🔥Prólogo🔥
¡Ah! ¡Mierda! Mi cabeza...
El oscuro y lúgubre mundo de pesadillas que Karma había vivido se despedazó con un intenso sentido de nauseas extremo. Su cabeza se sentía como si un insecto hubiera picado su frente y el veneno penetrara su cerebro.
Su vista borrosa vislumbró tenuemente los colores más brillantes de su alrededor y el verde difuso mezclado con el celeste claro parecía dar vueltas y combinarse encima de él.
Ay... En su aturdimiento, Karma intentó darse la vuelta, levantar la vista y sentarse; sin embargo, era completamente incapaz de mover sus extremidades como si hubiera perdido el control de su cuerpo.
Por cómo se ve, todavía no estoy despierto. Todavía estoy en un sueño... Quién sabe, tal vez la próxima escena será yo pensando que ya estoy despierto, pero en realidad, todavía estoy durmiendo...
Se mantuvo acostado durante varios segundos, mientras el mundo a su alrededor daba una vuelta tras otra como si hubiera entrado en una lavadora. No fue hasta varios minutos después que logró mover su cuerpo.
*¡bleeerg!*
Su cuerpo se volteó y liberó los restos de una ultima comida encima de los finos pastizales verdes del bosque. Gracias a eso, su visión comenzó a clarificarse y dejó de girar.
Encontró sus pensamientos difíciles de controlar e introspectar. No importaba cuánto lo intentara, aún perdía su enfoque a medida que pensamientos aleatorios surgían en su mente.
¿Por qué de repente estoy con nauseas y dolor de cabeza? ¡Y en medio de la noche!
No me digas que repentinamente tuve un golpe... ¿Me caí de la cama?
No, pero hay césped... Entonces estoy afuera.
¡¿Soy sonámbulo?! Es la única explicación, ¿Cómo voy a presentarme a trabajar mañana si estoy en medio del bosque y con este dolor de cabeza?
No, ¿Por qué estoy pensando en el trabajo? ¡Claramente voy a faltar! Este dolor de cabeza es una excusa autentica.
El dolor palpitante de la cabeza de Karma comenzó a calmarse, mientras sus ojos enfocaban más claramente su entorno. En pocos segundos, se arrodilló encima del césped verde mientras miraba a su alrededor.
Los arboles crecían desproporcionalmente en el terreno acrisolado, las flora silvestre era algo que desconcertó a Karma, ya que nunca había estudiado sobre ese tipo de flores.
Aunque en su mayoría eran troncos enormes y marrones, junto a pequeñas plantas y flores coloridas, también habían hongos de color azul o morado con lo que parecían bocas en todo el píleo.
Definitivamente no debería haber bebido ese vaso de whiskey... Seguro que esto es Latinoamérica.
El ambiente alrededor de Karma comenzó a oscurecerse, mientras las nubes grises cubrían el ardiente sol sobre las copas de los arboles. Mirando hacía su cuerpo, casi se cae sobre su propio vomito por el susto.
Sus brazos eran mucho más pequeños de lo que deberían, mientras que su cuerpo completo parecía haberse vuelto delgado y miniatura. Su vestimenta solo constaba de un pequeño short hecho de heno que parecía deshacerse con cada movimiento, y una larga bufanda blanca con un diseño escamado sobre alrededor de su cuello.
Esto no es solo alcohol, mi cuerpo no es el mismo, parezco un niño pequeño, quizá no más de 10 años. ¿Qué sucedió? Se supone que estaba en una fiesta...
Karma estaba completamente sorprendido, miraba sus pequeñas manos frente a sus ojos analizándolas. Intentó volver a pensar sobre su situación anterior, pero solo recordó que él estaba intentando coquetear con una hermosa mujer rubia que lo rechazó.
¡¿Era una bruja?! No me extrañaría, era muy hermosa para ser humana... ¡¿PERO EMBRUJARME?! ¡SOLO PODRIA HABERME RECHAZADO!
Mientras Karma mantenía una introspección, un dolor agudo lo atacó repentinamente en la sien, mientras que una niebla gris ilusoria cubría sus ojos repentinamente. Sus pensamientos y recuerdos comenzaron a temblar.
Sus antiguos recuerdos fueron superpuestos por varios destellos que llevaban fragmentos de los recuerdos de su cuerpo actual. En ellos, el niño en el que Karma había renacido abrió los ojos.
