Capítulo 1: Sombras del pasado.
Noah:
La oficina de la comisaría de Ravenshore era pequeña, con el aroma persistente a café rancio y papeles viejos. me encontraba sentado en un escritorio, repasando los informes de los casos anteriores. Todas la víctimas tenían el mismo perfil: jóvenes, varones, asesinados sin señales de lucha. Y siempre una la caja roja pequeña.
Había entrevistado a al chica y lo único que puedo decir era nada, solo negaba con la cabeza, abrazándose a sí misma como si intentara mantenerse en pie.
Sentí una punzada de frustración y, al mismo tiempo, una extraña sensación de atracción. Había algo en ella... algo que me inquietaba. No solo por el miedo en su rostro, sino porque sentía que escondía mucho más de lo que estaba dispuesta a revelar.
— Ya deberías irte a casa, Lancaster —dijo el jefe de policía, sacándome de mis pensamientos era un hombre robusto con cabello canoso y un aire de hastío.
No respondi. Mi hermano mayor, Ethan, había sido un detective brillante, terco hasta la médula. Había perseguido al asesino de la caja roja durante años, hasta que, una noche, su cuerpo apareció en un callejón. Sin pistas, sin testigos. Solo una caja roja vacía sobre su pecho.
Me apoye en el respaldo de su silla y cerré los ojos un instante. Estaba aquí para terminar lo que mi hermano empezó. No descansaría hasta encontrar al responsable.
Tome mi abrigo y sali a mi departamento mañana tenia un dia muy largo.
La lluvia había amainado, dejando las calles húmedas y resbaladizas. Camine hasta la dirección que le habían dado: la casa de la testigo. No sabía mucho sobre ella. Solo su nombre: Evelyn.
Tocó la puerta con los nudillos y esperó. El silencio se alargó hasta que la puerta se entreabrió. Evelyn lo miró con cautela, su rostro pálido y sus ojos grandes reflejando una mezcla de miedo y cansancio.
—Buenas tardes —dijo en un susurro.
—Necesito hablar contigo sobre lo que viste anoche.
Ella se mordió el labio y negó con la cabeza.
—No vi nada.
Exhalo con frustración.
—Mira, sé que esto da miedo. Pero si sabes algo y no hablas, podrías estar en peligro.
Evelyn pareció dudar. Finalmente, abrió la puerta un poco más y me dejó entrar. El interior de su casa era modesto, con muebles desgastados y un ligero olor a humedad. Nos sentamos en el pequeño sofá de la sala.
—Solo pase por allí para llegar más rápido a casa —susurró Evelyn, abrazándose a sí misma- Cuando llegué, él ya estaba muerto.
La observe con atención.
—¿Por qué no llamaste a la policía según los testigos, fue un hombre que llamo?
—No lo sé, estaba asustada es primera vez que veo un cadáver— susurró—Yo solo quede paralizada.
Fruncí el ceño. Mi intuición me decía que Evelyn ocultaba más de lo que decía.
—Si recuerdas algo más, llámame— saque mi tarjeta y dejándola sobre la mesa.
Cuando se levantó para irse, Evelyn lo miró directamente a los ojos por primera vez. Y Noah sintió un escalofrío. No solo por la en su mirada, sino porque sintió que, de alguna manera, ya la conocía.
Y eso, en un caso como este, nunca era algo bueno.
Nota importante
Lo que estás a punto de leer es el borrador original de esta historia.
No ha sido revisado ni editado. De hecho, fue publicado exactamente como nació: con sus imperfecciones, sus primeras ideas y la esencia de aquel momento en el que todo comenzó, hace más de un año.
La versión Premium llegará muy pronto. Estará completamente editada, con escenas nuevas, detalles ocultos, secretos que aún no conoces y muchas sorpresas que cambiarán la forma en que ves esta historia.
¿Por qué compartir el borrador?
Porque las grandes historias no nacen perfectas. Nacen de un primer impulso, de páginas llenas de dudas, cambios y cientos de correcciones. Quise abrirte la puerta al origen de este mundo y dejarte descubrir cómo empezó todo.
Ahora solo quiero pedirte una cosa...
No des nada por hecho.
Lo que parece una verdad puede ser la mentira mejor construida.
Lo que parece un aliado puede convertirse en el peor enemigo.
Y recuerda...
No confíes en nadie.
Nos vemos muy pronto 💋.








