Capítulo 1
(T/n) camino confundido por el sendero de un bosque, llevaba 3 horas en este lugar sin saber realmente dónde estaba...
(T/n): Mmm, bien. Ya verifiqué que no es un sueño o pesadilla, lo cual me indica que estoy en otro mundo. Además...
Hizo una pausa, sacando su teléfono del bolsillo, dejando ver que este tenía una aplicación nueva que jamás había visto. El sistema, en pocas palabras...
Nombre: (T/n)
Raza: Humana
Habilidades: Ninguna
Habilidades Unite: Ninguna
Objetos: Ninguno...
(T/n): Al parecer tengo un sistema o algo por el estilo...
Después de caminar por unos minutos más, escuchó algunos ruidos en los arbustos, solo para asomarse y ver que estaban peleando. Pero se quedó sorprendido cuando vio que no eran humanos, sino más bien Pokémon: una Meowscarada y... una Lurantis.
(T/n): Ah... Mierda...
Dijo en voz baja para sí mismo, viendo cómo esa Meowscarada se movía con velocidad, rapidez y precisión, esquivando cada Corte de Luz que la Lurantis usaba, y aparecía el uso de Garra Umbría cortando gran parte del cuerpo de la gran Pokémon.
Meowscarada: Truco Floral.
Dijo, haciendo que un montón de flores aparecieran alrededor del cuerpo de la Lurantis, la cual no le dio tiempo ni de reaccionar. Todas esas pequeñas flores explotaron al mismo tiempo, causándole daños críticos, solo para quedar derrotada, sus ojos en espiral.
Meowscarada: Facilito... ¿Eh?
Sus orejas se fueron directamente a donde estaba (T/n), el cual se ocultó rápidamente, solo para dar media vuelta a punto de irse, si no fuera porque fue sujeto de la cabeza por una pata, y él también te miró hacia atrás con una sonrisa nerviosa, viendo los ojos rosados y amenazantes de Meowscarada.
Meowscarada: ¿Qué eres?
Preguntó con desconfianza, apretando con más fuerza la cabeza de (T/n).
(T/n): Ay, ay, ay... Soy... soy... (Mierda, ¿por qué tienen que ser tan grandes? Me desconcentran esas cosas...)
Pensó para sí mismo, ya que, bueno, en efecto, esa Pokémon tenía un cuerpo curvilíneo y unas enormes ejem... Digo, unos grandes atributos...
Meowscarada: Te acabo de preguntar quién eres o qué eres. Nunca vi un Pokémon como tú...
(T/n): ¡AAAAAH! ¡MI NOMBRE ES (T/n)! ¡SOY UN HUMANO! ¡POR FAVOR, NO ME MATES!
Ella lo soltó de golpe, sintiendo que él cayera en el pasto con un bufido de fastidio. Ella lo miraría inclinando la cabeza de un lado a otro con una expresión curiosa, sin saber si creerle o no.
Meowscarada: ¿Un humano?
(T/n): Ajá...
Meowscarada: Pues, ¿por qué no lo dijiste antes? Mi nombre es Meowscarada, dominante de este bosque.
Dicho esto, con una actitud animada, ella lo levantó del suelo como si fuera un muñeco, le dio unas cuantas palmaditas en la cabeza y luego comenzó a caminar sin mirar atrás, haciendo un gesto con la pata para que la siguiera. (T/n) dudó un momento, con cierta desconfianza, pero después de todo, ¿qué más podría hacer en ese lugar? No tenía idea de dónde estaba ni cómo volver, así que, resignado, decidió seguirla.
Caminaron por un rato entre la espesura del bosque, hasta que finalmente el paisaje se abrió ante ellos, revelando un claro enorme y, en el centro, un árbol gigantesco, tan alto que su copa parecía tocar el cielo, con raíces gruesas que serpenteaban por el suelo y ramas que formaban una especie de estructura natural.
Meowscarada: Bienvenido a mi humilde morada.
(T/n): Eso de “humilde” no tiene nada de humilde... es mi casa.