Sus visión se distorsionó como si estuviera bajo el agua, mientras una gran cúpula de cristal rodeaba todo su entorno, a pesar de estar completamente sumergido él podía respirar sin dificultad.
Al otro lado del cristal, un joven de 20 años se apoyó con una mano sobre el cristal cían. Karma distinguió tenuemente sus rasgos, un cabello completamente negro azabache y unos ojos oscuros como el abismo. A pesar de su aspecto escalofriante, embozaba una sonrisa cálida y familiar.
El sonido llegó a los oídos de su cuerpo, pero el agua a su alrededor distorsionó la mayoría de ondas sonoras.
“S-oy Zeref, ** ****** may*r, Natsu.”
Fugazmente, el mundo se apagó en negro mientras más destellos como flashback parpadeaban frente a él. En varios de ellos, veía el rostro borroso de varias personas frente a él, el más claro, era el de un gran lagarto carmesí con una sonrisa feliz en su boca.
Solo bastó un milisegundo para que Karma entendiera lo que ese gran lagarto era, un dragón.
Cada parpadeo era más tenue que el anterior, sus recuerdos y fragmentos del pasado fueron apagándose, peor Karma logró entender varias palabras que escuchaba entre ellos.
El mundo que lo rodeaba se disolvió. Y Karma sintió que caía, mientras los recuerdos se desvanecían y su mente quedaba en silencio. Cuando abrió los ojos, el cielo encapotado del bosque se había cerrado por completo.
Las gotas de lluvia fría caían sobre su cuerpo desnudo, pero el shock repentino que su mente recibió fue suficiente para que no le diera importancia.
¿De quién eran los recuerdos esos? ¿De este cuerpo? No solo parecía haber un maldito dragón, si no que incluso mi nacimiento fue extraño.
¿Zeref? Definitivamente el conoce al anfitrión anterior de este pequeño cuerpo, y me llamó “Natsu”...
No solo él me había llamado así, el gran dragón rojo que acompañaba mi pasado repitió decenas de veces ese nombre.
Karma se replanteó sus anteriores recuerdos, buscando cada pequeño detalle antes que su mente los eliminara por la repentina oleada de estímulos exteriores.
Natsu Dragneel... Así fue como me llamaron, no solo el dragón, si no las figuras oscuras. Ese es mi nombre, pero no solo es eso.
Igneel... También lo escuché, los flashback eran fugaces, pero lo recuerdo vagamente, el dragón rojo era Igneel.
Pero, ¿Quién mierda es Acnologia?
Mordiéndose el labio con fuerza, intentó pensar una y otra vez sobre sus recuerdos repentinos, pero todos se habían desvanecido con velocidad, solo dejando los pequeños fragmentos que pudo distinguir.
Más allá de eso, Igneel, ese dragón... ¿Es mi padre?... ¿Soy una especie de dovahkiin?
La simple idea de que su nuevo padre fuera un dragón era algo que la mente lógica de Karma descartaría en segundos, pero en su interior un ardor intenso lo hacía sentir extraño, como si inconscientemente su mente le dijera que estaba en lo correcto.
“Parece que ese niño tiene más secretos de los que me gustaría.” Dijo con un suave murmuro, su voz aguda e infantil socavó el sonido de las gotas de lluvia.
Entre todos los recuerdos, Karma logró concebir varias respuestas a sus preguntas, pero sobre todo, confirmó sus miedos internos.
La presencia de un dragón, su nacimiento extraño y la apariencia extraña de su entorno le habían confirmado todo.
Esto no es la tierra... ¿P-Podría haber transmigrado? Karma abrió ligeramente la boca.
Había crecido leyendo novelas web y a menudo fantaseaba con tales escenas. Sin embargo, momentáneamente le resultó difícil aceptar la situación cuando se encontró en una.
Probablemente esto es lo que significa amar una fantasía.
En un minuto, Karma se había maldecido a si mismo mientras intentaba sacar provecho a la situación adversa.
Cálmate, cálmate, cálmate...Después de tomar unas cuantas respiraciones profundas, Karma Cadell trabajó duro para dejar de entrar en pánico.
En ese momento, los recuerdos terminaron de aclimatarse en su mente. Natsu Dragneel, hijo de el Rey dragón del fuego Igneel, con una nacionalidad desconocida y con un pasado aún misterioso.
