Prisionera
Sus manos temblaron de angustia, el sudor recorrió su cuerpo y un escalofrío la abrazo por completo, seguido de un temor que no podía contener.
Nadie la salvaría de ese infierno en la que vivía, de eso estaba segura.
Por esa razón trataba de no mantener ningún tipo de esperanza, ya que era una mujer que todos preferiría muerta.
Asi que esperaría lentamente su muerte, solo asi no tendría que entregar su cuerpo aun ser tan despreciable como los son los Takuyis, esos miserables, que destruyeron aldeas sin una pizca de compasión, llevándose a todas las mujeres, algunos hombres y niños para hacerlos sus esclavos.
Siendo una de ella sus rehenes, un fino velo negro cubría su rostro, mientras que la mantenían en una habitación alejada de las demas mueres, desde que vieron su rostro en un momento de descuido por parte de ella, casi de inmediato se reunieron lps hombres a su alrdedors, mirándola con hambre.
Como si fueran una especie de lobos listos para devorarla.
Eso la asustó, sin embargo antes de que ellos se atrevieron a siquiera tocarla, un hombre de tez blanca cabello azabache, el cual tenía un porte imponente, que hizo temblar a mas de uno, la sacó de ese sitio al igual que una mujer, de pelo castaño, que había sido amable con ella.
Lamentablemente la separaron a ambas, encerrandolas en una habitación alejada de todos.
No pudo evitar sentir miedo tan solo la puerta se abrió de golpe.
Un grito de horror salió sin que pudiera evitarlo de sus labios, al ver a uno de sus captores desplomarse sin vida al suelo, marchando la madera con sangre, la cual comenzó a esparcirse por todos lados.
Su cuerpo comenzó a temblar y sin poder contenerse las lágrimas rodearon por su mejilla cual cascada.
Levantó la mirada encontrándose con el rostro imponente de cierto azabache, que la observaba en silencio, con una intensidad que la estremeció.
- ¿Q-Quien eres? - pregunto temerosa, tras no reconocer aquel hermoso rostro.
Que no había dejado de observarla con cierta curiosidad.
- Estas a salvo, estos hombres ya no les hará daño ni a ti, ni a tu pueblo.
- ¿Por que haces todo esto?, ¿Por que me ayudas?
- Estos imbéciles están en nuestros territorios, y digamos que ellos nos deben una desde hace mucho tiempo, asi que conciderense afortunados- contesto al momento que le daba la espalda listo para irse.
- Espera por favor- suplico ella, haciendo que aquel hombre imponente se detuviera.
- No tenemos la intensión de lastimarlo, puedes irte si asi lo deseas.
- Tu nombre- pidió, a lo que el desconocido volteo a verla con una ceja levantada- quiero saber quien es la persona que logro salvar mi vida, estoy sumamente agradecía.
- No me lo agradezca jovencita, pero si eso es lo que quiere, soy Sasuke Uchiha, segundo hijo del líder Uchiha.
- Gracias por salvarme joven Uchiha, mi nombre es Sakura.
Dijo, a lo que Sasuke simplemente asintió con la cabeza, justo cuando ella se levantó de la cama, un quejido salió de sus labios, tras sentir un fuerte ardor en sus piernas.
Algo que no salió desapercibido por Sasuke, quien no dudo en acercarse a ella, para asi levantarla entre sus brazos al estilo princesa, dejándola desconcertada.
Mas cuando aquel velo negro cayo al suelo, por el repentino movimiento, dejando al descubierto su rostro.
Dejando a Sasuke sin palabras, y con el corazón latiendo a mil, el miedo a su alrededor se detuvo para ambos, cuando sus miradas se encontraron.
- Estas herida, te llevaré a que te revisen.
- N-No es necesario.
- Claro que lo es, esos malditos pasaron la línea al hacerte esto.
