Capitulo 1
Todos reían y celebraban como si no existiera un mañana, algunas personas hablaban de lo mucho que se habían divertido matando a los hombres de la tribu Ascria y secuestrado a lo más valioso que tenían.
Su lirio.
La prometida del líder, una mujer tan hermosa y perfecta, que nadie podía ser capaz de resistirse a sus encantos, el corazón de la misma tribu, una sanadora con encantos únicos, sin nombrar lo feroz y peligrosa que podía llegar ser.
Sin embargo esa mujer tenía una debilidad, la cual era el proteger a otros.
Por eso no fue tan difícil el secuestraron, despues de una intensa masacre, que los había hecho sentir totalmente victoriosos y orgullosos de haber podido acabar con esos patéticos Ascria.
La noche no había tardado en caer y decidieron acampar antes de continuar con su viaje.
Pues aun faltaba bastante para llegar a sus territorios.
- Capitán, vamos a divertirnos un rato con la hermosura antes de entregarla a nuestro líder- comento uno de ellos pasado de copaz.
- ya te dije que nadie va a tocar a la mujer.
- Vamos Deidara, solo será un rato, nadie se dará cuenta.
- si no quieres ser morir joven a manos de Iván adelante- gruño el rubio.
Haciendo que la sola mención de u líder, los viviera temblar y paladecer, causando que la mayoría decidiera dejar la idea de jugar con la mujer.
Que estaba siendo custodiado por Juugo.
- ¿Aun sigue sin probar bocado?- pregunto Deidara acercándose a Juugo.
- no, intenta desesperadamente soltarse de las cadenas, no a parado de decir cosas extraña en su lengua y digamos que tampoco a parado de llorar.
Contesto, a lo que Deidara soltó un suspiro y con algo de fastidio entró a la carpa, solo para encontrarse a la mujer intentando nuevamente soltarse de sus ataduras.
Sin éxito obviamente, consiguiendo lastimarse más las muñecas, hasta tal punto de comenzar a sangrar.
- si sigues asiendo eso, te lastimaras más mujer estúpida.
- Lasciami andaré [Dejame ir]- pidió la mujer entre sollozos, a lo que el rubio no entendía su idioma.
- sea lo que sea que dijiste no tengo intención de irme de aquí hasta que hayas comido, estúpida Ascria- dijo el rubio acercándose a ella con un aura vastbate amenazador.
Sakura retrocedió por instinto, pero fue inevitable, el que Deidara la sujetara del cabello, de forma cruel y ruda, sacándole un gemidos de dolor.
Cuando la obligó a verlo a los ojos, sin embargo aquellos orbes jade no dejaban de observalo con una intencidad abrumadora.
- Come antes de que deje que mis hombres se diviertan contigo- amenazo.
Deidara sabía perfectamente que ella entendía su idioma y sus amanezcas, pues antes la había obligado a beber un poco de su sangre.
Ya que sabía de la habilidad que tenían para entender cualquier tipo idioma con tan solo probar sangre de la persona que no hablaran el idioma Ascria, por esas razones eran también conocidas como criaturas realmente inteligentes, aunque algo inferiores por siempre tener debilidades.
- Forzami a Sporco Serratura [Obligame sucio Lock]
Fueron sus palabras, a lo que Deidara solo gruño al no entender de que demonios le decía aquella mujer, que se negaba hablar en su idioma, así que sin dudarlo tiro de su cabello y la arrastró un poco, hasta agarrar el plato llena de carne.
Para así obligarla a comer, aunque ella lucho un poco, Deidara metió un trozo de carne a la boca de la pelirrosa.
Quién simplemente intentaba resistirse.
- ¡Ya deja de resistirte idiota!- bramo.
En una oportunidad Sakura no dudo en morder su mano, sacándole un gruñido cargado de molestia.
Sin medir su enojo, no tardó en darle una bofetada, tumbandola al suelo.
Sakura intento arrastras, pero Deidara le dio una patada en el estómago repetidas veces, hasta dejarles unas que otros moretones.
- ¡Fermati!, ¡per favore Fermati! [¡Detente!, ¡Por favor detente!]
Exclamaba ella con desesperación, hasta que Deidara sonrió con satisfacción, tras ver las lágrimas de la chica.