No tenía hermanos ni hermanas que el recordara, aunque la sensación cálida en su pecho cada vez que recordaba a Zeref lo hacía sentir extraño.
No parecía haber estudiado en alguna escuela primaria, pero su padre, Igneel, fue quien le enseño a leer y escribir. No era un idioma que conociera de la tierra, era un idioma completamente distinto y nuevo, llamada “Gheel”.
*Tap Tap Tap*
Los pasos de una persona chapotearon el charco de agua sobre el césped, que se había formado gracias a la lluvia intensa que caía sobre ellos.
Levantando la vista, Karma miró a la pequeña figura que se acercaba a él. A través de los arboles y las plantas, la persona se hizo presente bajo la lluvia.
“¿Oh? Qué hace un niño en el medio del bosque, esta lloviendo muy fuerte.” El anciano frente a Karma tenía un aspecto senil y arrugado, no media más de 1.10 de altura y parecía ser delgado.
A simples rasgos, el anciano parecía alguien que caería muerto en cualquier momento, su cabello blanco canoso no cubría completamente su cabeza dejando la parte superior calva, mientras que vestía un fino traje blanco elegante con patrones y diseños complicados.
Karma miró con una mirada muerta al anciano, aún arrodillado en el bosque, mientras las gotas de agua caían por su rostro, le respondió sin intentar ocultar su edad mental.
“¿Quién eres tu? Sabes, podría preguntarte lo mismo.” Habló sin una pizca de respeto.
¿Me pregunta a mí que hago en un bosque? No tiene mucho sentido viniendo de un anciano de aproximadamente 80 años.
Pero, ¿por qué esta aquí? No es normal que un viejo paseé por el bosque lluvioso...
El anciano frente a Karma se rio grácilmente antes de responder, la lluvia a su alrededor se intensificó cada vez más. “Mi nombre es Makarov, Makarov Dreyar... Y yo...”
Los segundos de silencio hicieron dudar a Karma, que estaba a punto de levantarse y correr, la tensión en el ambiente creció.
“Me perdí.” Respondió Makarov mientras se agarraba la nuca, rompiendo completamente el ambiente serio que había provocado.
Karma se tambaleó por la sorpresa y el cambio de personalidad abrupto que tuvo. “¡¿Te perdiste?! ¿Por qué siquiera estabas paseando por un bosque? ¡Y más si había alerta meteorológica!”
Makarov ladeó la cabeza confundido mientras miraba al pequeño niño frente a él. “¿Alerta meteoro...qué? Dices palabras raras, pero, parece que la lluvia se va a volver más intensa. ¿Tienes nombre?”
Karma en ese instante se dio cuenta da algo.
¿Cómo puedo entenderle? Definitivamente no habla ingles, pero soy capaz de entender sus palabras perfectamente... No solo eso, también lo hablo, se siente natural.
Frunciendo el ceño confundido, Karma se levantó del fino césped mojado y miró al anciano frente a él, debido a la altura, ahora podía ver de frente a Makarov.
“Kar....ma, o eso creo.” Karma respondió con duda, el responder su nombre real era algo que le incomodaba, no porque no confiara en el anciano frente a él, si no que su cuerpo rechazaba naturalmente ese nombre.
“¿Karma? ¿En verdad es tu nombre? No pareces muy seguro de ello.” Makarov miró a Karma con curiosidad antes de agarrarse la barbilla.
“No lo sé... Me desperté hace poco tiempo, mis recuerdos están borrosos, mi nombre se mezcla con otro...” La garganta en el pequeño cuerpo de Karma se apretó, sin saber si podía soltar las palabras que pensaba, aunque parecía amable, no sabía si podía confiar en él.
“Te ves perdido, sabes... Aunque solo pareces un niño, no hablas como tal, veo que tienes problemas en tu cabeza que no puedes solucionar... Aunque acabamos de conocernos, contar las cosas en voz alta pueden ayudarte a clarificar tu mente.” Makarov habló calmadamente, y en ese momento el sentimiento de sospecha en Karma despareció.
Algo en su interior le decía que el anciano frente a él no buscaba hacerle daño, podía sentir la calidez en sus palabras.
Tragando la poca saliva que le quedaba en la boca para humedecer su garganta, Karma hablo. “Yo... No soy de por aquí, no sé que me sucedió, pero ni siquiera este es mi cuerpo...”
Makarov abrió los ojos un poco, sin poder entender a lo que se refería, pero no dijo nada.
