de eso, pero la verdad estoy muy joven como para un cargo de esa magnitud, ojalá no sea en serio la broma.
Tsunade-sama me ha dicho que solo confía en dos ninjas ciegamente, uno de ellos es Shizune onne-sama y el otro ninja… soy yo, Haruno Sakura, yo la considero a ella algo más que solo mi Hokage, también es mi madre.
Cambiando un poco el tema, y siendo sincera, me ha costado mucho alejarme, renunciar y olvidarme de Sasuke, me he hecho un poco callada e incluso fría cuando estoy cerca de él, con todos los demás soy la misma, pero claro que a veces también me porto seria y fría con ellos, la verdad es que; me duele ser una persona diferente con las personas que quiero y amo, y en algunos casos ame, pero esa seriedad y frialdad no son solo por Sasuke, también tiene mucho que ver con lo que paso en mi pasado, el cual no hace mucho descubrí toda la verdad, la cual estaba algo borrosa en mi memoria, y de la cual ocultaron detalles.
Se acercan de nuevo los exámenes Chunin, me pregunto; ¿quién o quiénes lograran pasarlos? Los hacen dos veces por año.
Yo me convertí en Chunin cuando cumplí los trece años. La primera vez que hicimos el examen Sasuke, Naruto y yo era el segundo examen de ese año. Tuvimos que esperar al año siguiente para hacerlo de nuevo, y así fue, los tres llegamos a las finales, pero solo yo logré ascender a Chunin, adquirí lo que se necesitaba para serlo, todo porque no cuenta que ganes o pierdas, sino que demuestres que eres capaz de liderar a un equipo, aunque también gane el combate, pero por mis habilidades y conocimientos Tsunade logro que se me diera el título de Chunin de elite, eso quiere decir que tengo dos años con ese renombre, algo que yo no quería, pero Tsunade hizo una apuesta y por eso logró salirse con la suya, estuve enojada con ella por un tiempo.
Suspiro y observo mi alrededor, todavía logró ver puros árboles por doquier, estamos de regreso de una misión rango B, yo soy la que está a cargo cuando no nos acompaña Kakashi-sensei.
Seguimos caminando, hasta que por fin llegamos a las puertas de Konoha, entramos, solo damos unos cinco pasos porque escucho algo o mejor dicho a alguien, que no está solo, son tres personas en total.
— ¡Ya salgan de ahí, ¿qué es lo que quieren?! —volteó hacia mí lado izquierdo, el equipo diez se deja ver y hace acto de presencia.
—Ya veo que no bajas la guardia ni aun dentro de tú propia villa, ¿eh, Sakura? —me observa el vago del equipo.
—Pues creo que ya somos dos Shikamaru —le contesto con una sonrisa burlona—. ¿A qué se debe su bienvenida? —exijo saber, estoy demasiado cansada, solo quiero llegar a mi casa para bañarme y dormir.
—Es problemático, pero que va… — ¡este hombre no cambia ni cambiará! Para él todo es problemático en esta vida.
— ¿Y cuándo no lo es para ti? ¡Al grano ¿quieres?! —le vuelvo a exigir, pero ya un poco irritada.
—Hmm, bueno… —lo piensa por un rato, hasta que por fin se digna a hablar—. Vas a ser centinela de los exámenes Chunin este año, además vas a vigilar todos los movimientos que ocurran en el mismo, eso incluye; estar de centinela en el examen escrito, vigilante dentro del bosque maldito, arbitro de las peleas… y creo que eso es todo, a menos de que se me haya olvidado algo —me enumera mis futuros deberes.
— ¡¿Nada más?! ¡¡¿Y qué vas a hacer tú?!! —le recrimino, esto es muy injusto, ¿en dónde quedaron los beneficios de ser alumna de Tsunade-sama?
—Yo voy a ser el guía de la Arena y centinela en el examen escrito —me contesta como si su trabajo fuera mucho.
— ¿Otra vez? ¡Qué fácil! ¡¡Esto es una total injusticia!! —me quejo una vez más de mí futuro trabajo, me cruzo de brazos enojada y con indignación.
—Perdona, pero yo no soy alumno de la quinta y un ninja en el que ella confía por completo —deja los puntos claros el vago de Shikamaru, me limito a fulminarlo con la mirada más matadora que poseo.
— ¡Mala suerte frentona! —se burla Ino de mí.
— ¡¡Cállate cerda!! —respiro profundo para no perder los estribos como me es habitual—. Bueno ya que, me espera mucho trabajo… ¡pero esto no se va a quedar así Shikamaru! —le advierto.
— ¿A qué te refieres? —me pregunta un poco nervioso.
—A que yo misma me encargo de que tengas más trabajo en estos exámenes y lo que resta del año —le sonrió malévola, el me observa con algo de miedo en los ojos.
— ¡¡Jajaja, venganza de Sakura-chan vago!! —es el turno de Naruto para reírse de Shikamaru.
—Cállate problemático —le contesta Shikamaru más nervioso que antes, su respuesta me hace reír.
— ¡Nos vemos equipo diez! —me despido de los tres integrantes del equipo diez.
— ¡¡Sakura!! ¡Que no se te olvide que hoy en la noche hay fiesta en mí casa, para que lleves a fuerzas a tú equipo si es necesario! —me recuerda mi rubia amiga.
— ¡Sí, sí, lo que tú digas Ino! —le contesto y comienzo a caminar, mi equipo me sigue.
Les dedico un último gesto de despedida con mi mano, seguimos caminando en dirección a la oficina de Tsunade-sama, todo vuelve a caer en un profundo silencio.
— ¿Vas a ir a la fiesta Sakura-chan? —hasta que Naruto rompe el silencio al formularme una pregunta, se posiciona a un lado de mí.
—Tengo que ir Naruto —le aseguro con una sonrisa tierna.
— ¿Por qué? —me vuelve a preguntar como si fuera un niño pequeño que necesita explicaciones de su mamá, eso me hace enternecer.
—Ino es mi mejor amiga Naruto, no la puedo dejar plantada, ha hecho mucho por mí como para no ir a su fiesta. Además, necesito divertirme y distraerme un poco, se me avecina mucho trabajo, es mejor quitarme el estrés de encima ahora que puedo —hago una pausa y volteo a verlo a los ojos—. A parte de que cuando terminen los exámenes no voy a tener nada de tiempo para Ino, ni para todos los demás, y eso los incluye a ustedes; mí equipo —finalizo con un mínimo de nostalgia en mi voz, es muy probable que extrañe pasar tiempo con mis amigos.
— ¿Y se puede saber por qué ya no vas a tener tiempo? —me pregunta Sasuke, cosa muy extraña en él, y más extraño aún es que formule una pregunta tan larga, es muy difícil hacerlo pronunciar más de tres palabras, al parecer le intereso el tema, pero quien sabe por qué.