Introducción
“La tasa de divorcio ha alcanzado su punto más alto en los EE.UU, con un 83%. España, Portugal, Luxemburgo, Dubai, la mayor parte de Asia y Hungría están en una peor situación, con tasas de divorcio superiores al 90%.
El 59% de las parejas que anularon su unión dentro del primer lustro de matrimonio señalaron la falta de compatibilidad como la culpable. En cambio, las parejas que permanecieron casadas por más tiempo se vieron impulsadas a divorciarse por algo más grave; la infidelidad. Un problema que se ha agravado con los años.
Por lo que en 2051, se registró la cifra de 1,689,308 divorcios, un evento sin precedentes que redujo la duración media del matrimonio a 1.5 años. Expertos en demografía alrededor del mundo encendieron las alarmas, resultando en la financiación millonaria de grupos de fomentación y preservación del matrimonio. Sin embargo y a pesar del esfuerzo, se espera una crisis de soledad de alcance global nunca antes vista.
Las cifras se volvieron desafiantes para un futuro como el que aspiraba la población a principios de siglo. Internacionalmente se estuvo luchando contra la extrema baja natalidad las últimas dos décadas, sin embargo, con una crisis de matrimonios anunciada, se ha puesto en duda la capacidad de la población para dar marcha atrás.
La sociedad de la nueva era se caracteriza por ser una cultura individualista, con dificultad para mantener relaciones y lealtad.”
Jennie respiró profundamente, atrapando su celular entre sus dedos sudorosos. Sentía que su estómago daba vueltas y su garganta estaba seca como un desierto. Su mirada subía y bajaba a la vez que veía a sus compañeros salir de la puerta frente a ella; la mayoría con una sonrisa en los labios y un pequeño panfleto en su mano.
Eso significaba que fueron aceptados.
Sólo vio a tres ser rechazados, deduciéndolo por la forma en que sus rostros estaban endurecidos en una mueca. No quería ser parte de ese grupo. Su madre le habló muchas veces sobre este momento y la idea de fallarle se sentía como un golpe directo en su rostro en medio de un estadio sin la posibilidad de cubrirse.
Después del divorcio de sus padres, este proyecto se volvió crucial para su vida. Si la doctora Kim, una fiel contribuidora a un proyecto del gobierno para estudiar la compatibilidad desde un punto de vista científico, no había logrado salvar su matrimonio de la ola de divorcios que llegó al país, ¿quién lo haría?
Jennie, su hija.
Pero Jennie no tenía un matrimonio que resguardar, sino uno que construir con una completa desconocida que, según la ciencia, sería compatible con ella.
—Kim Jennie —la nombraron desde dentro del salón.
Jennie sintió que un escalofrío le recorrió la espalda. Un segundo antes de escuchar su nombre estaba lista para entrar, ahora no estaba segura. Puso todo de sí para ponerse de pie y caminar dentro, notando sobre su hombro las miradas intensas de quienes aún no habían sido llamados.
Cuando la puerta se cerró detrás de ella, lo primero que vió fue la carpeta cerrada en el escritorio. Tenía un clip en la esquina superior que adjuntaba una imagen de ella, la misma que le tomaron cuando se ofreció como voluntaria. Frente al escritorio había un hombre mirándola con una leve sonrisa que Jennie leyó a la perfección.
Lo supo de inmediato.
Estaba dentro.
°Historia Lésbica |GxG.
°Contenido sexual explícito |+18.
°Esta es un fanfic, una historia totalmente ficticia. No se tomen personal las actitudes o acciones de personalidades creadas por y para entretenimiento.
°Actualizaciones semanales |Fines de semana.