“Yo era un chico, tenía 20 años y estaba en una fiesta... Y de pronto, desperté aquí, siendo un niño de 10 años y con recuerdos confusos en mi cabeza.” Karma inconscientemente soltó una risa, ahora que lo decía en voz alta, sonaba incluso más estúpido que antes.
“Se que crees que estoy desvariando, pe-”
“Te creo.” Makarov interrumpió a Karma, que se sorprendió por la respuesta. “Hay cosas en este mundo que son inexplicables, incluso con magia, además, tu actitud no parece acorde a tu aspecto físico.”
Karma miró a Makarov con duda, antes de centrarse en una palabra.
¿Magia? No parece estar mintiendo, además, si existe un dragón, entonces la magia no suena tan loco...Karma recordó los fragmentos de memoria que tenía el cuerpo de Natsu.
“Bueno, supongo que eso paso... Mi nombre era Karma Cadell, aunque ahora creo que soy este niño... Natsu Dragneel.” Su voz se hizo más clara sobre el sonido de la lluvia intensa, aunque ambos estaban empapados, ninguno reaccionaba ante la lluvia.
Una sonrisa cálida y emocional se formó en el rostro de Makarov, antes de responder. “¿Natsu-san, eh? Definitivamente ese nombre es más normal... ¿Puedo hacerte una pregunta?”
Asintiendo con duda, Karma se acomodó para prestarle atención a Makarov. “¿Qué?”
“¿Qué es lo que quieres hacer?” Makarov miró al niño frente a él, los pensamientos y recuerdos de su pasado pasaban por su mente de forma rápida.
Karma se quedó en silencio, la pregunta no debió haberlo tomado por sorpresa, pero aún así lo hizo. Pensó sobre su estado de transmigrado, el cuerpo de Natsu Dragneel despertando en medio del bosque, y recordando su pasado.
Este mundo no era el suyo, aunque su lado otaku que disfrutaba la fantasía le decía que disfrutara su nueva vida, su lado real lo negaba. Él extrañaba su anterior mundo.
Un mundo en donde tenía amigos, su madre, una mujer amable y cariñosa, su hermana pequeña que siempre le jugaba bromas pero era tan adorable que era imposible enfadarse con ella. Karma pensó una y otra vez, los problemas y las dificultades de la tierra, la búsqueda de trabajo y el poco tiempo que tenían los días.
Aún así, ese era su mundo, el mundo en el que nació y esperaba morir.
Karma cerró los ojos, antes de soltar un profundo suspiro alejando sus preocupaciones y dudas. Y de nuevo, con una mirada determinada, miró fijamente a Makarov antes de afirmar. “Quiero volver, con mi familia y amigos.”
La lluvia no frenó, mientras Karma miraba fijamente a Makarov, que le devolvía una mirada seria y firme. Con su voz cálida y vieja, el anciano respondió.
“¿Regresar? Ese es un buen objetivo, la familia es lo más importante que uno puede tener, es la fuerza que nos ayuda a avanzar.” Makarov habló tranquilamente, a pesar del ruido de la intensa lluvia cayendo sobre la roca y el césped, su voz era clara.
Las lagrimas se mezclaron entre las gotas de agua que caían por el rostro de Karma, los recuerdos fugaces de su familia y amigos, sus bellos momentos juntos, el esfuerzo de su madre luchando para que su pequeña hermana y él vivieran.
No era justo para ellas y sus amigos que él desapareciera, lo extrañarían después de preguntarse de su repentina desaparición.
La idea de escuchar los sollozos de su madre pensando todas las noches a donde se había ido picó el corazón de Natsu.
La intensa lluvia comenzó a detenerse, y las ultimas gotas caían sobre el cuerpo de Natsu mientras el tiempo pasaba.
“No hay necesidad de que estés en la oscuridad.” Declaró Makarov, mientras el cielo oscuro se iluminaba por el brillante sol amarillo. “Hay gente que prefiere la soledad, pero no hay nadie en el mundo capaz de soportarla.”
Natsu se quedó en shock, mirando al anciano frente a él, la luz del sol atravesaba el cielo y las copas de los arboles, iluminando el campo mojado en el que se encontraban. Sintió su mente aclararse y las emociones tristes y melancólicas de su corazón se desvanecieron.
“Así que... Natsu-san, ¿qué tal si te unes a mi gremio?”