Murmuró mas para si mismo que para ella, Sakura sintió una sensación extraña removerse en su pecho, nadie aparte de su padres se había preocupado por ella, asi que no estaba del todo segura como sentirse en ese momento.
Sin decir nada mas. Sasuke, la llevo afuera, donde pudo apreciar ver como las mujeres y niños eran liberados, la mayoría se encontraba mas qué felices de ser salvados por los Uchihas.
- ¡Sakura! - exclamó una voz que conocía bastante bien.
Ella no tardó en mirar hacia la dirección, en dónde se encontraba una castaña, que no tardó en acercarse a ella corriendo siendo seguida por el mismo hombre, que la había llevado a otra habitación, sin poder evitarlo, ella se aferro a Sasuke, buscando alguna tipo de consuelo.
Que el azabache no dudo en brindarle, al darse cuenta de su expresión.
- No te asustes, él no te hará daño, es mi hermano mayor.
Murmuró el pelinegro, a lo que ella simplemente asintió no muy segura.
- Dios, me alegra tanto ver que estas bien, por un segundo crei que algo horrible te había pasado.
- Estoy bien Izumi- murmuró ella dedicándole una sutil sonrisa.
- Deja de mentir pequeña, tu y yo sabemos que no estas del todo bien- hablo Sasuke, ganandose la mirada tanto de Izumi como de su hermano.
- Estas herida, ¿Donde?, ¿Te tocaron?, ¿Te hicieron algo? - pregunto Izumi con la precupacion en su rostro, dejando a Sakura con movida de saber, que alguien mas se preocupa por ella.
- No la hostigues cuñada, necesito llevarla para que curen sus herida- hablo Sasuke, dejando a Sakura sin palabras.
Al darse cuenta de que Sasuke conocía a Izumi.
- Tsunade esta en el gran salón atendiendo a los heridos y enfermos, llevala a alla.
- No, no dejes que Sakura este con esa gente- pidió Izumi con suma seriedad mirando a su pareja- su propio pueblo no la aprecia, ellos la prefieren muerta, no permitas que la vean.
Pidió, a lo que Sakura bajo la mirada, sabiendo que todo lo que decía Izumi era verdad, desde que tenía usó de razón nadie en su pueblo la quería, por que creían que era una vil bruja, por tener una inmensa belleza entranjera, capaz de poner a cualquier hombre impuro a su merced, al menos eso es lo que decían.
- La llevaré a mis aposentos. Itachi, dile a Tsunade que vaya inmediatamente para que la atienda.
- de acuerdo hermano, ¿Que haremos con los miserables que lograron sobrevivir?
- dáselos de comer a nuestros lobos, estoy seguro de que nuestros amigos mueren de hambre.
Contesto sin una pizca de sutileza, dejando a Sakura fría, mirándolo con cierto asombro y miedo.
- Cuidala por favor Sasuke- podio Izumi.
- Lo haré- contesto.
Mirando nuevamente aquellos orbes color jade, que lo veían con cierto miedo, algo que no le agrado.
- No me mires asi, no te haré daño Sakura.
- No se, si podré confiar en ti.
- Te prometo por mi honor, que no tocaré ni un mechón de tu cabello, sin tu permiso- prometió con suma seriedad.
Ella simplemente lo observó sin decir ni una sola palabra, aunque no estaba del todo segura de poder confiar en él, decidió por el momemto relajarse un poco.
Después de todo Izumi le había pedido que la cuidara, y la verdad es que ese hombre a pesar de verse sumamente aterrador.
Se encontraba de cierta manera preocupada por ella.
Asi que solo por esta vez, Sakura trataría de confiar en él, sin saber que esa simple decisión cambiaría toda su vida.
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¿Que les pareció?
¿Les gustaría 2 parte?
Espero les haya gustando este primer cap de One shot, que les traje. 🫶🤭
Se les aprecia de todo corazón.❤️
No olviden comentar y darle corazón ⭐❤️ Sin más que decir me despido Sasusaku. 👋😉