Meowscarada: Ay, basta, me vas a hacer sonrojar.
Dicho esto, ella lo invitó a pasar con un gesto elegante de su pata, y (T/n) entró con cierta cautela. El interior era tan impresionante como el exterior: raíces gigantes formaban paredes y techos, flores de colores vibrantes decoraban cada rincón, y un suave pastizal verde cubría el suelo.
Después de un rato, él estaba sentado en una sala enorme, con raíces por todas partes, flores y pastizal verde, mientras ella traía un té verde humeante, se sentaba enfrente de él y lo miraba con curiosidad.
(T/n): Oye... ¿cómo es que puedes hablar? ¿Cómo es que puedes hacer todo eso?
Meowscarada: Pues, la verdad, no lo sé muy bien. Solo sé de la existencia de los humanos porque mi madre me contó muchas cosas sobre ellos.
(T/n): ¿Hay más humanos por aquí?
Meowscarada: No, que yo sepa, no. Aquí no hay humanos. Tampoco hay machos.
(T/n): ¿Cómo que no hay machos?
Dijo casi tosiendo el té, sorprendido, y la miró con los ojos muy abiertos.
(T/n): Entonces, ¿cómo se reproducen?
Meowscarada: Asexual. A cierta edad, una puede quedar embarazada si quiere, así de simple.
...
..
.
Mientras tomaba otro sorbo de té procesando todo esto, su teléfono vibró un poco. Él sacó el teléfono de su bolsillo y vio cómo había algo llamado misión principal...
"Misión principal: Tener sexo con Meowscarada... Recompensa: Doble Patada, Látigo Cepa, Síntesis”
(T/n): (No mames)...
Meowscarada: ¿Pasa algo?
(T/n): ¿Mmm? Nada de qué preocuparse. Tengo una pregunta: ¿qué opinas de mí, o sea, que yo esté aquí enfrente de ti, un humano?
Meowscarada: Bueno, encuentro este encuentro algo fascinante. Jamás he visto a un humano, solamente he escuchado historias y en ilustraciones de los libros. Dicen que son buenos en el sexo, pero no lo sé...
(T/n): Sí, sí, somos excelentes... (Me siento raro hablando de esto).
Meowscarada se levantó de la mesa diciendo que iba a buscar algo, dando media vuelta. (T/n) la miró de reojo un poco, viendo ese trasero verde, esponjoso y grande, moverse de lado a lado, de arriba a abajo...
(T/n): (Concéntrate, (T/n). Aunque la misión principal es tentadora, no voy a caer tan bajo para tener sexo con un Pokémon)...
Pensó para sí mismo, aunque, bueno, en verdad quería tener habilidades y movimientos Pokémon, pero tampoco iba a caer tan bajo como para tener sexo así como así.
Poco después, ella regresó con una bandeja llena de panecillos pequeños y dorados, que soltaban un aroma dulce y frutal. Se los puso enfrente con una sonrisa orgullosa.
Meowscarada: Son panecillos hechos con las mejores frutas del bosque. Prueba uno.
A (T/n) se le alumbró la mirada al instante, ya que no había tomado nada y mucho menos comido desde que llegó a ese mundo. Sin pensarlo dos veces, agarró uno y comenzó a comer de forma hambrienta, casi devorándolo. Ella rió un poco, viéndolo con ternura, su sonrisa ensanchándose más mientras observaba cómo él se acababa el segundo y el tercero sin freno.
(T/n) pensó para sí mismo que por qué ella no estaba comiendo, pero estaba demasiado hambriento como para preguntar. Sin embargo, de repente sintió un gran mareo, su vista se nubló y tuvo que apoyarse en la mesa con ambas manos, pero fue en vano. Al final, cayó desmayado en el suelo, con el cuerpo completamente inerte. Meowscarada se acercó, lo miró con una expresión curiosa y luego sonrió con satisfacción.
Meowscarada: No sabía que los humanos fueran tan resistentes al veneno. Pensé que caería con solo uno... Pero bueno, al menos ya está listo.
Continuará...