Así que sin poder evitarlo rasgo parte de la yukata de la chica, dejando al descubierto su espalda, la cual tenía una especie de tatuaje, de una flor de cerezo, con una sonrisa sádica en sus labios.
No pudo evitar lamer sus labios, disfrutando lo que haría a continuación.
Sakura temblaba, su cuerpo se encontraba débil y adolorido, pero jamás espero lo que vino depues, un grito de dolor escapó de sus labios, eras sentir como algo filoso se lavaba en su espalda, sintiendo el aroma de su propia sangre.
Deidara había sacando una navaja y no tardó en clavarla en la espalda de la chica, solo para trazar un patrón que se convirtió en un nombre.
"Lock"
El nombre de la tribu estaba marcado en la espalda de Sakura, quien se retorcía de dolor, tras sentir esas punzadas qué ardían como el infierno.
- así aprenderás a obedecer sucia Ascria.
Susurro Deidara, antes de levantarse y salir como si nada de la carla, Sakura no se movió, ni hizo el intento tampoco simplenente de quedo así unos segundos.
Antes de arrastrase como podía nuevamente al cojín manchando todo a su paso con su propia sangre.
Por otra parte Deidara se encontraba haciendo vigilancia, algunos de sus hombre ya estaban dormidos profundamente por culpa del alcohol, así que no le toco de otra que estar en guardia esa noche.
Todo parecía tranquilo.
Hasta que unas sombras comenzaron a moverse a lo lejos.
El primero en caer, fue el mismo había insistido para abusar de la mujer, siendo arrastrado por la oscuridad sin darle tiempo a gritar.
Las artonchas y la fogata no tardaron en apagarse, haciendo que todos se mantuviera alerta.
- ¡Maldita sea!, ¡Nos atacan! - exclamó uno.
Despertando a los demás, quienes no tardaron en ponerse en alerta, pero poco a poco se vieron rodeados, Deidara intentaba ver entre la oscuridad, pero no podía ver nada.
No fue hasta que sintió como algo filoso traspasaba su estómago y un oar de ojos rojos ibservandolo con una frialdad que lo congeló al isntate.
- Teyan- susurro Deidara antes de que perder la cabeza.
En cuestión de minutos, algunos hombre intentaron luchar, pero les era imposible, por el simple hecho de no ver nada, menos de saber a que se estaban enfretando.
Sakura, que escuchaba todo desde la carpa, se sintió confundía, y al mismo tiempo aterrada.
Pues no sabía lo que estaba sucediendo.
No tardó mucho para que la cabeza de Juugo rodara entrando a la carpa, donde ella se encontraba, asustada no oído evitar gritar, mientras que su cuerpo temblaba, nuevamente hizo el intento de soltarse de sus ataduras.
Hasta que fue demasiado tarde, un hombre con vestimenta de pieles de lobo, entro a el lugar, dejándola sin aliento.
Pues no podía dejar lo guapo que es, sin embargo el miedo aún seguía presente, ya que al reconocer esos ojos rojos, que la miraban con una intensidad, qué hacía latir fuertemente su corazón, supo que su vida terminaría en cuestión de minutos.
Ya que se encontraba cara a cara con uno de los hombres de la tribu más cruel y peor que los Lock.
- Teyan- susurro Sakura con horror.
Una sonrisa se dibujo en los labios del hombre, antes de que ella pudiera gritar o decir algo, aquel hombre la sostuvo de las mejillas y la obligó a que viera directamente sus ojos, haciendo que Sakura no tardará en caer en un profundo sueño.
- al fin te encuentro mi dulce mitad.
Murmuró aquel hombre, que no tardó en soltarla de esas feas cadenas y cargarla.
Para así llevársela al lugar que sería su nuevo hogar, luego veria como resolver los problemas que los Lock tendrán por la osadía de invadir sus territorios y lastimar a su dulce alma gemela.
Mientras tanto se concentraria en su pareja.
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Holis mis Sasusaku, ya les traigo una nueva historia, sobre guerreros y tribus con habilidades.
Espero les guste.
No olviden comentar y darle corazon.❤️ 💬
Sin más que decir me despido Sasusaku. 👋😉








