Chapter 1
Evan “Buck” Buckley podía admitir que demandar no había sido su mejor decisión, pero sabía que era la única forma de recuperar su trabajo y volver junto a su familia.
Las cosas se habían puesto feas desde que volvió a la estación. Nadie le hablaba (al menos del turno A y algunos del B) tenía todas las tareas de la estación sobre él, y siempre era insultado o agredido. Sí, Buck sabía que no era su mejor movimiento, pero se tratado tan cruelmente era algo que lo atormentaba.
Bobby, quien había sido su figura paterna desde que Philip Buckley lo echo de casa, le había dado la espalda. Le gritaba, le daba tareas que deberían de ser para todos, no le daba tiempo para que comiera (con suerte, tenía algunos minutos, como máximo 10 al menos hasta que alguien pasara y “accidentalmente” tirara su comida) también dejaba que otros lo humillaran y cada que alguien gritaba groserías a su persona, se daba la vuelta o decía que era su culpa. Buck odiaba eso, porque le hacía recordar a Philipp, y creía que Bobby sería totalmente diferente a Philip.
Chimney por su parte había regresado hacer el mismo idiota que se burlaba o se metía con él. Lo llama puta, llorón, desobligado, idiota y demás cosas. Decía que le haría un favor al mundo si simplemente dejará de existir, que se fuera de la 118, porque esa estación solo era de aquellas personas que eran familia y no de alguien que era un estorbo. Chimney también había hecho de las suyas para que Maddie dejará de hablarle, le decía a su hermana que él exageraba, que no cooperaba, que estaba de presumido, Buck lo sabía porque Maddie llamaba para gritarle que dejará de estresar a su pobre novio que ya tenía mucho que cargar con un cuñado como él. A Buck le recordaba mucho a Doug, el exesposo abusivo de Maddie.
Hen… Hen prefería mantenerse al margen, no decía nada, no apoyaba a ninguno de los lados, pero tampoco detenía a los demás cuando le gritaban, cuando le agredían, no, simplemente callaba y cuando todos se alejaban, le decía a Buck que tenía que entenderlos, pero, ¿Quién lo entendía a él? ¿Quién lo protegía a él? Hen decía que debía de darles tiempo, pero ya habían pasado tres meses, Buck ya no podía, cada día lloraba más, cada día sentía menos, cada día, Buck estaba tentado a dejar todo atrás.
Y Eddie.
Eddie era el peor. ¿Dónde estaba ese amigo que decía que le cubriría las espaldas? ¿Dónde? Solo veía un hombre que se manejaba a base de ira, furia y rencor. Buck sabía que la muerte de Shanon había vuelto inestable a Eddie, había querido ayudarlo, pero paso lo de la bomba y después el tsunami, y llego la demanda. Eddie lo aparto, se alió a sus abusadores, cada que pasaba empujaba a Buck, cada que Buck trataba de comer rápido para volver a sus tareas, Eddie pasaba y tiraba su comida, y si no la tiraba (dejándole comer algunos pocos bocados) su comida aparecía en la basura junto a su ropa. Eddie también le había prohibido ver a Christopher, había dicho que Buck era una mala influencia, que era el peor error que le pudo haber pasado. Le grito que era agotador, le grito que tenía que aguantarse, que todo era culpa suya, porque claro, Buck decidió subirse en un camión aparte porque Chimney no había tenido sexo con Maddie y mágicamente sabía que había una bomba ahí, claro que sí… ¡Nótese el sarcasmo!
Los demás del turno “A” era quienes se desquitaban con él, lo empujaba, le gritaban, hacían cosas apropósito para que Bobby lo regañara frente de todos, que le dijera que era un inútil, y los pocos del turno “B” simplemente hacían comentarios hirientes o le aplicaban la ley del hielo.
La realidad era que los faltantes del turno “B” junto a su capitán y todo el tuno “C” no se habían tragado las excusas de Bobby y le habían preguntado que había pasado. Buck les contó y ellos le apoyaron, ahora saltaba entre los tres turnos, donde el “C” era más un aire de paz para Buck que los otros dos.
Pero eso no calmo las cosas. Nada lo haría, menos ahora.
La noche estaba sobre de él, con una suave brisa cayendo sobre su persona, y el agua que bajaba por su rostro, se llevaba la sangre que brotaba de su nariz.
El día había iniciado relativamente bien, le había tocado con el turno “C” y todos los turnos tenían la misma regla, cada capitán manejaba su turno como quería. El capitán Beckett lo había subido al camión, había acompañado a Ryan en rescates y se había sentido bien cuando todos le dijeron que aun tenía el toque, pero ¿Cuándo se fue todo al caño? Cuando llegó el turno “A” para el relevo.
Sinceramente, Buck no los había notado, estaba ayudando a Ryan a acomodar los arneses en su lugar, estaban hablando con tranquilidad, Buck se permitía sonreír con el moreno a su lado y este parecía feliz de hacerlo reír. Todo estaba tranquilo, cuando paso de pronto, había escuchado alguien gritar el nombre de Eddie, seguido de un “¡Díaz, no!” y cuando vio, estaba en el suelo, con la nariz sangrando, con Eddie arriba de él gritando cosas que él no entendía. Podía escuchar los gritos del turno C diciendo que lo soltará, podía escuchar los del turno A diciendo que se lo merecía, podía escuchar a Ryan decirle a Eddie que basta.
Buck no supo cuándo, ni como, pero se puso de pie, le dolía todo, la sangre y las lagrimas empañaban su rostro. Becky, la paramédico del turno C quiso ayudar, la vio (más o menos) empujar a Hen cuando esta quiso acercarse, pero era tarde, escucho la voz de Bobby diciendo que tenía prohibido el camión, escucho a Chimney diciendo que lo acusaría con Maddie, escucho al turno C defendiéndolo, y Buck no pudo más.
Ryan se había acercado ayudarle, pero fue tarde, Buck por un momento lo confundió con Eddie e hizo lo que creyó correcto, corrió.
Los gritos se escucharon, varios “Buck”, “Evan”, “Buckley”, “Cobarde” y más se escuchaban, pero a Buck no le importaba, quería alejarse y así fue como termino caminando debajo de la llovizna, con su uniforme todavía puesto, con la sangre mezclándose con el agua, con el dolor en su cuerpo, y con cansancio.
Buck no sabía dónde estaba, pero también sabía que nadie lo iba ayudar, ya sea que fuera muy de noche (como la una de la madrugada) o ya sea porque estaba en calles muy solitarias. Quería volver a casa, podía llegar caminando, pero corría el riesgo de que Eddie lo estuviera esperando con Bobby y Chimney para gritarle o seguirle pegando, así que se permitió seguir caminando.
Mientras se perdía en sus pensamientos, y un suave ruido en su oído derecho, Buck no se percato que una Red Yamaha R7 se detenía cerca de él, tampoco notó que la persona que bajaba era un poco más alto que él, vestida de cuero negro y botas militares negras. Buck no lo notó, hasta que escucho su voz.
—¿Mi ángel?
Es voz, esa simple voz, llena de dudas, como si confirmara que fuera él, lo hizo detenerse y voltear.
—¿Jay? — susurró por lo bajo, notó destellos de rojo y cuero, se corrigió. —¿Hood?
Eso fue todo, esa fue la confirmación para que unos brazos lo rodearan, para que la persona preguntara que es lo que le habían hecho, para que Buck llorara, para que se permitiera derrumbarse.
Porque si había un lugar donde Evan Buckley se sintiera totalmente seguro, era en los brazos de Jason Todd, también conocido como Red Hood.








