Lazos
Un hilo, por sí solo, apenas resiste.
Basta un tirón para romperlo.
Pero cuando dos extremos deciden permanecer unidos, el hilo deja de ser solo un hilo. Se convierte en un lazo.
Las promesas nacen así. No de la certeza, sino de la voluntad. De elegir quedarse cuando marcharse sería más sencillo. De sostener una palabra incluso cuando el tiempo la pone a prueba.
Este libro nació de esos lazos.
De vínculos que sobrevivieron a la distancia. De sueños compartidos. De despedidas que esperaban un regreso. De personas que encontraron en una promesa una razón para seguir adelante... y de las que la perdieron con el tiempo.
Quizás, al recorrer estas páginas, recuerdes alguno de los lazos que marcaron tu vida.
O descubras que todavía hay uno esperando estrecharse... o romperse.
Hoy comienza una promesa.








